Richard Castle es una de las series que me gusta ver. Un tío estupendo, culto, simpático, medio torpe algunas veces pero súper inteligente otras... En fin, un encanto con todas las letras.
No sigo casi nada en la tele porque no me da tiempo ni me aporta nada pero esta serie la he visto (no entera) y me lo he pasado bien.
Richard Castle es escritor y, se supone, ha escrito libros basados en la prota de la serie, Kate Beckett. Ella es la inspectora intrépida y estupenda que, además, es guapísima, por supuesto.
Total, que aprovechando el tirón de la serie, se han publicado los libros que escribió Castle mientras trabajaba con Beckett.
Y este es uno de ellos.
El libro es muy entretenido, de verdad. Es una novela policíaca (cosa que a mí, personalmente, me encanta) rápida, con personajes interesantes pero sin pretensiones y que se lee de maravilla de principio a fin.
No se sufre ni se padece. Se pasa bien. La prota, Nikki Heat es ideal de la muerte y el prota, Rook, es lo que cabía esperar. Se supone que Castle está poniendo en papel lo que está viviendo o lo que quisiera vivir, así que el prota, que es aquí periodista es estupendo e igual de "prepotente" que Castle.
Pero está genial y merece la pena dedicar un par de días a leer esta novela.
Me ha dejado mi mami también la siguiente y la voy a leer en breve.
domingo, 20 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
El elefante de marfil (Nerea Riesco)
Un libro no muy conocido de una autora que tampoco es muy conocida. Corresponde a una de las colecciones de El Círculo de Lectores que hago de vez en cuando.
Lo curioso es que yo pensaba que no lo había leído y, en cuanto lo empecé, me di cuenta de que sí, ya había pasado por mis manos. Como estaba en el metro y este libro es en papel, solo tenía dos opciones: seguir y acabarlo o pasarme todo el camino mirando la cara de la gente que iba conmigo en el vagón. Todo el que viaje en metro por las mañanas sabe que la segunda opción es un horror, así que, opté por la primera.
Y es un libro estupendo. Se pasa un tiempo muy agradable leyéndolo y se aprenden muchas cosas (lo que no se puede decir de todos, la verdad)
Eso sí, me avergüenza un poco confesar que no sé jugar al ajedrez. Sé cómo mueven las fichas pero no tengo idea de las aperturas, las estrategias... Y por supuesto, no sería capaz de ver una partida en mi cabeza y pensar en los movimientos que he hecho y que me quedan por hacer. Quiero pensar que es porque no lo he intentado nunca...
En fin, que el libro gira en torno a una partida de ajedrez entre "moros y cristianos" que se disputaban ni más ni menos que la Giralda. Pero la trama está envuelta en la historia de una familia sevillana, comenzando en 1755, justo el día de los Santos, cuando se produjo el terremoto de Lisboa.
Los protagonistas principales, León de Montenegro y Julia Gil de la Sierpe son realmente fantásticos pero el mejor de los mejores, como personaje es M. Verdoux, erudito, sibarita, preceptor, hombro en que llorar y la mayor sorpresa del final del libro.
Como decía antes, se aprenden muchas cosas como que "Jaque mate viene de la expresión árabe shah-mat que quiere decir "rey vencido". También, relacionado con el ajedrez nos enteramos de que "nuestro alfil actual, que ahora es una especie de obispo, antes era un elefante. Por eso se llama alfil, que significa "elefante" en persa.
Otra cosa muy interesante y que nos demuestra que la historia se repite y que no somos tan originales como nos gustaría ser es que por aquellas fechas los toros se prohibieron "porque un grupo de filósofos consideraba las corridas de toros una salvajada alegando que regocijarse viendo sufrir hasta la muerte a un ser vivo significaba que las personas seguían manteniendo los mismos instintos que las guiaban en la época de las cavernas". Eso sí, cinco años después, las corridas de toros se volvieron a permitir y la Maestranza de Sevilla se volvió a llenar de gente.
Cada capítulo comienza con una cita interesante relativa al ajedrez. Muchas son muy curiosas pero quiero dejar aquí la de Luis Ignacio Helguera: "El ajedrez nos recuersda que el mundo es un conjunto de posibilidades casi infinitas y que hay que decidirse por una".
Verdaderamente merece la pena dedicar unos días a esta novela. Yo he tardado una semana en leerla y no me ha importado haberla leído hace unos 3 años (me entretuve en localizar cuándo la había leído por primera vez - para algo tiene que servir llevar apuntando las fechas de los libros desde hace 30 años...)
Para acabar, quiero dejar un pensamiento de Guiomar, la hija de Abel de Montenegro (y por tanto, nieta de León de Montenegro). Es una muchacha muy curiosa que a mí me ha encantado. Supongo que parte del interés que me despierta se debe a que su nombre me gusta muchísimo. En fin, que me alargo demasiado: "Los seres humanos no son lo que son; son lo que les enseñan a ser."
Lo curioso es que yo pensaba que no lo había leído y, en cuanto lo empecé, me di cuenta de que sí, ya había pasado por mis manos. Como estaba en el metro y este libro es en papel, solo tenía dos opciones: seguir y acabarlo o pasarme todo el camino mirando la cara de la gente que iba conmigo en el vagón. Todo el que viaje en metro por las mañanas sabe que la segunda opción es un horror, así que, opté por la primera.
Y es un libro estupendo. Se pasa un tiempo muy agradable leyéndolo y se aprenden muchas cosas (lo que no se puede decir de todos, la verdad)
Eso sí, me avergüenza un poco confesar que no sé jugar al ajedrez. Sé cómo mueven las fichas pero no tengo idea de las aperturas, las estrategias... Y por supuesto, no sería capaz de ver una partida en mi cabeza y pensar en los movimientos que he hecho y que me quedan por hacer. Quiero pensar que es porque no lo he intentado nunca...
En fin, que el libro gira en torno a una partida de ajedrez entre "moros y cristianos" que se disputaban ni más ni menos que la Giralda. Pero la trama está envuelta en la historia de una familia sevillana, comenzando en 1755, justo el día de los Santos, cuando se produjo el terremoto de Lisboa.
Los protagonistas principales, León de Montenegro y Julia Gil de la Sierpe son realmente fantásticos pero el mejor de los mejores, como personaje es M. Verdoux, erudito, sibarita, preceptor, hombro en que llorar y la mayor sorpresa del final del libro.
Como decía antes, se aprenden muchas cosas como que "Jaque mate viene de la expresión árabe shah-mat que quiere decir "rey vencido". También, relacionado con el ajedrez nos enteramos de que "nuestro alfil actual, que ahora es una especie de obispo, antes era un elefante. Por eso se llama alfil, que significa "elefante" en persa.
Otra cosa muy interesante y que nos demuestra que la historia se repite y que no somos tan originales como nos gustaría ser es que por aquellas fechas los toros se prohibieron "porque un grupo de filósofos consideraba las corridas de toros una salvajada alegando que regocijarse viendo sufrir hasta la muerte a un ser vivo significaba que las personas seguían manteniendo los mismos instintos que las guiaban en la época de las cavernas". Eso sí, cinco años después, las corridas de toros se volvieron a permitir y la Maestranza de Sevilla se volvió a llenar de gente.
Cada capítulo comienza con una cita interesante relativa al ajedrez. Muchas son muy curiosas pero quiero dejar aquí la de Luis Ignacio Helguera: "El ajedrez nos recuersda que el mundo es un conjunto de posibilidades casi infinitas y que hay que decidirse por una".
Verdaderamente merece la pena dedicar unos días a esta novela. Yo he tardado una semana en leerla y no me ha importado haberla leído hace unos 3 años (me entretuve en localizar cuándo la había leído por primera vez - para algo tiene que servir llevar apuntando las fechas de los libros desde hace 30 años...)
Para acabar, quiero dejar un pensamiento de Guiomar, la hija de Abel de Montenegro (y por tanto, nieta de León de Montenegro). Es una muchacha muy curiosa que a mí me ha encantado. Supongo que parte del interés que me despierta se debe a que su nombre me gusta muchísimo. En fin, que me alargo demasiado: "Los seres humanos no son lo que son; son lo que les enseñan a ser."
martes, 8 de octubre de 2013
El gran Gatsby (Francis Scott Fitzgerald)
Este libro lo leí hace muchísimos años y, no sé muy bien por qué, he pensado que no sería malo releerlo.
Lo cierto es que, cuando lo leís por primera vez, me gustó pero no me "encandiló" y ahora me ha pasado lo mismo.
Reconozco, no sin cierta vergüenza, que muchas veces no soy capaz de entresacar todo lo que un libro de da sí porque quizá algunos libros no me tocan la fibra sensible...
En realidad está bien: es la historia de Jay Gatsby narrada por Nick Carraway, un vecino suyo que es, a su vez, primo de Daisy Buchanan, la muchacha de la que Gatsby se enamoró antes de irse a la guerra y a la que, después de volver, quiere reconquistar en el verano de 1922. Solo hay un pequeño problemilla: Daisy ya está casada y se ha reproducido. Además, Gatsby es un hombre de gran éxito y muy rico pero nadie sabe de dónde procede ttodo ese dinero ni quién es él en realidad.
Según dice el propio Nick, "a sus fiestas acude el mundo entero y su manate", porque siempre tiene la casa llena de gente. Pero es un mundio absolutamente superficial y sin fundamento. Los invitados "se comportabna según las normas de conducta propias de los parques de atracciones".
Es curioso porque todo el mundo se escandaliza que Gatsby quiera conquistar a Daisy porque ya está casada pero parece que no pasa nada porque Tomo, el marido de Daisy, tan casado como ella, tenag auna aventura con la mujer del encargado del taller-gasolinera (que además, a mí me parece una ordinaria). Y el primer escandalizado es el propio Tom, que pasa por su aventura como si fuera lo más normal del mundo.
El mejor personaje, para mí, es el narrador de la historia, Nick que dice algunas frases inteligentes e interesantes, como: "Todo el mundo se cree poseedor de por lo menos una de las virtudes cardinales. La mía es esta: soy una de las pocas personas honradas que he conocido en mi vida".
El epílogo del libro es de Justo Navarro y voy a dejar una reflexión para acabar porque resume un poco lo que el libro quiere ser y que creo que yo no ha sabido ver: "Gatsby es un emblema del ciudadano: esencialmente será la idea que los demás se hacen de él, asesino o príncipe, héroes o antihéroe, ser extraordinario que brilla en sus fiestas magníficas, misterioso y sospechoso. Mister Nobody from Nowhere".
La verdad es que el epílogo es una gran explicación de una novela que es interesante, entretenida y agradable de leer pero a la que yo no he sabido sacarle tanto jugo.
Lo cierto es que, cuando lo leís por primera vez, me gustó pero no me "encandiló" y ahora me ha pasado lo mismo.
Reconozco, no sin cierta vergüenza, que muchas veces no soy capaz de entresacar todo lo que un libro de da sí porque quizá algunos libros no me tocan la fibra sensible...
En realidad está bien: es la historia de Jay Gatsby narrada por Nick Carraway, un vecino suyo que es, a su vez, primo de Daisy Buchanan, la muchacha de la que Gatsby se enamoró antes de irse a la guerra y a la que, después de volver, quiere reconquistar en el verano de 1922. Solo hay un pequeño problemilla: Daisy ya está casada y se ha reproducido. Además, Gatsby es un hombre de gran éxito y muy rico pero nadie sabe de dónde procede ttodo ese dinero ni quién es él en realidad.
Según dice el propio Nick, "a sus fiestas acude el mundo entero y su manate", porque siempre tiene la casa llena de gente. Pero es un mundio absolutamente superficial y sin fundamento. Los invitados "se comportabna según las normas de conducta propias de los parques de atracciones".
Es curioso porque todo el mundo se escandaliza que Gatsby quiera conquistar a Daisy porque ya está casada pero parece que no pasa nada porque Tomo, el marido de Daisy, tan casado como ella, tenag auna aventura con la mujer del encargado del taller-gasolinera (que además, a mí me parece una ordinaria). Y el primer escandalizado es el propio Tom, que pasa por su aventura como si fuera lo más normal del mundo.
El mejor personaje, para mí, es el narrador de la historia, Nick que dice algunas frases inteligentes e interesantes, como: "Todo el mundo se cree poseedor de por lo menos una de las virtudes cardinales. La mía es esta: soy una de las pocas personas honradas que he conocido en mi vida".
El epílogo del libro es de Justo Navarro y voy a dejar una reflexión para acabar porque resume un poco lo que el libro quiere ser y que creo que yo no ha sabido ver: "Gatsby es un emblema del ciudadano: esencialmente será la idea que los demás se hacen de él, asesino o príncipe, héroes o antihéroe, ser extraordinario que brilla en sus fiestas magníficas, misterioso y sospechoso. Mister Nobody from Nowhere".
La verdad es que el epílogo es una gran explicación de una novela que es interesante, entretenida y agradable de leer pero a la que yo no he sabido sacarle tanto jugo.
domingo, 6 de octubre de 2013
Diamantes para la eternidad (Ian Fleming)
La semana pasada pusieron en alguna de las miles de cadenas de televisión una especie de maratón de James Bond. A mí, esas pelis me encantan pero, por una serie de circunstancias, no vi ninguna. Solo vi empezar Diamantes para la eternidad.
Así que, después de leer varios libros muy serios y, por supuesto, muy interesantes, decidí hacerle una limpieza de cerebro y pasar a uno de James Bond para "desengrasar". Y, aprovechando que había empezado a ver la peli, me decidí por Diamantes para la eternidad.
Como era de esperar, me lo he pasado muy bien y me ha aportado lo que yo ya esperaba: un rato estuepndo, un chico genial, una muchacha majilla y con problemas y varios malos muy malos.
Esto es todo: nada más y nada menos.
Es cierto que se nota que las novelas son de hace ya varios añitos porque los inventos de M nos parecen de juguete (igual que cuando se ven las pelis protagonizadas por Sean Connery) pero siguen siendo especiales.
En esta novela se llevan a 007 a Estados Unidos a infiltrarse en una banda de gangsters que trafican con diamantes de Sierra Leona. Como casi todos los escritores ingleses, Ian Fleming deja también su puntito en relación con la sociedad estadouinidense, a la que todos consideran "diferente" (por ser muy discreta con las opiniones que dejan traslucir): "... y habiendo decidido que solo un 1% de los clientes tenía un cuerpo que le permitiera llevar traje de baño..."
Del gangster prota de la historia dicen algo que me ha resultado divertido: "Yo diría que el tipo está tan forrado que no necesita llevar gafas cuando conduce: tiene el parabrisas de su Cadillac graduado con la prescripción de su oculista".
También me ha hecho gracia que la chica de la novela, Tiffany, era de profesión, soltera... ¡Curioso!. Lo cierto es que, al parecer, la muchacha lo había pasado fatal en su vida y eso le hacía ser un poco cínica y pesimista: "Ya sabes cómo son las cosas cuando te metes en una rutina: te acostumbras tanto que ya no buscas nada más".
En fin, que poco más se puede decir del libro porque se lee sabiendo lo que uno va a encontrar y no tiene más. Cerraré con la frase que cierra mi admirado Bond: "La muerte es para la eternidad. Pero los diamantes, también"
Así que, después de leer varios libros muy serios y, por supuesto, muy interesantes, decidí hacerle una limpieza de cerebro y pasar a uno de James Bond para "desengrasar". Y, aprovechando que había empezado a ver la peli, me decidí por Diamantes para la eternidad.
Como era de esperar, me lo he pasado muy bien y me ha aportado lo que yo ya esperaba: un rato estuepndo, un chico genial, una muchacha majilla y con problemas y varios malos muy malos.
Esto es todo: nada más y nada menos.
Es cierto que se nota que las novelas son de hace ya varios añitos porque los inventos de M nos parecen de juguete (igual que cuando se ven las pelis protagonizadas por Sean Connery) pero siguen siendo especiales.
En esta novela se llevan a 007 a Estados Unidos a infiltrarse en una banda de gangsters que trafican con diamantes de Sierra Leona. Como casi todos los escritores ingleses, Ian Fleming deja también su puntito en relación con la sociedad estadouinidense, a la que todos consideran "diferente" (por ser muy discreta con las opiniones que dejan traslucir): "... y habiendo decidido que solo un 1% de los clientes tenía un cuerpo que le permitiera llevar traje de baño..."
Del gangster prota de la historia dicen algo que me ha resultado divertido: "Yo diría que el tipo está tan forrado que no necesita llevar gafas cuando conduce: tiene el parabrisas de su Cadillac graduado con la prescripción de su oculista".
También me ha hecho gracia que la chica de la novela, Tiffany, era de profesión, soltera... ¡Curioso!. Lo cierto es que, al parecer, la muchacha lo había pasado fatal en su vida y eso le hacía ser un poco cínica y pesimista: "Ya sabes cómo son las cosas cuando te metes en una rutina: te acostumbras tanto que ya no buscas nada más".
En fin, que poco más se puede decir del libro porque se lee sabiendo lo que uno va a encontrar y no tiene más. Cerraré con la frase que cierra mi admirado Bond: "La muerte es para la eternidad. Pero los diamantes, también"
miércoles, 2 de octubre de 2013
Etimologicón (Javier del Hoyo)
Este es uno de los libros que hace falta leer para pasar de novelas y novelas a algo más sosegado pero también muy agradable. Ha sido otro de mis aciertos al elegir un libro en el Círculo de Lectores.
Es un libro realmente interesante, divertido y, parafraseando a Jesulín, IM-PRESIONANTE, en dos palabras...
El autor tiene un mérito increíble porque en cada capítulo utiliza una raíz diferente y todo el capítulo lo escribe en torno a ella, con palabras derivadas, que están escritas en azul para que no se nos escapen a los torpes que no sabemos mucho de esto.
Explica la etimología de muchas palabras que resultan sorprendentes y que nos hace esbozar una sonrisa cuando nos damos cuenta de lo que estamos diciendo en realidad.
Voy a dejar algunos ejemplos que me han parecido muy curiosos:
CALAMAR - La tinta que se usaba para escribir con el "´cálamo" se extraía de un simpático cefalópodo y por el uso al que iba destinada se denominó "tincta calamaris". Posteriormente aquel generoso molusco pasó a llamarse "calamar".
QUESO - En un molde de esparto se vertía la leche con el cuajo, de donde se obtenía pasado un tiempo el "caseus formaceus". El español tomó la primera parte de la palabra y obtuvimos el "queso", pero los franceses e italianos tomaron la segunda y tienen "fromage" y "formaggio" respectivamente.
HIPÓCRITA - En griego clásico, actor era denominado "hypocratés", que ha dado en español "hipócrita", aquel que vive y habla parapetado por una máscara.
SANJACOBO - (Cordon bleu en francés). Se llama así en español porque era un alimento típico de los albergues del Camino de Santiago.
MAGDALENA - Bollo hecho con harina, aceite, leche y huevo, cocido al horno en moldes metálicos o de papel rizado, y que gotea como con lágrimas al sacarla del líquido en que se moja al comerla. Claro, como María Magdalena, que lloró sus pecados ante el Señor.
Hay montones de ellas que resulta estupendo conocer. Y hay un capítulo final relativo a lo que nos ha dejado el latín, que es para enmarcar. Es cierto que cada vez se estudia menos latín en el cole con lo que se utilizan expresiones sin saber lo que se dice. Me ha encantado "al buen tuntún" que proviene de "ad vultum tuum derecabantur", es decir, según la voluntad de Dios Padre.
Merece la pena dedicar un par de días a este libro y tenerlo en el biblioteca para consultarlo en cualquier momento. Fantástio, de verdad.
Es un libro realmente interesante, divertido y, parafraseando a Jesulín, IM-PRESIONANTE, en dos palabras...
El autor tiene un mérito increíble porque en cada capítulo utiliza una raíz diferente y todo el capítulo lo escribe en torno a ella, con palabras derivadas, que están escritas en azul para que no se nos escapen a los torpes que no sabemos mucho de esto.
Explica la etimología de muchas palabras que resultan sorprendentes y que nos hace esbozar una sonrisa cuando nos damos cuenta de lo que estamos diciendo en realidad.
Voy a dejar algunos ejemplos que me han parecido muy curiosos:
CALAMAR - La tinta que se usaba para escribir con el "´cálamo" se extraía de un simpático cefalópodo y por el uso al que iba destinada se denominó "tincta calamaris". Posteriormente aquel generoso molusco pasó a llamarse "calamar".
QUESO - En un molde de esparto se vertía la leche con el cuajo, de donde se obtenía pasado un tiempo el "caseus formaceus". El español tomó la primera parte de la palabra y obtuvimos el "queso", pero los franceses e italianos tomaron la segunda y tienen "fromage" y "formaggio" respectivamente.
HIPÓCRITA - En griego clásico, actor era denominado "hypocratés", que ha dado en español "hipócrita", aquel que vive y habla parapetado por una máscara.
SANJACOBO - (Cordon bleu en francés). Se llama así en español porque era un alimento típico de los albergues del Camino de Santiago.
MAGDALENA - Bollo hecho con harina, aceite, leche y huevo, cocido al horno en moldes metálicos o de papel rizado, y que gotea como con lágrimas al sacarla del líquido en que se moja al comerla. Claro, como María Magdalena, que lloró sus pecados ante el Señor.
Hay montones de ellas que resulta estupendo conocer. Y hay un capítulo final relativo a lo que nos ha dejado el latín, que es para enmarcar. Es cierto que cada vez se estudia menos latín en el cole con lo que se utilizan expresiones sin saber lo que se dice. Me ha encantado "al buen tuntún" que proviene de "ad vultum tuum derecabantur", es decir, según la voluntad de Dios Padre.
Merece la pena dedicar un par de días a este libro y tenerlo en el biblioteca para consultarlo en cualquier momento. Fantástio, de verdad.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Dispara, yo ya estoy muerto (Julia Navarro)
Este libro lo tiene todo: la autora es una de mis favoritas y el tema es uno de los que me resultan más interesantes. El éxito estaba asegurado...
Me ha parecido fantástico, de verdad. Trata el tema del conflicto árabe-israelí en Palestina...¡ahí es nada! Pero lo trata de una forma muy agradable y sin regodearse en las partes más duras. Eso sí, tiene momentos duros, muy duros, en los ue a uno casi se le saltan las lágrimas.
Se narra la historia de 2 familias, una árabe y otra israelí que conviven durante varias generaciones enfrentándose a las situaciones más difíciles. Pasan por las dos guerras mundiales y por la creación del Estado de Israel.
Es muy curioso porque casi no se hace mención a la religión en ningún momento. De hecho, los judíos protagonistas de la historia ni siquiera quieren ser judíos.... Muy curioso. La lucha no es tanto de religión como de soberanía sobre la tierra.
En el libro se dice una frase: "Llegará un día en que la religión no separe a los hombres". A mi modo de ver, eso sería fantástico pero siempre he pensado que las luchas no son tanto por la religión como por la posesión de bienes materiales: las cruzadas abrieron la ruta de la seda, los cristianos en la reconquista querían sus tierra (independientemente de la religión de los "invasores") y a los judíos se les expulsaba porque tenían dinero... Me estoy metiendo en un jardín. Esto daría para mucho y yo no tengo lso conocimientos suficientes para defender una teoría que, en mi caso, es solo eso: una teoría y una idea después de haber leído bastante. Pero nada más.
También Isaac, el padre de Samuel, dice en un momento: "Algún día, Samuel, a nadie le preguntarán en qué cree o a quién reza, y todos los hombres seremos iguales". Y dice además de los judíos: "No somos diferentes, Sauel; son los otros los que se empeñan en vernos diferentes".
Y, más adelante, Samuel, ya adulto, le dice a su amigo Ahmed: "Me parece absurdo que lso hombres nos peleemos por creer que el Dios al que rezamos es mejor que el Dios de los otros". Verdaderamente, estas son frases para reflexionar y para meditar.
Mucho más adelante, Miriam, esposa de Samuel y madre de Ezequiel, uno de los narradores de la historia, le dice a su hijo: "Solo te pido que no odies a nadie y que no te creas diferentea los demás. Rezar de manera diferente no nos hace diferentes". ¡Qué sabias son las madres!
Pero no solo los protas judíos de esta historia tienen esta forma de pensar. En un momento dado, Wädi, nieto del Ahmed al que mecionaba antes dice: "Solo un demente puede pensar que una raza es mejor que otra." Y esto nos lleva a nosotros a pensar que en este mundo aún quedan muchos dementes de esta clase, claro.
Y Ezequiel simplifica el conflicto en una frase que yo creo que encierra una gran verdad: "Lo que nos falta a los judíos y a los árabes es ponernos en la piel del otro".
Los personajes de esta novela son increíbles, de verdad. No sabe uno por quién decantarse. Están extremadamente bien retratados y se cuentan episodios de la vida cotidiana que hacen que uno se sienta como en casa con ellos tomando un té o charlando por la tarde.
Hace, además, un recorrido por la historia europea puesto que el libro comienza en Rusia cuando empiezan los pogromos contra los judíos a finales del siglo XIX. Se pasa por la Rusia de los zares, por la revolución bolchevique, por las guerras mundiales... pero a Palestina siguen llegando judíos en busca de su tierra original y los árabes, también originarios de allí empiezan a verles como enemigos.
Y frases para destacar las tiene todas... Ezequiel es genial y dice algo muy interesante: Le reconocí que me sentía avergonzado porque había luchado en cuatro guerras, pero no había sido capaz de librar el combate más importante, el de la paz".
Creo que no tengo que decir que me ha gustado muchísimo y que he disfrutado cada minuto que he estado leyendo. Podría seguir y seguir, escribiendo más frases de las que me han gustado o hablando de todos los personajes a los que aún no he mencionado: Kassia, Mohamed, Salma, Aya, Ben, Yusuf, Louis, Igor, Marinna.... Son un montó y uno termina sintiéndose parte de su entorno.
Pero sí quiero acabar con una frase de Gustav Goldanski, judío ruso que acoge a Isaac y a us hijo Smuel tras la muerte del resto de su familia. "No estoy seguro de que Dios haya dado instrucciones sobre tantas pequeñas cosas hasta organizar cada hora de nuestras vidas. Creo que espera otra cosa de nosotros. Es más difícil hace el bien, mostrarse generoso con quien nada tiene, sentir piedad por los que sufren, ayudar a los que lo necesitan... Esa es la manera en que intento honrar a Dios y no os diré que siempre lo consigo. Solo soy un hombre"
Me ha parecido fantástico, de verdad. Trata el tema del conflicto árabe-israelí en Palestina...¡ahí es nada! Pero lo trata de una forma muy agradable y sin regodearse en las partes más duras. Eso sí, tiene momentos duros, muy duros, en los ue a uno casi se le saltan las lágrimas.
Se narra la historia de 2 familias, una árabe y otra israelí que conviven durante varias generaciones enfrentándose a las situaciones más difíciles. Pasan por las dos guerras mundiales y por la creación del Estado de Israel.
Es muy curioso porque casi no se hace mención a la religión en ningún momento. De hecho, los judíos protagonistas de la historia ni siquiera quieren ser judíos.... Muy curioso. La lucha no es tanto de religión como de soberanía sobre la tierra.
En el libro se dice una frase: "Llegará un día en que la religión no separe a los hombres". A mi modo de ver, eso sería fantástico pero siempre he pensado que las luchas no son tanto por la religión como por la posesión de bienes materiales: las cruzadas abrieron la ruta de la seda, los cristianos en la reconquista querían sus tierra (independientemente de la religión de los "invasores") y a los judíos se les expulsaba porque tenían dinero... Me estoy metiendo en un jardín. Esto daría para mucho y yo no tengo lso conocimientos suficientes para defender una teoría que, en mi caso, es solo eso: una teoría y una idea después de haber leído bastante. Pero nada más.
También Isaac, el padre de Samuel, dice en un momento: "Algún día, Samuel, a nadie le preguntarán en qué cree o a quién reza, y todos los hombres seremos iguales". Y dice además de los judíos: "No somos diferentes, Sauel; son los otros los que se empeñan en vernos diferentes".
Y, más adelante, Samuel, ya adulto, le dice a su amigo Ahmed: "Me parece absurdo que lso hombres nos peleemos por creer que el Dios al que rezamos es mejor que el Dios de los otros". Verdaderamente, estas son frases para reflexionar y para meditar.
Mucho más adelante, Miriam, esposa de Samuel y madre de Ezequiel, uno de los narradores de la historia, le dice a su hijo: "Solo te pido que no odies a nadie y que no te creas diferentea los demás. Rezar de manera diferente no nos hace diferentes". ¡Qué sabias son las madres!
Pero no solo los protas judíos de esta historia tienen esta forma de pensar. En un momento dado, Wädi, nieto del Ahmed al que mecionaba antes dice: "Solo un demente puede pensar que una raza es mejor que otra." Y esto nos lleva a nosotros a pensar que en este mundo aún quedan muchos dementes de esta clase, claro.
Y Ezequiel simplifica el conflicto en una frase que yo creo que encierra una gran verdad: "Lo que nos falta a los judíos y a los árabes es ponernos en la piel del otro".
Los personajes de esta novela son increíbles, de verdad. No sabe uno por quién decantarse. Están extremadamente bien retratados y se cuentan episodios de la vida cotidiana que hacen que uno se sienta como en casa con ellos tomando un té o charlando por la tarde.
Hace, además, un recorrido por la historia europea puesto que el libro comienza en Rusia cuando empiezan los pogromos contra los judíos a finales del siglo XIX. Se pasa por la Rusia de los zares, por la revolución bolchevique, por las guerras mundiales... pero a Palestina siguen llegando judíos en busca de su tierra original y los árabes, también originarios de allí empiezan a verles como enemigos.
Y frases para destacar las tiene todas... Ezequiel es genial y dice algo muy interesante: Le reconocí que me sentía avergonzado porque había luchado en cuatro guerras, pero no había sido capaz de librar el combate más importante, el de la paz".
Creo que no tengo que decir que me ha gustado muchísimo y que he disfrutado cada minuto que he estado leyendo. Podría seguir y seguir, escribiendo más frases de las que me han gustado o hablando de todos los personajes a los que aún no he mencionado: Kassia, Mohamed, Salma, Aya, Ben, Yusuf, Louis, Igor, Marinna.... Son un montó y uno termina sintiéndose parte de su entorno.
Pero sí quiero acabar con una frase de Gustav Goldanski, judío ruso que acoge a Isaac y a us hijo Smuel tras la muerte del resto de su familia. "No estoy seguro de que Dios haya dado instrucciones sobre tantas pequeñas cosas hasta organizar cada hora de nuestras vidas. Creo que espera otra cosa de nosotros. Es más difícil hace el bien, mostrarse generoso con quien nada tiene, sentir piedad por los que sufren, ayudar a los que lo necesitan... Esa es la manera en que intento honrar a Dios y no os diré que siempre lo consigo. Solo soy un hombre"
miércoles, 18 de septiembre de 2013
La verdad sobre el caso Harry Quebert )Joël Dicker)
Oí hablar de este libro en la radio y comentaban que era muy interesante y que merecía la pena leer, así que... cuando tuve la oportunidad de leerlo, no me pude resistir.
Y es cierto: está muy, pero que muy bien. Y merece la pena. El propio Harry dice que "Un buen libro, Marcus, es un libro que uno se arrepiente de terminar". Define mucho mejor lo que supone leer un buen libro, pero con esto es suficiente: yo estaba deseando acabarlo para ver cómo gestionaba el final pero luego me dio muchísima pena no poder seguir leyendo.
Desde el princpio se sabe cuál es la trama de la novela porque en el prólogo el autor nos dice "Una novela de suspense a tres tiempos - 1975, 1998 y 2008 - acerca del asesinato de una joven de 15 años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire". Y eso es lo que nos presenta.
Tras 33 años desaparecida, aparecen los restos de Nola Kellergan, que ha sido asesinada. Todo apunta a que el asesino es Harry Quebert, escritor, y su amigo y discípulo Marcus Goldman acude en su ayuda. Marcus es también escritor y está pasando por un mal momento en el que no consigue escribir nada y aprovecha para narrar la historia de lo que está sucediendo en Aurora.
Pero, es una canto al amor, a la amistad, a la vida y a la libertad. Y, a su vez, es una crítica de la vida en una pequeña ciudad, con todos los problemas que conlleva que todo el mundo conozca la vida de todos los demás. Y también habla de la vida del escritor y lo que supone un libro para quien lo escribe y quien lo lee.
Cada personaje de los que aparecen es un mundo aparte: Marcus, Nola, Harry, el reverendo, el jefe de policía, Jenny, su madre... Hay que leerlo para darse cuenta. Eso sí, aunque no es un personaje clave en la novela, la madre de Marcus es para echarle de comer aparte... ¡qué personaje! Es la persona que mejor tergiversa el significado de lo que se le dice del mundo. Cualquier cosa que le dice su hijo es inmediatamente malinterpretada. Las conversaciones que mantienen son momentos divertidísimos del libro.
Harry, en muchos momentos del libro, mientras habla con Marcus, nos da lecciones muy interesantes: "En esta sociedad, marcus, los hombres a los que más admiramos son los que ponen en pie rascacielos, puentes e imperios. Pero en realidad, los más nobles y admirables son aquellos capaces de poner en pie el amor. Porque es la mayor y la más difícil de las empresas"; "La vida es una larga caída, Marcus. Lo más importante es saber caer"; "Lo importante no es la caída porque la caída es inevitable, lo importante es saber levantarse"
El editor, Barnaski, también es un personaje muy curioso, paradisgma del amterialismo, buscando dinero en cualquier situación que se le presenta: "Es usted un poeta, se cree que el tiempo que pasa tiene un sentido, pero el tiempo que pasa es dinero que se gana, o dinero que se pierde"; "El espectáculo, Goldman, es el 90% del interés que muestra la gente hacia el producto final".
También hay una definición curiosa de lo que es un editor: "Un escritor frustrado con un papá con suficiente dinero como para permitirle apropiarse del talento de los demás". ¡Fascinante!
De verdad que es una historia muy recomendable. Me ha llamado la atención que no hay ni una sola escena de sexo. Ciertamente no tiene por qué haberlas, claro pero, viendo el tema de la novela y cómo se iba desarrollando, pensé que las habría. Pero, no, de lo que me alegro enormemente porque no creo que eso hiciera que fuera mejor.
Uno termina enamorándose de Nola y queriendo dar de comer a las gaviotas. Pero, en relación a muchos de los otros personajes, la novela está tan bien hilada que nuestros sentimientos hacia ellos van cambiando drásticamente conforme van pasando los capítulos. Es realmente curioso.
Podría extenderme mucho más porque hay infinidad de citas que me han gustado pero no me quiero extender demasiado, así que terminaré con una que creo que no se puede quedar en el tintero: "Después de los hombres, habrá otros hombres. Después de los libros, hay otros libros. Después de la gloria, hay otras glorias. Después del dinero, hay más dinero. pero después del amor, Marcus, después del amor, no queda más que la sal de las lágrimas".
Y es cierto: está muy, pero que muy bien. Y merece la pena. El propio Harry dice que "Un buen libro, Marcus, es un libro que uno se arrepiente de terminar". Define mucho mejor lo que supone leer un buen libro, pero con esto es suficiente: yo estaba deseando acabarlo para ver cómo gestionaba el final pero luego me dio muchísima pena no poder seguir leyendo.
Desde el princpio se sabe cuál es la trama de la novela porque en el prólogo el autor nos dice "Una novela de suspense a tres tiempos - 1975, 1998 y 2008 - acerca del asesinato de una joven de 15 años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire". Y eso es lo que nos presenta.
Tras 33 años desaparecida, aparecen los restos de Nola Kellergan, que ha sido asesinada. Todo apunta a que el asesino es Harry Quebert, escritor, y su amigo y discípulo Marcus Goldman acude en su ayuda. Marcus es también escritor y está pasando por un mal momento en el que no consigue escribir nada y aprovecha para narrar la historia de lo que está sucediendo en Aurora.
Pero, es una canto al amor, a la amistad, a la vida y a la libertad. Y, a su vez, es una crítica de la vida en una pequeña ciudad, con todos los problemas que conlleva que todo el mundo conozca la vida de todos los demás. Y también habla de la vida del escritor y lo que supone un libro para quien lo escribe y quien lo lee.
Cada personaje de los que aparecen es un mundo aparte: Marcus, Nola, Harry, el reverendo, el jefe de policía, Jenny, su madre... Hay que leerlo para darse cuenta. Eso sí, aunque no es un personaje clave en la novela, la madre de Marcus es para echarle de comer aparte... ¡qué personaje! Es la persona que mejor tergiversa el significado de lo que se le dice del mundo. Cualquier cosa que le dice su hijo es inmediatamente malinterpretada. Las conversaciones que mantienen son momentos divertidísimos del libro.
Harry, en muchos momentos del libro, mientras habla con Marcus, nos da lecciones muy interesantes: "En esta sociedad, marcus, los hombres a los que más admiramos son los que ponen en pie rascacielos, puentes e imperios. Pero en realidad, los más nobles y admirables son aquellos capaces de poner en pie el amor. Porque es la mayor y la más difícil de las empresas"; "La vida es una larga caída, Marcus. Lo más importante es saber caer"; "Lo importante no es la caída porque la caída es inevitable, lo importante es saber levantarse"
El editor, Barnaski, también es un personaje muy curioso, paradisgma del amterialismo, buscando dinero en cualquier situación que se le presenta: "Es usted un poeta, se cree que el tiempo que pasa tiene un sentido, pero el tiempo que pasa es dinero que se gana, o dinero que se pierde"; "El espectáculo, Goldman, es el 90% del interés que muestra la gente hacia el producto final".
También hay una definición curiosa de lo que es un editor: "Un escritor frustrado con un papá con suficiente dinero como para permitirle apropiarse del talento de los demás". ¡Fascinante!
De verdad que es una historia muy recomendable. Me ha llamado la atención que no hay ni una sola escena de sexo. Ciertamente no tiene por qué haberlas, claro pero, viendo el tema de la novela y cómo se iba desarrollando, pensé que las habría. Pero, no, de lo que me alegro enormemente porque no creo que eso hiciera que fuera mejor.
Uno termina enamorándose de Nola y queriendo dar de comer a las gaviotas. Pero, en relación a muchos de los otros personajes, la novela está tan bien hilada que nuestros sentimientos hacia ellos van cambiando drásticamente conforme van pasando los capítulos. Es realmente curioso.
Podría extenderme mucho más porque hay infinidad de citas que me han gustado pero no me quiero extender demasiado, así que terminaré con una que creo que no se puede quedar en el tintero: "Después de los hombres, habrá otros hombres. Después de los libros, hay otros libros. Después de la gloria, hay otras glorias. Después del dinero, hay más dinero. pero después del amor, Marcus, después del amor, no queda más que la sal de las lágrimas".
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