sábado, 17 de octubre de 2020

Sangre en la piscina (Agatha Christie)

 Seguimos con Agatha Christie, seguimos... ya lo dije...

Es otra novela como cabía esperar. Muy entretenida, con unos personajes estupendos y una trama interesantísima... Vamos, como cualquier novela de Agatha Christie.

"Lucy Angkatell invita a Hércules Poirot a comer. Para gastar una broma al detective belga, sus invitados fingen un asesinato junto a la piscian. Desgraciadamente, la víctima no interpreta ningún papel"

El que fallece es el Dr. John Chrsitou. Y nos vamos a encontrar a los personajes que están en casa de los Angkatell, que son a cada cual más especial. Hay historias entrelazadas, pasadas, presentes... vamos, que lo que parece una reunión de amigos y familiares es un jaleo de narices...

Me encanta Lucy, la anfitriona: "Porque, digan lo que digan, un asesinato siempre es embarazoso... disgusta a la servidumbre y estropea la rutina general". ¡Olé ahí! ¿Y el muerto? Bah... eso es lo de menos... lo importante es que disgusta a la servidumbre...

Ah, hay una reflexión que ya había leído más veces pero que me gusta mucho: "¿Quién era el que había dicho que la verdadera tragedua de la visa era que uno consiguiese lo que deseaba?"- A esto hay que darle siempre una vuelta porque no es ninguna tontería.

En estas novelas no se puede contar nada porque cualquier cosa destroza el final, así que lo vamos a dejar aquí. Como cualquier otra novela de Agatha Christie, hay que leerla y ya está.

Y cierro con otra reflexión muy interesante: "Y cuando el momento ha pasado, existe la tendencia a dar a las cosas una interpretación que a veces nunca han tenido"

La mujer del kimono blanco (Ana Johns)

Me llamó mucho la atención el título y decidí darle una oportunidad. Y no me arrepiento. Me ha gustado mucho. Me ha resultado un libro muy entretenido, muy agradable, en algunos momentos, muy duro y en otros, muy entrañable...

Para ponernos en situación: "Japón, 1957. El matrimonio concertado de Naoko Nakamura asegura el estatus de su familia. Pero Naoko se ha enamorado de un marinero estadounidense, un gaijin, y casarse con él provocaría una gran vergüenza a toda su familia"

Vamos a conocer a Tori Kovac, de 38 años, periodista de investigación, que está al cuidado de su padre moribundo. Cuando su padre fallece, encuentra un carta con un contenido que hace que se plantee todo lo que sabe de su padre y que su vida se tambalee. Es entonces cuando decide tirar de los pocos hilos que tiene localizados para ver si consigue montar el rompecabezas que se acaba de encontrar.

Paralelamente a la búsqueda de Tori, vamos a concocer a Naoko Nakamura y a toda su familia en el momento en le que sus padres quieren concertar su matrimonio. Esto nos va a llevar a conocer un poco más la cultura japonesa. Como a mí me parece fascinante, lo he disfrutado mucho.

La familia de Naoko es fascinante. La que más me gusta es la abuela, un personaje secundario pero fascinante. "A la abuela le gusta decir que aquello que es muy evidente puede conducir a un arrepentimiento precipitado"; "La verdad también tiene su momento. Tanto cuando llega demasiado pronto como cuando lo hace demasiado tarde, se convierte en una mentira"; "La abuela solía decir que que el hombre tiene mil planes pero el cielo solo uno". (No voy a contar más cosas,...)

Revela mucho cuál era el papel de la mujer japonesa en aquel momento. Supongo que habrá cambiado, claro, pero entonces tenía un papel completamente secundario. Aunque yo creo que era solo de puertas para afuera porque dentro de casa, eran ellas las que organizaban y dirigían.

La madre de Naoko es también maravillosa y vive por y para sus hijos. "Escoger el camino correcto es coas del destino, Escoger el camino equivocado es cosa del destino. Así que debes escoger qué amar, y estar preparada para amar lo que escojas"

Hay también una frase del padre de Tori que me ha gustado mucho y que deberíamos tener todos muy presente: "Ganar es importante, pero la forma en que ganas lo es más".

Y no puedo dejar de reseñar una frase que es la versión japonesa de lo que siempre decimos las madres. Lo que me lleva a reafirmarme en lo que siempre he pensado, que todas las madres del mundo somos iguales: "Es mejor tener el suéter y sufrir por su peso que tener carne de gallina y sufrir por el frío."

En el momento que se empieza a leer el libro, uno se da cuenta de que es un poco como otros más... una historia de un soldado americano y su relación con una chavalita japonesa. Y es cierto, sí, pero tiene una serie de cosas muy llamativas que han hecho que me guste mucho más de lo que pensaba en un primer momento.

Por supuesto, ya he contado mucho más de lo que debería, así que voy a cerrar ya, con una frase que me parece que también deberíamos tener presente en todo momento: "Preocuparse no conduce más que al dolor y te deja sin fuerzas para el día."

domingo, 4 de octubre de 2020

La venganza de Nofret (Agatha Christie)

 Ahí seguimos... pero es curioso porque es una novela de misterio que se desarrolla en el antiguo Egipto y yo no sabía que había escrito algo así.

Y es muy interesante y, además, de misterio, se aprenden cosas de una cultura que me parece impresionante.

Nos encontramos a la familia de Imhotep, que es un sacerdote viudo con grandes negocios, que viaja mucho. Tiene 3 hijos, Yahmose, Sobek e Ipy (mucho más joven) y una hija, Renisenb, que se queda viuda y vuelve a casa con su hijita Teti.

Imhotep vuelve a casa con una concubina muy joven, Nofret, que no gusta a nadie en la familia

Y empiezan a llegar las muertes en la familia...

Hay personajes muy interesantes como la esclave Henet que es una bruja y una cotilla; Kameni el escriba, que es muy majete; Hori, el administrador y mi favorita, la abuela Esa.

La novela está muy bien y nos va haciendo conocer a cada uno de los personajes y nos hace pensar si alguno de ellos podría ser el que comete los asesinatos...

Hay una reflexión de Renisenb que no quiero dejar de reseñar porque me ha hecho pensar: "(las personas) crean una puerta falsa para engañar. Si son débiles e inútiles fingen autoridad, jactancia, porder y, al cabo de algún tiempo, creen que es verdad. Lo imaginan y todos creen que son así. Pero detrás de esa puerta está la roza desnuda. Y en cuanto llega la realidad y los toca con la pluma de la verdad, el ser auténtico de cada uno se reafirma". Es curioso, muy curioso.

Ya voy a cerrar, con un pensamiento de la abuela, que ya he dicho que es mi favorita. Se lo cuenta al pequeño Ipy, que es un poco ambiciosillo (como todos los de la familia, la verdad...): "Y quiero darte una lección, mi querido nieto: las mujeres no descansamos nunca, y aprendemos, si es que no hemos nacido ya con el conocimiento, a aprovecharnos de las debilidades de los hombres". Pues ahí lo dejo...

Asesinato en el Orient Express (Agatha Christie)

Este verano ha sido el verano de Agatha Christie, sí, lo sé. Había que retomar las novelas de la reina del crimen... Me encanta.

Sí, también sé que me falta Diez negritos (o como quiera que se llame ahora) pero todo llegará.

Claro que este no es moco de pavo, ¿eh? 

Me lo he pasado fenomenal leyéndolo. ¿Qué se puede decir de Poirot que no haya dicho ya? Es de lo mejorcito... 

Poirot tiene que volver a Inglaterra en el Orient Express de forma urgemte. Conoce al norteamericano Samuel Edward Ratchett, que quiere contratarle porque teme por su vida. A Poirot no le gusta Mr. Ratchett y rechaza la propuesta. Ahora bien, el tren queda bloqueado por la nieve y... Ratchett aparece muerto.

Ahí empieza todo. M. Bouc, director de la Compagnie International des Wagons Lits, amigo de Poirot, le pide que se encargue de aclarar lo que ha pasado.

Vamos así conociendo a los diferentes pasajeros del tren, cada uno con sus peculiaridades pero, sorprendentemente, casi todos con algún móvil para desear la muerte de Ratchett. Descubrimos que Ratchett no era quien decía ser, sino un asesino de una niñita y todos los pasajeros tenían una cierta relación con la familia de la niña...

No digo más, que me pierdo.

Pero me encanta cómo se desarrollan los interrogatorios a los pasajeros y cómo funciona el razonamiento de Poirot.

Claro, cualquier novela de Agatha Christie es recomendable y esto, por supuesto, también.

Cierro con un pensamiento en francés: "Qui s'excuse, s'accuse",  que me gusta más en latín "Excusatio nin petita, accusatio manifesta"


Con el agua al cuello (Donna Leon)

Siempre que veo algo de Donna Leon que no he leído, me lo apropio... Me encanta... Lo paso realmente bien con Guido Brunetti...

Yo no conocía a Donna Leon hasta hace 9 años. Ese año me quedé sin trabajo y coincidía muchos días con una vecina de mi bloque que llevaba a sus nietos al mismo colegio al que iban mis hijos. Charlábamos de camino al cole y nos daba tiempo a charlar de muchas cosas. Y me contó que le habían reglado un libro electrónico con algún libro de Donna Leon, que le encantaba... y me surgió la curiosidad... hasta ahora.

Siempre que leo algo de esta autora me acuerdo de mi vecina. Ahora la veo muy poco, ella sale menos y la vida no la ha tratado muy bien, pero le tengo muchísimo cariño.

Bueno, que me entretengo... Una nueva entrega de Guido Brunetti y Claudia Griffoni. En este caso hay una mezcla de varios temas interesantes...

Por un lado, la historia comienza con Benedetta Toso, que está muy enferma, en su lecho de muerte y quiere hablar con Brunetti porque está convencida de que han asesinado a su marido. Aparentemente, había sido un accidente pero ella cree que no... ¿será verdad?

Todo eso nos va a llevar a enfrentarnos a la situación en la que la enfermedad tiene un coste económico tan elevado que no se puede mantener con un salario normal... sobre todo con 2 hijas de 12 y 14 años. Y, por otro lado, nos vamos a encontrar con la ética del medio ambiente... ¿vale todo? ¿si no se detecta que no cumples las normas no pasa nada?...

Es una novela muy interesante, de la que no puedo descubrir nada más, claro, como me pasa casi siempre, pero que merece la pena leer.

Nos encontramos con los personajes habituales, el vicequestore Giuseppe Patta, Claudia Griffoni y mi favorita, Elettra Zorzi, "la secretaria del vicequestore y eminencia gris de la questura". Según el propio Guido "La discreción era un hábito que llevaba soldado a los huesos".

Me ha llamado la atención la dottoresa Ricciardi, la responsable de RR.HH. de la empresa en la que trabajada el marido de Benedetta. He de decir que no me ha caído nada bien pero es que, además: "Estaba orgullosa de su uso del lenguaje complicado con el que el mundo de los negocios enmascaraba la realidad del comportamiento humano". Es algo tan rastrero... no lo soporto... enmascarar cualquier cosa en un lenguaje técnico que no permita que los profanos puedan entenderlo, me saca de quicio.

Ah. hay además otro problema en Venecia durante el tiempo en el que Brunetti tiene que enfrentarse a este caso: unas carteristas... Y me ha hecho gracia que dicen que "... los carteristas son como las frambuesas: da igual cuántas cojas, porque al día siguiente la mata está igual de llena"

Poco más, que me entretengo mucho... Aparte de la trama, que es muy buena, siempre me gusta ver cómo Brunetti lleva una vida familiar más o menos normal y piensan cosas como que "...haría falta pan para mojar en el aceite de oliva", que son cosas en las que pensamos las familias normales (eso sí, mediterráneas) en nuestro día a día.

Cierro con una frase de San Agustín: "Señor, hazme puro, pero no todavía".

jueves, 6 de agosto de 2020

Terra Alta (Javier Cercas)

Creo que ya he dicho otras veces que tengo ciertas reticencias a la hora de elegir como lecturas los Premio Planeta o los finalistas. No estoy yo muy convencida de que sean tan estupendos como implicaría el haber recibido el premio. Pero en algunos casos he tenido que ceder y admitir que me han gustado, Y este es un claro ejemplo.

Elegí el libro para hacer un regalo y pensé que tenía que leerlo para poder comentarlo cuando la otra persona lo terminara. He de decir que lo empezó antes que yo, pero he conseguido acabarlo antes yo.

Vamos a situarnos: "Un crimen terrible sacude la apacible comarca de la Terra Alta: los propietarios de su mayor empresa, Gráficas Adell, aparecen asesinados tras haber sido sometidos a atroces torturas".

Tengo que dejar aquí también cómo definen la novela en la propia introducción: "... lúcida reflexión sobre el valor de la ley, la posibilidad de la justicia y la legitimidad de la venganza, pero sobre todo es la epopeya de un hombre en busca de su lugar en el mundo".

Pues sí, todo eso puede ser. A mí me parece una gran historia, muy interesante y muy entretenida que está perlada de maravillosos personajes. Lo que más me ha gustado ha sido eso, los personajes.

El protagonista de nuestra novela es Melchor Marín, marcado desde su nacimiento: "Su madre se llamaba Rosario y era puta". Además, muere asesinada, convirtiéndose en una obsesión para Malchor.

Pasa por muchas circunstancias y termina en la cárcel, donde decide que quiere ser policía. Y así, tras circunstancias curiosas, acaba en Terra Alta.

En la cárcel aparece uno de los mejores personajes de la novelas, Gilles el Francés. Es quien introduce a Melchor en el maravilloso mundo de la lectura y, a pesar de ser un personaje secundario, a mí me ha fascinado. La charla que le da a un autor que va de visita a la cárcel es memorable. Y hace una reflexión que me ha gustado mucho: "En el fondo, el francés y el español son la misma lengua: latín mal hablado".

Gilles es quien le explica a Malchor por qué no siempre nos gusta igual una novela: "La mitad del libro lo pone el escritor, la otra mitad la pones tú". Y es quien le deja Los miserables que será la novela que marcará su vida.

Y hay otro personaje maravilloso, Vivales, el abogado-amigo que siempre está ahí, para lo que Melchor siempre necesita.

No quiero contar nada de la trama pero, eso sí, tiene un final de lo más curioso... Como comentaba antes, asesinan al matrimonio Adell y, claro, hay que hablar con familiares y colaboradores y empezamos a ver lo que cada uno piensa del otro.

Grau, el gerente de la empresa habla de Albert Ferrer, el yerno de Adell: "Naturalmente, como todos los idiotas y los inútiles, tiene un concepto muy elevado de sí mismo, pero es lo que es". Y yo tengo que decir que estoy de acuerdo. Me cayó mal desde el principio

No he dicho que estamos en Gandesa, un pueblo de Tarragona en el que se conocen todos. El caporal Salom, es amigo de Albert Ferrer y de su mujer, Rosa Adell. Y también de Olga Ribera, la mujer de Melchor.

Luego está el sargento Blai, de 45 años, independentista: "Pero antes que independentista soy policía y los policías estamos para hacer cumplir la ley, o sea para hacer lo que digan los jueces, no lo que nos salga de los cojones".

Resulta que Gandesa está bastante cerca de Valderrobres,... muy curioso porque yo estuve en Matarraña de vacaciones el verano pasado y fue un pueblo que me encantó...

Me ha gustado una conversación de Melchor y Olga, Melchor le dice: "Los poetas me parecen novelistas perezosos" y Olga le responde: "... a mí casi todos los novelistas me parecen poetas que escriben demasiado".

En un determinado momento aparece otro personaje impresionante: Daniel Armengol, con una filosofía de vida muy curiosa: "Ya sabe usted que los enemigos siempre lo sobrevaloran a uno, por eso no hay que hacerles mucho caso, solo el justo para acabar con ellos cuando la ocasión se presenta".

No me quiero extender más, pero hay que leer la novela, de verdad. Cierro con una reflexión muy acorde con la situación actual: "... en eso consiste la vida civilizada: en aprender a convivir de manera razonable con la frustración"

Ultimo suspiro (Robert Bryndza)

Siempre digo que lo peor de este autor es escribir su apellido... ¡y a saber cómo se pronuncia, claro!

Tenía que leerlo... He leído los tres anteriores, así que no tenía más opción. Y me ha gustado mucho, como era de esperar.

Vamos a ponernos en situación: "El cuerpo torturado de una joven aparece en un contenedor de basura con los ojos hinchados y la ropa bañada en sangre"

En este momento, nos encontramos a la detective Erika Foster en el equipo de Proyectos, aburrida y deseando volver al equipo de Investigación Criminal que dirige el comisario Sparks, su gran "enemigo".

Erika sigue tratando de reponerse de la muerte de su marido, Mark, ya hace años, en una operación en la que participaban los dos y está tratando de empezar una especie de relación con el inspector James Patterson (que a mí me cae fenomenal).

Total que, tras una serie de acontecimientos, Erika se encarga de la investigación del caso que resulta no ser único y parece que se trata de un asesino en serie. Y en su equipo tendremos a Moss, a Patterson y a John McGorry, así como al sargento Crane (¡qué majo!)

Como en muchas de estas novelas, el lector sabe lo que está pasando y a mí me pone muy nerviosa que los "buenos" vayan por el camino que no es correcto... 

Lo cierto es que te hace pensar en qué cosas pasan por la cabeza de determinadas personas y cómo pueden llegar a evolucionar para hacer las cosas que hacen. No sé, a mí me cuesta pensar que haya tanta gente trastornada por el mundo... y que además no puedan dejar vivir su vida a los demás.

Me ha llamado la atención una apreciación sobre las redes sociales: "Me parece que la mayoría de las personas encuentran aburrida su vida y cuelgan sus logros, las cosas de las que se sienten orgullosos, para darles cierto valor". Es muy posible que sea así, claro, pero es que hay cosas que se cuelgan que son completamente falsas... ¿es de verdad necesario? Y luego pretendemos ser celosos al máximo con nuestros datos... ¡pero si estamos abriendo las puertas de nuestra vida en las redes! Se me escapa...

La novela es estupenda y ya estoy deseando que llegue otra entrega de Erika Foster. Es un personaje estupendo y sus casos son fantásticos y están muy bien narrados. Hay que leerlo. No he contado nada más que el principio porque no se pueden dar pistas.

Cierro con una frase que me ha gustado mucho: "La vida es lo que sucede mientras estás haciendo otros planes"