Después del libro anterior, necesitaba algo un poco más ligerito para poder "desintoxicarme", que ya me voy haciendo mayor...
Y, nada más empezarlo, me di cuenta de que me sonaba mucho y me parecía haberlo leído. Me fui a mi listado de libros leídos y... ¡eureka! Lo leí hace 4 años pero, eso sí, en versión original. O sea Thakns for the memories. Supongo que me lo dejaría mi hermana porque creo que no lo tengo en mi librería...
Eso sí, opté por seguir con el libro porque es muy fácil de leer y muy entretenido.
Es curioso, además, porque el libro cuenta la historia de dos personas que se identifican sin conocerse porque una de ellas le ha donado sangre a la otra. Lo curioso no es esto, que también, lo curioso es que empecé el libro justo al día siguiente de haber donado sangre yo...
Quien ha leído algo de esta autora no necesita nada más porque es el mismo estilo que ella utiliza siempre: sentimental, muy cercano, un poco pastel pero encantador.
Es una novela para pasar un buen rato, sobre todo con el padre de Joyce y sus colegas. No es el personaje principal pero sin él, la novela se quedaría absolutamente coja.
Para pasar un muy buen rato, especialmente ahora que llega el veranito, la piscina y la playa.
martes, 23 de junio de 2015
Ciudad permutación (Greg Egan)
Es más que evidente que voy mal, muy mal de tiempo... Entre que he tenido que echar una mano a mis hijos en los exámenes finales y que ellos, en cuanto tienen un hueco "copan" el ordenador, me ha sido imposible hacer ninguna reseña.
Estaba pensando en cerrar el blog porque no podía seguir pero mi marido me ha animado a que siga aunque las reseñas sean muy cortas hasta que me ponga al día.
Y eso voy a hacer.
En cuanto al libro que nos ocupa ahora, me lo dejó mi hermano un día que estábamos juntos y él lo terminó en aquel momento.
Tengo que decir que creo que me ha gustado. Es ciencia ficción pura y dura, pero dura de verdad. Mi problema ha sido que ha habido algunas cosas que se me han ido escapando porque tiene mucho que ver con inteligencia artificial y es un campo en el que estoy "un poquillo" perdida...
Pero se deja leer bien y yo, como conclusión más importante sacaría el interés que todos tenemos por ser "inmortales", por sobrevivir, por perdurar...
En este libro lo que van haciendo es crear "réplicas" de los cerebros y traspasarlos a mundos virtuales. Es una simplificación muy burda, lo sé, porque lleva mucho por detrás, pero es lo que más me ha llamado la atención y, quizá, lo que más me haya hecho perderme porque algunas veces ya no sabía en qué mucndo se estaban moviendo mis personajes...
Como mis reseñas van a ser cortas, voy a dejar una nota que aparece en el prólogo y que nos puede dar idea de por dónde se mueve el autor a lo largo de todo el libro: "Para Egan una persona no es más, ni menos, que una combinación de estados, y el yo, no es más que una sinergia transitoria, una estructura organizada que no tienen sentido más allá de un período de tiempo de unos segundos."
Estaba pensando en cerrar el blog porque no podía seguir pero mi marido me ha animado a que siga aunque las reseñas sean muy cortas hasta que me ponga al día.
Y eso voy a hacer.
En cuanto al libro que nos ocupa ahora, me lo dejó mi hermano un día que estábamos juntos y él lo terminó en aquel momento.
Tengo que decir que creo que me ha gustado. Es ciencia ficción pura y dura, pero dura de verdad. Mi problema ha sido que ha habido algunas cosas que se me han ido escapando porque tiene mucho que ver con inteligencia artificial y es un campo en el que estoy "un poquillo" perdida...
Pero se deja leer bien y yo, como conclusión más importante sacaría el interés que todos tenemos por ser "inmortales", por sobrevivir, por perdurar...
En este libro lo que van haciendo es crear "réplicas" de los cerebros y traspasarlos a mundos virtuales. Es una simplificación muy burda, lo sé, porque lleva mucho por detrás, pero es lo que más me ha llamado la atención y, quizá, lo que más me haya hecho perderme porque algunas veces ya no sabía en qué mucndo se estaban moviendo mis personajes...
Como mis reseñas van a ser cortas, voy a dejar una nota que aparece en el prólogo y que nos puede dar idea de por dónde se mueve el autor a lo largo de todo el libro: "Para Egan una persona no es más, ni menos, que una combinación de estados, y el yo, no es más que una sinergia transitoria, una estructura organizada que no tienen sentido más allá de un período de tiempo de unos segundos."
domingo, 19 de abril de 2015
En busca de April (Benjamin Black)
Sigo con la colección de Benjamin Black que empecé hace un tiempo y que voy recibiendo cada dos meses del Círculo de Lectores.
Y este me ha vuelto a gustar mucho, la verdad.
Es una novela negra muy interesante. Es verdad que alegría tiene poca, eso es verdad, pero se lee muy bien y consigue engancharte a la vida de los personajes desde el primer momento.
También tenemos que decir que Phoebe, la hija de Quirke, es un imán para los problemas... ¡Criatura de Dios...! Es una penita, la muchacha. No por ella, no, sino porque no es capaz de vivir una vida normal, separada de la gente que le puede complicar la existencia.
Menos mal que su padre, que también es raro para no faltar a la verdad, está un poquillo al quite y le echa una mano...
Y es muy curioso como son capaces de saber qué ha pasado sin necesidad de pruebas de ADN, de sistemas informáticos, de conexiones con los servicios de países extranjeros... En fin, solo pensando un poquito, centrando el cerebro en lo necesario y observando lo que hay, se puede llegar a conclusiones muy acertadas.
Es una colección muy. muy recomendable y merece la pena leerla.
En este caso, Quirke comienza con un tratamiento de desintoxicación por su adicción al alcohol. Lo va superando un poco pero a mí me parece que tendremos que volver. Pero sí es para reflexionar lo que le dice el Dr. Whitty: "...no es tanto el alcohol lo que resulta adictivo, sino la posibilidad de huida que ofrece".
Y ha habido otra cosa que me ha gustado y que tendría que haber leído hace un tiempo, cuando estuvimos de vacaciones en Dublín: "Solo esta ciudad es capaz de tener dos catedrales a tan pocos metros una de otra, y ambas protestantes". Si lo hubiera sabido, me habría evitado unas cuantas preguntas por Dublín. Yo estaba segura de que una de las catedrales era católica y otra protestante pero, cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que una es la catedral de la diócesis de Dublín y la otra, la de la diócesis de Inglaterra... Me costó muchas preguntas porque no me lo sabían decir y eso que yo ya me había dado cuenta de que no había imágenes de la Virgen en ninguna...
En fin que me encanta la serie y me lo paso muy bien. Y, como me suenan muchos de los lugares de Dublín que se mencionan... ¡mucho mejor!
Y este me ha vuelto a gustar mucho, la verdad.
Es una novela negra muy interesante. Es verdad que alegría tiene poca, eso es verdad, pero se lee muy bien y consigue engancharte a la vida de los personajes desde el primer momento.
También tenemos que decir que Phoebe, la hija de Quirke, es un imán para los problemas... ¡Criatura de Dios...! Es una penita, la muchacha. No por ella, no, sino porque no es capaz de vivir una vida normal, separada de la gente que le puede complicar la existencia.
Menos mal que su padre, que también es raro para no faltar a la verdad, está un poquillo al quite y le echa una mano...
Y es muy curioso como son capaces de saber qué ha pasado sin necesidad de pruebas de ADN, de sistemas informáticos, de conexiones con los servicios de países extranjeros... En fin, solo pensando un poquito, centrando el cerebro en lo necesario y observando lo que hay, se puede llegar a conclusiones muy acertadas.
Es una colección muy. muy recomendable y merece la pena leerla.
En este caso, Quirke comienza con un tratamiento de desintoxicación por su adicción al alcohol. Lo va superando un poco pero a mí me parece que tendremos que volver. Pero sí es para reflexionar lo que le dice el Dr. Whitty: "...no es tanto el alcohol lo que resulta adictivo, sino la posibilidad de huida que ofrece".
Y ha habido otra cosa que me ha gustado y que tendría que haber leído hace un tiempo, cuando estuvimos de vacaciones en Dublín: "Solo esta ciudad es capaz de tener dos catedrales a tan pocos metros una de otra, y ambas protestantes". Si lo hubiera sabido, me habría evitado unas cuantas preguntas por Dublín. Yo estaba segura de que una de las catedrales era católica y otra protestante pero, cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que una es la catedral de la diócesis de Dublín y la otra, la de la diócesis de Inglaterra... Me costó muchas preguntas porque no me lo sabían decir y eso que yo ya me había dado cuenta de que no había imágenes de la Virgen en ninguna...
En fin que me encanta la serie y me lo paso muy bien. Y, como me suenan muchos de los lugares de Dublín que se mencionan... ¡mucho mejor!
sábado, 18 de abril de 2015
La estrategia del agua (Lorenzo Silva)
Este sí que es el último libro que me quedaba por leer de la serie de Bevilacqua y Chamorro... ¡qué pena! A ver si se anima el autor y publica otro.. Seguro que le quedan ideas para escribir muchos más...
En el resumen previo del libro, nos queda muy clarito qué nos vamos a encontrar: "Una novela sobre la paternidad, la resistencia frente al mal y el abismo entre justicio y venganza... sobre los claroscuros de las relaciones, sobre los errores y aciertos de los jueces, sobre los vericuetos de la moderna investigación policial, sobre las injusticias que provocan las leyes y sobre el mal, que a menudo está entre lo que tenemos más cerca, incluso entre lo que un día amamos."
Ya está, no hay más que contar... Es verdad que es muy interesante. Aparece muerto Óscar Santacruz y hay que ver qué ha pasado. Nos lleva a enterarnos de la situación que estaba viviendo este hombre, que luchaba por la custodia de su hijo.
Nos hace pensar mucho en la situación de la justicia frente a la custodia en los divorcios... A mí me hace pensar muchas veces... No sé, no sé... da la sensación que hay muchas injusticias...
Vila también tiene un hijo y está divorciado y le dice en un momento dado: "Los padres tenemos que estar al lado del cachorro incluso cuando se le va la olla. Sobre todo entonces." Y es una gran verdad: ahí tenemos que estar. Sobre todo porque ahí han estado siempre nuestros padres... Los míos se ríen a veces cuando les cuento cosas pero ellos han hecho lo mismo conmigo y con mis hermanos todos estos años. Y lo sorprendente es que lo siguen haciendo.
Me ha gustado mucho recordar un libro El arte de la guerra de Sun Tzu (que dice Vila que se llama Sunzi...). Es un libro muy interesante que, por lo visto, se lee en las escuelas de negocios porque se entiende que los negocios son como la guerra... Yo lo he leído y podría decir que me lo he estudiado, casi casi. Y no por mi paso por cualquier escuela de negocios, que no ha sido el caso, sino porque en un momento dado, tuve que traducirlo para mi jefe.
Fue hace muchos años, yo creo que fue en 1993 o 1994. Siempre me he preguntado por qué no compró la traducción al español... El caso es que no lo compró y prefirió que yo dedicara mi tiempo de trabajo a hacer esa traducción... Recuerdo que le dediqué bastante tiempo y, sobre todo, recuerdo que yo no tenía entonces ordenador en mi mesa, tenía que escribirlo a mano en un cuaderno y, cuando algún compañero me podía dejar su ordenador, lo iba pasando a WordPerfect... Así que, le tengo cariño al librito de marras...
Y claro, voy a dejar una cita del libro, que yo creo que es la más conocida... :"Quien conoce al enemigo y se conoce a sí mismo, disputa cien combates sin peligro. Quien conoce al enemigo pero no se conoce a sí mismo, vence una vez y pierde otra. Quien no conoce al enemigo ni se conoce a sí mismo, es derrotado en todas las ocasiones."
Pero no era la cita que había elegido para terminar, no señor... Voy a dejar una de Epicteto que creo que es para reflexionar: "Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de mala educación; acusarse a uno mismo es el signo de que la educación ha comenzado."
En el resumen previo del libro, nos queda muy clarito qué nos vamos a encontrar: "Una novela sobre la paternidad, la resistencia frente al mal y el abismo entre justicio y venganza... sobre los claroscuros de las relaciones, sobre los errores y aciertos de los jueces, sobre los vericuetos de la moderna investigación policial, sobre las injusticias que provocan las leyes y sobre el mal, que a menudo está entre lo que tenemos más cerca, incluso entre lo que un día amamos."
Ya está, no hay más que contar... Es verdad que es muy interesante. Aparece muerto Óscar Santacruz y hay que ver qué ha pasado. Nos lleva a enterarnos de la situación que estaba viviendo este hombre, que luchaba por la custodia de su hijo.
Nos hace pensar mucho en la situación de la justicia frente a la custodia en los divorcios... A mí me hace pensar muchas veces... No sé, no sé... da la sensación que hay muchas injusticias...
Vila también tiene un hijo y está divorciado y le dice en un momento dado: "Los padres tenemos que estar al lado del cachorro incluso cuando se le va la olla. Sobre todo entonces." Y es una gran verdad: ahí tenemos que estar. Sobre todo porque ahí han estado siempre nuestros padres... Los míos se ríen a veces cuando les cuento cosas pero ellos han hecho lo mismo conmigo y con mis hermanos todos estos años. Y lo sorprendente es que lo siguen haciendo.
Me ha gustado mucho recordar un libro El arte de la guerra de Sun Tzu (que dice Vila que se llama Sunzi...). Es un libro muy interesante que, por lo visto, se lee en las escuelas de negocios porque se entiende que los negocios son como la guerra... Yo lo he leído y podría decir que me lo he estudiado, casi casi. Y no por mi paso por cualquier escuela de negocios, que no ha sido el caso, sino porque en un momento dado, tuve que traducirlo para mi jefe.
Fue hace muchos años, yo creo que fue en 1993 o 1994. Siempre me he preguntado por qué no compró la traducción al español... El caso es que no lo compró y prefirió que yo dedicara mi tiempo de trabajo a hacer esa traducción... Recuerdo que le dediqué bastante tiempo y, sobre todo, recuerdo que yo no tenía entonces ordenador en mi mesa, tenía que escribirlo a mano en un cuaderno y, cuando algún compañero me podía dejar su ordenador, lo iba pasando a WordPerfect... Así que, le tengo cariño al librito de marras...
Y claro, voy a dejar una cita del libro, que yo creo que es la más conocida... :"Quien conoce al enemigo y se conoce a sí mismo, disputa cien combates sin peligro. Quien conoce al enemigo pero no se conoce a sí mismo, vence una vez y pierde otra. Quien no conoce al enemigo ni se conoce a sí mismo, es derrotado en todas las ocasiones."
Pero no era la cita que había elegido para terminar, no señor... Voy a dejar una de Epicteto que creo que es para reflexionar: "Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de mala educación; acusarse a uno mismo es el signo de que la educación ha comenzado."
La tabla esmeralda (Carla Montero Manglano)
Llevaba mucho tiempo con este libro en la recámara, pendiente de leer pero no me decidía. Por un lado, es más bien largo (pero eso nunca me ha asustado en absoluto) y por otro, la persona que me lo recomendó no es de las que me inspira demasiada confianza... Yo creo que era por eso por lo que lo tenía aparcado...
Pero al final me decidí y... me lo he pasado muy bien leyéndolo.
Es la historia de una doctora en Arte, Ana García-Brest (bueno Ana García pero su madre era una snob y le cambió el apellido... Está casada con el súper típico riquísimo hombre de negocios que trabaja mucho y tiene dinero para aburrir. Por supuesto, es un apasionado del arte y tiene una colección fantástica. Se llama Konrad Köller (y a mí no me cae bien, pero....)
En un determinado momento se entera de que puede existir El astrólogo de Giorgione, cuadro que nunca ha estado catalogado pero que él está seguro de que existe. Y manda a su chica a buscarlo sea como sea.
Esto la lleva a una aventura muy interesante que nos retrotrae a la época de Alejandro Magno, de Lorenzo de Medicis y, más cerca ya, a la época de la ocupación nazi en Francia.
Los personajes de la época de la II Guerra Mundial me han gustado mucho. Bien, los históricos son conocidos pero me ha encantado el Sturmbannfüferr Von Bergheim. Es un hombre estupendo, experto en arte, al que le encargan recuperar las obras de arte de las casas que se han "desalojado" por judíos "deportados". Pero también le hacen entrar en casas en las que aún están sus habitantes.. Y eso no es lo que él entiende como normal... Sufre mucho y tiene una lucha interna muy dura...
El mejor personaje del mundo es Teo. Es un amigo de Ana, homosexual que vive con otro amigo de Ana, Toni que es todo lo contrario a Teo pero que, como los opuestos se atraen, se quieren mucho.
Teo es fotógrafo y yo diría que es "fashion victim". Es divertido, simpatiquísimo, híper-pijo y dispuesto a disfrutar al máximo de la vida. Me encanta cómo habla del coche de Alain. Ana lo define como "vintage" pero Teo le responde: "Amarillo, reina. Un dos caballos amarillo pollito. Es lo más hortera que he visto en mi vida. ¿Y con esto pretendes que vayamos a ligar? ¡Nos tomarán por hippies!" Ah... y jura "por todos los iconos heterosexuales"
Otro personaje importante es Alain Arnoux, el doctor francés con el que tiene que trabajar Ana buscando el cuadro. Para saber cómo es, tengo que recurrir a Teo otra vez: "Indiana Jones versión Tarifa surfer. Es como el de la peli pero en desgreñao".
No voy a intentar explicar qué es la Tabla Esmeralda y por qué es tan importante El astrólogo porque hay que ir averiguándolo poco a poco a lo largo del libro. Y poner mucha atención, eso sí, porque la autora no nos lo pone fácil...
Tengo que decir que la historia que arrastra la búsqueda del cuadro es un poco previsible en general y absolutamente increíble en algunas circunstancias concretas. No quiero parecer misteriosa: lo que quiero decir es que enseguida se ve quién es el malo y enseguida sabemos dónde va a estar la historia de amor que tiene que haber siempre.
Pero se deja leer bien y se pasa un rato bastante entretenido.
Y termino con una cita, esta vez de Ana y no de Teo: "Hay veces que las palabras parecen meras sucesiones de letras sin sentido, como un molde vacío; no importa cuánta sinceridad quieras poner en ellas."
Pero al final me decidí y... me lo he pasado muy bien leyéndolo.
Es la historia de una doctora en Arte, Ana García-Brest (bueno Ana García pero su madre era una snob y le cambió el apellido... Está casada con el súper típico riquísimo hombre de negocios que trabaja mucho y tiene dinero para aburrir. Por supuesto, es un apasionado del arte y tiene una colección fantástica. Se llama Konrad Köller (y a mí no me cae bien, pero....)
En un determinado momento se entera de que puede existir El astrólogo de Giorgione, cuadro que nunca ha estado catalogado pero que él está seguro de que existe. Y manda a su chica a buscarlo sea como sea.
Esto la lleva a una aventura muy interesante que nos retrotrae a la época de Alejandro Magno, de Lorenzo de Medicis y, más cerca ya, a la época de la ocupación nazi en Francia.
Los personajes de la época de la II Guerra Mundial me han gustado mucho. Bien, los históricos son conocidos pero me ha encantado el Sturmbannfüferr Von Bergheim. Es un hombre estupendo, experto en arte, al que le encargan recuperar las obras de arte de las casas que se han "desalojado" por judíos "deportados". Pero también le hacen entrar en casas en las que aún están sus habitantes.. Y eso no es lo que él entiende como normal... Sufre mucho y tiene una lucha interna muy dura...
El mejor personaje del mundo es Teo. Es un amigo de Ana, homosexual que vive con otro amigo de Ana, Toni que es todo lo contrario a Teo pero que, como los opuestos se atraen, se quieren mucho.
Teo es fotógrafo y yo diría que es "fashion victim". Es divertido, simpatiquísimo, híper-pijo y dispuesto a disfrutar al máximo de la vida. Me encanta cómo habla del coche de Alain. Ana lo define como "vintage" pero Teo le responde: "Amarillo, reina. Un dos caballos amarillo pollito. Es lo más hortera que he visto en mi vida. ¿Y con esto pretendes que vayamos a ligar? ¡Nos tomarán por hippies!" Ah... y jura "por todos los iconos heterosexuales"
Otro personaje importante es Alain Arnoux, el doctor francés con el que tiene que trabajar Ana buscando el cuadro. Para saber cómo es, tengo que recurrir a Teo otra vez: "Indiana Jones versión Tarifa surfer. Es como el de la peli pero en desgreñao".
No voy a intentar explicar qué es la Tabla Esmeralda y por qué es tan importante El astrólogo porque hay que ir averiguándolo poco a poco a lo largo del libro. Y poner mucha atención, eso sí, porque la autora no nos lo pone fácil...
Tengo que decir que la historia que arrastra la búsqueda del cuadro es un poco previsible en general y absolutamente increíble en algunas circunstancias concretas. No quiero parecer misteriosa: lo que quiero decir es que enseguida se ve quién es el malo y enseguida sabemos dónde va a estar la historia de amor que tiene que haber siempre.
Pero se deja leer bien y se pasa un rato bastante entretenido.
Y termino con una cita, esta vez de Ana y no de Teo: "Hay veces que las palabras parecen meras sucesiones de letras sin sentido, como un molde vacío; no importa cuánta sinceridad quieras poner en ellas."
Simón, no; Saimon. (Jorge Gamero)
Este es uno de los libros que compramos a principio de curso para mi hijo pequeño, de 13 años (2º ESO). Sorprendentemente, cuando llevaban varios días leyéndolo, decidió la profesora que lo dejaban porque "no era adecuado para su edad".
No es la primera vez que nos pasa y yo tengo mis serias dudas en relación a quién está más tontotrrón, si el departamento de Lengua y Literatura del colegio o los padres. Porque (esto es opinión, no información) estoy segura de que es cosa de los padres.
En fin que, por supuesto, si me dicen que no lo deben leer, es cuando yo tengo que leerlo, sí o sí... Normalmente los leo para poder controlar que hacen en condiciones el trabajo correspondiente, pero en este caso, la lectura se convirtió en algo obligatorio.
He de decir que ni me ha gustado ni me ha dejado de gustar pero creo que no es malo que los chavales lo lean...
La historia se desarrolla en un instituto y cuenta los problemas que tienen los chicos y los profesores. Bien es verdad que es un poco exagerado (al menos eso me parece a mí) pero también es cierto que las cosas triviales y anodinas (que son las más habituales) no enganchan.
Concretando, no en todos los institutos va uno de los alumnos a un programa del estilo de Factor X, La Voz u Operación Triunfo. Tampoco en todos (eso espero) un profe tiene que darse de baja por estrés-depresión-ansiedad porque los alumnos le amenazan de muerte...
Es posible que yo viva un poco en los mundos de Yupi, sí, pero no creo que sea general. Como yo siempre he vivido en los mundos de Yupi y no solo ahora, creo que en mi cole no pasaba eso cuando yo estudiaba. Nosotras éramos solo niñas y unas eran mejores y otras peores, porque de todo hay en la viña del Señor, pero no llegábamos a las cosas que pasan en el libro.
El prota, Simón (que quiere que le llamen Saimon) es uno de los "chungos" porque está reflejando lo que le pasa en casa. Su padre les maltrata, tanto a él como a su madre y eso le hace no abrirse a los demás y crearse una coraza de "machito ibérico". Pero no se da cuenta nadie durante muchísimo tiempo.
Personalmente, a mí ese es un problema que me preocupa mucho. ¿Cómo saber si un chaval está pasando por una situación así? Porque, claro, todos pensamos que conocemos a los padres de los amigos de nuestros hijos pero los maltratadores no llevan una chapita en la solapa que diga "Soy maltratador"... Muy duro...
También aparecen problemas de anorexia, que deben de ser también relativamente habituales porque eso sí lo tenemos en la clase de uno de mis hijos.
Y trapicheos con drogas, que me dan un miedo tremendo...
No dejo ninguna cita del libro porque no me ha dado para tanto pero sí me quedo con una reflexión personal que comparto con muchos amigos, también padres... Hay que educarles, acompañarles y apoyarles pero después hay que confiar y pensar que lo que hemos hecho mientras han sido peques les ha dejado el poso suficiente para que tengan criterio suficiente para discernir lo bueno de lo malo...
No es la primera vez que nos pasa y yo tengo mis serias dudas en relación a quién está más tontotrrón, si el departamento de Lengua y Literatura del colegio o los padres. Porque (esto es opinión, no información) estoy segura de que es cosa de los padres.
En fin que, por supuesto, si me dicen que no lo deben leer, es cuando yo tengo que leerlo, sí o sí... Normalmente los leo para poder controlar que hacen en condiciones el trabajo correspondiente, pero en este caso, la lectura se convirtió en algo obligatorio.
He de decir que ni me ha gustado ni me ha dejado de gustar pero creo que no es malo que los chavales lo lean...
La historia se desarrolla en un instituto y cuenta los problemas que tienen los chicos y los profesores. Bien es verdad que es un poco exagerado (al menos eso me parece a mí) pero también es cierto que las cosas triviales y anodinas (que son las más habituales) no enganchan.
Concretando, no en todos los institutos va uno de los alumnos a un programa del estilo de Factor X, La Voz u Operación Triunfo. Tampoco en todos (eso espero) un profe tiene que darse de baja por estrés-depresión-ansiedad porque los alumnos le amenazan de muerte...
Es posible que yo viva un poco en los mundos de Yupi, sí, pero no creo que sea general. Como yo siempre he vivido en los mundos de Yupi y no solo ahora, creo que en mi cole no pasaba eso cuando yo estudiaba. Nosotras éramos solo niñas y unas eran mejores y otras peores, porque de todo hay en la viña del Señor, pero no llegábamos a las cosas que pasan en el libro.
El prota, Simón (que quiere que le llamen Saimon) es uno de los "chungos" porque está reflejando lo que le pasa en casa. Su padre les maltrata, tanto a él como a su madre y eso le hace no abrirse a los demás y crearse una coraza de "machito ibérico". Pero no se da cuenta nadie durante muchísimo tiempo.
Personalmente, a mí ese es un problema que me preocupa mucho. ¿Cómo saber si un chaval está pasando por una situación así? Porque, claro, todos pensamos que conocemos a los padres de los amigos de nuestros hijos pero los maltratadores no llevan una chapita en la solapa que diga "Soy maltratador"... Muy duro...
También aparecen problemas de anorexia, que deben de ser también relativamente habituales porque eso sí lo tenemos en la clase de uno de mis hijos.
Y trapicheos con drogas, que me dan un miedo tremendo...
No dejo ninguna cita del libro porque no me ha dado para tanto pero sí me quedo con una reflexión personal que comparto con muchos amigos, también padres... Hay que educarles, acompañarles y apoyarles pero después hay que confiar y pensar que lo que hemos hecho mientras han sido peques les ha dejado el poso suficiente para que tengan criterio suficiente para discernir lo bueno de lo malo...
La reina sin espejo (Lorenzo Silva)
Aquí sigo, auténtica fan de Bevilacqua, y ya con pocas historias pendientes que leer de esta serie...
Como todas las demás, me ha encantado, claro: era de esperar.
En esta novela se investiga el caso del asesinato de Neus Barutell. Y, como en los demás casos, lo que más me gusta no es la historia en sí, sino el comportamiento de los personajes y de los protagonistas habituales.
Debo decir que me parece que todos los casos están muy bien elaborados. En algunas novelas de misterio, hasta yo que soy muy torpe, me doy cuenta de que hay cosas que no encajan... Lorenzo Silva lo deja todo muy bien hilado, pero es que a mí lo que me gusta es lo que rodea la acción, más que la acción en sí misma.
Me ha llamado la atención una frase de Gabriel Altavella, el marido (ya viudo) de Neus Barutell: "Si un matrimonio sobrevive ocho años, y más entre personas como Neus y yo, es que los dos miembros del equipo han negociado con la habilidad suficiente los términos para seguir adelante sin estorbarse más de la cuenta". Me ha parecido terriblemente triste... Y lo peor es que ahora, cuando dices que llevas 17 años casada (como yo) y que nunca te has planteado separarte de tu marido porque estás muy feliz con la situación, la gente te mira con cara de sorpresa. Igualito que se se hubieran encontrado por la calle con E.T. y les preguntara dónde está El Corte Inglés más cercano...
Por otro lado, me ha hecho mucha gracia lo que dice el capitán Cantero, que trabaja en Cataluña: "Ahora ya no manda el nacionalismo, sino el marxismo. Vamos, que lo que ahora tenemos es el sistema de los hermanos Marx".
He aprendido por qué el Tibidabo se llama así, que es posible que sea de dominio público, pero que yo no había oído nunca: "...por aquello de cuando el demonio tienta a Cristo en el desierto y desde una atalaya le promete darle todo lo que ve si se pone a su servicio «Tibi dabo = te daré», en latín"
Con su forma de ser tan peculiar, Vila hace una reflexión sobre la muerte que no por ser curiosa, deja de ser menos cierta: "...no puedo dejar de pensar que es una verdadera faena que te maten. Aparte del mal trago que ello comporte, tu vida toda se abre al escrutinio de un cualquiera al que a lo mejor ni habrías saludado.". Y, además, como dice mi madre "Dios nos libre del día de las alabanzas". Si te matan, alguien va a olisquear en tu vida a ver qué ha pasado y todo el mundo se va a acordar de lo maravillosísimo que eras (aunque en realidad no lo fueras).
El libro da para mucho porque Altavella es un personaje muy peculiar, que mantiene unas conversaciones interesantísimas con Vila. Hay que tener en cuenta que Vila, como supongo que ya he dicho en alguna ocasión, estudió psicología y es, además, un hombre muy culto... Y tiene muy buena memoria porque se acuerda de las citas y de quién las ha dicho. Eso es algo que yo nunca he conseguido y eso que a mí las citas célebres no solo me gustan, sino que las colecciono...
No me alargo más, pero quiero terminar con una frasecita que dice Altavella y que deberíamos colgar de la pared en un sitio que viéramos cada día nada más levantarnos: "Quien no vive para servir, no sirve para vivir".
Como todas las demás, me ha encantado, claro: era de esperar.
En esta novela se investiga el caso del asesinato de Neus Barutell. Y, como en los demás casos, lo que más me gusta no es la historia en sí, sino el comportamiento de los personajes y de los protagonistas habituales.
Debo decir que me parece que todos los casos están muy bien elaborados. En algunas novelas de misterio, hasta yo que soy muy torpe, me doy cuenta de que hay cosas que no encajan... Lorenzo Silva lo deja todo muy bien hilado, pero es que a mí lo que me gusta es lo que rodea la acción, más que la acción en sí misma.
Me ha llamado la atención una frase de Gabriel Altavella, el marido (ya viudo) de Neus Barutell: "Si un matrimonio sobrevive ocho años, y más entre personas como Neus y yo, es que los dos miembros del equipo han negociado con la habilidad suficiente los términos para seguir adelante sin estorbarse más de la cuenta". Me ha parecido terriblemente triste... Y lo peor es que ahora, cuando dices que llevas 17 años casada (como yo) y que nunca te has planteado separarte de tu marido porque estás muy feliz con la situación, la gente te mira con cara de sorpresa. Igualito que se se hubieran encontrado por la calle con E.T. y les preguntara dónde está El Corte Inglés más cercano...
Por otro lado, me ha hecho mucha gracia lo que dice el capitán Cantero, que trabaja en Cataluña: "Ahora ya no manda el nacionalismo, sino el marxismo. Vamos, que lo que ahora tenemos es el sistema de los hermanos Marx".
He aprendido por qué el Tibidabo se llama así, que es posible que sea de dominio público, pero que yo no había oído nunca: "...por aquello de cuando el demonio tienta a Cristo en el desierto y desde una atalaya le promete darle todo lo que ve si se pone a su servicio «Tibi dabo = te daré», en latín"
Con su forma de ser tan peculiar, Vila hace una reflexión sobre la muerte que no por ser curiosa, deja de ser menos cierta: "...no puedo dejar de pensar que es una verdadera faena que te maten. Aparte del mal trago que ello comporte, tu vida toda se abre al escrutinio de un cualquiera al que a lo mejor ni habrías saludado.". Y, además, como dice mi madre "Dios nos libre del día de las alabanzas". Si te matan, alguien va a olisquear en tu vida a ver qué ha pasado y todo el mundo se va a acordar de lo maravillosísimo que eras (aunque en realidad no lo fueras).
El libro da para mucho porque Altavella es un personaje muy peculiar, que mantiene unas conversaciones interesantísimas con Vila. Hay que tener en cuenta que Vila, como supongo que ya he dicho en alguna ocasión, estudió psicología y es, además, un hombre muy culto... Y tiene muy buena memoria porque se acuerda de las citas y de quién las ha dicho. Eso es algo que yo nunca he conseguido y eso que a mí las citas célebres no solo me gustan, sino que las colecciono...
No me alargo más, pero quiero terminar con una frasecita que dice Altavella y que deberíamos colgar de la pared en un sitio que viéramos cada día nada más levantarnos: "Quien no vive para servir, no sirve para vivir".
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