domingo, 17 de abril de 2016

Te esperaré toda mi vida (Megan Maxwell)

¿Por qué me compraré yo estos libros, por qué? Salí un día a la hora de comer a despejarme un poco y me pasé por el VIPS. Compré un libro para mi marido y quería otro para mí. Y, claro, lo que hace no pensar mucho... Este era muy baratito, pesaba poquito para llevarlo en el bolso... ¡y lo compré!

¡Cómo será, que ni siquiera me acordaba que ya había leído otro libro de esta autora!

En fin, que lo he leído... ¡ya está! Con esto se podía dar por terminada la reseña, pero me da un poco de vergüenza.

Para resumir, así, sin pretensiones, la historia gira en torno a tres chicas españolas que viven en Londres, Montse, Julia y Juana. Montse acaba de dejarlo con su chico, Jeffrey y se van a Escocia a ver un castillo con el que ella sueña habitualmente.

Salen en 2010 y, sorprendentemente, y por estas cositas que pasan todos los días en el mundo, aparecen en 1689, en el castill ode Elcho.

En él vive Declan Carmichael que, por supesto, es más que maravillosísimo. Y sufre mucho el pobre porque sobre los Carmichael pesa una terrible leyenda... Todos perderán al ser amado en el momento en que sus corazones rebosen de felicidad. Cualquier Carmichael que ame verá morir a su pareja hasta que uno de los amados recupere el colgante que les robaron y tiraron al mar en 1429.

Y esa tesitura nos encontramos...

Poco más, las chicas andan por allí, sin móvil (increíble), lavándose ellas solitas el sujetador y el tanga ("el" porque no llevan maletas) con e ltrauma que eso conlleva... Mucho sufrimiento.

Por supuesto, se enamoran de los escoceses pero tienen que volver a su época.

Y no cuento más... ¡que nadie me presione!

Es un libro que pasa sin pena ni gloria. Es cierto que se deja leer, pero es de playa. De playa en día de algas en el mar (días en los que yo no pongo los pies en el agua, que no soporto las algas). Para empezarlo cuando uno coloca la toalla y dejarlo cuando se recoge la sombrilla.

Eso sí... para no pensar. Libera la mente de cualquier tipo de presión.

La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón)

Ya hace muchos años que leí el libro por primera vez. De hecho, lo leí en una edición malísima que mi hermana regaló a mi madre y que iba perdiendo páginas conforme uno las iba leyendo... ¡se caían sin más!

Ahora mi hijo mayor ha tenido que leerlo en clase (buena elección del cole, esta vez sí) y he pensado que lo podía releer  yo. He de decir que ya teníamos en casa otra edición mejor que la primera que to leí, pero no había encontrado el momento de leerlo de nuevo.

Y la experiencia ha sido mejor que la primera... ¡Me ha encantado otra vez! Lo bueno de releer un libro es que la trama ya la conoces y puedes recrearte en detalles que pudieron pasar desapercibidos en la primera lectura...

Hay varias historias entrelazadas que no coinciden ni en el espacio (algunas partes sí) ni en el tiempo, pero podemos decir que la trama principal se desarrolla en torno a 1945 en Barcelona.

Y a mí, lo que más me gusta de todo es el Cementerio de los Libros Olvidados: "Este lugar es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte".

Ahí es donde nuestro prota, Daniel, encuentra La sombra del viento un libro escrito por Julián Carax que va a cambiar su vida completamente.

La novela es muy interesante, con una trama muy bien hilada, que no se pierde en ningún momento y que nos tiene absolutamente enganchados desde el principio hasta el final.

Pero, por supuesto, no lo voy a contar, porque hay muchísimas cosas que se pueden resaltar sin que desvelemos nada en absoluto.

En un momento dado, dice: "En una ocasión oí comentar a un cliente habitual en la librería de mi padre que pocas cosas marcan tanto a un lector como el primer libro que realmente se abre camino hasta su corazón". Y es una gran verdad. Lo he pensado y es cierto. Es posible que ya haya comentado en alguna otra reseña que mi libro favorito es El conde de Montecristo. ¿Por qué? He leído muchísimos y seguro que muchos son mejores pero este es para mí muy especial. Lo leí siendo jovencita en una edición muy antigua que había en casa y que había sido de mi abuelo. Además de que la historia es muy buena, el libro olía de maravilla, y creo que me enamoré del protagonista, de la novela y del libro físico. Nunca lo he releído completo... me da miedo, mucho, defraudarme. Tengo en casa otra edición más moderna (y seguro que más cómoda de leer) que me regaló mi marido sabiendo lo que el libro significa para mí pero aún no me he atrevido...

En esta novela, los personajes son magníficos. Daniel es increíble y su padre, muy entrañable. Me encanta Gustavo Barceló, que disfruta hablando con esdrújulas... (y me ha recordado la canción esdrújula que yo cantaba cuando era montañera, sobre una cítara que se tocaba en noches lúgubres...). Por supuesto, Julián Carax, claro... Y Nuria, que trabajaba en la editorial que editaba los libros de Julián y es hija de Isaac el responsable del Cementerio de los Libros Olvidados.

Pero, Fermín Romero de Torres se lleva la palma en mi corazón... ¡qué personaje tan maravilloso! Y en el fondo, un poco misterioso. Y me encanta porque tiene una forma de pensar increíble. Su reflexión sobre la televisión, que estaba entonces dando sus primeros pasos, no se puede pasar por alto: La televisión, amigo Daniel, es el Anticristo y le digo yo que bastarán 3 o 4 generaciones para que la gente ya no sepa ni tirarse pedos por su cuenta y el ser humano vuelva a la caverna, a la barbarie medieval y a estado de imbecilidad que ys superó la babosa allá por el Pleistoceno. Este mundo no se morirá de una bomba atómica como dicen los diarios, se morirá de risa, de banalidad, haciendo un chiste de todo y además, un chiste malo."

O lo que piensa del dinero: "El dinero es como cualquier otro virus: una vez pudre el alma del que lo alberga, parte en busca de sangre fresca".

Por otro lado, me ha llamado la atención un comentario de la portera de la casa en la que vivió Julián con sus padres. Al parecer, el Sr. Fortuny tenía la mano un poco "ligera": "Yo ya entiendo que a veces el marido tienen que pegar a la mujer para que le respete, no digo que no, que hay mucha golfa y las mozas ya no suben como antes, pero es que a este le gustaba zurrarla porque sí," Es impresionante porque realmente creían que eso era así. Y no estamos hablando de la Edad Media, es a mediados del S XX, y faltaban pocos años para que naciera yo... Para reflexionar... y mucho.

Otra cosa que me ha hecho pensar es un comentario de Nuria: "A veces nos creemos que las personas son décimos de lotería;: que están ahí para hacer realidad nuestras ilusiones absurdas". Y eso es también verdad si lo pensamos un poquito. Creemos que tenemos derecho a muchas cosas por parte de los demás y no nos damos cuenta de que, efectivamente, no son décimos de lotería...

No me alargo más. Es un libro para degustar, sí, para saborear... como si fuera una comida maravillosa. Hay que sentarse y disfrutarlo porque da muchísimo de sí...

Termino con uno de los últimos párrafos del libro, que me ha encantado pero que espero que no se haga realidad: "Bea dice que el arte de leer se está muriendo muy lentamente, que es un ritual íntimo, que un libro es un espejo y que solo podemos encontrar en él lo que ya llevamos dentro, que el leer ponemos la mente y el alma, y que esos son bienes cada día más escasos."

domingo, 3 de abril de 2016

Hombres buenos (Arturo Pérez Reverte)

Este sí que me ha gustado, y mucho, muchísimo. Lo digo ahora por si luego se me olvida...

El autor me gusta mucho, con lo que ya llevaba una parte ganada. Pero mi hermana, que lo leyó antes, estaba rezongando porque dice que sus libros siempre acaban mal... Así que, cuando ella lo acabó y me dijo que esta vez acababa muy bien, me quedé más tranquila. Con lo de acabar bien o mal, no se refiere a que se casen o no, por supuesto, sino a que el final sea inverosímil y parezca un parche o sea un final coherente (aunque pueda ser sorprendente)

Como resumen, los académicos Hermógenes Molina (63 años y encantador) y Pedro Zárate (edad no confesada y más encantador aún) viajan a París a buscar la Encyclopédie, ou dictionnaire raisonné des sciences. Quieren que el libro forme parte de la biblioteca de la Real Academia Española porque consideran que es fundamental.

Como no todos están de acuerdo con eso, aunque se vota por mayoría, hay otros dos académicos, Manuel Higueruela y Manuel Sánchez Terán, incompatibles en ideas y proyectos, que aúnan fuerzas en esta ocasión para que no puedan llevar a buen puerto su misión.

Una de las cosas más curiosas de este libro es que el autor combina las aventuras de los académicos con sus propios esfuerzos para escribir la novela. A mí esto me hace sentirme mucho más cercana al libro y, sobre todo, me hace darme cuenta de por qué yo no escribo el libro que es la ilusión de mi vida: nunca podré hacer lo que Pérez Reverte (vale, tampoco sé escribir tan maravillosamente bien como él).

Toda la novela nos relata los problemas que tienen que afrontar nuestros protas para conseguir la Enciclopedia. Hacen un viaje genial, nos descubren París maravillosamente: las diferencias de clases, los problemas de los más pobres y la indiferencia y el bien vivir de los más ricos, la cultura y la renovación de la ciencia... Estamos en el último cuarto del siglo XVIII y la Revolución Francesa está tomando cuerpo a marchas forzadas.

Nuestros protagonistas ven la enorme diferencia que hay entre la sociedad francesa y la española y algunas veces llegan a escandalizarse a pesar de sus mentes abiertas.

Aparecen algunos personajes curiosísimos, como Salas Bringas. Esta criatura es el que les ponen a su disposición para que les ayude a buscar la Enciclopedia y a desenvolverse por París. Pero, vamos, peculiar es poco... A mí no me cae nada bien, eso cierto, pero tiene su puntito...

Y luego está Pascual Raposo. A este muchacho le mandan los opositores a la Enciclopiedia para que haga todo lo posible para que no lleguen los libros a Madrid. Sí, lo sé, es el malo de la peli pero yo le cogido cariño...soy así. Y, además, creo que no es malo del todo... En un momento dado se dice sobre él: "Sobre él gravita la noche que añade sombras extrañas a la noche misma". Es impresionante....

En cuanto a los académicos, tengo que decir que me encantan tanto Don Hermes como Don Pedro... ¡geniales!. Sus conversaciones son increíbles. Don Hermes es mucho más transparente, más entrañable, con una fe firme... Y Don Pedro es más culto, más frío (al menos de cara a la galería) y, si no ateo, sí escéptico... A mí me ha encantado.

Además, era brigadier de la Armada y había navegado con Jorge Juan... Curioso, porque mi hijo tuvo que hacer un trabajo sobre un viajero famoso y nosotros elegimos Jorge Juan para salirnos un poco de los Livingston, Marco Polo... Y fue un personaje que me gustó mucho y que me sorprendió muchísimo.

Y nos dice en un momento dado algo que me ha hecho reflexionar: "Todo lo vivido aprovecha, de uan forma u otra. Exccepto para los fanáticos y los imbéciles".

Podría seguir alargándome con la reseña pero sería enrollarme demasiado. Eso sí, recomendar el libro para aprender mucho, pasar un rato magnífico y leer un lenguaje fantástico, que el autor, además de otras muchas cosas, sabe escribir como los ángeles.

Y, para terminar, un párrafo del discurso preliminar de la Enciclopedia: "Son los hombres imspirados los que iluminan al pueblo, y los fanáticos quienes lo extravían. Pero el freno que debe oponerse a los excesos de estos últimos no debe, en absoluto, coartar la libertad tan necesaria a la verdadera Foilosofía."

El increíble viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de IKEA (Romain Puértolas)

Es evidente que si elegí este libro fue porque el título es muy llamativo. Siguiendo mi costumbre de no leer la trama de la novela, me hizo mucha gracia el nombre y lo compré. Y en mi generosidad, se lo regalé a mi marido... ¡Pobre!

El libro no vale nada (y que me perdone el autor).. Promete mucho pero no aporta nada de nada (por lo menos a mí, claro)

La historia gira en torno a un indio, faquir por más señas, que se llama Dhjamal Mekhan Dooyeghas, que llega a París a comprar una cama de pinchos que ha visto en IKEA. La cosa se complica y termina metido en un armario que se traslada.

Esto da lugar a una peripecia increíble que le lleva por medio mundo con situaciones esperpénticas.

No sé si el autor pretende ser reivindicativo o sarcástico, la verdad. Llega un momento en que explica un poco el origen del faquir y es bastante duro... Pero ya no sabes qué hacer, si reírte o llorar. No he sabido si lo que el autor pretende es denunciar las situaciones que se plantean a lo largo de la novela o si solo quiere situar al protagonista en momentos a cuál más increíble.

Es por eso por lo que no me gusta, porque no sé dónde estoy, dónde está el autor o qué se pretende con la novela. Además de que no me ha parecido que esté muy bien escrito y de que la historia me ha aburrido bastante.

A pesar de todo, siempre se aprende algo y esta vez no va a ser menos, claro.

Por un lado, el autor dice que IKEA en sueco quiere decir "el colmo". Podría ser, pero el traductor de Google no lo sabe, así que he hecho unas indagaciones y la página www.erroreshistoricos.com me ha dicho lo siguiente:
"En 1943, con 17 años, Ingvar Kamprad fundó la empresa IKEA con el dinero que su padre le regaló por sacar buenas notas. El nombre IKEA proviene de las iniciales de su nombre (I. K.) más la primera letra E de Elmtaryd, una granja cercana al pueblo Agunnaryd, de donde utilizó la A."

Así que, yo creo que no es lo que el autor nos cuenta en la novela. Eso sí, en un momento nos dice: "Para alguien procedente de un país occidental de tendencia democrática, el señor IKEA había desarrollado un concepto comercial como mínimo insólito: la visita forzada de su tienda." Esto lo sabemos todos... No hay peor cosa que ir a IKEA con prisas... Y antes había algunos atajos que te permitían pasar de un sitio a otro sin hacer las 24 horas de Le Mans; pero ahora los han cerrado... ¡mala suerte!

Otra cosa que nos dice es que Maupassant odiaba la torre Eiffel. Al parecer comía allí todos los días porque era el único sitio de París desde el que no se la podía ver

Esto, al parecer sí es verdad. En el blog Enroque de Ciencia (de Carlos Roque Sánchez) se incluye parte de una carta suya de 1887 que dice así: “… pirámide alta y flaca de escalas de hierro; esqueleto gigante falto de gracia, cuya base parece hecha para llevar un monumento formidable de Cíclopes; aborto de un ridículo y delgado perfil de chimenea de fábrica”.

Por lo demás, no me queda mucho que decir. Hay personajes curiosos, la verdad, pero como la novela ha pasado por mí sin pena ni gloria, ni siquiera voy a hacer comentarios.

Para termina, me ha resultado curioso que en un momento dado diga que "el mundo es un pañuelo de seda india". Cursi es, desde luego pero no me resisto a contar lo que me dijo una vez a mí una responsable de Recursos Humanos mientras me hacía una entrevista: "Uy, si es que el mundo es un Kleenex". Le faltó "te lo juro por Snoopy; y si no, que se caiga el VIPS, se hunda Benetton y cierren Formigal este invierno"....


domingo, 31 de enero de 2016

El alquimista (Paulo Coelho)

Vamos a partir de la base de que a mí no me gusta mucho Paulo Coelho. Sí lo sé, debo de ser muy rara... Tampoco soporto la poesía de Miguel Hernández y pienso que El Principito es uno de los libros más sobrevalorados de la historia universal... Soy así, es lo que hay. Y, además, sobre gustos no hay nada escrito.

La primera pregunta sería ¿por qué lo he leído? Porque lo ha tenido que leer mi hijo pequeño y, aunque yo ya lo había leído hace muchos años, he pensado que no sería malo volver a leerlo. A él no le ha gustado (y no he podido decirle nada...)

Esta vez tampoco me ha llamado mucho la atención...

El mensaje del libro es la búsqueda de la propia identidad y repite varias veces que "cuando quieras una cosa, todo el Universo conspirará para que la consigas".

Santiago, va en busca de su "leyenda personal" y se encuentra con cuatro maestros: Melquisedec, el rey de Salem, el vendedor de cristales, el inglés y el alquimista. De todos ellos va aprendiendo muchas cosas.

Y el autor va haciendo referencias a las Sagradas Escrituras, al Corán,... Por ejemplo, pone en boca del alquimista las palabras: "El mal no es lo que entra en la boca del hombre. El mal es lo que sale de ella". Esto es lo que dijo Jesús: "Lo que entra en la boca no mancha al hombre; lo que sale de la boca, eso es lo que mancha" (Mt 15,11)

Después de haber dicho que no es un libro que yo tendría como "libro de cabecera", hay que decir que tiene reflexiones muy interesantes, eso no se puede negar.

Por ejemplo: "La gente dice muchas cosas raras, pensó el muchacho. A veces es mejor estar con las ovejas que son calladas y se limitan a buscar alimento y agua. O es mejor estar con los libros, que cuentan historias fantásticas siempre en los momentos en que uno quiere oírlas".

O también: "Cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo".

Lo que sí es verdad es que el libro, cuando uno lo está leyendo, sosiega... Sí, son reflexiones interesantes que relajan y no agobian. Para mí es un punto muy interesante porque no me gusta leer para sufrir y hay libros que resultan muy inquietantes. No es fácil explicar esta sensación pero está ahí.

Me ha gustado mucho una frasecilla: "No te impacientes. Como dijo el camellero, come a la hora de comer. Y camina a la hora de caminar". Eso nos lo deberíamos plantear cada día... Muchas de las cosas que nos pasan son causadas por la impaciencia, por no hacer las cosas cuando se deben hacer.

Y otra cosa que deberíamos tener en cuenta: "Es en el presente donde está el secreto; si prestas atención al presente, podrás mejorarlo. Y si mejoras el presente, lo que sucederá después, tambie´n será mejor".

Voy a ir cerrando, dejando una noticia de última hora. Ayer leí en twitter que esta novela se va a llevar al cine... Yo no voy a ver la peli, claro, porque no voy apenas al cine pero, a lo mejor a alguien le interesa...

Acabo con unos versos de Rudyard Kipling que viene ya en el análisis final del libro que me ha gustado muchísimo:

Si puedes llenar el minuto inolvidable
con los sesenta segundos que lo recorren, 
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita,
y lo que es más, hijo mío, serás hombre.

El regreso del Catón (Matilde Asensi)

He sido muy buena y los Reyes Magos me han traído el libro que pedí... y me ha encantado.

Sí, es cierto: ya tenía mucho ganado siendo un libro de Matilde Asensi, que me tiene ganada desde que leí El salón de ámbar antes de que fuera conocido. Pero también es cierto que me tenía que haber vuelto a leer El último Catón. Tanto es así, que me lo leeré en breve, sí, es una promesa.

El tema es muy interesante: van a tratar de buscar los osarios que contienen los restos de Jesús, María, José y el resto de sus hijos. Para Ottavia, la prota, es un problema personal porque ella es ex-religiosa y su fe es primordial en su vida. No concibe de ninguna de las maneras que Jesús no haya resucitado y que no sea lo que ella siempre ha creído. Por eso, durante todo el libro hay una cierta lucha interna dentro de Ottavia que, dicho sea de paso, es un personaje encantador.

En la búsqueda, pasan por muchas partes de la historia que resultan fascinantes y se aprende muchísimo. Y, la búsqueda les hace pasar por las bienaventuranzas que les van poniendo pruebas que no son en absoluto sencillas.

Para arreglarlo todo un poco más, el libro está escrito de una forma tan fácil de leer que es imposible dejarlo. Yo leo sobre todo en el metro y si no me he quedado más al volver a casa es porque mi estación es final de línea...

Los personajes son estupendos. Ottavia es encantadora (como ya he dicho antes): "Fui monja durante 13 años, religiosa de la orden de la Venturosa Virgen María, dirigí durante 9 años el Laboratorio de Restauración y Paleografía del Archivo Secreto Vaticano". Y el trabajo que hacía debía de ser de los más fascinantes que hayan existido nunca.

Está casada con Farag, que es también encantador, guapísimo (según su mujer) y copto: "Creemos que Jesús fue solo Dios y no hombre, que ni siquiera tuvo un cuerpo de carne y hueso, que era una especie de sombra proyectada". Es un hombre pausado, tranquilo, inteligente y a mí me cae de maravilla.

Aparece Kaspar, que ha decidido dejar de ser Catón de los staurofílakes y lleva con él a su hijo Linus. En cuanto a los staurofílakes, La única misión de ka hermandad a lo largo de los siglos había sido la de proteger a cualquier precio la sagrada madera de la Vera Cruz, descubierta por la emperatriz santa Helena en el año 326 en el monte Calvario de Jerusalén".

Tenemos otros personajes protagonistas: Becky y Jake Simonson, que son quienes meten a los demás en el ajo de la búsqueda, y su nieta Abby, que termina con Kaspar, tal y como Ottavia había pronosticado. Los Simonson son una familia "acomodada" (ja, ja). Tienen dinero por todas partes lo que les da la posibilidad de hacer cosas y conseguir cosas que se escapan hasta de lo que yo podría pensar.

El libro empieza con una reflexión interesante: "Como es bien sabido, la historia la escriben los vencedores, y los vencedores, con el tiempo, adquieren el poder de obligarnos a creer lo que escribieron, de hacernos olvidar lo que no se escribió y de inducirnos a tener miedo a lo que jamás ocurrió". Todo esto lo pensamos más adelante cuando en algún momento nos dicen que el cristianismo como tal, no fue cosa de Jesús, sino de San Pablo, que fue el que lo montó todo... En fin, con la reflexión inicial estoy muy de acuerdo, con lo otro... no voy a entrar...

Ah... Y aparecen los ismailitas nizaríes, los Asesinos, que, según el libro, aún existen (no lo sé) pero, por supuesto ya no se dedican a asesinar. Y nos hablan de la taqiyya, de la que yo ya había oído hablar, y que es un sistema que, en un principio, les permitía renegar públicamente de su fe para salvar la vida.

Me pasa muchas veces, y ahora me ha pasado también: han hablado de los mongoles, justo de lo que hablaba el libro anterior que he estado leyendo. Y me he reído un ratillo porque nos cuentan que tenían cuatro esposas principales y multitud de concubinas. No he podido dejar de acordarme de mi ex jefe (que en paz descanse) que decía que eso sí que tenía mérito: él no conseguía aguantar a una, así que, cuatro y concubinas era toda una hazaña...

El hilo conductor de la búsqueda en la que se centra la novela son las bienaventuranzas, una de las partes que más me gusta a mí del Evangelio... Y me ha resultado simpático lo que dice Farag: "Las bienaventuranzas eran los puntos básicos del programa electoral de Jesús de Nazaret. (...) Por eso he dicho que eran su programa electoral porque, como todo programa electoral no solo no se ha cumplido sino que no parece que se vaya a cumplir nunca". En lo de los programas electorales estoy completamente de acuerdo...

Como ya he dicho, se aprenden muchísimas cosas interesantes en el libro (si yo tuviera una memoria en condiciones, sabría muchísimo...) y me parece que tengo que dejar aquí esto, que me ha llamado mucho la atención: "Era lo que aparecía en el titulus, la tablilla que había en la cruz sobre la cabeza de Jesús. En esas tablillas se escribía el delito del reo, y en este caso fue declararse rey de Israel". Sí, hombre, yo sabía que ponía INRI, yo sabía lo que significaba, pero no sabía que se llamaba "titulus" ni que se les ponía a todos los reos, indicando el delito...

Sé que me estoy alargando, lo sé, pero no me puedo resignar a dejar de incluir unas reflexiones de Ottavia que me tocan mucho la fibra porque a mí me hacen pensar muchísimo: "Las cosas no habían cambiado mucho en 8 siglos. Nunca podría entender (ni aceptar) la duradera relación entre religión y muerte, por más ejemplos violentos que la historia me pusiera delante". "Si aquello era Tierra Santa y, cada vez que la visitaba, me sorprendía la idea de que un lugar tan sagrado para tres religiones distintas fuera, precisamente, el más empapado en sangre, odio y rencor del mundo". "A veces, la estupidez, la ignorancia y la demencia se abanderan de religión para crear monstruos".

Un último pensamiento curioso de Ottavia que yo también me he planteado algunas veces: "A veces me costaba un poco seguir los razonamientos básicos de las herejías. Para los católicos como yo y para los ortodoxos, Jesús era Dios y hombre al mismo tiempo de forma indiscutible, pero para los monofisitas como mi marido, Jesús era solo Dios, sin cuerpo terrenal y para los diofisitas era Dios y hombre de una manera totalmente separada. Y ¡oh, sorpresa! todos cristianos de pura cepa. Increíble".

Ahora sí que termino, recomendando que sea lea esta novela. Es estupenda y, como es una novela, puede hacer reflexionar pero no puede hacer que nadie pierda la fe... Y dejo un pensamiento que puede acompañarnos siempre y que tendríamos que grabarnos a fuego en el corazón: "Las quejas para los buenos momentos. En los malos, hay que apechugar".

miércoles, 27 de enero de 2016

El tesoro del Khan (Clive Cussler)

Por supuesto, no he podido cumplir mi objetivo de llevar al día las reseñas... ¡pues sí! Con la vida que llevo, eso de poder sentarme tranquilamente cada vez que acabo un libro es misión imposible...

Es igual no importa... Lo importante es que no desespero...

He vuelto a elegir un libro que sabía que me iba a gustar y que me iba a hacer pasar un ratito muy agradable. Ya lo he dicho muchas veces... Me encanta Dirk Pitt, me encanta la NUMA (Agencia Nacional de Investigaciones Marítimas y Submarinas) y me encanta Al Giordino y sus aventuras... ¡soy así!

Por supuesto, no me ha decepcionado. Es una novela muy entretenida que, además, me ha permitido aprender muchas cosas.

Ya lo he comentado muchas veces: hay mucha información que se puede buscar fácilmente en la red pero ¿cuándo me voy a poner a averiguar lo que significa Ulan Bator? Bastante tengo son saber que es la capital de Mongolia, que lo sé, como para buscar así, sin más, qué significa. Pues ya lo sé: "Héroe rojo". Y también he aprendido que el señor mongol del inframundo se llama Erleg Jan (solo el nombre da miedito)

En la anterior novela que comenté ya me había sorprendido que Dirk Pitt estuviera viviendo con Loren pero resulta que ahora ¡se ha casado! ¡Quién lo iba a decir! Y ahora es el directo de la NUMA y Sandecker es Vicepresidente del gobierno. La pena es que Sandecker tiene menos protagonismo pero, por lo demás, no hay cambios. La pobre Loren, o deja que Pitt se marche o lo tiene difícil.

Ah, y también he descubierto que tenía dos hijos gemelos (él tampoco lo sabía). Interesante...

Trata un tema muy curioso, pasando desde 1281 a 1931 para terminar en 2007. Todo gira en torno a Gengis Khan y Kublai Kahn y sus tumbas, que nos lleva a una empresa (los malos) que pretender dominar la economía destrozando los pozos petrolíferos para vender su propio petróleo, descubierto pero no comercializado. La verdad es que los malos son malos de verdad y todo les importa un bledo. Por supuesto, los buenos son buenísimos y se preocupan por cualquier detalle, sobre todo si pueden salvar a la humanidad... Y eso está muy bien...

Bueno, he aprendido otra cosa muy interesante: "kamikaze" significa viento divino y era tal la creencia en este viendo que el nombre perdurói hasta que lo recuperaron en la II Guerra Mundial como nombre de guerra de los pilotos suicidas japoneses.

También sé ahora que Xanadú no es solo una peli de Olivia Newton-John (algo ya me imaginaba) sino que es el romántico nombre de Shang-tu, popularizado por un poema de Samuel Taylor Coleridge, que solo existía en la imaginación de los soñadores.

Me ha hecho gracia que el autor se incluyera en la obra como conducto de un autobús que lleva a los niños mongoles que viven en pequeños poblados a un monasterio que hace las veces de colegio. Me ha encantado: "BIENVENIDOS. EL NOMBRE DE SU CHÓFER ES CLIVE CUSSLER".

Como ya he dicho, los malos son muy malos y provocan fenómenos naturales inducidos por fenómenos artificiales. Y uno de esto fenómenos es una "ola seca", de lo que yo no había oído hablar nunca: "En el mar, semejante fenómeno había recibido el nombre de tsunami; pero en los confines de un lago de agua dulce se llamaba una ola seca. Se denominan secas que viene del francés "seiches" porque, cuando ocurren en lagos grandes y alargados, una de las orillas se queda seca, mientras que la contraria se inunda".

Cierro ya que me alargo muchísimo. Me lo he pasado muy bien, llega un momento en que no se puede dejar de leer y es muy recomendable para el metro...

Voy a dejar una cita que no está en el libro pero que sí tiene que ver con él. La he escuchado esta misma mañana en la radio, es de Melchor Rodríguez, el ángel rojo y me ha parecido genial: "Se puede morir por una idea pero no matar por ella".