jueves, 23 de enero de 2014

Félix de Lusitania (Jesús Sánchez Adalid)

Tenía que haber hecho esta reseña hace casi una semana pero no he tenido opción.. no me ha dado tiempo... ¡la vida es así!

Cuando llegaron los Reyes el día 6, nos trajeron algunos libros muy interesantes que me apetecía mucho leer pero, por cuestiones de trabajo, el día 9 tenía que volar a Lisboa y no quería llevar el bolso más lleno de lo habitual... Vamos, que si meto un libro en papel, me hacen pagar por exceso de equipaje.

Total que opté por elegir un libro para el e-book, un poco al azar, la verdad. Hombre, leer algo de Jesús Sánchez Adalid es un valor seguro pero tengo que confesar que no tenía ni la menor idea del tema del libro y que la sorpresa ha sido espectacular.

El libro me ha encantado. Aquí se podría terminar la reseña pero quedaría un poco coja comparada con las demás. Y perdería mi fama de "enrollarme como las persianas"....

La trama se desarrolla en torno al año 250 d.C. y Félix de Lusitania, el prota, es un militar oriundo de Emérita Augusta (Mérida) capital de Lusitania en la Roma de entonces. Curioso que nos dice que se ha criado en la vega del Anas, que es... el Guadiana, como era de esperar.

Tengo que incluir la cita que inicia la lectura porque creo que no tiene desperdicio. Es de Orígenes y dice así:
"Cuando mengua la luz en el alma humana y esta no está ya nutrida por el alimento natural que le es propio, las tinieblas lo poseen todo; por doquier se instalan tristeza y desgracia, y se produce un encuentro de potencias enemigas del alma. Entonces esas potencias operan tenebrosamente en los corazones de los hombres, instigando a una nación contra otra, a un reino contra otro".

El libro narra la vida de Félix de Lusitania desde el momento en que se halla peregrinando con un grupo de cristianos, entre los que se encontraba Orígenes, hasta que, tras varios años de dudas y cambios personales, decide bautizarse. Como curiosidad, el muchacho se va a la guerra a Singidunum que, como yo no sabía qué ciudad era, he hecho las correspondientes averiguaciones y he descubierto que se trata de Belgrado.

Por un lado, a mí me encantan las novelas de romanos, sobre todo cuando son narradas por alguien que sabe lo que dice, como es el caso de este autor. Y, por otro lado, se hace un estudio interesante de lo que eran los cristianos en aquellos momentos en que se les consideraba una secta "molestosa". (De hecho en un momento dado se dice: "...de toda esa basura, el cristianismo es lo peor"). Y este es otro tema que me interesa muchísimo y que me toca la fibra sensible.

Por otra parte, hay frases interesantes que se podrían sacar de ese libro y ser incluidas en cualquier escrito cuya trama se sitúe en el siglo XXI. Por ejemplo, Decio, antes de ser emperador, le dice: "Hay cientos de jóvenes que, como tú, están preparados y no pueden acceder al puesto que les corresponde por culpa de este maldito sistema corrupto". O la reflexión que hace el propio Félix: "No he conocido los tiempos antiguos, pero llegué a creerme que había vivido en ellos a fuerza de escuchar constantemente lo mal que iban las cosas en el presente y lo deseable que era retornar al pasado". Y, como última muestra: "Había tal deseo de placer que a veces se tenía la impresión de que el mundo se iba a terminar al día siguiente. Sería porque todo cambiaba veloz y desenfrenadamente, y más que nada las costumbres".

Todo el libro es una lucha interna de Félix, que ha conocido a Jesús, le ha convencido bastante pero no se atreve a dar el paso de enfrentarse a que de verdad eso es lo que quiere. Se siente muy inquieto porque no puede entender el misterio de la cruz. Para él, eso es una debilidad que no puede atribuirse a un dios: "... me topé de frente con el misterio más incomprensible de la fe de los cristianos: la cruz. Para mí, que era  romano, como para los griegos, significaba necedad. La muerte del crucificado no tiene nada de la fuerza, ni de las cualidades del dios... Mi idea de lo divino, como la de los hombres de mi tiempo, era sublimidad, fuerza y potencia; lo cual era incompatible con la oscuridad y el dramático sobresalto de la cruz."

Félix se casa en Cartago con Fidelia, que está muy cercana a los cristianos. Félix la deja que siga reuniéndose con ellos, en la creencia de que es una diversión más y que, si eso hace que sea feliz... ¡adelante! Pero Fidelia le va contando cosas que van entrando en su alma poco a poco y le hacen cuestionarse muchas más cosas: "Pero una moral así exige un gran sacrificio. No creo que a nuestro mundo, malvado y egoísta, le interese."

Fidelia le plantea las cosas como ella las ve y trata de convencerle de que es una opción de vida que puede merecer la pena: "Pues que el amor es el misterio central del cristianismo. Su Dios es amor ¿No se lo has oído decir una y mil veces? Y nada se sustrae a la fuerza del amor de un Dios así: nada, Félix, nada, ni la muerte misma. Por eso siento aquí dentro que Él nos resucitará".

Podría seguir incluyendo frases y frases porque el libro está repleto de reflexiones que me han encantado y que me gustaría dejar aquí. No puedo incluirlas todas pero quiero dejar algo de lo que Tascio Cecilio Cipriano le cuenta a Félix en una de sus charlas: "Porque Dios no mira el mundo como nosotros, que nos aferramos a lo que vemos como si fuera lo único  existente. La mirada de Dios es más amplia y va más lejos. Y Él, como Dios, se reserva su misterio."

Félix acaba bautizándose y es cuando siente de verdad y dice: "Le llamé "Señor" pues le deseé dueño de mi alma y de toda mi vida. Supliqué por los míos, por el mundo, por la salud, por la paz,... pedí vida, porque la vida es Él. Y le rogué que me alzara del polvo."

Voy a terminar ya, porque va a ser más larga la reseña que el propio libro... De verdad, lo recomiendo encarecidamente. Hace un estudio estupendo de la sociedad romana y presenta fantásticamente a los cristianos de aquella época y las bases del cristianismo.

Para cerrar, una frase de Fidelia para meditar: "¿Por qué buscaremos la felicidad en lugares tan complicados? Creo que casi todo el mundo está de acuerdo en que ser feliz es algo muy sencillo. Se puede ser feliz con tan poco..."

martes, 7 de enero de 2014

Donde termina el arco iris (Cecilia Ahern)

Cuando decidí leer este libro ya tenía claro qué era lo que me iba a leer, por supuesto... Vaya, que siendo Cecilia Ahern no podía esperar novela de terror...

La verdad es que no he leído Post-data, te amo, ni he visto la película (me resisto, me resisto) pero sí he leído alguna otra cosa de esta autora y... se deja leer. Se pasa un rato entretenido y no se sufre demasiado, aunque hay quien necesita un paquete de pañuelos al lado para seguir leyendo.

Y este libro está muy bien. Al principio me costó bastante porque todo está escrito como intercambio de correos electrónicos, chats e incluso cartas (si fueran solo cartas habría dicho que es "epistolar" y habría quedado estupendamente pero no sé si se puede aplicar cuando hay correos y chats...). Y parece un poco pesado.

Pero, en cuanto pasan unas cuantas páginas, uno se hace ya a la idea y se lee muy bien.

Los protagonistas son muy interesantes. No cabe duda de que los grandes protas, Rosie y Alex se ven reflejados en Katie (la hija de Rosie) y Toby, su mejor amigo de toda la vida... Y uno va viendo cómo se desarrollan las cosas y cómo los mayores no quieren que repitan los mismos errores.

Pero es muy divertido. Es un lenguaje muy natural y muy simpático. Ruby, la amiga de Rosie es estupenda y sus mensajes son geniales. Las conversaciones que mantienen por chat son lo mejor de lo mejor.

Además de muchas conversaciones insulsas, estrafalarias e intrascendentes, a veces, algunas de las cartas tienen mensajes muy profundos que merece la pena meditar, como cuando dice que "el hogar no es un lugar, sino un sentimiento". Porque lo cierto es que, aunque ella va saliendo a flote con la ayuda de familia y amigos, hay que reconocer que Rosie no tiene una situación especialmente fácil.

Está claro que es ella la que se lo complica en un primer momento pero es la típica persona que no consigue nunca hacer lo que tiene previsto porque las circunstancias se interponen en medio del camino. Cuando es jovencita, porque las cosas le salen mal y cuando es más mayor porque la obligación siempre pesa más que la devoción...

No cabe ninguna duda en ningún momento de la historia, de que va a acabar bien. Y va a acabar como todos los lectores suponen y quieren. Eso sí, no se sabe cómo lo van a ir organizando...

Se pueden sacar algunas reflexiones interesantes que están intercaladas por todos los mensajes del libro y entre ellas hay una que me gustaría dejar como final de esta reseña: "Me parece que a la vida le gusta hacer eso de vez en cuando: te va apretando y cuando crees que no vas a poder más te vuelve a soltar".

domingo, 5 de enero de 2014

Crimen en directo (Camilla Läckberg)

Primera reseña del año... Una pena porque es la número 100 y habría sido mucho más chulo cerrar el año con un número redondo. Pero, por otro lado, hemos cerrado 2013 con 70, que es poco, pero es redondo... A ver si 2014 sale un poquito más productivo...

Pasando al libro, que es de lo que se trata y es lo importante, tengo que decir que ya lo había leído. Sí, no es la primera vez que me pasa que, como soy una nulidad para los títulos, empiezo un libro y ya lo he leído. Sobre todo, me pasa con libros que pertenecen a series, como este.. Yo creía que había leído los 3 primeros y luego el séptimo y resulta que también me había leído el cuarto... Es verdad que lo podía haber dejado y coger otro pero... ¡yo soy así!

No me ha importado, la verdad. Son libros que se leen bien; de trama policíaca, que me gusta mucho y con temas de fondo bastante interesantes.

Cierto es, no cabe duda, que a veces son un poco inverosímiles pero están muy bien traídos.

En este caso, aparte de los crímenes que hilan la novela, todo se mueve en torno a un reality show que se graba en la ciudad de los protas. Me llama mucho la atención porque es una cosa que a mí siempre me ha resultado llamativa.

Cuando empezó Gran Hermano (me siento orgullosa de no haberlo visto nunca) me pareció increíble que pudiera tener la audiencia que tenía. Y mucho más, que hubiera un canal emitiendo las 24 horas para ver a semejantes elementos (tienen que serlo porque si no nadie lo vería) hacer de todo. ¡Me parece alucinante! Y ya, cuando después, muchos de ellos empezaron a participar en programas de televisión... me parecía surrealista.

En este libro pasa algo similar. Se está grabando un programa de este tipo en el que los participantes provienen de otros realities anteriores. Es decir, ya saben lo que tienen que hacer para salir más en la tele y tener más audiencia. En este caso, además, trabajan en el pueblo y se mezclan con los simples mortales... ¡Un horror! De hecho, según cuentan: "Una de las condiciones para que participasen es que se les ofreciese alcohol gratis. eso, y todas las posibilidades para practicar sexo que les brindase su condición de celebridades".

Al resto de los personajes ya los conocía de entregas anteriores y me han gustado tanto o más que otras veces... Es un libro que creo interesante leer para pasar un rato agradable. En todas las novelas de Camilla Läckberg hay un punto de sorpresa que merece la pena encontrar.

Por supuesto, el género tiene que gustar, claro: es novela policíaca aunque rociada de familia, amigos y relaciones personales.

Para acabar, dejo una reflexión que me ha gustado y que dice una de las participantes en el súper programa: "Hay cosas que no se hacen ni por dinero"... ¡Gran verdad!

domingo, 29 de diciembre de 2013

Acqua alta (Donna Leon)

Empiezo a repetirme con esta autora y esta serie del comisario Brunetti... pero es muy entretenido y, cuando una anda de cabeza en el trabajo y con pocas ganas de trabajar en estas fechas, lo mejor es inclinarse por algo que no exija mucha concentración...

Aunque pueda parecer increíble (je, je), no siempre lo hago todo bien y, en un alarde de inteligencia, borré el archivo del e-book nada más terminar de leerlo ayer y... ya no están las notas que había tomado.

Como es evidente que no voy a volver a leerlo para buscar lo que había anotado, tendré que hacer la reseña sin citas... ¡tampoco pasa nada!

El libro está muy bien, como todos, y es muy agradable de leer.

Siempre se conoce un poco más de Venecia y en esta ocasión vemos los problemas que surgen cuando llueve más de lo normal y aparece el "acqua alta", los momentos en los que tienen que llevar botas todos los habitantes de la ciudad porque en las partes más bajas, el agua puede llegar por encima de los tobillos.

A mí Venecia me encantó cuando estuve allí pero hay que reconocer que algunas de las consecuencias de vivir sobre la laguna son un poco incómodas...

En este libro se trata un tema curioso... el robo de obras de arte. Es llamativo cómo puede haber gente que quiera tener una obra de arte, un original, aunque no se lo pueda enseñar a nadie porque es robado... No sé, yo no soy especialista en arte, con lo que no soy capaz de distinguir un original de una buena copia (incluso de una mala, para qué nos vamos a engañar...). Pero... ¿tan alucinante es ver el original en una sala cerrada? ¿No vale con una buena copia y ver el original en el museo que corresponda? Así se puede evitar un robo ¿no?. No sé, no lo veo claro, la verdad.

Por otro lado, también vuelve a aparecer, como en muchos otros libros, cómo la gente se puede vender por muchas cosas, no solo por dinero. Cómo alguien puede hacer mucho daño por despecho, por envidia e incluso por un amor no correspondido. Me vendo sabiendo que lo único que gano es el daño para la otra persona... ¡otra cosa que no puedo comprender! (Ando un poquito pegadita de capacidad de comprensión...)

Además de toda la trama de crímenes y robos, el libro se adereza con toquecitos familiares: como todos los padres, con todos los problemas que tiene fuera de casa, trata de saber qué es lo que pasa por la cabeza de sus hijos y se preocupa por cualquier cosa que no logra entender... En definitiva, la autora siempre trata de presentarnos un policía que es persona y que tiene los mismos problemas que tenemos todos en casa.

Eso sí, en Venecia y con el agua por los tobillos...

sábado, 28 de diciembre de 2013

Trilogía del BarLume (Marco Malvaldi)

¡Otro acierto por casualidad! Como siempre, tuve que hacer el pedido al Círculo de Lectores y no me había dado apenas tiempo a echar un vistazo a la revista... Así que, elegí este libro porque me pareció que podía estar entretenido.

Como su propio nombre indica, se trata de tres novelas: La brisca de cinco, El juego de las tres cartas y El rey de los juegos. No hay una mejor que otra: las tres son muy entretenidas y muy divertidas.

Para situarnos, la acción se centra en Pineta, en Italia. Massimo, licenciado en matemáticas de 37 años es el dueño y camarero del Bar Lume, que compró cuando acertó una quiniela. Cuenta con una ayudante, Tiziana y, además de sus clientes (más o menos habituales), tiene una camarilla de 4 jubilados que le traen locos: su abuelo Ampelio, Aldo, Pilade y Rimediotti.

Esta situación de Massimo hace que en un momento dado diga :"Yo, que trabajo de camarero, soy licenciado, y en camio este, que está convencido de que el subjuntivo es una enfermedad de los ojos, es concejal". La acción, como ya he comentado, se desarrolla en Italia pero esta frase valdría perfectamente en España... ¿o no?

En cada una de las novelas se comete un crimen y Massimo, con la ayuda de sus cuatro colegas consigue echar una mano al comisario Fusco para resolverlos.

Están escritas con un lenguaje muy asequible y realmente agradable que hace que se lean muy rápidamente y que no se pueda parar hasta ver qué sucede. Lo he pasado genial leyéndolo y lo recomiendo a todo el que la posibilidad de leerlo, de verdad.

Una de las cosas que, según el autor, caracteriza a la ciudad de Pineta es el cotilleo. No se puede hacer un comentario de nada sin que, a los cinco minutos, lo sepa todo el mundo. Y el libro se convierte en todo un estudio completo sobre el arte de cotillear. "Lo importante, cuando se cotillea, es mantener la actitud formal. el divulgador debe exigir el máximo secreto, y los presentes, estar de acuerdo con ello; después, está claro que harán galopar la noticia por donde puedan. Es solo cuestión de tiempo. Si alguien pide "sed discretos" no quiere decir "contádselo a la menor cantidad de gente posible" sino "resistid un mínimo de tiempo antes de explotar, así las huellas que conducen hasta mí serán más difíciles de seguir". También habla del Segundo Axioma del Cotilleo: "Si es lógicamente plausible, es cierto". Es una pena porque no nos cuenta cuál es el primer axioma ni si hay alguno más...

Reflexiona sobre un montón de cosas, en función de lo que esté haciendo Massimo en ese momento. Me ha encantado su pensamiento sobre los conductores: "Massimo pensaba a menudo en cómo el automóvil cambiaba radicalmente la personalidad; para ser más concretos, lo pensaba cada vez que se enfurecía de manera vergonzosa con los demás automovilistas, culpables de ocupar la misma carretera que le correspondía a él de pleno derecho sin saber conducir un carajo". Lo cierto es que es el mismo pensamiento que tienen muchísimos conductores (y yo conozco muy bien a alguno de ellos...).

Los jubilados del bar tienen puntos muy interesantes, como su concepto de internet: "Lo sabes todo de todos en cuanto sucede, incluso cuando no sucede nada. Y sin salir de casa. es como tu mujer, pero la puedes apagar".

Y me ha gustado mucho cómo define Massimo a los expertos. Nunca lo había visto de esta forma pero es muy cierto: "Equivocarse es humano. Un experto es alguien que ha cometido todos los errores posibles en su campo y que los recuerda uno a uno".

Para acabar, no puedo dejar de citar a Ampelio, el abuelo de Massimo. La frase me ha encantado pero no es la primera vez que la oigo. (La primera fue hace muy poquito y se la escuché a Miguel Ángel, mi párroco): "Mi padre decía siempre que en el momento de morir, nadie se lamenta nunca de haber trabajado demasiado poco". Apliquémonos el cuento... y cuidemos un poco más a la familia y a los amigos... De no hacerlo sí podríamos lamentarnos...

jueves, 19 de diciembre de 2013

Vestido para la muerte (Donna Leon)

Esto de leer libros de Donna Leon empieza a ser algo recurrente para mí. Lo cierto es que me gustan mucho y me permiten leer algo que me despeja la mente. Hay que reconocer que el día a día tiende a embotarnos y, de vez en cuando, hay que hacer un vaciado con algo que no pida demasiado esfuerzo mental y que aporte la suficiente carga estética y el entretenimiento necesario.

Todo este rollo para corroborar, como yo ya sabía antes de empezar, que este libro que me ha gustado un montón.

Todos tienen su puntito y en este trata un tema interesante. Aparece un cadáver de un director de banco vestido de mujer con un vestido y unos tacones rojos. Independientemente de lo que se pudiera conocer al pobre hombre, todos le encasillan como travesti aunque nadie tiene parámetros suficientes para poder afirmarlo. Y, pensándolo un poco, a todos nos gusta pensar mal... La viuda del banquero dice en un momento dado: "Cuando se arroja lodo, comisario, nunca se limpia del todo. A la gente le gusta pensar mal de sus semejantes; cuanto mayor es el crimen, mayor el placer".

También hace un comentario en relación con las publicaciones sensacionalistas: "...si, por un lado, hay en el mundo mucha gente que comete bellaquerías, hay, por otro, mucha más gente que quiere que se las cuentes". Esto es un poco lo que pasa con los programas del corazón: hay mucha gente que hace cosas poco edificantes y a muchísima gente más le encanta que se las cuenten... ¿o no?.

No he dicho que el prota es el comisario Brunetti (que es genial) y que se desarrolla en Venecia. No lo he dicho porque todos los libros que he leído de esta autora son del mismo prota, claro. En este, Brunetti va a cenar con un amigo de la familia. Este hombre es periodista y, además, es homosexual, razón por la que Brunetti quiere hablar con él, para que le cuente un poco más. Y este hombre, Damiano, hace una reflexión muy interesante: "... en el fondo, todos los fanáticos son iguales, incluidos los ecologistas y las feministas. Empiezan por desear un mundo mejor y acaban tratando de conseguirlo eliminando del mundo todo aquello que no casa con su idea del mundo." Para reflexionar... y mucho.

Para acabar, una frase que vale para España tanto como para Italia: "Un tipo muy frecuente en Italia, pensó Brunetti, donde hay leyes escritas para casi todo, pero casi ninguna está clara". Esto refuerza mi teoría de que los abogados hacen las leyes complicadas para que les tengas que contratar para explicártelas...

En definitiva, se trata de un libro agradable, que hace pasar un rato agradable y que se deja leer muy bien. No será el último que lea de esta autora.

martes, 17 de diciembre de 2013

Lo que escondían sus ojos (Nieves Herrero)

No tenía intención de leer este libro, la verdad. Nieves Herrero, al margen de ser una gran profesional, cosa que no pongo en duda, es una persona que no me cae especialmente bien. No tengo razones especiales porque nunca he seguido sus programas pero sí tuve la desgracia de ver parte del programa en el que se trataba el tema de las pobres niñas de Alcasser y me pareció lamentable. Ahí acabó mi relación con ella.

Pero el libro ha caído en mis manos y lo he tenido que leer. Y tengo que decir que está muy bien. Narra la historia del amor prohibido entre Sonsoles de Icaza, marquesa de Llanzol, y Ramón Serrano Súñer, cuñado de Franco y Ministro de Asuntos Exteriores tras la Guerra Civil.

Al parecer, sí fue una relación sonada en Madrid, fruto de la cual nació una niña, Carmen Díez de Rivera, que llevó el apellido del marqués de Llanzol pero que él mismo sabía que no era suya. Curiosamente, ella no supo que su padre era Serrano Súñer hasta que se enamoró de uno de sus hijos y se lo tuvieron que contar... ¡Qué cosas!

La historia se desarrolla sobre todo en Madrid y alterna la historia rosa de la relación entre los dos protagonistas, con la situación, delicadísima, de España frente a la II Guerra Mundial. Narra las entrevistas con Hitler, la formación de la División Azul y su entrada en combate... Y cómo se veían las cosas desde el punto de vista de la alta sociedad española del momento, que era monárquica en su mayor parte y aún confiaban en que Franco permitiera que Alfonso XIII volviera a casa.

Eso sí, los protagonistas no se hacen querer en absoluto. El único protagonista agradable es Francisco de Paula, el marqués de Llanzol. Ni la marquesa, ni Serrano Súñer... ni ninguno más. Son todos bastante fríos y bastante calculadores. Bueno, podemos salvar también a Zita, la mujer de Serrano: esta sí es maja, la verdad.

Es posible que el libro sea un pelín largo, pero se lee bien y es interesante. Por supuesto, es una visión muy sesgada de la posguerra porque las personas que aparecen no pasan las necesidades que pasó la inmensa mayoría de la población (fuera del color que fuera). Pero resulta cómodo de leer y creo que da opción a aprender muchas cosas.

También hay frases que se pueden resaltar como lo que decía Juan March: "Todo hombre tiene un precio y si no lo tiene, es que no lo vale". Esta frase la he dejado aquí por dos razones. La primera porque la dijo Juan March, que a mí siempre me recuerda a la Fundación del mismo nombre a la que íbamos las compañeras de colegio a escuchar conciertos. Sería banquero, claro, pero yo lo relaciono con la cultura. La segunda razón  es que es una frase con la que yo nunca he estado de acuerdo. Soy así de simple y de idealista: estoy segura de que hay gente que no tiene precio.

Otra frase que me ha gustado es de José Antonio Primo de Rivera: "La soberbia, además de gran pecado, es algo despreciable, de lo que están dotados los hombres inferiores y más aún los asnos que, a las buenas razones, contestan con coces". Creo que no tiene desperdicio.

Me ha llamado la atención que, al parecer, desde 1937, Franco tenía siempre con él el brazo incorrupto de Santa Teresa recubierto de plata. Por lo visto, lo tenía al lado de su cama y era lo primero y lo último que veía cada día. En fin,... no sé..., yo habría colocado un cuadro... no sé si me gustaría ver todas las mañanas el brazo incorrupto de alguien, aunque ese alguien fuera Santa Teresa, que me merece toda devoción como santa y todo respeto como escritora.

Y otra cosa genial, que no sé si es cierta pero que me encantaría que lo fuera: Cuando Himmler llegó a España a preparar la entrevista de Hitler con Franco, se quedó un poco más de tiempo y se fue a Barcelona. Y, en el hotel Ritz... le robaron un maletín con documentos... ¡Me encanta! Al parecer quiso ir a Barcelona porque estaba seguro de que el Santo Grial estaba en una de las cuevas de Montserrat. No sé si la anécdota es real pero sí había leído en otras ocasiones que Himmler estaba obsesionado con al búsqueda del Santo Grial...

Es un libro que se deja leer muy bien, que trata un tema muy manido pero lo trata desde un punto de vista diferente y lo adereza con una historia de amor que resulta muy interesante.

Para acabar, una frase de Carmen Díez de Rivera: "El delito no es nacer, sino hacer nacer". Muy curioso...