Esta reseña va a ser muy corta porque no sé muy bien qué pensar de esta novelita... Digo "novelita" porque es muy cortita...
Es agradable de leer aunque un poco enrevesada. Luego queda todo aclarado pero al principio desconcierta. Habla de los pozos del tiempo "momentos, lugares en los que sin ninguna explicación, sin ninguna lógica, el tiempo se remansa, se acelera, gira y vuelve sobre sí mismo para detenerse poco después"
Se desarrolla en Villasanta de la Reina, un pueblo del que salió nuestro prota y al que vuelve 25 años después y en que está Celia. No puedo contar mucho porque si lo hago, destriparía toda la trama para quien quiera leerlo.
Tampoco sabemos bien cómo se llama nuestro protagonista porque le conocemos con el nombre de Pablo Otero Casas, que en realidad es su tío materno. De acuerdo, ahora no se sabe por qué es así, pero cuando se lee, se despejan las dudas
Poco más puedo contar... Es agradable de leer pero tampoco es algo que haya marcado mi existencia. Ni lo recomiendo, ni lo dejo de recomendar. Para pasar un ratito, está bien y la trama es curiosa.
Lo que más me ha gustado es que el prota cuenta que cuando era chaval, uno de sus profes les llevó a clase los Veinte poemas de amor de Neruda y dice "puedo recitar de memoria el poema 16 aunque fue el 20 el que marcaría mi futuro". Creo que es el libro que tengo en más versiones en casa... como es pequeñito... No abulta y se puede comprar otra versión más, ¿no? En mi caso, el que podría recitar es el 15, no el 16 pero... le voy a permitir que ese sea su favorito.
sábado, 5 de mayo de 2018
Eva (Arturo Pérez Reverte)
Teniendo en cuenta lo que me gustó Falcó, no me podía perder la segunda entrega... Y he tardado un poco más en leerlo porque estaba en casa pero lo estaba leyendo mi marido (se lo regalaron a él) y me parecía muy feo quitárselo de las manos.
No me ha defraudado en absoluto. Falcó es un personaje que me gusta, me gusta mucho. Es el típico chuleras, perdonavidas, leal y fiel a sí mismo y a sus principios... Es todo un personaje: "...solo vio la imagen de un hombre atractivo de 37 años, vestido con un traje oscuro de corte impecable, el pelo peinado hacia atrás, reluciente de brillantina". Según le dice el propio Almirante: "Te encaja de maravilla la palabra que ahora está de moda y de la que todo el mundo abusa: psicópata".
En esta novela le encargan recuperar de un barco en Tánger 30 tn de oro de la República. La verdad es que el objetivo es un poco una excusa. No para él, no, para el autor. Podía ser este como podía ser otro: ha escrito de maravilla una aventura estupenda y describe magistralmente situaciones, sentimientos, ideales... Yo soy una lectora entregada de Arturo Pérez Reverte, vaya esto por delante pero, incluso a quien no le gusten sus novelas, no podrá decir nunca que no es un escritor maravilloso. Puede no gustar cómo enfoca los temas pero escribiendo es una maravilla.
A la prota que da nombre a la novela, Eva, ya nos la habíamos encontrado antes en Falcó y ahora vuelve a aparecer en el barco que tiene el oro, dispuesta a defender sus ideas hasta la muerte. Y eso es literal porque está dispuesta a ello. Yo creo que el oro le da un poco lo mismo, la verdad... En sus propias palabras: "La vida no es más que una preocupación burguesa. Y la felicidad, un problema de ingeniería social". La cierto es que le quita todo el romanticismo...
Ah, y además está mi personaje favorito: Paquito Araña. ¡Qué personaje! "Buen chico, Araña. Pensó. Maricón hasta las orejas, pero peligroso como una serpiente de cascabel". Un elemento de cuidado que arranca una sonrisa cada vez que aparece.
También aparece Moira Nokolas, una griega de Esmirna a quien Falcó había conocido en 1922 cuando había perdido a su marido y a su hijo y, gracias a que Falcó intervino, perdió también un brazo pero no la vida. Me ha llamado la atención lo que le dice a Falcó: "Me gusta que hagas lo que otros se resignan a soñar". Nos da un poco más idea de cómo es nuestro protagonista.
Me ha hecho pensar una frase que dice Falcó en relación con la Guerra Civil y que puede que fuera más cierta de lo que pensamos: "Qué mas da - De todo eso saldrá un dictador, es igual el bando que gane. Rojo o azul, dará lo mismo". Es posible que no le falte razón...
Vuelve a aparecer aquí el código del escorpión: "Mira, pica y vete", que es de lo más interesante, en una profesión de "espía-pistolero-mercenario-lo que quiera que sea". Una profesión que no es para nada sencilla: "En este oficio, pensó con una cínica mueca interior, el único día fácil es cuando estás muerto"
Y cierro ya, recomendando que se lea porque es un libro estupendo y se pasa un rato maravilloso. Pero no puedo cerrar sin un último pensamiento para reflexionar: "Mejor era un por si acaso que un quién lo hubiera pensado".
No me ha defraudado en absoluto. Falcó es un personaje que me gusta, me gusta mucho. Es el típico chuleras, perdonavidas, leal y fiel a sí mismo y a sus principios... Es todo un personaje: "...solo vio la imagen de un hombre atractivo de 37 años, vestido con un traje oscuro de corte impecable, el pelo peinado hacia atrás, reluciente de brillantina". Según le dice el propio Almirante: "Te encaja de maravilla la palabra que ahora está de moda y de la que todo el mundo abusa: psicópata".
En esta novela le encargan recuperar de un barco en Tánger 30 tn de oro de la República. La verdad es que el objetivo es un poco una excusa. No para él, no, para el autor. Podía ser este como podía ser otro: ha escrito de maravilla una aventura estupenda y describe magistralmente situaciones, sentimientos, ideales... Yo soy una lectora entregada de Arturo Pérez Reverte, vaya esto por delante pero, incluso a quien no le gusten sus novelas, no podrá decir nunca que no es un escritor maravilloso. Puede no gustar cómo enfoca los temas pero escribiendo es una maravilla.
A la prota que da nombre a la novela, Eva, ya nos la habíamos encontrado antes en Falcó y ahora vuelve a aparecer en el barco que tiene el oro, dispuesta a defender sus ideas hasta la muerte. Y eso es literal porque está dispuesta a ello. Yo creo que el oro le da un poco lo mismo, la verdad... En sus propias palabras: "La vida no es más que una preocupación burguesa. Y la felicidad, un problema de ingeniería social". La cierto es que le quita todo el romanticismo...
Ah, y además está mi personaje favorito: Paquito Araña. ¡Qué personaje! "Buen chico, Araña. Pensó. Maricón hasta las orejas, pero peligroso como una serpiente de cascabel". Un elemento de cuidado que arranca una sonrisa cada vez que aparece.
También aparece Moira Nokolas, una griega de Esmirna a quien Falcó había conocido en 1922 cuando había perdido a su marido y a su hijo y, gracias a que Falcó intervino, perdió también un brazo pero no la vida. Me ha llamado la atención lo que le dice a Falcó: "Me gusta que hagas lo que otros se resignan a soñar". Nos da un poco más idea de cómo es nuestro protagonista.
Me ha hecho pensar una frase que dice Falcó en relación con la Guerra Civil y que puede que fuera más cierta de lo que pensamos: "Qué mas da - De todo eso saldrá un dictador, es igual el bando que gane. Rojo o azul, dará lo mismo". Es posible que no le falte razón...
Vuelve a aparecer aquí el código del escorpión: "Mira, pica y vete", que es de lo más interesante, en una profesión de "espía-pistolero-mercenario-lo que quiera que sea". Una profesión que no es para nada sencilla: "En este oficio, pensó con una cínica mueca interior, el único día fácil es cuando estás muerto"
Y cierro ya, recomendando que se lea porque es un libro estupendo y se pasa un rato maravilloso. Pero no puedo cerrar sin un último pensamiento para reflexionar: "Mejor era un por si acaso que un quién lo hubiera pensado".
sábado, 14 de abril de 2018
La vida escondida entre los libros (Stephanie Butland)
Viendo el título de la novela, era lógico que la tenía que leer... No lo pude evitar...
Y me ha gustado muchísimo. Es muy agradable de leer, los personajes son estupendos, la trama está muy bien y es relajada. Con eso quiero decir que se puede saborear despacio y que se disfruta mucho.
Para hacernos una idea, se trata de una chiquilla de 25 años, Loveday Jenna Cardew, que trabaja en una librería de segunda mano (lleva 10 años trabajando allí). Desde el principio sabemos que huye de algo, de una situación en su infancia que le hizo daño y poco a poco vamos averiguando qué pasó y qué es lo que ella siente.
El jefe y dueño de la librería es todo un personaje, Archie. Me encanta... "Archie dice que los libros son nuestros mejores amantes y nuestros amigos más provocadores. Tienen razón, pero yo también la tengo. Los libros pueden hacerte daño". En esas tesituras están los dos, pero lo cierto es que Archie cuida de Loveday como un padre.
Loveday es una muchacha más bien peculiar. De hecho, tiene tatuajes por todo el cuerpo, con la particularidad de que son las primeras frases de libros que han supuesto algo importante para ella: Jane Eyre, The Railway Children, Ana Karenina... A mí, esta última siempre me ha gustado mucho también: "Todas las familias felices se parecen unas a otras; cada familia desdichada lo es a su manera".
Pero tiene un corazón maravilloso y es una bellísima persona: "Puedo ser muchas cosas, pero no soy mezquina. Sé lo ruin que puede llegar a ser el mundo y si tengo un objetivo en la vida, aparte de mantener la cabeza baja, es no permitir que esa mezquindad aumente"
La novela trata temas como el amor, la amistad, la violencia de género,... Me llama mucho la atención porque muchas veces no consideramos cómo se sienten los niños que viven situaciones familiares con violencia. Todo el mundo dice que son víctimas pero no tengo claro que se les trate de verdad como tales.
Otro personaje interesante es Nathan Avebury, mago y poeta, muy, muy entrañable. Y Rob, que no me cae nada bien pero que también tiene un problema serio... Uno se da cuenta de cuántas personas hay a su alrededor que viven una vida muy complicada que no conoce nadie más que ellos.
He disfrutado mucho leyendo esta novela, mucho. Tengo que recomendar que se lea porque en un entorno literario pasan muchas cosas que hacen pensar, sonreír, incluso llorar a quien sea de lágrima fácil.
Tengo que cerrar con dos reflexiones, las dos de Loveday
"Me recordé a mí misma que el principio y el final son dos sitios diferencies y que en la vbida real puedes alcanzar tu propio final, pase lo que pase"
"...no es cómo te caes, sino cuánta gente hay para recogerte y limpiarte las rodillas con alcohol y dejar que te tumbes en el sofá y te bebas un chocolate caliente y leas hasta que te encuentres mejor"
Y me ha gustado muchísimo. Es muy agradable de leer, los personajes son estupendos, la trama está muy bien y es relajada. Con eso quiero decir que se puede saborear despacio y que se disfruta mucho.
Para hacernos una idea, se trata de una chiquilla de 25 años, Loveday Jenna Cardew, que trabaja en una librería de segunda mano (lleva 10 años trabajando allí). Desde el principio sabemos que huye de algo, de una situación en su infancia que le hizo daño y poco a poco vamos averiguando qué pasó y qué es lo que ella siente.
El jefe y dueño de la librería es todo un personaje, Archie. Me encanta... "Archie dice que los libros son nuestros mejores amantes y nuestros amigos más provocadores. Tienen razón, pero yo también la tengo. Los libros pueden hacerte daño". En esas tesituras están los dos, pero lo cierto es que Archie cuida de Loveday como un padre.
Loveday es una muchacha más bien peculiar. De hecho, tiene tatuajes por todo el cuerpo, con la particularidad de que son las primeras frases de libros que han supuesto algo importante para ella: Jane Eyre, The Railway Children, Ana Karenina... A mí, esta última siempre me ha gustado mucho también: "Todas las familias felices se parecen unas a otras; cada familia desdichada lo es a su manera".
Pero tiene un corazón maravilloso y es una bellísima persona: "Puedo ser muchas cosas, pero no soy mezquina. Sé lo ruin que puede llegar a ser el mundo y si tengo un objetivo en la vida, aparte de mantener la cabeza baja, es no permitir que esa mezquindad aumente"
La novela trata temas como el amor, la amistad, la violencia de género,... Me llama mucho la atención porque muchas veces no consideramos cómo se sienten los niños que viven situaciones familiares con violencia. Todo el mundo dice que son víctimas pero no tengo claro que se les trate de verdad como tales.
Otro personaje interesante es Nathan Avebury, mago y poeta, muy, muy entrañable. Y Rob, que no me cae nada bien pero que también tiene un problema serio... Uno se da cuenta de cuántas personas hay a su alrededor que viven una vida muy complicada que no conoce nadie más que ellos.
He disfrutado mucho leyendo esta novela, mucho. Tengo que recomendar que se lea porque en un entorno literario pasan muchas cosas que hacen pensar, sonreír, incluso llorar a quien sea de lágrima fácil.
Tengo que cerrar con dos reflexiones, las dos de Loveday
"Me recordé a mí misma que el principio y el final son dos sitios diferencies y que en la vbida real puedes alcanzar tu propio final, pase lo que pase"
"...no es cómo te caes, sino cuánta gente hay para recogerte y limpiarte las rodillas con alcohol y dejar que te tumbes en el sofá y te bebas un chocolate caliente y leas hasta que te encuentres mejor"
Detectives victorianas. Las Pioneras de la novela policíaca (Laura Salas)
Me llamó mucho la atención el título de este libro y no pude resistirme... Y me ha gustado mucho, la verdad. Me encantan las novelas de detectives y ya, las detectives, que son pioneras, me tenía que encantar...
He aprendido muchas cosas, entre ellas, que los primeros relatos de mujeres detectives aparecieron a principios de 1860.
Otra cosa, muy interesante: "En 1829, oco años antes de que diese comienzo el reinado de Victoria, el Parlamento aprobó la Ley de la Policía Metropolitana, que reemplazaba el tejido de vigilantes y guardias parroquiales por una fuerza razonablemente organizada"; "...como el impulsor de la fuerza policial fue el célebre ministro del Interior Robert Peel, sus agentes recibieron el apodo de peelers en Irlanda y de bobbies en Inglaterra". Me ha encantado porque siempre me había preguntado por qué se llamaban bobbies.... He de decir, en honor a la verdad, que tampoco había tratado de averiguarlo... a lo mejor era sencillísimo, pero... yo no lo sabía.
El libro es un compendio de novelas cortas en las que, obviamente, el detective es una mujer. Yo lo he pasado de maravilla leyéndolo, viendo cómo llegan a las conclusiones más alucinantes utilizando solo la observación y el instinto porque solo en una de ellas se está empezando a utilizar esa técnica novedosa de utilizar y comprobar las huellas dactilares...
Por otra parte, hay una frase muy ilustrativa que yo creo que es muy cierta: "El lector comprenderá que la mujer detective cuenta con muchas más oportunidades que el hombre par vigilar en la intimidad y para seguir de cerca asuntos en los que un hombre no podría fisgar a su antojo". Pues es verdad: somos más curiosonas, más cotillonas y más fisgonas... ¿o no?
No puedo hacer ningún resumen porque estamos hablando de varias novelas en las que los personajes me han parecido entrañables. Claro que algunos malos son muy requetemalos, eso sí.
Se puede leer para pasar un rato agradable, desde luego.
Y quiero cerrar con una reflexión del Dr. Dix: "No le corresponde a usted, ni a mí, ni a ninguna inteligencia mortal decidir lo que es propio de alguien o no". Ahí queda eso, para que luego queramos ser jueces de todo y de todos.
He aprendido muchas cosas, entre ellas, que los primeros relatos de mujeres detectives aparecieron a principios de 1860.
Otra cosa, muy interesante: "En 1829, oco años antes de que diese comienzo el reinado de Victoria, el Parlamento aprobó la Ley de la Policía Metropolitana, que reemplazaba el tejido de vigilantes y guardias parroquiales por una fuerza razonablemente organizada"; "...como el impulsor de la fuerza policial fue el célebre ministro del Interior Robert Peel, sus agentes recibieron el apodo de peelers en Irlanda y de bobbies en Inglaterra". Me ha encantado porque siempre me había preguntado por qué se llamaban bobbies.... He de decir, en honor a la verdad, que tampoco había tratado de averiguarlo... a lo mejor era sencillísimo, pero... yo no lo sabía.
El libro es un compendio de novelas cortas en las que, obviamente, el detective es una mujer. Yo lo he pasado de maravilla leyéndolo, viendo cómo llegan a las conclusiones más alucinantes utilizando solo la observación y el instinto porque solo en una de ellas se está empezando a utilizar esa técnica novedosa de utilizar y comprobar las huellas dactilares...
Por otra parte, hay una frase muy ilustrativa que yo creo que es muy cierta: "El lector comprenderá que la mujer detective cuenta con muchas más oportunidades que el hombre par vigilar en la intimidad y para seguir de cerca asuntos en los que un hombre no podría fisgar a su antojo". Pues es verdad: somos más curiosonas, más cotillonas y más fisgonas... ¿o no?
No puedo hacer ningún resumen porque estamos hablando de varias novelas en las que los personajes me han parecido entrañables. Claro que algunos malos son muy requetemalos, eso sí.
Se puede leer para pasar un rato agradable, desde luego.
Y quiero cerrar con una reflexión del Dr. Dix: "No le corresponde a usted, ni a mí, ni a ninguna inteligencia mortal decidir lo que es propio de alguien o no". Ahí queda eso, para que luego queramos ser jueces de todo y de todos.
sábado, 31 de marzo de 2018
El misterio de los mil soles (Fernando Baztán)
Como para esto soy tremendamente despistada, elegí este libro sin darme cuenta en absoluto de que acababa de leer otro del mismo autor.
Y, sí, efectivamente, me he vuelto a encontrar con fray Genaro de la Crus, con fray Macario de Osma y... tachán, tachán, con fray Tomás de Torquemada.
Al igual que en La conjura de los lobos, en esta novela la trama es bastante complicada pero fácil de seguir (lo difícil es contarla).
Van a volver a aparecer las intrigas de los príncipes de la Iglesia. Estamos en 1942 y es el momento en que Giovanni Battista, el papa Inocencio VIII está a punto de morir. Los cardenales anda ahí a ver quién va a hacerse con el Papado... Y nos encontramos a Rodrigo de Borja, que ganó, claro porque fue elegido como Alejandro VI y que luego italianizó su apellido para ser Borgia... ¡Madre mía, Torquemada y Borgia juntos...! ¡Eso sí que produce escalofríos!
En esta novela vamos a tener a varios personajes que acompañan a fray Genaro cuando viaja en la expedición de Colón a buscar las Indias. Veremos a Diego Pérez, pintor de la corte de Murcia, que se había ido a Perugia a aprender técnicas de pintura al óleo y puntos de fuga y se ve metido en un lío descomunal. Y también iremos con Pedro de Candía un soldado fuerte y guapo que se enamora de una dama que le requiere a escondidas sin desenmascararse... cosas de la época...
Aquí vamos a estar muy cerca de los Reyes Católicos y de cómo se enfrentan a la expedición de Colón. Por cierto, no había oído nunca que "... rumores de que Colón es el hijo bastardo de nuestro Papa" Eso sí que me ha sorprendido...
Vamos a ver la sutil batalla entre la reina Isabel y Aldonza Ruis de Ivorra y Alemany, la amante del rey Fernando de ese momento.
He aprendido que "la prohibición de no incluir copas ni botellas de vino en cuadros con motivos religiosos era taxativa" pero Leonardo, que era un genio por miles de cosas y era más listo que el hambre, incluyó "conos de vidrio traslúcido de cristallo de Murano, nunca vistos hasta entonces repartidos por la mesa de los apóstoles"
El viaje de nuestros amigos es de lo más curioso y nos enseña cómo trataros los habitantes de América a los conquistadores y cómo fue el trato que recibieron. Supongo que hubo un poco de todo... También nos cuenta qué pasó durante la travesía y nos narra el famoso episodio del huevo de Colón: "Aquel que consiga sostener de pie sin volcarse un huevo sobre esta mesa, sin ayuda de manos ni objetos, será nombrado capitán de la nave que regresará a Castilla con los armadores". Y ahí estaba fray Genaro ayudando al almirante....
En fin, que todo esto hace que la fe de nuestro amigo se tambalee un poco más de lo que ya lo hacía en la novela anterior. Y más después de conocer a los indígenas y sus dioses y tradiciones.
Muy, muy interesante la novela. Se aprende una barbaridad...
Voy a cerrar con una frase de fray Macario, que yo ya conocía pero que me parece que nos tiene que hacer reflexionar a todos: "Basta con que los hombres buenos no hagan nada, para que el mal triunfe"
Y, sí, efectivamente, me he vuelto a encontrar con fray Genaro de la Crus, con fray Macario de Osma y... tachán, tachán, con fray Tomás de Torquemada.
Al igual que en La conjura de los lobos, en esta novela la trama es bastante complicada pero fácil de seguir (lo difícil es contarla).
Van a volver a aparecer las intrigas de los príncipes de la Iglesia. Estamos en 1942 y es el momento en que Giovanni Battista, el papa Inocencio VIII está a punto de morir. Los cardenales anda ahí a ver quién va a hacerse con el Papado... Y nos encontramos a Rodrigo de Borja, que ganó, claro porque fue elegido como Alejandro VI y que luego italianizó su apellido para ser Borgia... ¡Madre mía, Torquemada y Borgia juntos...! ¡Eso sí que produce escalofríos!
En esta novela vamos a tener a varios personajes que acompañan a fray Genaro cuando viaja en la expedición de Colón a buscar las Indias. Veremos a Diego Pérez, pintor de la corte de Murcia, que se había ido a Perugia a aprender técnicas de pintura al óleo y puntos de fuga y se ve metido en un lío descomunal. Y también iremos con Pedro de Candía un soldado fuerte y guapo que se enamora de una dama que le requiere a escondidas sin desenmascararse... cosas de la época...
Aquí vamos a estar muy cerca de los Reyes Católicos y de cómo se enfrentan a la expedición de Colón. Por cierto, no había oído nunca que "... rumores de que Colón es el hijo bastardo de nuestro Papa" Eso sí que me ha sorprendido...
Vamos a ver la sutil batalla entre la reina Isabel y Aldonza Ruis de Ivorra y Alemany, la amante del rey Fernando de ese momento.
He aprendido que "la prohibición de no incluir copas ni botellas de vino en cuadros con motivos religiosos era taxativa" pero Leonardo, que era un genio por miles de cosas y era más listo que el hambre, incluyó "conos de vidrio traslúcido de cristallo de Murano, nunca vistos hasta entonces repartidos por la mesa de los apóstoles"
El viaje de nuestros amigos es de lo más curioso y nos enseña cómo trataros los habitantes de América a los conquistadores y cómo fue el trato que recibieron. Supongo que hubo un poco de todo... También nos cuenta qué pasó durante la travesía y nos narra el famoso episodio del huevo de Colón: "Aquel que consiga sostener de pie sin volcarse un huevo sobre esta mesa, sin ayuda de manos ni objetos, será nombrado capitán de la nave que regresará a Castilla con los armadores". Y ahí estaba fray Genaro ayudando al almirante....
En fin, que todo esto hace que la fe de nuestro amigo se tambalee un poco más de lo que ya lo hacía en la novela anterior. Y más después de conocer a los indígenas y sus dioses y tradiciones.
Muy, muy interesante la novela. Se aprende una barbaridad...
Voy a cerrar con una frase de fray Macario, que yo ya conocía pero que me parece que nos tiene que hacer reflexionar a todos: "Basta con que los hombres buenos no hagan nada, para que el mal triunfe"
La bruja (Camilla Läckberg)
Mi marido, que siempre está pensando en qué cosas me pueden gustar y qué me puede hacer ilusión, me regaló este libro en papel (¡me encanta!) y fue un acierto pleno.
He leído casi toda la serie de Fjällbacka (me encantaría saber cómo se pronuncia el nombre del pueblo...) pero me falta justo el anterior a este, así que lo tendré que buscar...
Me lo he pasado muy bien: tenemos a los personajes de siempre, a los que ya conocemos bien. Por una parte, está Erika, nuestra prota preferida y su marido, Patrik Hëdström, nuestro policía favorito. Y aparecen sus peques, Maja y los gemelos Noel y Anton.
No podemos dejarnos a Kristina, la madre de Patrik que se casa con Gunnar en esta novela. Y también está Anna, la hermana de Erika, embarazadísima en esta entrega.
En esta historia, nos encontramos con que Nea, una niña de 4 años, ha desaparecido y encuentran su cadáver en una lagunita en la que en 1985 habían encontrado también el cadáver de Stella, otra niña de 4 años.
Para complicar las cosas, en aquel momento acusaron a dos amigas adolescentes, Marie Wall y Hellen Persson. Vaya, las acusaron porque ellas se declararon culpables.
Poco a poco, la autora va tejiendo una trama bastante complicada pero que luego resulta ser sencilla y lógica. Pero a nuestros protas no les resulta muy fácil desentrañarla.
No puedo contar nada porque me cargaría la emoción... Es así, cualquier cosita que diga, estropea la novela, así que, me callo.
Lo que sí quiero contar es que hay una historia paralela, ambientaba en 1671. Tiene que ver con las brujas y sus castigos, cómo las delataban... En todo momento piensas que hay una relación entre esa historia y la que contemporánea, claro. En otras ocasiones, la autora también lo ha hecho pero en este caso, personalmente creo que está cogido un poquillo por los pelos. Es la única pega que le puedo poner porque la historia es muy interesante.
Me ha encantado cómo cuentan la prueba que les hacen a las brujas, la ordalía del agua: "La arrojamos al gua atada de pies y manos. Si flota, es una bruja. Solo las brujas flotan, eso se sabe de antiguo. Si se hunde, es inocente". Y digo yo, si se hunde y se ahoga, es inocente. Si flota es culpable, la secamos un poquito para que no esté mojada y la quemamos en la hoguera... bueno, está bien, ¿no? Las criaturas tienen muchas opciones...
Es interesante también que en esta novela la autora nos presenta a unos refugiados sirios que llegan a Suecia huyendo de los horrores de su país. Nos enfrenta a las reacciones de la comunidad, cómo les ven cuando no hay problemas y cómo puede cambiar la visión cuando las cosas se estropean.
Y también nos presenta los problemas de los adolescentes, de la soledad a la que se enfrentan a veces, de cómo los padres podemos dar por hechas muchas cosas y de cuán crueles pueden llegar a ser unos con otros.
Poco más, esta vez no he tomado nota de ninguna reflexión, pero sí recomiendo que se lea la novela. Es muy interesante y está muy bien escrita. Y se pasa muy bien mientras se lee, que es casi lo más importante.
He leído casi toda la serie de Fjällbacka (me encantaría saber cómo se pronuncia el nombre del pueblo...) pero me falta justo el anterior a este, así que lo tendré que buscar...
Me lo he pasado muy bien: tenemos a los personajes de siempre, a los que ya conocemos bien. Por una parte, está Erika, nuestra prota preferida y su marido, Patrik Hëdström, nuestro policía favorito. Y aparecen sus peques, Maja y los gemelos Noel y Anton.
No podemos dejarnos a Kristina, la madre de Patrik que se casa con Gunnar en esta novela. Y también está Anna, la hermana de Erika, embarazadísima en esta entrega.
En esta historia, nos encontramos con que Nea, una niña de 4 años, ha desaparecido y encuentran su cadáver en una lagunita en la que en 1985 habían encontrado también el cadáver de Stella, otra niña de 4 años.
Para complicar las cosas, en aquel momento acusaron a dos amigas adolescentes, Marie Wall y Hellen Persson. Vaya, las acusaron porque ellas se declararon culpables.
Poco a poco, la autora va tejiendo una trama bastante complicada pero que luego resulta ser sencilla y lógica. Pero a nuestros protas no les resulta muy fácil desentrañarla.
No puedo contar nada porque me cargaría la emoción... Es así, cualquier cosita que diga, estropea la novela, así que, me callo.
Lo que sí quiero contar es que hay una historia paralela, ambientaba en 1671. Tiene que ver con las brujas y sus castigos, cómo las delataban... En todo momento piensas que hay una relación entre esa historia y la que contemporánea, claro. En otras ocasiones, la autora también lo ha hecho pero en este caso, personalmente creo que está cogido un poquillo por los pelos. Es la única pega que le puedo poner porque la historia es muy interesante.
Me ha encantado cómo cuentan la prueba que les hacen a las brujas, la ordalía del agua: "La arrojamos al gua atada de pies y manos. Si flota, es una bruja. Solo las brujas flotan, eso se sabe de antiguo. Si se hunde, es inocente". Y digo yo, si se hunde y se ahoga, es inocente. Si flota es culpable, la secamos un poquito para que no esté mojada y la quemamos en la hoguera... bueno, está bien, ¿no? Las criaturas tienen muchas opciones...
Es interesante también que en esta novela la autora nos presenta a unos refugiados sirios que llegan a Suecia huyendo de los horrores de su país. Nos enfrenta a las reacciones de la comunidad, cómo les ven cuando no hay problemas y cómo puede cambiar la visión cuando las cosas se estropean.
Y también nos presenta los problemas de los adolescentes, de la soledad a la que se enfrentan a veces, de cómo los padres podemos dar por hechas muchas cosas y de cuán crueles pueden llegar a ser unos con otros.
Poco más, esta vez no he tomado nota de ninguna reflexión, pero sí recomiendo que se lea la novela. Es muy interesante y está muy bien escrita. Y se pasa muy bien mientras se lee, que es casi lo más importante.
La conjura de los lobos (Fernando Baztán)
Después de leer el libro me he enterado de que fue Premio Círculo de Lectores en 2013... No me entero nunca de nada, la verdad. Pero decidí leerlo y, la verdad, me ha gustado.
Es un libro ambientado en 1941, con todas las cosas raritas que tenía la Edad Media y con todos los tejemanejes que se traían los príncipes de la Iglesia, que tenían mucho de príncipes y muy poco de Iglesia...
Aquí nos encontramos a un fraile, fray Genaro de la Cruz, que es un hombre encantador (a mí me ha caído de maravilla). Es curiosón, un poco desobediente, tiene ciertas dudas con la fe (cosa que no es mala...) y le gusta desentrañar misterios. También conocemos a su maestro y mentor, fray Macario que es también un personaje estupendísimo-
Cuando le conocemos, nos enteramos de que ha estado "castigadillo" por liarla parda buscando el Santo Grial, Él está convencido de que lo ha encontrado pero los altos estamentos le dicen que no es el auténtico. "Está en la catedral de Valencia, a la espera de que alguien, algún día, lo saque a la luz como lo que es: el Cáliz Sagrado". Mira que he ido yo veces por allí pero nunca he pasado a ver si se puede ver el Grial. En boca de fray Genaro: "No, el Santo Grial no tenía nada de mágico. Ni de espiritual. Solo era una copa de vino. Pero aquella extraña y mágica sensación...". Anda que no se han dado vueltas y vueltas con el Grial... Y las que se seguirán dando... y, bueno, estos días, hoy Sábado Santo... alguna pensadita más sí que se le da al Cáliz, ¿verdad?
En fin, que a nuestro amigo Genaro le mandan a buscar a otro fraile para acompañarlo y obedecerlo y "...vuestra misión "secreta... por decirlo de alguna manera, será la de convencer a este personaje de que nuestra legación es la más ventajosa para sus planes y futuras alianzas". Y resulta que el personaje en cuestión no es otro de fray Tomás, sí... fray Tomás pero... de Torquemada... Solo leer su nombre y uno da un respingo, pasa como un escalofrío por la espalda....
He aprendido muchas cosas, la verdad y me lo he pasado muy bien.
Por un lado, han aparecido los Mangas Verdes. Yo, que soy muy aguililla he pensado... "vaya, esto puede que tenga que ver con lo de a buenas horas, mangas verdes" y me he puesto a averiguarlo. Por supuesto, esto es así. Según la Fundación de la Lengua Española (que parece que es una fuente fiable): "Los mangas verdes eran los cuadrilleros de la Santa Hermandad, quienes vestían de verde y se encargaban de detener y encarcelar a los malhechores, y que habitualmente llegaban tarde, cuando los ladrones ya se habían dado la fuga. De ahí la expresión tan comúnmente utilizada."
Por otro lado, fray Genaro va en busca de las parias del Sarraceno, después de muchas vueltas y muchos cálculos. Y he descubierto, de acuerdo con el autor que "Nunca existieron las Parias del Sarraceno como tales. No obstante, en 1147 Alfonso VII de León envió al papa Eugenio III, en Roma, una fuerte suma de dinero por los pagos de las taifas "parias" y que sí llegaron a destino, pues el viaje se hizo por mar." No tenía conocimiento de esto pero proporciona una trama maravillosa.
Hay una cosa que le dice Torquemada a fray Genaro, que me ha dado que pensar. Fray Genaro se pregunta por qué a la gente le gusta ver las ejecuciones de la Inquisición y fray Tomás se lo explica muy, muy clarito: "Desde la antigüedad, la especie humana nunca se ha distinguido por su piedad. Quienes se encuentran lejos del verdugo se sienten superiores al reo"
Esta reseña la tengo que cerrar con dos reflexiones, no con una sola. Las dos son muy ciertas y me han hecho pensar un poquito: "Cada persona que cruza nuestra vida hace variar nuestros conceptos sobre las cosas y las personas, al tiempo que nos abre encrucijadas y nuevos caminos"
La segunda es de fray Macario y fray Genaro la recuerda en un determinado momento: "No busques en terceros el origen de tus fracasos. Dios pone ante nosotros mil caminos y la libertad de tomarlos. Solo nosotros somos los responsables de nuestros actos."
Es un libro ambientado en 1941, con todas las cosas raritas que tenía la Edad Media y con todos los tejemanejes que se traían los príncipes de la Iglesia, que tenían mucho de príncipes y muy poco de Iglesia...
Aquí nos encontramos a un fraile, fray Genaro de la Cruz, que es un hombre encantador (a mí me ha caído de maravilla). Es curiosón, un poco desobediente, tiene ciertas dudas con la fe (cosa que no es mala...) y le gusta desentrañar misterios. También conocemos a su maestro y mentor, fray Macario que es también un personaje estupendísimo-
Cuando le conocemos, nos enteramos de que ha estado "castigadillo" por liarla parda buscando el Santo Grial, Él está convencido de que lo ha encontrado pero los altos estamentos le dicen que no es el auténtico. "Está en la catedral de Valencia, a la espera de que alguien, algún día, lo saque a la luz como lo que es: el Cáliz Sagrado". Mira que he ido yo veces por allí pero nunca he pasado a ver si se puede ver el Grial. En boca de fray Genaro: "No, el Santo Grial no tenía nada de mágico. Ni de espiritual. Solo era una copa de vino. Pero aquella extraña y mágica sensación...". Anda que no se han dado vueltas y vueltas con el Grial... Y las que se seguirán dando... y, bueno, estos días, hoy Sábado Santo... alguna pensadita más sí que se le da al Cáliz, ¿verdad?
En fin, que a nuestro amigo Genaro le mandan a buscar a otro fraile para acompañarlo y obedecerlo y "...vuestra misión "secreta... por decirlo de alguna manera, será la de convencer a este personaje de que nuestra legación es la más ventajosa para sus planes y futuras alianzas". Y resulta que el personaje en cuestión no es otro de fray Tomás, sí... fray Tomás pero... de Torquemada... Solo leer su nombre y uno da un respingo, pasa como un escalofrío por la espalda....
He aprendido muchas cosas, la verdad y me lo he pasado muy bien.
Por un lado, han aparecido los Mangas Verdes. Yo, que soy muy aguililla he pensado... "vaya, esto puede que tenga que ver con lo de a buenas horas, mangas verdes" y me he puesto a averiguarlo. Por supuesto, esto es así. Según la Fundación de la Lengua Española (que parece que es una fuente fiable): "Los mangas verdes eran los cuadrilleros de la Santa Hermandad, quienes vestían de verde y se encargaban de detener y encarcelar a los malhechores, y que habitualmente llegaban tarde, cuando los ladrones ya se habían dado la fuga. De ahí la expresión tan comúnmente utilizada."
Por otro lado, fray Genaro va en busca de las parias del Sarraceno, después de muchas vueltas y muchos cálculos. Y he descubierto, de acuerdo con el autor que "Nunca existieron las Parias del Sarraceno como tales. No obstante, en 1147 Alfonso VII de León envió al papa Eugenio III, en Roma, una fuerte suma de dinero por los pagos de las taifas "parias" y que sí llegaron a destino, pues el viaje se hizo por mar." No tenía conocimiento de esto pero proporciona una trama maravillosa.
Hay una cosa que le dice Torquemada a fray Genaro, que me ha dado que pensar. Fray Genaro se pregunta por qué a la gente le gusta ver las ejecuciones de la Inquisición y fray Tomás se lo explica muy, muy clarito: "Desde la antigüedad, la especie humana nunca se ha distinguido por su piedad. Quienes se encuentran lejos del verdugo se sienten superiores al reo"
Esta reseña la tengo que cerrar con dos reflexiones, no con una sola. Las dos son muy ciertas y me han hecho pensar un poquito: "Cada persona que cruza nuestra vida hace variar nuestros conceptos sobre las cosas y las personas, al tiempo que nos abre encrucijadas y nuevos caminos"
La segunda es de fray Macario y fray Genaro la recuerda en un determinado momento: "No busques en terceros el origen de tus fracasos. Dios pone ante nosotros mil caminos y la libertad de tomarlos. Solo nosotros somos los responsables de nuestros actos."
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