En general, me gusta mucho como escribe Carmen Posadas, así que el libro cayó en mis manos y opté por leerlo... ¡Y acerté! Me ha gustado muchísimo, he aprendido un montón y lo he pasado fenomenal leyéndolo.
He de confesar que cuando leí "Teresa Cabarrús" me dije... "me suena, me suena, pero no sé muy bien de qué". Así que, menos mal que Carmen Posadas me lo ha aclarado: "Teresa Cabarrús, la dama española que, según la leyenda, logró acabar con el Terror en la Revolución francesa". "En lo que todos están de acuerdo es en que la turbulenta historia de amor que vivió con el recolucionario Tallien fue el momento culminate de una vida extraordinaria: aristócrata, rea dela guillotina, amante de asesinos y de futuros emperadores, fue revolucionaria y también princesa y madre de diez hijos"
La novela es la autobiografía de la prota. Fue madre de 10 hijos y la pequeña, Marie-Louise de Caraman-Chamay, la convence para que la escriba. Aunque ella no quería: "Querida mía, escribir una autobiografía no tiene sentido en absoluto. Lo realmente interesante no se puede contar, y lo que se puede contar no siempre es interesante". Sinceramente, con lo que nos cuenta, si lo que se deja es más interesante... ufffffffff.
Teresa Cabarrús Galabert nació en Carabanchel el 31 de julio de 1973. Su padre, Francisco de Cabarrús intervino en la creación del llamando Banco de San Carlos y tuvo bastante influencia en diferentes gobiernos de la España del momento. De su madre... en fin, poco se puede decir... de las madres agobiadas, al margen de todo, muy de comprar y poco de pensar en sus hijos... una pena, en definitiva.
Total, que a la nena la mandan a París a ver si la casan, que es lo más importante que tiene que hacer... Y llega a París, a casa de Mme. Boisgeloup... ¡qué mujer taaaan interesante! Y lo mejor es que va acompañada por su madre y por... ¡Leandro Fernández de Moratín!, que era el secretario privado de su padre. Lo que a mí me habría gustado poder compartir tiempo con un hombre así... Y hay que decir que a nuestra prota también le gusta mucho pasar tiempo charlando con él... se aprende mucho.
Ahí empieza la historia... La muchacha llega un pelín antes de la Revolución Francesa. Por supuesto, eso lo digo yo, claro. Ellos no sabían entonces que era la Revolución Francesa... Pero vamos a ir acompañando a Teresa (Thérésia, para que lo pronunciaran bien) a lo largo de todos los acontecimientos por los que tuvo que pasar...
Y por todos sus amores, que no fueron pocos. Hay que decir que le época era un poco así, se casaban porque había que casarse y mantener una posición social pero luego cada uno hacía su vida, con la connivencia de la pareja... Claro que: "...una dama rica que tiene amantes es una gran dama, una mujer pobre que los tieen no es más que una furcia". Lamentablemente, eso ha sido siempre asi, por muy feminista que sea la sociedad... y el que lo niegue, miente.
Hay tantas cosas que me gustaría reseñar aquí de lo que he aprendido que no sé muy bien por dónde seguir... Lo primero que me gustaría decir es que lo de la Revolución se les fue un poco de las manos. Vaya, había que hacer algo, eso es así, pero se les escapó, se les escapó. No creo que fuera necesario llegar a eso de: "París era sin duda una fiesta, o mejor aún, una orgía de sangre y fuego". Había muertos por todas partes, les dio por saquear iglesias y violar santuarios, todo el mundo acusaba a todo el mundo...
A lo largo de la novela, vamos a ver cómo Teresa conoce a Germain de Staël,... y a una criolla natural de Martinica, que se llamaba Marie Josèphe Rose Tascher de La Pagerie de Beauharnais... alias Josefina, a quien conoció en la cárcel...
La llegaron a llamar Nuestra Señora del Buen Socorro, por los condenados que consiguió que no pasaran por la guillotina y, además: "...fue su mano la que guio a Jean-Lambert Tallien para acar con Roberpierre y con una de las etapas más sangrientas de la Historia".
En fin, creo que voy a ir cerrando ya porque podría seguir hasta reescribir el libro entero. Y voy a cerrar con una frase de madame de Roland pocos minutos antes de subir al patíbulo: "¡Libertad, cuántos crímenes se comenten en tu nombre!"
Bueno, he mentido, voy a cerrar con otro pensamiento que me ha gustado mucho: "A veces, más que representar un papel, lo que da placer y también paz de espíritu es hacer, simplemente, lo que se debe hacer, lo que nadie espera de uno"... ¡Ahí queda eso!
domingo, 7 de junio de 2020
domingo, 24 de mayo de 2020
La Marcha Radetzky (Joseph Roth)
¿Por qué decidí leer este libro? Porque me encanta la Marcha Radetzky... Es una música que siempre me hace sonreír, tararear e incluso bailar... Así que no podía dejarlo pasar.
Tengo que confesar que yo no había oído hablar del libro pero he descubierto que: "Publicada originalmente en 1932, La marcha Radetzky, cuyo título alude a la famosa composición de Johann Strauss, es la obra maestra de Joseph Roth y un clásico de la literatura europea del siglo XX"
Y ahora es donde viene la parte que me da vergüenza... no me ha gustado... Me ha costado una barbaridad conseguir terminarlo. Será un clásico, desde luego, y muy probablemente el problema sea que no era el momento para leerlo... Pero ha sido una tortura terminarlo, de verdad...
Vamos a ver, la novela narra la historia de los Trotta: "Los Trotta eran un linaje joven. Su fundador había accedido a la nobleza después de la batalla de Solferino. Era esloveno. Sipolje - el nombre del pueblo del que procedía - se convirtió en su título nobiliario".
Y conoceremos a 3 generaciones: el abuelo, Joseph, que salva la vida del emperador, el padre, Franz, y el hijo, Carl Joseph. Los tres eligen el ejército como forma de vida pero la situación en Europa se va deteriorando y con de la misma forma, el ejército, la monarquía en Austria... y los propios Trotta.
Mi problema ha sido que, desde el principio me ha parecido una novela "pintada en gris"... todo muy triste, muy agobiante... me sentía encerrada en la novela sin poder salir ni adaptarme a las circunstancias...
Hay una frase que me ha llamado la atención y que no puedo dejar de incluir aquí: "Y pensó que todo habría sido mejor si todo hubiera sido mejor"
Pero tiene cosas muy interesantes: "Hoy en día, los conceptos del honor de clase, del honor familiar, del honor personal con los que vivía el señor Trotta nos parecen restos de leyendas inverosímiles e infantiles". Y, digo yo... esto está escrito en 1932... Si el autor aparece ahora por aquí, le da algo... "honor"... habla de "honor"... ¡madre mía!
Carl Joseph es un personaje muy llamativo... Pasa por todo... El alcohol, el juego, el "honor", la obediencia... pero es desgraciado haga lo que haga... En un momento, dice algo sobre su padre que me ha parecido muy curiosa: "Yo he envejecido, él solamente tiene muchos años".
Eso sí, no le llega a su padre ni al tobillo... Con todo lo frío, rígido, complicado... que es, es un hombre muy interesante.
Y voy a cerrar ya. Me encantaría poder recomendar el libro, pero me ha resultado muy difícil leerlo. Como ya decía antes, probablemente sea yo el problema y no la novela... pero ha sido así...
Claro que, sí que he encontrado una reflexión para dejar aquí. Es un pensamiento de Franz Trotta: "La enfermedad no era más que un ensayo de la naturaleza para acostumbrar a las personas a morir"
Tengo que confesar que yo no había oído hablar del libro pero he descubierto que: "Publicada originalmente en 1932, La marcha Radetzky, cuyo título alude a la famosa composición de Johann Strauss, es la obra maestra de Joseph Roth y un clásico de la literatura europea del siglo XX"
Y ahora es donde viene la parte que me da vergüenza... no me ha gustado... Me ha costado una barbaridad conseguir terminarlo. Será un clásico, desde luego, y muy probablemente el problema sea que no era el momento para leerlo... Pero ha sido una tortura terminarlo, de verdad...
Vamos a ver, la novela narra la historia de los Trotta: "Los Trotta eran un linaje joven. Su fundador había accedido a la nobleza después de la batalla de Solferino. Era esloveno. Sipolje - el nombre del pueblo del que procedía - se convirtió en su título nobiliario".
Y conoceremos a 3 generaciones: el abuelo, Joseph, que salva la vida del emperador, el padre, Franz, y el hijo, Carl Joseph. Los tres eligen el ejército como forma de vida pero la situación en Europa se va deteriorando y con de la misma forma, el ejército, la monarquía en Austria... y los propios Trotta.
Mi problema ha sido que, desde el principio me ha parecido una novela "pintada en gris"... todo muy triste, muy agobiante... me sentía encerrada en la novela sin poder salir ni adaptarme a las circunstancias...
Hay una frase que me ha llamado la atención y que no puedo dejar de incluir aquí: "Y pensó que todo habría sido mejor si todo hubiera sido mejor"
Pero tiene cosas muy interesantes: "Hoy en día, los conceptos del honor de clase, del honor familiar, del honor personal con los que vivía el señor Trotta nos parecen restos de leyendas inverosímiles e infantiles". Y, digo yo... esto está escrito en 1932... Si el autor aparece ahora por aquí, le da algo... "honor"... habla de "honor"... ¡madre mía!
Carl Joseph es un personaje muy llamativo... Pasa por todo... El alcohol, el juego, el "honor", la obediencia... pero es desgraciado haga lo que haga... En un momento, dice algo sobre su padre que me ha parecido muy curiosa: "Yo he envejecido, él solamente tiene muchos años".
Eso sí, no le llega a su padre ni al tobillo... Con todo lo frío, rígido, complicado... que es, es un hombre muy interesante.
Y voy a cerrar ya. Me encantaría poder recomendar el libro, pero me ha resultado muy difícil leerlo. Como ya decía antes, probablemente sea yo el problema y no la novela... pero ha sido así...
Claro que, sí que he encontrado una reflexión para dejar aquí. Es un pensamiento de Franz Trotta: "La enfermedad no era más que un ensayo de la naturaleza para acostumbrar a las personas a morir"
domingo, 17 de mayo de 2020
Un vestido a mi medida (Raquel G. Estruch)
Estaba buscando un libro de la autora porque la sigo en Twitter y tenía mucha curiosidad. Fue ella la que dijo que algunos de sus libros estaban gratis en Amazon. Yo no tengo Kindle pero sí que encontré este en Nubico, que es la aplicación que utilizo yo para libros, así que lo bajé y lo he leído.
Y he decir que me lo he pasado muy bien. Ha estado muy entretenido... Yo diría que es un poco predecible, pero no me ha importado demasiado.
Para pasar un buen rato, estupendo.
Nos ponemos en situación. Nuestra prota es Iris, hija de Carmen Roig, famosa diseñadora de Barcelona. Iris es íntima de Paula, a la que conoció el primer día en la universidad y de su hermano Arnau, que a la sazón es guapo de morirse.
Iris y Paula trabajan para la empresa Brandson Lee pero Iris sueña con tener su propia empresa de publicidad. Iris perdió a su padre siendo muy pequeña y su relación con su madre ha sido siempre más bien mala.
De repente, sin que se pudiera esperar de ninguna manera, a Doña Carmen le diagnostican un alzheimer bastante avanzado... y ahí comienza una situación completamente nueva.
Discusión tras discusión, Iris y su madre viajan a Italia, a la Toscana, lo que las lleva a conocerse mejor y a descubrir ciertos secretos que nunca habían salido a la luz.
Todo esto está aderezado con la posibilidad de una relación entre Iris y Arnau, claro, como todos esperábamos desde el principio. Arnau es majo, la verdad, un personaje agradable y le da a Iris un buen consejo: "Si no tienes nada inteligente que aportar a una conversación, permanece callada"
Lo que más me ha dejado la novela son ganas de conocer Lucca, Siena y Castiglione della Pescaia. He visto algunas fotos en la red y son una maravilla... Habrá que ir en algún momento...
Hay una pregunta que Doña Carmen hace a su hija que me ha llamado la atención: "¿Tú siempre has hecho lo que se esperaba de ti?". Y me llama la atención porque creo que es la marca de mi generación: hacer siempre lo que se espera de nosotros. No puedo decir que sea bueno, malo o regular, pero sí que es el motor que nos ha hecho avanzar.
Ya cierro, voy, voy... Con una reflexión que creo que es interesante: "En ocasiones tomamos decisiones difíciles en la vida siempre pensando en qué va a ser lo mejor para nosotros. Después el tiempo se encarga de darnos o quitarnos la razón".
Y he decir que me lo he pasado muy bien. Ha estado muy entretenido... Yo diría que es un poco predecible, pero no me ha importado demasiado.
Para pasar un buen rato, estupendo.
Nos ponemos en situación. Nuestra prota es Iris, hija de Carmen Roig, famosa diseñadora de Barcelona. Iris es íntima de Paula, a la que conoció el primer día en la universidad y de su hermano Arnau, que a la sazón es guapo de morirse.
Iris y Paula trabajan para la empresa Brandson Lee pero Iris sueña con tener su propia empresa de publicidad. Iris perdió a su padre siendo muy pequeña y su relación con su madre ha sido siempre más bien mala.
De repente, sin que se pudiera esperar de ninguna manera, a Doña Carmen le diagnostican un alzheimer bastante avanzado... y ahí comienza una situación completamente nueva.
Discusión tras discusión, Iris y su madre viajan a Italia, a la Toscana, lo que las lleva a conocerse mejor y a descubrir ciertos secretos que nunca habían salido a la luz.
Todo esto está aderezado con la posibilidad de una relación entre Iris y Arnau, claro, como todos esperábamos desde el principio. Arnau es majo, la verdad, un personaje agradable y le da a Iris un buen consejo: "Si no tienes nada inteligente que aportar a una conversación, permanece callada"
Lo que más me ha dejado la novela son ganas de conocer Lucca, Siena y Castiglione della Pescaia. He visto algunas fotos en la red y son una maravilla... Habrá que ir en algún momento...
Hay una pregunta que Doña Carmen hace a su hija que me ha llamado la atención: "¿Tú siempre has hecho lo que se esperaba de ti?". Y me llama la atención porque creo que es la marca de mi generación: hacer siempre lo que se espera de nosotros. No puedo decir que sea bueno, malo o regular, pero sí que es el motor que nos ha hecho avanzar.
Ya cierro, voy, voy... Con una reflexión que creo que es interesante: "En ocasiones tomamos decisiones difíciles en la vida siempre pensando en qué va a ser lo mejor para nosotros. Después el tiempo se encarga de darnos o quitarnos la razón".
El redentor (Jo Nesbø)
Tenía que leerlo... Tengo varios del inspector Harry Hole y sé que los voy a ir leyendo poco a poco...
Este es anterior (cronológicamente) al último que leí, con lo que tengo cierta información "privilegiada".
Una de las cosas que me ha hecho conocer esta novela es el Ejército de Salvación. Vaya, ya sabía que existía y conocía un poco de ellos, pero aquí son los protagonistas y conocemos algunas cosas más sobre ellos... Y me ha hecho ir a buscar un poco más de información, claro. Y me ha llamado la atención que William Booth, su fundador, dijera que "sus mejores hombres eran mujeres".
Claro que Martine Eckhoff, le explica a Harry: "Aun así nuestro mundo funciona como el resto de la sociedad. Hombres necios y seguros de sí mismos dan órdenes a mujeres inteligentes con miedo a las alturas". Es muy curioso pero creo que ha retratado perfectamente a la sociedad. Gracias a Dios, yo creo que las mujeres inteligentes empiezan a tener menos miedo a las alturas...
Claro, no he contado que el Ejército de Salvación es el protagonista porque muere Robert Karlsen... Es asesinado pero parece que el objetivo real era su hermano Jon... Y ahí entra Harry, con toda la sección, que tienen que ir averiguando qué ha pasado.
Como siempre que nos encontramos una novela de este autor, la trama no es nada sencilla.. Todo se va complicando y parece que no tiene sentido hasta que empieza a tenerlo, claro.
Ya he comentado muchas veces, que los protas de las novelas negras escandinavas son personas complicadas y, casi siempre, atormentadas. Me ha gustado cómo definió Rakel a Harry cuando le dejó: "...que yo era un submarino. Que desciendo hasta lo más oscuro y lo más frío, allí donde no se puede respirar, y solamente subo a la superficie una vez cada dos meses. No quería hacerme compañía allí abajo. Es lógico".
Aquí es donde conocemos a Gunnar Hagen, el nuevo jefe de sección que sustituyea Bjarne Møller, el anterior jefe de Harry, que se despide al inicio de la novela. Gunnar le dice a Harry: "Me he pasado los últimos diez años enseñando en la Academia de Guerra. Mi especialidad es la Guerra de Birmania". Y aquí es donde llegó yo y vuelvo a mi comentario recurrente... ¡qué envidia me dan los especialistas! Gente que sabe mucho de algo... en este caso, de la Guerra de Birmania... sí, me da mucha envidia...
Hay un momento en que Harry le dice a Halvorsen algo que me ha llamado la atención: "Cometer un asesinato es un acto tan extremo que muchos lo reprimen y pueden guardarlo en su interior como una pesadilla que apenas recuerdan". Si es verdad, y no tengo por qué dudarlo, me reafirmo en que la mente humana es un prodigio...
Me ha hecho sonreír que en esta novela me vuelvo a encontrar con algo que ya me he encontrado en la anterior, siendo como son, completamente diferentes: "...sin miedo, uno no puede sobrevivir mucho tiempo".
Voy a cerrar ya, recomendando el libro. Me ha gustado mucho, he aprendido muchas cosas y me ha hecho pensar... Y elijo para acabar una frase de El arte de la guerra de Sun Tzu. (Creo que ya he comentado alguna vez que tuve que traducirlo del inglés para mi jefe hace ya muchos años): "Elige tus batallas".
Este es anterior (cronológicamente) al último que leí, con lo que tengo cierta información "privilegiada".
Una de las cosas que me ha hecho conocer esta novela es el Ejército de Salvación. Vaya, ya sabía que existía y conocía un poco de ellos, pero aquí son los protagonistas y conocemos algunas cosas más sobre ellos... Y me ha hecho ir a buscar un poco más de información, claro. Y me ha llamado la atención que William Booth, su fundador, dijera que "sus mejores hombres eran mujeres".
Claro que Martine Eckhoff, le explica a Harry: "Aun así nuestro mundo funciona como el resto de la sociedad. Hombres necios y seguros de sí mismos dan órdenes a mujeres inteligentes con miedo a las alturas". Es muy curioso pero creo que ha retratado perfectamente a la sociedad. Gracias a Dios, yo creo que las mujeres inteligentes empiezan a tener menos miedo a las alturas...
Claro, no he contado que el Ejército de Salvación es el protagonista porque muere Robert Karlsen... Es asesinado pero parece que el objetivo real era su hermano Jon... Y ahí entra Harry, con toda la sección, que tienen que ir averiguando qué ha pasado.
Como siempre que nos encontramos una novela de este autor, la trama no es nada sencilla.. Todo se va complicando y parece que no tiene sentido hasta que empieza a tenerlo, claro.
Ya he comentado muchas veces, que los protas de las novelas negras escandinavas son personas complicadas y, casi siempre, atormentadas. Me ha gustado cómo definió Rakel a Harry cuando le dejó: "...que yo era un submarino. Que desciendo hasta lo más oscuro y lo más frío, allí donde no se puede respirar, y solamente subo a la superficie una vez cada dos meses. No quería hacerme compañía allí abajo. Es lógico".
Aquí es donde conocemos a Gunnar Hagen, el nuevo jefe de sección que sustituyea Bjarne Møller, el anterior jefe de Harry, que se despide al inicio de la novela. Gunnar le dice a Harry: "Me he pasado los últimos diez años enseñando en la Academia de Guerra. Mi especialidad es la Guerra de Birmania". Y aquí es donde llegó yo y vuelvo a mi comentario recurrente... ¡qué envidia me dan los especialistas! Gente que sabe mucho de algo... en este caso, de la Guerra de Birmania... sí, me da mucha envidia...
Hay un momento en que Harry le dice a Halvorsen algo que me ha llamado la atención: "Cometer un asesinato es un acto tan extremo que muchos lo reprimen y pueden guardarlo en su interior como una pesadilla que apenas recuerdan". Si es verdad, y no tengo por qué dudarlo, me reafirmo en que la mente humana es un prodigio...
Me ha hecho sonreír que en esta novela me vuelvo a encontrar con algo que ya me he encontrado en la anterior, siendo como son, completamente diferentes: "...sin miedo, uno no puede sobrevivir mucho tiempo".
Voy a cerrar ya, recomendando el libro. Me ha gustado mucho, he aprendido muchas cosas y me ha hecho pensar... Y elijo para acabar una frase de El arte de la guerra de Sun Tzu. (Creo que ya he comentado alguna vez que tuve que traducirlo del inglés para mi jefe hace ya muchos años): "Elige tus batallas".
Asesinos de serie (Roberto Sánchez Ruiz)
Me llamó mucho la atención el título, así que lo empecé a leer. Y tengo que decir que me ha hecho pasar un buen rato.
Para ponernos en situación, voy a dejar un par de párrafos: "Nombre del blog de tres jóvenes (Andrés, Marta y Rubén) que viven juntos en Madrid. (...) Adictos a las series, sueñan con crear su gran éxito internacional. Andrés se gana la vida escribiendo textos para agencias de publicidad y prospectos de farmacia. Marta es maquilladora en culebrones. Rubén es taxista y, en las largas esperas en el aeropuerto o estaciones, devora todas las series posibles."
Ya sabemos dónde estamos...
Ahora vamos a conocer también a la inspectora Isabel Velasco y a Benítez, su ayudante, que me ha caído muy bien desde el principio. "Al subalterno de la inspectora Velasco le parecía que todo el mundo había establecido un pacto que él no estaba dispuesto a firmar. El de aparentar que el tiempo es infinito...". Me ha encantado porque a mí me pasa lo mismo... No es posible que a la gente le dé tiempo a hacer todo lo que dicen que hacen... no es viable. Como dice Bénítez, no se puede ir al gimnasio, mantener relaciones personales, ver todas las series, leer todos los libros, salir a cenar... hay algo que no cuadra... Yo duermo poco y trato de aprovechar el tiempo... ¡y no llego!
Me despisto, me despisto... A los tres protas fanáticos de las series les llaman de una productora pero, cuando llegan a la entrevista, aparece Héctor Salaberri, de la policía... Se están encontrando crímenes que están relacionados con series de televisión... Ahí entrarían nuestros amigos.
Salaberri se traslada a vivir con ellos para coordinar todo desde dentro.
Y hasta ahí puedo leer. La trama se va complicando poco a poco hasta que llegamos al final, claro. Tengo que decir que me he perdido unas cuantas veces. Creo que el autor nos quiere llevar a determinados detalles y queda un poco forzado. Puede ser que yo no estuviera muy predispuesta, por supuesto, pero me ha parecido un poco enrevesado...
Pero tiene cosas muy interesantes. De hecho, me ha hecho ir a buscar más información de la isla Sentinel del Norte. Ya había oído hablar de ella... "la isla perdida e inexplorada con la tribu más aislada y hostil". Tengo que buscar más información porque es un mundo completamente al margen de los que conocemos.
Hay otra cosa que me ha gustado y que creo que ahora nos viene muy bien tener presente: "El miedo nos pone a salvo, es parte del instinto de supervivencia"
Me ha hecho gracia también cómo llaman al exceso de información: bulimia de datos. Me parece increíble... Lo he dicho muchas veces... Cuando nosotros teníamos que buscar información sobre algo, para hacer un trabajo del cole, por ejemplo, nos tocaba ir a la biblioteca, a casa de un familiar que tenía más enciclopedias, o que tenía un libro sobre el tema... nos tocaba buscar y buscar. Ahora todo es cuestión de darle a una tecla y hay tanta información que lo que hay que hacer es "bucear" hasta encontrar lo más importante... Es, efectivamente, bulimia de datos.
Voy a ir cerrando ya. Cabe la posibilidad de que haya una continuación... veremos. Si la hay, la leeré, por supuesto.
Y acabo con una nueva formulación de la Ley de Murphy, de Isabel Velasco. Mi favorita hasta ahora es: "Toda situación desesperada es susceptible de empeorar", pero la inspectora le da un toque especial: "Si algo tiene alguna posibilidad de empeorar, lo hace, y además te enteras cuando ya no hay opción de corregir el tiro".
Para ponernos en situación, voy a dejar un par de párrafos: "Nombre del blog de tres jóvenes (Andrés, Marta y Rubén) que viven juntos en Madrid. (...) Adictos a las series, sueñan con crear su gran éxito internacional. Andrés se gana la vida escribiendo textos para agencias de publicidad y prospectos de farmacia. Marta es maquilladora en culebrones. Rubén es taxista y, en las largas esperas en el aeropuerto o estaciones, devora todas las series posibles."
Ya sabemos dónde estamos...
Ahora vamos a conocer también a la inspectora Isabel Velasco y a Benítez, su ayudante, que me ha caído muy bien desde el principio. "Al subalterno de la inspectora Velasco le parecía que todo el mundo había establecido un pacto que él no estaba dispuesto a firmar. El de aparentar que el tiempo es infinito...". Me ha encantado porque a mí me pasa lo mismo... No es posible que a la gente le dé tiempo a hacer todo lo que dicen que hacen... no es viable. Como dice Bénítez, no se puede ir al gimnasio, mantener relaciones personales, ver todas las series, leer todos los libros, salir a cenar... hay algo que no cuadra... Yo duermo poco y trato de aprovechar el tiempo... ¡y no llego!
Me despisto, me despisto... A los tres protas fanáticos de las series les llaman de una productora pero, cuando llegan a la entrevista, aparece Héctor Salaberri, de la policía... Se están encontrando crímenes que están relacionados con series de televisión... Ahí entrarían nuestros amigos.
Salaberri se traslada a vivir con ellos para coordinar todo desde dentro.
Y hasta ahí puedo leer. La trama se va complicando poco a poco hasta que llegamos al final, claro. Tengo que decir que me he perdido unas cuantas veces. Creo que el autor nos quiere llevar a determinados detalles y queda un poco forzado. Puede ser que yo no estuviera muy predispuesta, por supuesto, pero me ha parecido un poco enrevesado...
Pero tiene cosas muy interesantes. De hecho, me ha hecho ir a buscar más información de la isla Sentinel del Norte. Ya había oído hablar de ella... "la isla perdida e inexplorada con la tribu más aislada y hostil". Tengo que buscar más información porque es un mundo completamente al margen de los que conocemos.
Hay otra cosa que me ha gustado y que creo que ahora nos viene muy bien tener presente: "El miedo nos pone a salvo, es parte del instinto de supervivencia"
Me ha hecho gracia también cómo llaman al exceso de información: bulimia de datos. Me parece increíble... Lo he dicho muchas veces... Cuando nosotros teníamos que buscar información sobre algo, para hacer un trabajo del cole, por ejemplo, nos tocaba ir a la biblioteca, a casa de un familiar que tenía más enciclopedias, o que tenía un libro sobre el tema... nos tocaba buscar y buscar. Ahora todo es cuestión de darle a una tecla y hay tanta información que lo que hay que hacer es "bucear" hasta encontrar lo más importante... Es, efectivamente, bulimia de datos.
Voy a ir cerrando ya. Cabe la posibilidad de que haya una continuación... veremos. Si la hay, la leeré, por supuesto.
Y acabo con una nueva formulación de la Ley de Murphy, de Isabel Velasco. Mi favorita hasta ahora es: "Toda situación desesperada es susceptible de empeorar", pero la inspectora le da un toque especial: "Si algo tiene alguna posibilidad de empeorar, lo hace, y además te enteras cuando ya no hay opción de corregir el tiro".
domingo, 3 de mayo de 2020
La reina del azúcar (Dolores García Ruiz)
Curioso libro... Lo elegí, como muchas veces, por curiosidad, porque el título me llamó la atención. Y me ha gustado bastante. Lo he pasado bien leyéndolo. Es cierto que hay muchas cosas predecibles, pero también hay otras que son muy sorprendentes.
Y he aprendido mucho de Melilla, de la guerra del Rif, de historia de principios del siglo XX en aquella zona... Es muy interesante.
La reina del azúcar es Inés Belmonte (o Agnés Beaumont, que era su nombre original). Casualmente, aparece un cuaderno de contabilidad con su historia, contada por ella misma... Y ahí dice que deja un legado a Mercedes, su sobrina.
De ahí, tirando del hilo vamos a conocer una historia increíble y muy interesante de una mujer que lucha por mantenerse y por mantener a su familia, a costa de casi todo, con grandes sacrificios y bastantes intrigas.
Y también vamos a conocer al comandante Dniel Fonseca, hijo de Mercedes, criptógrafo del Centro Nacional de Inteligencia, "el mejor especialista en las minas. Así llaman los melillenses a estas galerías excavadas a partir de cuevas naturales en el interior del promontorio sobre el que se levanta la vieja Melilla amurallada."
He de decir que me ha caído muy bien, es un muchacho encantador (o a mí me lo parece) y tiene una particularidad muy especial: "sus ojos grises no captaban los colores pero estaban dotados de una capacidad natural para distinguir decenas de tonos grises y negros incluso en la oscuridad donde se volvían transparentes como gotas de agua y agudos como los de un felino"
Y también conoceremos al juez de Melilla Jorge Prieto, hijo de Encarna Máñez, con una relación complicada con Marta, su mujer, después de haber perdido a su hijo en un accidente terrible. Encarna es la viuda de Roberto, sobrino de Inés (todo está entrelazado, claro)
No quiero contar mucho de la vida de Inés, porque es muy curiosa y hay que ir desgranándola poco a poco... Solo decir que tuvo dos hermanas y 3 maridos, pero es un poco rocambolesco cómo se desarrolla todo y cómo va haciendo mella en ella... Su padre, Humbert, es francés y su madre, Ana Muñoz, una andaluza que no dejó nunca de estar enamorada de su cortijo en Gádor.
Me ha gustado mucho cuando Inés cuenta su primera experiencia en el cortijo: "...y, especialmente, con la luz jubilosa, restallante, del limpio cielo de Andalucía en primavera, que relegó a toco color conocido en París a la categoría de turbio espejismo." Me ha hecho recordar cuando una compañera de Bruselas vino a España y fue a ver nuestra fábrica de Sanchidrián... Venía impresionada con la luz... decía que no había visto nunca una luz así... ¡y era Ávila! Si llega a pasarse por Sevilla, se queda...
Hay una reflexión de Encarna que también me ha gustado: "...la justicia divina no archiva asuntos (...) y se cobró lo que le debían. Ejecuta sentencias sin prisa, pero sin pausa" Esto es algo que deberíamos tener siempre en cuenta, aunque también hay que considerar que la justicia divina no siempre es lo que nosotros creemos, no es asimilable a la nuestra... que luego nos llevamos las sorpresas que nos llevamos.
Se pueden contar muchas más cosas, pero no quiero destripar nada y, si no lo hago, estaría todo muy deslabazado y no se entendería nada.
Así que, voy a cerrar con una frase que creo que nos viene muy bien en estos momentos... para hacernos pensar: "...una guerra se empieza a perder cuando ya se da por ganada"
Y he aprendido mucho de Melilla, de la guerra del Rif, de historia de principios del siglo XX en aquella zona... Es muy interesante.
La reina del azúcar es Inés Belmonte (o Agnés Beaumont, que era su nombre original). Casualmente, aparece un cuaderno de contabilidad con su historia, contada por ella misma... Y ahí dice que deja un legado a Mercedes, su sobrina.
De ahí, tirando del hilo vamos a conocer una historia increíble y muy interesante de una mujer que lucha por mantenerse y por mantener a su familia, a costa de casi todo, con grandes sacrificios y bastantes intrigas.
Y también vamos a conocer al comandante Dniel Fonseca, hijo de Mercedes, criptógrafo del Centro Nacional de Inteligencia, "el mejor especialista en las minas. Así llaman los melillenses a estas galerías excavadas a partir de cuevas naturales en el interior del promontorio sobre el que se levanta la vieja Melilla amurallada."
He de decir que me ha caído muy bien, es un muchacho encantador (o a mí me lo parece) y tiene una particularidad muy especial: "sus ojos grises no captaban los colores pero estaban dotados de una capacidad natural para distinguir decenas de tonos grises y negros incluso en la oscuridad donde se volvían transparentes como gotas de agua y agudos como los de un felino"
Y también conoceremos al juez de Melilla Jorge Prieto, hijo de Encarna Máñez, con una relación complicada con Marta, su mujer, después de haber perdido a su hijo en un accidente terrible. Encarna es la viuda de Roberto, sobrino de Inés (todo está entrelazado, claro)
No quiero contar mucho de la vida de Inés, porque es muy curiosa y hay que ir desgranándola poco a poco... Solo decir que tuvo dos hermanas y 3 maridos, pero es un poco rocambolesco cómo se desarrolla todo y cómo va haciendo mella en ella... Su padre, Humbert, es francés y su madre, Ana Muñoz, una andaluza que no dejó nunca de estar enamorada de su cortijo en Gádor.
Me ha gustado mucho cuando Inés cuenta su primera experiencia en el cortijo: "...y, especialmente, con la luz jubilosa, restallante, del limpio cielo de Andalucía en primavera, que relegó a toco color conocido en París a la categoría de turbio espejismo." Me ha hecho recordar cuando una compañera de Bruselas vino a España y fue a ver nuestra fábrica de Sanchidrián... Venía impresionada con la luz... decía que no había visto nunca una luz así... ¡y era Ávila! Si llega a pasarse por Sevilla, se queda...
Hay una reflexión de Encarna que también me ha gustado: "...la justicia divina no archiva asuntos (...) y se cobró lo que le debían. Ejecuta sentencias sin prisa, pero sin pausa" Esto es algo que deberíamos tener siempre en cuenta, aunque también hay que considerar que la justicia divina no siempre es lo que nosotros creemos, no es asimilable a la nuestra... que luego nos llevamos las sorpresas que nos llevamos.
Se pueden contar muchas más cosas, pero no quiero destripar nada y, si no lo hago, estaría todo muy deslabazado y no se entendería nada.
Así que, voy a cerrar con una frase que creo que nos viene muy bien en estos momentos... para hacernos pensar: "...una guerra se empieza a perder cuando ya se da por ganada"
domingo, 26 de abril de 2020
La catadora de Hitler (V.S. Alexander)
Pinta bien el título, ¿verdad? Pues es muy interesante, la verdad. Me ha gustado... un poco "predecible". No me refiero a la muerte de Hitler, que es como Titanic, que todos nos sabemos el final... me refiero a la historia de ficción que hay en el libro. Pero me ha resultado fácil de leer y he aprendido muchas cosas.
Para ponernos en situación: "Cuando los bombardeos de los Aliados comienzan a caer sobre Berlín, los padres de Magda deciden enviarla con sus tíos a las montañas, donde le consiguen un trabajo en el Berghof, el lugar de descanso de Hitler. Tras una serie de rigurosos exámenes físicos y mentales, es asignada a la cocina formando parte del grupo de mujeres dedicadas a catar los alimentos de Führer para asegurarse de que no estén envenenados..."
Al parecer, el autor tuvo la idea de hacer esta novela tras ver un documental sobre Margot Wölk, que fue una de las catadoras de Hitler y que había mantenido en secreto su profesión hasta cumplir 95 años.
La novela comienza con la frase "¿Quién mató a Adolf Hitler?" y te pone en una situación curiosa porque todos sabemos que se suicidó junto con Eva Braun cuando las cosas ya estaban muy, muy feas para el Reich. Pero Magda Ritter nos dice: "Las circunstancias que rodearon su muerte son objeto de controversia desde 19445,pero yo conozco la verdad"
"Yo, Magda Ritter, era una de las quince mujeres que cataban los alimentos de Hitler, a quien le preocupaba de manera obsesiva que lo envenenaran los aliados o algún traidor". El problema de Magda es que ella no estaba muy dispuesta a arriesgar su vida por el Führer cada día... Tenía más las ideas de su padre Hermann, que no era un apasionado del régimen. Su madre, Lisa, por el contrario era mucho más afín. Y sus tíos, Willy y Reina, con quienes se fue huyendo de los bombardeos, son afectos al Führer por completo: "Tío Willy iba con el uniforme de la policía local, con una esvástica alrededor de su brazo izquierdo"
Vamos a conocer a Fräulein Schultz, la cocinera con la que va a trabajar Magda, y al capitán Karl Weber: "Soy uno de los oficiales del cuerpo de seguridad y mi trabajo es supervisar la cocina y las comidas". Cuando Magda empieza a dar sus "clases" con la cocinera, le cuentan: "Cubriremos cuatro áreas: hongos, arsénico, mercurio y cianuro". Tienen que conocerlo y poder detectarlo, a ser posible antes de probarlo, claro, porque se juegan la vida... la vista y el olfato son fundamentales... ¡qué arriesgado!...
Iremos pasando por las diferentes fases de la situación... La guerra ya no parece que esté del lado del Reich pero nadie quiere verlo de forma oficial. Además, Hitler es capaz de hacer creer a cualquiera que no hay problema y que todo va bien... La misma protagonista nos lo dice: "Ahora, después de estar con Hitler, comprendía lo persuasivo y convincente que podía ser. No era sorprendente que el pueblo alemán lo siguiera como un rebaño de ovejas". Supongo que al conocerle las cosas parecerían más claras, pero a mí es una de las cosas que más me sorprenden de la historia, cómo es posible que tanta gente siguiera a una persona que decía las cosas que decía... Pero, vaya, me sorprende con Hitler y su ideología y me sorprende con Stalin y la suya... Tan bárbaro me parece uno como el otro...
Otra cosa que me pone la carne de gallina es la frase "Arbeit macht frei" (el trabajo os hará libres), la frase que aparecía en la entrada de los campos de concentración. Cómo una cosa que es una realidad, me puede producir tantos escalofríos.. y más cuando lo leo en alemán... ufffffffffff
Como comentaba, vamos a ir avanzando hasta el final de la guerra, hasta el momento en que los rusos llegan a Berlín. Y me hace reflexionar algo que nos dice Magda: "Mi corazón casi se detuvo ante la gran capacidad del ejército invasor para cobrarse ojo por ojo y diente por diente". Y estaban en Alemania... Hay que pensar en Polonia, donde sufrieron a los nazis y después a los rusos... ¡qué increíble! Me hace pensar mucho qué pasa por la cabeza de esos soldados que llegaron allí... ellos llevaban mucho sufrido... ¿tenían que hacer que otros sufrieran también? ¿los civiles?... No sé, no sé, casi no quiero ni pensarlo...
Y el autor nos va presentando al Führer y su desgaste, cómo se va deteriorando... Cuando Magda vuelve a verle: "Me pregunté si de verdad necesitaba matarlo porque, en realidad, ya era un hombre muerto, un cadáver ambulante".
He disfrutado de la novela, la verdad, a pesar que últimamente, huyo de novelas de la II Guerra Mundial y de la Guerra Civil española... Es muy triste y creo que está todo más que suficientemente dicho. Ya deberíamos haber pasado página hace mucho tiempo. No olvidar, no, pero sí pasar página para poder seguir adelante.
Cierro con una reflexión del autor: "Únicamente podemos esperar y rezar por que la gracia de Dios y nuestra diligencia nos libren de sucesos similares en el futuro". ¡Ojalá!
Para ponernos en situación: "Cuando los bombardeos de los Aliados comienzan a caer sobre Berlín, los padres de Magda deciden enviarla con sus tíos a las montañas, donde le consiguen un trabajo en el Berghof, el lugar de descanso de Hitler. Tras una serie de rigurosos exámenes físicos y mentales, es asignada a la cocina formando parte del grupo de mujeres dedicadas a catar los alimentos de Führer para asegurarse de que no estén envenenados..."
Al parecer, el autor tuvo la idea de hacer esta novela tras ver un documental sobre Margot Wölk, que fue una de las catadoras de Hitler y que había mantenido en secreto su profesión hasta cumplir 95 años.
La novela comienza con la frase "¿Quién mató a Adolf Hitler?" y te pone en una situación curiosa porque todos sabemos que se suicidó junto con Eva Braun cuando las cosas ya estaban muy, muy feas para el Reich. Pero Magda Ritter nos dice: "Las circunstancias que rodearon su muerte son objeto de controversia desde 19445,pero yo conozco la verdad"
"Yo, Magda Ritter, era una de las quince mujeres que cataban los alimentos de Hitler, a quien le preocupaba de manera obsesiva que lo envenenaran los aliados o algún traidor". El problema de Magda es que ella no estaba muy dispuesta a arriesgar su vida por el Führer cada día... Tenía más las ideas de su padre Hermann, que no era un apasionado del régimen. Su madre, Lisa, por el contrario era mucho más afín. Y sus tíos, Willy y Reina, con quienes se fue huyendo de los bombardeos, son afectos al Führer por completo: "Tío Willy iba con el uniforme de la policía local, con una esvástica alrededor de su brazo izquierdo"
Vamos a conocer a Fräulein Schultz, la cocinera con la que va a trabajar Magda, y al capitán Karl Weber: "Soy uno de los oficiales del cuerpo de seguridad y mi trabajo es supervisar la cocina y las comidas". Cuando Magda empieza a dar sus "clases" con la cocinera, le cuentan: "Cubriremos cuatro áreas: hongos, arsénico, mercurio y cianuro". Tienen que conocerlo y poder detectarlo, a ser posible antes de probarlo, claro, porque se juegan la vida... la vista y el olfato son fundamentales... ¡qué arriesgado!...
Iremos pasando por las diferentes fases de la situación... La guerra ya no parece que esté del lado del Reich pero nadie quiere verlo de forma oficial. Además, Hitler es capaz de hacer creer a cualquiera que no hay problema y que todo va bien... La misma protagonista nos lo dice: "Ahora, después de estar con Hitler, comprendía lo persuasivo y convincente que podía ser. No era sorprendente que el pueblo alemán lo siguiera como un rebaño de ovejas". Supongo que al conocerle las cosas parecerían más claras, pero a mí es una de las cosas que más me sorprenden de la historia, cómo es posible que tanta gente siguiera a una persona que decía las cosas que decía... Pero, vaya, me sorprende con Hitler y su ideología y me sorprende con Stalin y la suya... Tan bárbaro me parece uno como el otro...
Otra cosa que me pone la carne de gallina es la frase "Arbeit macht frei" (el trabajo os hará libres), la frase que aparecía en la entrada de los campos de concentración. Cómo una cosa que es una realidad, me puede producir tantos escalofríos.. y más cuando lo leo en alemán... ufffffffffff
Como comentaba, vamos a ir avanzando hasta el final de la guerra, hasta el momento en que los rusos llegan a Berlín. Y me hace reflexionar algo que nos dice Magda: "Mi corazón casi se detuvo ante la gran capacidad del ejército invasor para cobrarse ojo por ojo y diente por diente". Y estaban en Alemania... Hay que pensar en Polonia, donde sufrieron a los nazis y después a los rusos... ¡qué increíble! Me hace pensar mucho qué pasa por la cabeza de esos soldados que llegaron allí... ellos llevaban mucho sufrido... ¿tenían que hacer que otros sufrieran también? ¿los civiles?... No sé, no sé, casi no quiero ni pensarlo...
Y el autor nos va presentando al Führer y su desgaste, cómo se va deteriorando... Cuando Magda vuelve a verle: "Me pregunté si de verdad necesitaba matarlo porque, en realidad, ya era un hombre muerto, un cadáver ambulante".
He disfrutado de la novela, la verdad, a pesar que últimamente, huyo de novelas de la II Guerra Mundial y de la Guerra Civil española... Es muy triste y creo que está todo más que suficientemente dicho. Ya deberíamos haber pasado página hace mucho tiempo. No olvidar, no, pero sí pasar página para poder seguir adelante.
Cierro con una reflexión del autor: "Únicamente podemos esperar y rezar por que la gracia de Dios y nuestra diligencia nos libren de sucesos similares en el futuro". ¡Ojalá!
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