¿Por qué esta novela? Bueno... novela policíaca escandinava... pinta bien. Vale, como Henning Mankell no hay otro, por supuesto, pero se han hecho cosas muy interesantes...
Pues este no es el caso.. No me ha gustado nada. La trama no es mala pero se complica todo tanto que uno no sabe ni dónde ni con quién está en cada momento...
Los personajes, para mí, por supuesto, no tienen fuerza... La prota, Solveig Berg, es un poquito "sin sal" pero de mala manera... Se puede ser soseras y ser un buen personaje pero esta, no. Era periodista, la lía parda y se convierte en bloguera... Pero bueno ¿es que todo el mundo tiene que marcar tendencia con un blog? No lo veo, la verdad.
Y, además, (¡ojo!): "...bebía champán sin burbujas con una pajita! Pero, pero.... ¿esto qué es? Eso debería haberlo eliminado el propio corrector... ¡¡¡¡¡Champán sin burbujas, con pajita!!!!! Estamos perdiendo el norte, señores...
En cuanto al fotógrafo y dueño y editor de revistam, Lennie Lee, es para echarle de comer aparte: "...traje blanco entallado, camisa abierta, una cadena oscilante y zapatillas deportivas de colores vivos". ¡Olé sus narices!
Y su novia no tiene desperdicio. La criatura se llama Marika y dice cosas como: "Me dan escalofríos cuando veo a la gente normal. Ya sabes, gente gorda, sin maquillar y acomodada en la normalidad. No puedo imaginarme nada peor. Imagínate ser así. Qué angustia"
En fin que solo me cae bien Kalju Saagim y eso que es un matón. Pero la criaturita parece que tiene su corazoncillo y eso...
Eso sí, he aprendido una cosa interesante: "...la luz de neón azul que debía impedir a los heroinómanos encontrarse las venas..." Yo, en mi torpeza e ingenuidad, nunca pensé que las luces azules pudieran servir para eso.
Vaya, se me ha hecho largo, me he perdido varias veces (luego me he reencontrado, eso sí) y no me ha gustado nada.
Mala suerte, el próximo seguro que es mejor.
jueves, 27 de julio de 2017
La embajadora (Pilar Tena)
Me dio muy buena impresión cuando lo vi y me dije, como siempre, "este lo tengo que leer". No tenía ni la más mínima idea de quién era la autora o de qué iba el libro (también como casi siempre) pero había que probar...
Bueno,... no me ha disgustado pero tampoco creo que sea un libro que me haya marcado ni que vaya a recomendar encarecidamente...
Para hacernos una idea, dejo aquí lo que aparece en el propio libro: "Una nueva embajadora de la India presenta sus cartas credenciales ante el rey de España, en el Palacio Real de Madrod. Malah Singh, hija de un maharajá, es una mujer muy atractiva e inteligente, que esconde un secreto tras su aparente seguridad sin fisuras". Hasta ahí puedo leer, como decía Mayra Gómez Kemp en el 1,2,3...
Lo cierto es que a mí, Malah me ha caído mal desde el primer momento, lo que no ha ayudado nada a mi opinión sobre el libro. Es posible que fuera la intención de la autora, puede ser,... pero lo dudo. Es que yo soy una bruja y no hemos sintonizado...
Y Diego, el otro prota,... bueno, ese sí me ha caído simpático pero me parece un poquillo tontorroncete y muy maleable, aunque él piense lo contrario.
Total, que se junta el hambre con las ganas de comer y aparece un cocktail explosivo que tenía, por supuesto, que estallar por alguna parte.
Obviamente, tienen una aventura y, obviamente, ella se aprovecha de él. Después sus vidas se separan pero, pasado el tiempo, vuelven a encontrarse y su pasado les arrasa.
No quiero contar cuál es el secreto, por si alguien quiere leer el libro, claro, pero lo cierto es que se les echa encima sin poderlo parar.
¿Lo mejor de la novela? Las cosas que pasan en la India cuando anda Diego por allí y cuentan las peculiaridades de una cultura que siempre me ha llamado mucho la atención, como el lnar rojo en la frente, marca de las mujeres casadas en la India.
Y es muy curioso el discurso de Malah sobre los matrimonios pactados: "De los matrimonio arreglados no se espera nada. Si tienes suerte mantienes una relación amable y respetuosa con tu cónyuge pero no existen ilusiones que se verán frustradas ni entusiasmos que serán inevitablemente flor de un día. También hay, claro, casos desastrosos, en los que esa relación de respeto no se puede mantener y va creciendo la hostilidad entre el hombre y la mujer. Nada es perfecto, hasta los matrimonios planificados fallan." Ella se casó dos veces, la primera en un matrimonio de este tipo y, la segunda, aparentemente, por amor.
La novela se deja leer, es verdad, pero... me ha dejado un poco indiferente y fría... Me da un poco de pena porque el entorno en el que se desarrolla es estupendo y la trama no está mal, pero a mí no me ha hecho conectar.
Voy a cerrar con una frase de Marina, la mujer de Diego, de la que no he hablado pero que me parece estupenda: "Olvidar no es superar ¿no lo ves?. Superar es enfrentarse a las cosas y asumirlas"
Bueno,... no me ha disgustado pero tampoco creo que sea un libro que me haya marcado ni que vaya a recomendar encarecidamente...
Para hacernos una idea, dejo aquí lo que aparece en el propio libro: "Una nueva embajadora de la India presenta sus cartas credenciales ante el rey de España, en el Palacio Real de Madrod. Malah Singh, hija de un maharajá, es una mujer muy atractiva e inteligente, que esconde un secreto tras su aparente seguridad sin fisuras". Hasta ahí puedo leer, como decía Mayra Gómez Kemp en el 1,2,3...
Lo cierto es que a mí, Malah me ha caído mal desde el primer momento, lo que no ha ayudado nada a mi opinión sobre el libro. Es posible que fuera la intención de la autora, puede ser,... pero lo dudo. Es que yo soy una bruja y no hemos sintonizado...
Y Diego, el otro prota,... bueno, ese sí me ha caído simpático pero me parece un poquillo tontorroncete y muy maleable, aunque él piense lo contrario.
Total, que se junta el hambre con las ganas de comer y aparece un cocktail explosivo que tenía, por supuesto, que estallar por alguna parte.
Obviamente, tienen una aventura y, obviamente, ella se aprovecha de él. Después sus vidas se separan pero, pasado el tiempo, vuelven a encontrarse y su pasado les arrasa.
No quiero contar cuál es el secreto, por si alguien quiere leer el libro, claro, pero lo cierto es que se les echa encima sin poderlo parar.
¿Lo mejor de la novela? Las cosas que pasan en la India cuando anda Diego por allí y cuentan las peculiaridades de una cultura que siempre me ha llamado mucho la atención, como el lnar rojo en la frente, marca de las mujeres casadas en la India.
Y es muy curioso el discurso de Malah sobre los matrimonios pactados: "De los matrimonio arreglados no se espera nada. Si tienes suerte mantienes una relación amable y respetuosa con tu cónyuge pero no existen ilusiones que se verán frustradas ni entusiasmos que serán inevitablemente flor de un día. También hay, claro, casos desastrosos, en los que esa relación de respeto no se puede mantener y va creciendo la hostilidad entre el hombre y la mujer. Nada es perfecto, hasta los matrimonios planificados fallan." Ella se casó dos veces, la primera en un matrimonio de este tipo y, la segunda, aparentemente, por amor.
La novela se deja leer, es verdad, pero... me ha dejado un poco indiferente y fría... Me da un poco de pena porque el entorno en el que se desarrolla es estupendo y la trama no está mal, pero a mí no me ha hecho conectar.
Voy a cerrar con una frase de Marina, la mujer de Diego, de la que no he hablado pero que me parece estupenda: "Olvidar no es superar ¿no lo ves?. Superar es enfrentarse a las cosas y asumirlas"
domingo, 23 de julio de 2017
El amor empieza después del café (Xuso Jones)
Bien, de acuerdo, ya sabía yo lo que me iba a encontrar con este libro. Cuando vi el título lo tuve muy claro... Pero, el día que lo empecé (y que lo terminé, porque se lee muy rápido) operaban a mi marido (poca cosa, ambulatorio...) y sabía que estaría gran parte del día en el hospital. Necesitaba leer algo pero tenía que ser algo que permitiera que mis neuronas estuvieran pendientes de otras cosas... ¡eureka!
Da para muy poquito, la verdad y lo curioso es que tiene segunda y tercera parte, que tendré que leer en algún momento, cuando necesite desintoxicarme...
Por lo que leí del autor, es cantante y comenzó en YouTube. Ha sido telonero de Justin Bieber (lo que no le hace subir puntos en mi escala, la verdad) y quedó segundo cuando Barei fue a Eurovisión. He de decir que yo no le conocía de nada pero es que estoy muy desenganchada, la verdad.
En fin, que en el libro nuestro prota es Paulo, becario en una empresa de publicidad que se cansa de ser el "p... becario" y lo deja para montar una empresa que hace exfoliante de café. ¿Cómo se le ocurre semejante cosa? Con la ayuda de su vecina Olivia, que huele a café porque se le ha caído encima.
La novia (luego ex) de Paulo es una estúpida que se llama Vanessa y que quiere vivir de marcar tendencia (curioso de lo que se puede vivir ahora, madre mía)
¿A que a nadie se le ocurre qué puede pasar? Pues eso, todos lo hemos adivinado. Predecible, es muy predecible. ¿Fácil de leer? También, claro. ¿Ha marcado mi vida? En absoluto.
Pero, sí que hay una frase del autor en los agradecimientos que quiero dejar para terminar (porque no hay nada más que decir...): "La vida es un suspiro y hay que saber encontrar el lado positivo de cada pequeño problema que podemos tener". Vamos a quedarnos con esto.
Da para muy poquito, la verdad y lo curioso es que tiene segunda y tercera parte, que tendré que leer en algún momento, cuando necesite desintoxicarme...
Por lo que leí del autor, es cantante y comenzó en YouTube. Ha sido telonero de Justin Bieber (lo que no le hace subir puntos en mi escala, la verdad) y quedó segundo cuando Barei fue a Eurovisión. He de decir que yo no le conocía de nada pero es que estoy muy desenganchada, la verdad.
En fin, que en el libro nuestro prota es Paulo, becario en una empresa de publicidad que se cansa de ser el "p... becario" y lo deja para montar una empresa que hace exfoliante de café. ¿Cómo se le ocurre semejante cosa? Con la ayuda de su vecina Olivia, que huele a café porque se le ha caído encima.
La novia (luego ex) de Paulo es una estúpida que se llama Vanessa y que quiere vivir de marcar tendencia (curioso de lo que se puede vivir ahora, madre mía)
¿A que a nadie se le ocurre qué puede pasar? Pues eso, todos lo hemos adivinado. Predecible, es muy predecible. ¿Fácil de leer? También, claro. ¿Ha marcado mi vida? En absoluto.
Pero, sí que hay una frase del autor en los agradecimientos que quiero dejar para terminar (porque no hay nada más que decir...): "La vida es un suspiro y hay que saber encontrar el lado positivo de cada pequeño problema que podemos tener". Vamos a quedarnos con esto.
sábado, 22 de julio de 2017
El informe Casabona (Sergio Vila-Sanjuán)
Me pareció que el título era interesante y, en aquel momento, eso fue suficiente para que empezara a leer el libro.
Lo cierto es que me costó un poco entrar, tengo que decirlo, pero sí que me gustó mucho.
El prota es Víctor Balmoral, periodista dedicado a la cultura que, además, escribe biografías. Al morir el empresario Alejandro Casabona en extrañas circunstancias y, además, legar su fortuna al Instituto de Estudios Éticos, desde esta institución le solicitan un informe para saber si deben o no aceptar el legado.
Nos hace un buen retrato de la sociedad y, además, nos lleva a la España de la pre y posguerra con el relato de la vida del empresario.
El periodista va entrevistando a diferentes familiares y personas relacionadas con Casabona hasta hacerse una idea de quién y cómo era y para el lector es verdaderamente interesante ver cómo cada uno da una versión de un hombre del que sabemos desde el principio que no deja indiferente a nadie.
Una frase que le atribuyen a Casabona y que me parece curiosísima es "No sé por qué cierto individuo me odia tanto: nunca le he hecho ningún favor". En un primer momento me hizo sonreír pero, analizándola un poco más, lo cierto es que me da cierta pena...
Víctor Balmoral en realidad le encontraba incorregible y nos lo dice desde el principio. Y al parecer siempre había sido así, hasta que falleció con más de 80 años. Y todos esos años contribuyeron a crearle amigos y enemigos (aunque a mí me parece que más enemigos que amigos, la verdad...) y a crear una imagen que él mismo quería fomentar.
Una de las excentricidades que le caracterizaba es que todas sus corbatas eran verdes y a cada uno que le preguntaba le daba una explicación diferente. El verde era el color de la vida, del dinero, del azar, de la sociabilidad, de la naturaleza, de la monarquía y de la esperanza. Y a mí me encantó la explicación de la monarquía: VERDE = Viva El Rey De España... ¡olé!
Otra de sus frases favoritas era: "Yo la caridad no la hago con los pobres sino con los que han sido ricos y ya no lo son". Según su percepción: "La desintoxicación de alguien acostumbrado a la buena vida que tiene que renunciar a ella es peor que la de un heroinómano respecto a su droga"
Impactante, ¿verdad? Pues esto es una novela y el personaje es ficticio pero a mí eso (algo muy similar) me lo han dicho de corazón personas con un nivel económico más que considerable (esos son los disgustos que una se lleva cuando se relaciona con gente tan por encima de su nivel económico...). Y quien me lo dijo lo tenía muy claro: los que sufrían la crisis económica de verdad eran los ricos porque los que no lo somos, como no lo seremos nunca, no tenemos sufríamos más de lo habitual durante la crisis... ¡tan ricamente!
En fin, no me quiero alargar más: me he enterado de que esta es la primera novela con Víctor Balmoral como prota pero que va a haber más, así que tendré que localizarlas para seguirle la pista... Esta ha sido muy interesante.
Y cierro con una frase de Orson Welles que también nos puede hacer pensar un poquito: "Si quieres un final feliz, todo depende, por supuesto, de dónde detengas tu historia".
Lo cierto es que me costó un poco entrar, tengo que decirlo, pero sí que me gustó mucho.
El prota es Víctor Balmoral, periodista dedicado a la cultura que, además, escribe biografías. Al morir el empresario Alejandro Casabona en extrañas circunstancias y, además, legar su fortuna al Instituto de Estudios Éticos, desde esta institución le solicitan un informe para saber si deben o no aceptar el legado.
Nos hace un buen retrato de la sociedad y, además, nos lleva a la España de la pre y posguerra con el relato de la vida del empresario.
El periodista va entrevistando a diferentes familiares y personas relacionadas con Casabona hasta hacerse una idea de quién y cómo era y para el lector es verdaderamente interesante ver cómo cada uno da una versión de un hombre del que sabemos desde el principio que no deja indiferente a nadie.
Una frase que le atribuyen a Casabona y que me parece curiosísima es "No sé por qué cierto individuo me odia tanto: nunca le he hecho ningún favor". En un primer momento me hizo sonreír pero, analizándola un poco más, lo cierto es que me da cierta pena...
Víctor Balmoral en realidad le encontraba incorregible y nos lo dice desde el principio. Y al parecer siempre había sido así, hasta que falleció con más de 80 años. Y todos esos años contribuyeron a crearle amigos y enemigos (aunque a mí me parece que más enemigos que amigos, la verdad...) y a crear una imagen que él mismo quería fomentar.
Una de las excentricidades que le caracterizaba es que todas sus corbatas eran verdes y a cada uno que le preguntaba le daba una explicación diferente. El verde era el color de la vida, del dinero, del azar, de la sociabilidad, de la naturaleza, de la monarquía y de la esperanza. Y a mí me encantó la explicación de la monarquía: VERDE = Viva El Rey De España... ¡olé!
Otra de sus frases favoritas era: "Yo la caridad no la hago con los pobres sino con los que han sido ricos y ya no lo son". Según su percepción: "La desintoxicación de alguien acostumbrado a la buena vida que tiene que renunciar a ella es peor que la de un heroinómano respecto a su droga"
Impactante, ¿verdad? Pues esto es una novela y el personaje es ficticio pero a mí eso (algo muy similar) me lo han dicho de corazón personas con un nivel económico más que considerable (esos son los disgustos que una se lleva cuando se relaciona con gente tan por encima de su nivel económico...). Y quien me lo dijo lo tenía muy claro: los que sufrían la crisis económica de verdad eran los ricos porque los que no lo somos, como no lo seremos nunca, no tenemos sufríamos más de lo habitual durante la crisis... ¡tan ricamente!
En fin, no me quiero alargar más: me he enterado de que esta es la primera novela con Víctor Balmoral como prota pero que va a haber más, así que tendré que localizarlas para seguirle la pista... Esta ha sido muy interesante.
Y cierro con una frase de Orson Welles que también nos puede hacer pensar un poquito: "Si quieres un final feliz, todo depende, por supuesto, de dónde detengas tu historia".
domingo, 16 de julio de 2017
Los días modernos (Cristina López Schlichting)
A la autora la conozco de su trabajo en la radio, los fines de semana en la COPE. Creo que es también contertulia en televisión pero eso ya es mucho para mí.
La verdad es que no me gusta demasiado, lo siento. El programa no es que esté mal... pero no es lo que más me gusta y, la verdad, lo escucho pocas veces.
Pero, la escuché en una entrevista hablando de este libro y me enganchó, Sé que es un año mayor que yo así que lo que fuera a contar sería muy similar a lo que viví yo en mi infancia y me apetecía ver cómo lo contaba.
Y me lo he pasado de maravilla. La autora decía que reflejaba lo que sucedía en España en los años 70, visto desde los ojos de una niña y que estaba contado con mucho humor. Y es así, me ha gustado mucho.
Me he sentido muy identificada con muchísimas cosas. Amelia Ruiz Santillana es alumna de 4º EGB en 1975 y era el número 31 de una clase de 42. Yo estaba entonces en 3º y era la número 44 de una clase de 46. Me ha traído muchos recuerdos y me he vuelto a sorprender del problema que hay ahora cuando en una clase son más de 25. ¡Ja! Tenían que haber dado con Madre Aureamaría, que era mi profe en 3º... Ella podía con 46 y con las que se le pusieran delante...
Han sido muchísimas sonrisas leyendo el libro, evocando recuerdos estupendos... Como Sepu... ¡madre mía! Había uno en la Gran Vía, pero yo tenía uno muy cerca de mi casa, en Quintana... ¡cuántas veces habremos comprado allí! ¡Y cuántas veces hemos quedado allí con las amigas para ir luego a algún sitio!
¡Y la Nancy! Habla la prota de los "nombres historiados que el fabricante daba a los trajes de noche de Nancy" Vaya que si eran historiados... Yo aún conservo mi Nancy y sus vestidos... "Esperando al príncipe"... ¡qué monísimo!... También habla del armario azul y blanco... Mi amiga Belén (a la que hace muchos años perdí la pista) lo tenía... ¡qué envidia! Menos mal que mi padre es un súper manitas con la madera y nos hizo uno igual que el que vendían pero mejor acabado (por supuesto, era hecho a mano con todo el cariño). Lo pintó igual, le hizo los mismos cajones... hasta le puso las pegatinas recortándolas de las cajas de los vestidos... Por supuesto, el armario también lo conservo, faltaría más...
¿Y el festival de Eurovisión? Ella habla de la participación de Sergio y Estíbaliz en 1975... Pero siempre era súper emocionante... Con esas puntuaciones en inglés y en francés... Aquello de "guayominí", que tardé años en saber que era como se pronunciaba en francés Royaume Uni...Y cómo nos enfadábamos cuando no nos puntuaban bien los países que considerábamos "amigos"
Uf... Han sido mil cosas que me han hecho sonreír... "Bic naranja, bic cristal, dos escroituras a elegir, bic, bic, bic, bic bic" ¡Madre mía! Y el papel higiénico Elefante, y la Mano Negra y la palanca de cambios con estrellas de mar y conchas, y los sobres de correo aéreo con rayas rojas y azules y la pretecnología... ¡qué genial!
Eso sí, hay una cosa con la que no estoy de acuerdo: "Luis Eduardo Aute le puso "Al alba" a una de sus canciones más hermosas". Bueno, aquí me he enterado de por qué le puso ese título (la última pena de muerte de la dictadura). Muy loable, sí, pero de ahí a que sea una canción hermosa... En fin, no soporto a Aute ni a ningún otro "cansautor", así que no soy nada objetiva.
Por supuesto, ya que sitúa la novela en 1975. llega el momento de la muerte de Franco. Y yo lo recuerdo perfectamente. Se ha hablado mucho desde entonces pero estoy completamente de acuerdo con cómo lo plantea la autora: "Había miedo en las calles, el tipo de inseguridad que hay antes de una tormenta, cuando no sabes aún qué va a pasar". El español medio no sabía qué iba a pasar, no sabía siquiera cómo sentirse, fue una sensación muy extraña...
No me alargo más porque podría seguir y seguir... son los recuerdos de mi infancia... Cualquiera que haya nacido en los 60 debería leerlo sí o sí para disfrutarlo. Y los que no sean de esa época, también, para darse cuenta de lo bien que lo pásabamos con muchas menos cosas que ahora.
Termino con una reflexión de sor Inés, que me ha encantado: "Nada verdaderamente importante se elige. Ni el color del pelo de un hijo, ni el momento de enamorarse, ni la muerte, ni el momento de enamorarse, ni la muerte, ni siquiera se elige a Dios. Estas cosas se aceptan o se rechazan. Pero la libertad existe solo cuanto descubrimos que tienen una razón de ser, y que es una razón de ser buena."
La verdad es que no me gusta demasiado, lo siento. El programa no es que esté mal... pero no es lo que más me gusta y, la verdad, lo escucho pocas veces.
Pero, la escuché en una entrevista hablando de este libro y me enganchó, Sé que es un año mayor que yo así que lo que fuera a contar sería muy similar a lo que viví yo en mi infancia y me apetecía ver cómo lo contaba.
Y me lo he pasado de maravilla. La autora decía que reflejaba lo que sucedía en España en los años 70, visto desde los ojos de una niña y que estaba contado con mucho humor. Y es así, me ha gustado mucho.
Me he sentido muy identificada con muchísimas cosas. Amelia Ruiz Santillana es alumna de 4º EGB en 1975 y era el número 31 de una clase de 42. Yo estaba entonces en 3º y era la número 44 de una clase de 46. Me ha traído muchos recuerdos y me he vuelto a sorprender del problema que hay ahora cuando en una clase son más de 25. ¡Ja! Tenían que haber dado con Madre Aureamaría, que era mi profe en 3º... Ella podía con 46 y con las que se le pusieran delante...
Han sido muchísimas sonrisas leyendo el libro, evocando recuerdos estupendos... Como Sepu... ¡madre mía! Había uno en la Gran Vía, pero yo tenía uno muy cerca de mi casa, en Quintana... ¡cuántas veces habremos comprado allí! ¡Y cuántas veces hemos quedado allí con las amigas para ir luego a algún sitio!
¡Y la Nancy! Habla la prota de los "nombres historiados que el fabricante daba a los trajes de noche de Nancy" Vaya que si eran historiados... Yo aún conservo mi Nancy y sus vestidos... "Esperando al príncipe"... ¡qué monísimo!... También habla del armario azul y blanco... Mi amiga Belén (a la que hace muchos años perdí la pista) lo tenía... ¡qué envidia! Menos mal que mi padre es un súper manitas con la madera y nos hizo uno igual que el que vendían pero mejor acabado (por supuesto, era hecho a mano con todo el cariño). Lo pintó igual, le hizo los mismos cajones... hasta le puso las pegatinas recortándolas de las cajas de los vestidos... Por supuesto, el armario también lo conservo, faltaría más...
¿Y el festival de Eurovisión? Ella habla de la participación de Sergio y Estíbaliz en 1975... Pero siempre era súper emocionante... Con esas puntuaciones en inglés y en francés... Aquello de "guayominí", que tardé años en saber que era como se pronunciaba en francés Royaume Uni...Y cómo nos enfadábamos cuando no nos puntuaban bien los países que considerábamos "amigos"
Uf... Han sido mil cosas que me han hecho sonreír... "Bic naranja, bic cristal, dos escroituras a elegir, bic, bic, bic, bic bic" ¡Madre mía! Y el papel higiénico Elefante, y la Mano Negra y la palanca de cambios con estrellas de mar y conchas, y los sobres de correo aéreo con rayas rojas y azules y la pretecnología... ¡qué genial!
Eso sí, hay una cosa con la que no estoy de acuerdo: "Luis Eduardo Aute le puso "Al alba" a una de sus canciones más hermosas". Bueno, aquí me he enterado de por qué le puso ese título (la última pena de muerte de la dictadura). Muy loable, sí, pero de ahí a que sea una canción hermosa... En fin, no soporto a Aute ni a ningún otro "cansautor", así que no soy nada objetiva.
Por supuesto, ya que sitúa la novela en 1975. llega el momento de la muerte de Franco. Y yo lo recuerdo perfectamente. Se ha hablado mucho desde entonces pero estoy completamente de acuerdo con cómo lo plantea la autora: "Había miedo en las calles, el tipo de inseguridad que hay antes de una tormenta, cuando no sabes aún qué va a pasar". El español medio no sabía qué iba a pasar, no sabía siquiera cómo sentirse, fue una sensación muy extraña...
No me alargo más porque podría seguir y seguir... son los recuerdos de mi infancia... Cualquiera que haya nacido en los 60 debería leerlo sí o sí para disfrutarlo. Y los que no sean de esa época, también, para darse cuenta de lo bien que lo pásabamos con muchas menos cosas que ahora.
Termino con una reflexión de sor Inés, que me ha encantado: "Nada verdaderamente importante se elige. Ni el color del pelo de un hijo, ni el momento de enamorarse, ni la muerte, ni el momento de enamorarse, ni la muerte, ni siquiera se elige a Dios. Estas cosas se aceptan o se rechazan. Pero la libertad existe solo cuanto descubrimos que tienen una razón de ser, y que es una razón de ser buena."
sábado, 8 de julio de 2017
El chico de la ventana del baño (Lady Reynolds)
Todavía me estoy preguntando por qué he leído este libro.... Sospecho que es algo a lo que nunca podré responder...
En fin, se trata de la historia de Clara Martín y Thiago Suárez que viven en unos pisos orientados de tal manera que pueden hablar a través de las ventanas de los cuartos de baño.
Probablemente la reseña podría terminar aquí porque es lo más interesante del libro pero me parece demasiado corta así que seguiré un pelín más.
Puedo decir que me ha llamado la atención una frase de la madre de Clara, María del Carmen: "Las mujeres no somos lo que vestimos, eso solo es ropa, tela. Las mujeres somos la seguridad que usamos al vestir." Y es que, estando completamente de acuerdo con la primera parte de esta reflexión, la segunda... ummmmmmmmm, me chirría un poco ¿no?
Es una pena, pero no me queda mucho más... No es insoportable, no puedo decir que haya estado tentada de dejar de leer,... pero me ha aportado tan poquito, tan poquito y es tan predecible, que pasará por mí sin pena ni gloria
Eso sí, dejo aquí una de las primeras frases del libro, que sí me ha parecido interesante: "Si la vida te quita el gel, pues te duchas con champú"
En fin, se trata de la historia de Clara Martín y Thiago Suárez que viven en unos pisos orientados de tal manera que pueden hablar a través de las ventanas de los cuartos de baño.
Probablemente la reseña podría terminar aquí porque es lo más interesante del libro pero me parece demasiado corta así que seguiré un pelín más.
Puedo decir que me ha llamado la atención una frase de la madre de Clara, María del Carmen: "Las mujeres no somos lo que vestimos, eso solo es ropa, tela. Las mujeres somos la seguridad que usamos al vestir." Y es que, estando completamente de acuerdo con la primera parte de esta reflexión, la segunda... ummmmmmmmm, me chirría un poco ¿no?
Es una pena, pero no me queda mucho más... No es insoportable, no puedo decir que haya estado tentada de dejar de leer,... pero me ha aportado tan poquito, tan poquito y es tan predecible, que pasará por mí sin pena ni gloria
Eso sí, dejo aquí una de las primeras frases del libro, que sí me ha parecido interesante: "Si la vida te quita el gel, pues te duchas con champú"
viernes, 7 de julio de 2017
El silencio de la ciudad blanca (Eva García Sáenz de Urturi)
Como mis amigos me conocen., y me conocen bien, hace unas semanas me recomendaron este libro. Y, como casualmente acababa de terminar el anterior, no me lo pensé y empecé con este. ¡Gran acierto"
Es una novela muy interesante que combina muy bien la mitología, la historia y la trama policial. Podemos decir que es un poco el estilo de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo pero, desde luego, no es para nada una imitación.
Hay varias tramas paralelas que van convergiendo, unas más que otras pero no se puede dejar de prestar atención a ninguna...
Y hay personajes fantásticos... Nuestro prota es Unai López de Ayala, alias Kranken, experto en profiling que es lo mismo que en perfiles criminales, pero dicho en inglés, que queda mucho más bonito. A mí, personalmente, me ha caído muy bien pero me ha caído mucho mejor su hermano Germán, afectado de acrondoplasia, un trastorno en el crecimiento de los cartílagos que provoca enanismo, especialmente en las extremidades. Mide 1,20, es inteligente, simpático y más que encantador.
Contaremos por qué le llaman Kraken: "El kraken se consideraba una criatura mitológica en la antigua Escandinavia, una especie de pulpo o calamar gigante, hasta que se ha descubierto que en efecto existe por los cadáveres que están apareciendo en las playas de todo el mundo en los últimos años."
Otra prota es Estíbaliz Ruiz de Gauna, otra inspectora de la División de Investigación Criminal, como Unai, que tiene un hermano, Eneko, de lo más peculiar.
No podemos perder de vista a Alba Díaz de Salvatierra, la nueva subcomisaria, y su "relación" con Unai.
También hay que prestar atención a los gemelos Tasio e Ignacio Ortiz de Zárate. El primero de ellos arqueólogo en la cárcel, detenido por su propio hermano, uno de los hombres más íntegros del cuerpo. Ambos inteligentes,.carismáticos, encantadores y muy atractivos.
Y Felisa, tía abuela de Unai, que con 102 años no tiene ninguna intención de morirse (no, por Dios...)
Sin duda, sin ninguna duda, el mejor es el abuelo de Unai y Germán. Les crió cuando fallecieron sus padres siendo ellos muy pequeños y ha hecho de su casa un oasis al que acudir cuando el desierto de sus vidas y sus problemas les rodea. Y es quien les centra con una filosofía sabia y serena... De verdad que me ha encantado... Será porque yo nunca conocí a mis abuelos que pudieran haber sido para mí alguna referencia...
He aprendido muchísimas cosas, como que la abeja es el símbolo de la castidad y el tejo el de la inmortalidad. O que el Rohypnol se llama también date rape, la droga de la violación durante la cita, que es veinte veces más potente que el Valium...
No sé si se ha notado que no quiero contar nada de la trama... Claro, es evidente que si hay policías de por medio, tiene que haber muertos, y bastantes, además. Pero es tan curioso que no quiero decir nada para no dar ninguna pista y que se lea con la mente en blanco desde el principio.
Por supuesto que he aprendido muchas más cosas de las que he dejado aquí reflejadas pero si las cuento, ya no sorprenderán cuando se lea el libro... Y por supuesto que hay muchas reflexiones que me han gustado mucho, como "la gente herida es peligrosa porque sabe que puede sobrevivir"
Pero no va a ser mi reflexión final. Primero tengo que recomendar encarecidamente la novela. Algunas veces pone carne de gallina, otras veces hace que nos salten las lágrimas, pero en todo momento mantiene la atención máxima y hace que no queramos que se termine nunca, aunque estemos locos por saber cuál será el desenlace.
Y ahora sí que acabo con un pensamiento de Steve Jobs, que me ha hecho darle varias vueltas: "A veces miramos hacia atrás y vemos que se pueden unir los puntos que nos han llevado hasta el presente."
Es una novela muy interesante que combina muy bien la mitología, la historia y la trama policial. Podemos decir que es un poco el estilo de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo pero, desde luego, no es para nada una imitación.
Hay varias tramas paralelas que van convergiendo, unas más que otras pero no se puede dejar de prestar atención a ninguna...
Y hay personajes fantásticos... Nuestro prota es Unai López de Ayala, alias Kranken, experto en profiling que es lo mismo que en perfiles criminales, pero dicho en inglés, que queda mucho más bonito. A mí, personalmente, me ha caído muy bien pero me ha caído mucho mejor su hermano Germán, afectado de acrondoplasia, un trastorno en el crecimiento de los cartílagos que provoca enanismo, especialmente en las extremidades. Mide 1,20, es inteligente, simpático y más que encantador.
Contaremos por qué le llaman Kraken: "El kraken se consideraba una criatura mitológica en la antigua Escandinavia, una especie de pulpo o calamar gigante, hasta que se ha descubierto que en efecto existe por los cadáveres que están apareciendo en las playas de todo el mundo en los últimos años."
Otra prota es Estíbaliz Ruiz de Gauna, otra inspectora de la División de Investigación Criminal, como Unai, que tiene un hermano, Eneko, de lo más peculiar.
No podemos perder de vista a Alba Díaz de Salvatierra, la nueva subcomisaria, y su "relación" con Unai.
También hay que prestar atención a los gemelos Tasio e Ignacio Ortiz de Zárate. El primero de ellos arqueólogo en la cárcel, detenido por su propio hermano, uno de los hombres más íntegros del cuerpo. Ambos inteligentes,.carismáticos, encantadores y muy atractivos.
Y Felisa, tía abuela de Unai, que con 102 años no tiene ninguna intención de morirse (no, por Dios...)
Sin duda, sin ninguna duda, el mejor es el abuelo de Unai y Germán. Les crió cuando fallecieron sus padres siendo ellos muy pequeños y ha hecho de su casa un oasis al que acudir cuando el desierto de sus vidas y sus problemas les rodea. Y es quien les centra con una filosofía sabia y serena... De verdad que me ha encantado... Será porque yo nunca conocí a mis abuelos que pudieran haber sido para mí alguna referencia...
He aprendido muchísimas cosas, como que la abeja es el símbolo de la castidad y el tejo el de la inmortalidad. O que el Rohypnol se llama también date rape, la droga de la violación durante la cita, que es veinte veces más potente que el Valium...
No sé si se ha notado que no quiero contar nada de la trama... Claro, es evidente que si hay policías de por medio, tiene que haber muertos, y bastantes, además. Pero es tan curioso que no quiero decir nada para no dar ninguna pista y que se lea con la mente en blanco desde el principio.
Por supuesto que he aprendido muchas más cosas de las que he dejado aquí reflejadas pero si las cuento, ya no sorprenderán cuando se lea el libro... Y por supuesto que hay muchas reflexiones que me han gustado mucho, como "la gente herida es peligrosa porque sabe que puede sobrevivir"
Pero no va a ser mi reflexión final. Primero tengo que recomendar encarecidamente la novela. Algunas veces pone carne de gallina, otras veces hace que nos salten las lágrimas, pero en todo momento mantiene la atención máxima y hace que no queramos que se termine nunca, aunque estemos locos por saber cuál será el desenlace.
Y ahora sí que acabo con un pensamiento de Steve Jobs, que me ha hecho darle varias vueltas: "A veces miramos hacia atrás y vemos que se pueden unir los puntos que nos han llevado hasta el presente."
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