Uno de mis regalos de cumpleaños... Y uno de mis autores favoritos...
Hay que ver lo que se aprende leyendo a García de Cortázar. Y no solo de Historia, que por supuesto que sí. Es que escribe tan bien... Se lee tan bien... Utiliza un lenguaje tan exquisito... Es una verdadera maravilla.
Todos estamos acostumbrados últimamente a leer mensajes ultra-rápidos, artículos breves que solo pretender dar una noticia rápida, entradas en blogs para saber rápidamente determinadas cosas... Todo muy rápido, todo corriendo, con faltas de ortografía, con palabras a las que les quitamos las vocales para escribir más rápido... Así que, cuando uno puede leer un libro para aprender, para disfrutar y para recrearse en cómo está escrito, es simplemente delicioso... ¡Muchas gracias, D. Fernando!
La novela nos hace darnos un paseo por la Historia, de la mano de Mª Teresa Ruiz de Urbina, condesa viuda de Montemayor, y Álvaro Vázquez de Losada, marqués de Armillas, que una vez fueron amantes.
Y es un paseo muy interesante a lo largo de varios siglos.. Pasamos por las Indias y lo "sobrevaloradas" que estaban. Los jóvenes querían irse allí a hacer fortuna pero los veteranos eran conscientes del deterioro y la lucha que había que librar.
Nos paseamos por las luchas de poder de los validos y secretarios de los reyes, de cualquiera de ellos... "El poder es un juego de manos. Es un truco. Una imagen en un laberinto de espejos. Y un hombre, aunque sea de nacimiento humilde, puede proyectar una imagen muy larga, pues la educación y la astucia prevalecen más de lo que se piensa sobre la fuerza pura de la herencia".
Y me he reído un ratillo cuando aparece por entre las páginas D. Francisco de Quevedo, escribiendo cositas sobre la actualidad del momento. No por lo que escribía, que también, sino porque me imaginaba cómo serían sus versos si viviera ahora entre nosotros. Con lo finísimo que hilaba, seguro que pasaría un buen rato... El juego que le habrían dado nuestros políticos actuales...
Claro, me ha encantado también una sentencia que dice así: "...le deben condenar y condenar en pena de muerte natural de horca y que primero sea arrastrado por las calles públicas en la forma acostumbrada." Lo que arrastrar por las calles públicas ya tiene su aquel pero ¿y la muerte "natural" de horca? ¿Muerte "natural"? Y entonces... ¿qué sería una muerte no natural? Me lo sigo preguntando...
Lo dicho ya, que es una novela estupenda y se pasa un arto maravilloso navegando entre sus páginas.
Termino con una reflexión fascinante, que da un poquillo de miedo: "La verdad desaparece cuando el poder hace caminar a la razón con grillos en los pies."
jueves, 13 de octubre de 2016
El jurado número 10 (Reyes Calderón)
Sigo leyendo cosas de esta autora... Me gusta mucho. No sólo tiene unos personajes estupendos, sino que las historias son muy interesantes, no son repetitivas, tienen finales impredecibles pero no circenses, enganchan desde el principio hasta el final... Y no se hacen largas...
Lo tiene todo.
Y esta novela también me ha gustado un montón. Es muy curioso porque el tema podría ser escabroso... pero no se entiende así mientras uno lee la novela.
Hablamos de un abogado, Efrén Porcina, que se establece por su cuenta con una secretaria, Salomé, peculiar donde las haya. Él mismo se define como "abogado en ejercicio, con bufete propio en una capital de provincia".
Por complejas circunstancias, el noviete de turno de Salomé aparece muerto y descubren que no era tan simple y noble como podía haber parecido... Y ahí se empieza a embrollar todo incluyendo mafiosos, drogadictos, falsificación de pruebas, policías corruptos... Una mezcla de lo más sorprendente.
Efrén es estupendo, y Salomé, encantadora a su manera. Pero se puede sacar mucho de ellos... Y hacen reflexiones muy curiosas... "Aunque haya tantas excepciones que ya no haya causa, lo propio de la gente es quererse y respetarse, reír, buscar la felicidad". Y lo incluyo aquí porque parece que se nos está olvidando y, cuando lo he leído, me ha hecho dar un respinguillo...
Nuestro abogado es gordete... Según él, muy gordete... Y se pone a régimen estricto. No le resulta muy fácil (¡cómo te comprendo Efrén...!) pero lo va llevando y lo que me encanta de verdad es que, cuando pide un café, pide un "triste", que es, a la sazón, un café con leche desnatada y sacarina. Pero, lo mejor es que hay algo peor que eso, un "desgraciado" que, además es descafeinado... ¡impresionante! ¡Me ha encantado!
Y hay una comparación muy buena, que vemos cada día en las noticias y que es una gran verdad: "Pero el dinero es como el chocolate: si lo tocas, te manchas. O manchas a los de al lado". Lo cierto es que yo debo de manchar poco... y así es mucho mejor...
Aparte de la trama, de los personajes, de todo lo demás, las pequeñas cosas que van apareciendo, las pequeñas reflexiones que van haciéndose los personajes, son lo que más me interesa (como casi siempre, la verdad). Y hay algo referido a la soledad que quiero dejar aquí: "Me refiero a la soledad absoluta y total. Conozco esa conmoción; te sientes como basura espacial orbitando por un cosmos que ni siquiera sabe de tu existencia". Buffff... a mí me ha puesto carne de gallina...
Queda claro que me parece un libro muy recomendable, ¿verdad? No hace falta que diga nada más: lo he disfrutado, lo he leído muy a gusto, no se ha hecho nada largo.. Y me ha dado una frase estupenda para cerrar.
Un cita de Epicuro de Samos que más de uno se debería tatuar en la frente escrita en imagen especular para poder leerla en el espejo cada mañana al levantarse y pasar al cuarto de baño: "Si quieres ser rico, no te afanes por incrementar tus bienes sino por reducir tu codica".
Lo tiene todo.
Y esta novela también me ha gustado un montón. Es muy curioso porque el tema podría ser escabroso... pero no se entiende así mientras uno lee la novela.
Hablamos de un abogado, Efrén Porcina, que se establece por su cuenta con una secretaria, Salomé, peculiar donde las haya. Él mismo se define como "abogado en ejercicio, con bufete propio en una capital de provincia".
Por complejas circunstancias, el noviete de turno de Salomé aparece muerto y descubren que no era tan simple y noble como podía haber parecido... Y ahí se empieza a embrollar todo incluyendo mafiosos, drogadictos, falsificación de pruebas, policías corruptos... Una mezcla de lo más sorprendente.
Efrén es estupendo, y Salomé, encantadora a su manera. Pero se puede sacar mucho de ellos... Y hacen reflexiones muy curiosas... "Aunque haya tantas excepciones que ya no haya causa, lo propio de la gente es quererse y respetarse, reír, buscar la felicidad". Y lo incluyo aquí porque parece que se nos está olvidando y, cuando lo he leído, me ha hecho dar un respinguillo...
Nuestro abogado es gordete... Según él, muy gordete... Y se pone a régimen estricto. No le resulta muy fácil (¡cómo te comprendo Efrén...!) pero lo va llevando y lo que me encanta de verdad es que, cuando pide un café, pide un "triste", que es, a la sazón, un café con leche desnatada y sacarina. Pero, lo mejor es que hay algo peor que eso, un "desgraciado" que, además es descafeinado... ¡impresionante! ¡Me ha encantado!
Y hay una comparación muy buena, que vemos cada día en las noticias y que es una gran verdad: "Pero el dinero es como el chocolate: si lo tocas, te manchas. O manchas a los de al lado". Lo cierto es que yo debo de manchar poco... y así es mucho mejor...
Aparte de la trama, de los personajes, de todo lo demás, las pequeñas cosas que van apareciendo, las pequeñas reflexiones que van haciéndose los personajes, son lo que más me interesa (como casi siempre, la verdad). Y hay algo referido a la soledad que quiero dejar aquí: "Me refiero a la soledad absoluta y total. Conozco esa conmoción; te sientes como basura espacial orbitando por un cosmos que ni siquiera sabe de tu existencia". Buffff... a mí me ha puesto carne de gallina...
Queda claro que me parece un libro muy recomendable, ¿verdad? No hace falta que diga nada más: lo he disfrutado, lo he leído muy a gusto, no se ha hecho nada largo.. Y me ha dado una frase estupenda para cerrar.
Un cita de Epicuro de Samos que más de uno se debería tatuar en la frente escrita en imagen especular para poder leerla en el espejo cada mañana al levantarse y pasar al cuarto de baño: "Si quieres ser rico, no te afanes por incrementar tus bienes sino por reducir tu codica".
martes, 27 de septiembre de 2016
La vida después (Marta Rivera de la Cruz)
Otra de mis autoras talismán... Siempre que leo algo suyo, disfruto enormemente. No solo porque las historias me gustan sino porque están tan bien contadas...
Lo que más rabia me da es que, desde que está en política, ya no recomienda libros en la radio... Se me ha escapado una fuente de libros interesantes...
En fin, que este libro me ha gustado un montón.
Es un canto a la amistad desde el principio hasta el final y una excursión a través de los sentimientos.
Y es muy curioso porque lo podemos dividir en dos partes completamente distintas. El principio, en el que nos sitúa a todos los personajes y sus relaciones y una segunda parte impresionante e inesperada que parece al margen de todo lo demás pero que nos sigue dirigiendo a buscar la felicidad.
Los personajes son muy variopintos, desde Jan (Javier) al que no llegamos a conocer porque el libro comienza tras fallecer a Victoria, su amiga de toda la vida, con quien nunca pasó de una profundísima amistad, cosa que nadie llegó a creer de verdad.
Conocemos al Chloe, el antiguo amor de Jan y a Solange, la hija de ambos; a Marga, su esposa y a Shirley, la madre de esta última, personaje peculiar de todas todas. Cuatro mujeres que no se llevan especialmente bien y con las que Victoria tiene que lidiar por encargo póstumo de Jan.
Eso sí, mi personaje favorito es, sin duda Douglas Faraday. Debo de tener predilección por los caballeros ingleses, digo yo... Se trata de un anticuario al que van a visitar a Londres y que me encandiló desde el primer momento en que apareció.
Lamentablemente no puedo contar por qué se presentan allí porque desvelaría gran parte de la historia y no es mi intención...
Pero lo que sí es cierto es que, tras la muerte de Jan y el reencuentro, las vidas de todos los personajes dan un vuelco muy interesante.
Es un libro muy, pero que muy recomendable, que se lee muy cómodamente y que va descubriendo muchísimas cosas.
Por cierto, me he dejado de lado al marido de Victoria, Herder van Halen, pero es que no me cae bien y no me ha merecido la pena dedicarle tiempo... (para eso es mi reseña...)
Y cierro ya con una reflexión que me ha gustado y me ha dado que pensar: "El ser humano nace con el derecho a ser feliz, y ese derecho implica también una obligación. La felicidad es también una cuestión de voluntad."
Lo que más rabia me da es que, desde que está en política, ya no recomienda libros en la radio... Se me ha escapado una fuente de libros interesantes...
En fin, que este libro me ha gustado un montón.
Es un canto a la amistad desde el principio hasta el final y una excursión a través de los sentimientos.
Y es muy curioso porque lo podemos dividir en dos partes completamente distintas. El principio, en el que nos sitúa a todos los personajes y sus relaciones y una segunda parte impresionante e inesperada que parece al margen de todo lo demás pero que nos sigue dirigiendo a buscar la felicidad.
Los personajes son muy variopintos, desde Jan (Javier) al que no llegamos a conocer porque el libro comienza tras fallecer a Victoria, su amiga de toda la vida, con quien nunca pasó de una profundísima amistad, cosa que nadie llegó a creer de verdad.
Conocemos al Chloe, el antiguo amor de Jan y a Solange, la hija de ambos; a Marga, su esposa y a Shirley, la madre de esta última, personaje peculiar de todas todas. Cuatro mujeres que no se llevan especialmente bien y con las que Victoria tiene que lidiar por encargo póstumo de Jan.
Eso sí, mi personaje favorito es, sin duda Douglas Faraday. Debo de tener predilección por los caballeros ingleses, digo yo... Se trata de un anticuario al que van a visitar a Londres y que me encandiló desde el primer momento en que apareció.
Lamentablemente no puedo contar por qué se presentan allí porque desvelaría gran parte de la historia y no es mi intención...
Pero lo que sí es cierto es que, tras la muerte de Jan y el reencuentro, las vidas de todos los personajes dan un vuelco muy interesante.
Es un libro muy, pero que muy recomendable, que se lee muy cómodamente y que va descubriendo muchísimas cosas.
Por cierto, me he dejado de lado al marido de Victoria, Herder van Halen, pero es que no me cae bien y no me ha merecido la pena dedicarle tiempo... (para eso es mi reseña...)
Y cierro ya con una reflexión que me ha gustado y me ha dado que pensar: "El ser humano nace con el derecho a ser feliz, y ese derecho implica también una obligación. La felicidad es también una cuestión de voluntad."
viernes, 9 de septiembre de 2016
Tardes de chocolate en el Ritz (Reyes Calderón)
Este era un valor seguro desde el principio... La autora me encanta y sabía yo que lo iba a disfrutar muchísimo, como así ha sido, claro.
Me ha llamado la atención porque no es una novela de las que ella escribe habitualmente, sino una serie de reflexiones personales en principio, en torno a un chocolate en el Ritz con su amiga Marta. Una amiga muy especial a la que conoce en una recepción y resulta siendo una "rubia no tonta", pero muy peculiar, que ve la vida de una manera muy diferente a como la ve la autora pero que le sirve de complemento.
En sus propias palabras: "Este libro quiere deshacerse en tu boca dejando en cada capítulo un nuevo aroma balsámico." Yo no habría sido capaz de expresarlo así pero es verdaderamente lo que ocurre cuando se lee el libro.
Yo sabía algo de la autora por la información que suele aparecer en sus libros y porque había buscado un poquillo en la red, pero me he dado cuenta que me identifico muchísimo con ella en muchas cosas. Vale, de acuerdo, ella es más lista que yo, es famosa, escribe (que es mi sueño, tiene 9 hijos pero también dice: "Suelo llevar bolsos enormes de tal tamaño y envergadura que llenarían de envidia a la mismísima Mary Poppins; pesan como un mal matrimonio y a la larga te destrozan el hombro, pero en ellos cabe casi de todo." Cualquiera que me conozca sabe que esa frase podría haberlo dicho yo perfectamente...
Hay muchísimas cosas que reseñar en este libro. Es un bálsamo que ayuda a relajarse, a sonreír (incluso a reír abiertamente en algunos momentos) y que hace un repaso por los momentos y los temas importantes de nuestra vida de una forma tranquila, visto por unos ojos que se enfrentan a las cosas habituales de la vida cada día.
Cada capítulo comienza con un relato corto, muy corto, que es muy impactante... A mí cada uno me ha dejado parada en seco un poquito antes de seguir...
Y todo el libro está salpicado aquí y allá con citas célebres (con lo que a mí me tiene ganada...) de autores de todo tipo. Me han gustado todas pero voy a incluir aquí la de Winston Churchill porque me ha encantado: "Estoy preparado para encontrarme con mi Creador. Si mi Creador está preparado para el suplicio de encontrarse conmigo, es otro asunto."
Pero no me resisto a dejar en el aire dos preguntas que se hacen también en el libro... "¿Cuánto vale un segundo de tu tiempo? ¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por él?"
Me ha llamado la atención porque no es una novela de las que ella escribe habitualmente, sino una serie de reflexiones personales en principio, en torno a un chocolate en el Ritz con su amiga Marta. Una amiga muy especial a la que conoce en una recepción y resulta siendo una "rubia no tonta", pero muy peculiar, que ve la vida de una manera muy diferente a como la ve la autora pero que le sirve de complemento.
En sus propias palabras: "Este libro quiere deshacerse en tu boca dejando en cada capítulo un nuevo aroma balsámico." Yo no habría sido capaz de expresarlo así pero es verdaderamente lo que ocurre cuando se lee el libro.
Yo sabía algo de la autora por la información que suele aparecer en sus libros y porque había buscado un poquillo en la red, pero me he dado cuenta que me identifico muchísimo con ella en muchas cosas. Vale, de acuerdo, ella es más lista que yo, es famosa, escribe (que es mi sueño, tiene 9 hijos pero también dice: "Suelo llevar bolsos enormes de tal tamaño y envergadura que llenarían de envidia a la mismísima Mary Poppins; pesan como un mal matrimonio y a la larga te destrozan el hombro, pero en ellos cabe casi de todo." Cualquiera que me conozca sabe que esa frase podría haberlo dicho yo perfectamente...
Hay muchísimas cosas que reseñar en este libro. Es un bálsamo que ayuda a relajarse, a sonreír (incluso a reír abiertamente en algunos momentos) y que hace un repaso por los momentos y los temas importantes de nuestra vida de una forma tranquila, visto por unos ojos que se enfrentan a las cosas habituales de la vida cada día.
Cada capítulo comienza con un relato corto, muy corto, que es muy impactante... A mí cada uno me ha dejado parada en seco un poquito antes de seguir...
Y todo el libro está salpicado aquí y allá con citas célebres (con lo que a mí me tiene ganada...) de autores de todo tipo. Me han gustado todas pero voy a incluir aquí la de Winston Churchill porque me ha encantado: "Estoy preparado para encontrarme con mi Creador. Si mi Creador está preparado para el suplicio de encontrarse conmigo, es otro asunto."
Otra de las citas muy interesantes es una de Leibniz, a quien la autora llama familiarmente Leib (me ha hecho mucha gracia). Es algo que creo que todos sabemos, pero no nos damos cuenta y muchas veces no lo queremos admitir: "Dios, pudiendo escoger, siempre elige el camino mejor"
Desde luego, hay que leerlo. Para pasar un rato maravilloso, para sonreír, para pensar, para reflexionar... Es de lo mejor que he leído este verano, que no ha sido poco...
Y cierro con una reflexión de la autora, que yo ya había pensado muchas veces últimamente: "El tiempo, últimamente, va demasiado deprisa. Antes paseaba; luego empezó a trotar y ahora corre que se las pela".
Pero no me resisto a dejar en el aire dos preguntas que se hacen también en el libro... "¿Cuánto vale un segundo de tu tiempo? ¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por él?"
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Mi isla (Elisabet Benavent)
Siguiendo uno de mis impulsos, elegí este libro porque la portada me pareció mona y el título, también.Ya he dicho muchas veces que yo soy así...
Y se deja leer.
Me ha hecho gracia el nombre de la autora en Twitter @BetaCroqueta. No deja de ser muy curioso. Yo confieso que nunca había leído nada suyo. Es posible que lo intente, no lo sé, pero no me ha dejado mal sabor de boca.
Es cierto que creo que le sobran unas paginillas al libro, la verdad. Son unas 430 y hay unas cuantas que se podrían eliminar. Pero, por supuesto, es mi opinión que tiene un gran valor para mí pero no tiene por qué ser importante para nadie más.
La novela nos cuenta la historia de Maggie (Magdalena Trastámara) recluida en una isla chiquitita del Mediterráneo tras un grave problema cuando trabajaba de estilista y personal shopper (cómo me gustaría a mí ser algo tan cool), que se encuentra con Alejandro Duarte, súper modelazo de moda, guapísimo, altísimo, "encantadirísmo"...
De hecho ella, cuando le conoce (aún sin saber quién es) porque él va a pasar unos días a la cassita rural que ella regenta, piensa: "Un rincón apartado y mono en el que retirarse a pensar sobre lo guapo que lo había hecho el cosmos".
La mejor de todo el libro es la señora Mercedes, la vecina del pueblo que está enseñando a Maggie a coser. Es una mujer de casi 80 años, encantadora, que tiene una fantástica filosofía de la vida. Cada vez que aparece, se iluminan las páginas del libro.
Por lo demás, es bastante previsible pero es entrentenido. Y tiene una buena moraleja en relación con las consecuencias de las drogas incluso cuando uno no sea uno realmente adicto. Y también queda claro que las adicciones no tienen por qué ser solo a las drogas, al alcohol o el tabaco...
Poco más. Se lee muy rápido y está bien para pasar un rato en el verano, de baja laboral como yo, que no tengo ganas de grandes quebraderos de cabeza.
Eso sí, alguna cosita sí se puede rescatar para pensar y dejo una reflexión de Maggie que creo que es muy importante: "... que el amor no sobra jamás, que hay que darlos a manos llenas."
Y se deja leer.
Me ha hecho gracia el nombre de la autora en Twitter @BetaCroqueta. No deja de ser muy curioso. Yo confieso que nunca había leído nada suyo. Es posible que lo intente, no lo sé, pero no me ha dejado mal sabor de boca.
Es cierto que creo que le sobran unas paginillas al libro, la verdad. Son unas 430 y hay unas cuantas que se podrían eliminar. Pero, por supuesto, es mi opinión que tiene un gran valor para mí pero no tiene por qué ser importante para nadie más.
La novela nos cuenta la historia de Maggie (Magdalena Trastámara) recluida en una isla chiquitita del Mediterráneo tras un grave problema cuando trabajaba de estilista y personal shopper (cómo me gustaría a mí ser algo tan cool), que se encuentra con Alejandro Duarte, súper modelazo de moda, guapísimo, altísimo, "encantadirísmo"...
De hecho ella, cuando le conoce (aún sin saber quién es) porque él va a pasar unos días a la cassita rural que ella regenta, piensa: "Un rincón apartado y mono en el que retirarse a pensar sobre lo guapo que lo había hecho el cosmos".
La mejor de todo el libro es la señora Mercedes, la vecina del pueblo que está enseñando a Maggie a coser. Es una mujer de casi 80 años, encantadora, que tiene una fantástica filosofía de la vida. Cada vez que aparece, se iluminan las páginas del libro.
Por lo demás, es bastante previsible pero es entrentenido. Y tiene una buena moraleja en relación con las consecuencias de las drogas incluso cuando uno no sea uno realmente adicto. Y también queda claro que las adicciones no tienen por qué ser solo a las drogas, al alcohol o el tabaco...
Poco más. Se lee muy rápido y está bien para pasar un rato en el verano, de baja laboral como yo, que no tengo ganas de grandes quebraderos de cabeza.
Eso sí, alguna cosita sí se puede rescatar para pensar y dejo una reflexión de Maggie que creo que es muy importante: "... que el amor no sobra jamás, que hay que darlos a manos llenas."
martes, 6 de septiembre de 2016
La puerta del cielo (Reyes Calderón)
Hace unas semanas pasamos un fin de semana con mis suegros y mi suegra estaba leyendo este libro. Lo había leído ya su hermana y me dijeron las dos que les estaba gustando mucho. Considerando que a mí esta autora me encanta, decidí que lo tenía que leer porque era éxito seguro.
Y lo ha sido.
Lo primero que hay que decir es que el tema que trata es realmente delicado... Exorcismos, el cielo, el diablo... Muy peliagudo...
Sin embargo, está tratado de una forma tan entretenida y tan distendida que resulta muy agradable e incluso muy divertido.
Para hacernos una idea, nuestro prota es Gerardo Vilela, nacido en Lugo, sobrino de una meiga (tía Ermita) y profesor de Literatura en un instituto. Consigue una beca para estudiar un curso en Madrid y es ahí donde comienza la historia. Lo tengo que decir: además, tiene fobia a los canguros...
Alquila un ático en el barrio de Salamanca, en una casa antigua, donde ha desaparecido Gonzalo Múgica, un científico al que se tiene por una eminencia en el campo de la astrofísica. Con ´le ha desaparecido también Ruth Kaufmann.
Los personajes no tienen desperdicio: Rosa, la portera; Encarna, la vecina del cuarto; Noa, la secretaria del exorcista; Trini, discípula de la tía Ermita.. E incluso Ferlucci, médium, cuyo teléfono es 666-666-666 (¡qué sospechoso!)
No he mencionado al exorcista, el padre Koldo Otxotorena, porque es muy especial. Es un personaje realmente interesante, sobre todo porque el tema de los exorcismos no es ni habitual ni fácil. Y dice una frase que me ha encantado y que tengo que dejar aquí: "Puedo asegurarte que el diablo no dice la verdad ni para mentir".
Y lo ha sido.
Lo primero que hay que decir es que el tema que trata es realmente delicado... Exorcismos, el cielo, el diablo... Muy peliagudo...
Sin embargo, está tratado de una forma tan entretenida y tan distendida que resulta muy agradable e incluso muy divertido.
Para hacernos una idea, nuestro prota es Gerardo Vilela, nacido en Lugo, sobrino de una meiga (tía Ermita) y profesor de Literatura en un instituto. Consigue una beca para estudiar un curso en Madrid y es ahí donde comienza la historia. Lo tengo que decir: además, tiene fobia a los canguros...
Alquila un ático en el barrio de Salamanca, en una casa antigua, donde ha desaparecido Gonzalo Múgica, un científico al que se tiene por una eminencia en el campo de la astrofísica. Con ´le ha desaparecido también Ruth Kaufmann.
Los personajes no tienen desperdicio: Rosa, la portera; Encarna, la vecina del cuarto; Noa, la secretaria del exorcista; Trini, discípula de la tía Ermita.. E incluso Ferlucci, médium, cuyo teléfono es 666-666-666 (¡qué sospechoso!)
No he mencionado al exorcista, el padre Koldo Otxotorena, porque es muy especial. Es un personaje realmente interesante, sobre todo porque el tema de los exorcismos no es ni habitual ni fácil. Y dice una frase que me ha encantado y que tengo que dejar aquí: "Puedo asegurarte que el diablo no dice la verdad ni para mentir".
Noa es también muy interesante, con unas convicciones fuertes y las ideas muy claras. Me ha caído muy requetebién: "Dios no actúa como tú lo pintas. Él suele pasar inadvertido, habla en el silencio y se presenta como una brisa suave. No fuerza, no empuja, no asusta."
Es una novela de contrastes, de lucha entre bien y mal pero, como decía antes, tratado con muchísima sencillez y con muy buen humor, con lo que se hace muy cómoda la lectura.
De vez en cuando se introduce una cita de alguien célebre, que es algo que me pierde, claro... me encanta... "Dios es sofisticado, pero no malévolo" (Albert Einstein); "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber" (Shakespeare); "Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta" (Abraham Lincoln)
Recomiendo de verdad leer esta novela. Como este verano he pasado por muchos libros distintos, he leído un poco de todo, bueno y no tan bueno, y este es de los más recomendables.
Termino con una frase en gallego, idioma que no conozco, pero que he entendido perfectamente... "Con augas revoltas non vaias pescar que perdes o tempo"
sábado, 3 de septiembre de 2016
El mentalista de Hitler (Gervasio Posadas)
Este libro lo leyó mi marido hace unas semanas y, por los comentarios que iba haciendo, ya tenía yo claro que lo quería leer. Además, como nos conocemos, cuando lo acabó, él también lo tenía claro: "Lo tienes que leer. Te va a gustar".
Y aquí estoy. Lo he leído y, por supuesto, me ha gustado.
El protagonista es Erik Jan Hanussen, un mentalista nacido el mismo año que Hitler. Según le describen: "Es un hombre de complexión fuerte, dinámico e inquieto, de estatura media tirando a baja, cabello oscuro, cejas muy pobladas, nariz prominente, con los ojos profundos y penetrantes que se le suponen a los de su profesión."
El que narra la historia es José Ortega, Pepe, un periodista destinado en Berlín que, va cayendo en las redes del mentalista y, por ello, nos puede contar todo lo que sucede a su alrededor.
Es muy interesante porque la mayoría de los personajes son reales y el propio autor nos cuenta al final, qué es lo que fue de ellos. A muchos los conocemos todos como Hitler, Goebbles o Goering pero a los periodistas que estaban en aquel momento en Berlín, no y resulta muy curioso.
Lo que me ha resultado más llamativo es que veo que la situación en los años 1932 - 1933 era bastante similar a la que estamos viviendo hoy en día. Los comentarios que se hacen son los mismo que oímos todos los días y más este año que estamos elección va, elección bien (y lo que nos queda que... ¡ya les vale a los políticos!)
Los populistas que van apareciendo últimamente por toda Europa, no dejan de ser (salvando las distancias) como los nacionalsocialista de la Alemania del momento. En boca de Eugenio Xammar, el decano de los periodistas en Berlín: "Cuando la gente está hasta las narices de todos los políticos, cuando no tiene para llegar a fin de mes, la novedad vende. Ellos se presentan como los puros, los que no se han corrompido con el sistema que ha llevado Alemnania a la quiebra, y hay un riesgo de que la gente se deslumbre con el frasco nuevo y lo acabe comprando. Aunque esté lleno de mierda". ¿Nos suena de algo?
Supongo que estoy un poco más sensibilizada con todo esto porque estamos en una situación política muy peculiar, y eso que yo nunca me he interesado especialmente por la política. Siempre he pensado que no hay político bueno y eso de que quieren servir al país es una patraña que no se cree nadie...
Pero claro, comentarios como: "Y es que el gran perdedor de estas elecciones vuelve a ser el pueblo alemán, que ve que su voto solo contribuye a esa ceremonia de confusión", resultan muy llamativos en este momento.
Y otros como el de Goebbels: "Estamos cambiando la esencia de la política, hemos desechado la vieja política caduca y corrupta para llevar a cabo un plan de reformas que cambie el país de arriba abajo", dan mucho miedo...
De cualquier manera, además de toda esta carga política que asusta un poco, el libro es muy interesante. Es curiosísimo que un mentalista que en realidad era judío (su nombre era en realidad Herschmann-Chaim Steinschneider) pudiera tener tanta influencia sobre algunos dirigentes nazios, llegando a entrevistarse varias veces con el propio Hitler.
Es un libro fácil de leer y muy llamativo, que entretiene muchísimo y que enseña muchas cosas de aquel momento y de la manera de pensar de la gente en situaciones de crisis...
Lo que yo no sabía es que Gervasio Posadas es hermano de Carmen Posadas. No es que tenga mayor importancia, en absoluto, pero no lo sabía. Y eso que ya había leído algo suyo, El secreto del gazpacho, pero en aquel momento, no lo descubrí.
Voy a cerrar con una frase de Bella Fromm, otra periodista judía en Berlín, que me ha llamado la atención: "Lo importante es saberlo todo y publicar solo lo estrictamente necesario."
Y aquí estoy. Lo he leído y, por supuesto, me ha gustado.
El protagonista es Erik Jan Hanussen, un mentalista nacido el mismo año que Hitler. Según le describen: "Es un hombre de complexión fuerte, dinámico e inquieto, de estatura media tirando a baja, cabello oscuro, cejas muy pobladas, nariz prominente, con los ojos profundos y penetrantes que se le suponen a los de su profesión."
El que narra la historia es José Ortega, Pepe, un periodista destinado en Berlín que, va cayendo en las redes del mentalista y, por ello, nos puede contar todo lo que sucede a su alrededor.
Es muy interesante porque la mayoría de los personajes son reales y el propio autor nos cuenta al final, qué es lo que fue de ellos. A muchos los conocemos todos como Hitler, Goebbles o Goering pero a los periodistas que estaban en aquel momento en Berlín, no y resulta muy curioso.
Lo que me ha resultado más llamativo es que veo que la situación en los años 1932 - 1933 era bastante similar a la que estamos viviendo hoy en día. Los comentarios que se hacen son los mismo que oímos todos los días y más este año que estamos elección va, elección bien (y lo que nos queda que... ¡ya les vale a los políticos!)
Los populistas que van apareciendo últimamente por toda Europa, no dejan de ser (salvando las distancias) como los nacionalsocialista de la Alemania del momento. En boca de Eugenio Xammar, el decano de los periodistas en Berlín: "Cuando la gente está hasta las narices de todos los políticos, cuando no tiene para llegar a fin de mes, la novedad vende. Ellos se presentan como los puros, los que no se han corrompido con el sistema que ha llevado Alemnania a la quiebra, y hay un riesgo de que la gente se deslumbre con el frasco nuevo y lo acabe comprando. Aunque esté lleno de mierda". ¿Nos suena de algo?
Supongo que estoy un poco más sensibilizada con todo esto porque estamos en una situación política muy peculiar, y eso que yo nunca me he interesado especialmente por la política. Siempre he pensado que no hay político bueno y eso de que quieren servir al país es una patraña que no se cree nadie...
Pero claro, comentarios como: "Y es que el gran perdedor de estas elecciones vuelve a ser el pueblo alemán, que ve que su voto solo contribuye a esa ceremonia de confusión", resultan muy llamativos en este momento.
Y otros como el de Goebbels: "Estamos cambiando la esencia de la política, hemos desechado la vieja política caduca y corrupta para llevar a cabo un plan de reformas que cambie el país de arriba abajo", dan mucho miedo...
De cualquier manera, además de toda esta carga política que asusta un poco, el libro es muy interesante. Es curiosísimo que un mentalista que en realidad era judío (su nombre era en realidad Herschmann-Chaim Steinschneider) pudiera tener tanta influencia sobre algunos dirigentes nazios, llegando a entrevistarse varias veces con el propio Hitler.
Es un libro fácil de leer y muy llamativo, que entretiene muchísimo y que enseña muchas cosas de aquel momento y de la manera de pensar de la gente en situaciones de crisis...
Lo que yo no sabía es que Gervasio Posadas es hermano de Carmen Posadas. No es que tenga mayor importancia, en absoluto, pero no lo sabía. Y eso que ya había leído algo suyo, El secreto del gazpacho, pero en aquel momento, no lo descubrí.
Voy a cerrar con una frase de Bella Fromm, otra periodista judía en Berlín, que me ha llamado la atención: "Lo importante es saberlo todo y publicar solo lo estrictamente necesario."
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