martes, 23 de junio de 2015

Santa Teresa is different (Percy Hopewell)

Después de 18 reseñas en una mañana de vacaciones (mira que es agradable estar de vacaciones un martes...) llego por fin al libro que terminé ayer.

Lo primero que tengo que decir que es que me ha encantado. Lo digo ahora por si luego se me olvida...

Subtítulo: Andanzas por tierras abulenses de un excéntrico inglés

Había oído hablar del libro en la radio pero solo "de refilón". No recuerdo si porque yo no prestaba suficiente atención o porque no le dieron demasiada importancia. La semana pasada, acabados los exámenes finales de mis hijos, decidimos mi marido y yo que nos merecíamos ir a la Feria del Libro, una de nuestras actividades favoritas de primavera.

Y allí nos encontramos no solo con el libro, sino con el autor, que siempre es un valor añadido. Lo cierto es que Percy Hopewell es en realidad Tomás Yebra, a quien no conocía pero que tiene ya en mí una gran admiradora. Tuvimos la oportunidad de charlar con él un buen rato y fue una conversación agradabilísima. Nos contó un poco cómo empezó con esta obra y nos habló del amigo Percy, que es ya como uno más de mi familia.

En cuanto acabé el libro que estaba leyendo ataqué este casi con saña y lo he disfrutado muchísimo. Es un libro de viajes en el que se hace la ruta de Santa Teresa y va desgranando un poco su vida y su obra, aprovechando la circunstancia del V centenario.

He de decir que Santa Teresa también está en mi "top 10" con lo que no hay que defenderla mucho para que yo me adhiera a lo que sea... Pero es verdad que este año nos están dando la oportunidad de conocerla mucho mejor. Y este libro es un muy buen ejemplo.

El autor dice una cosa que me ha gustado mucho: "Santa Teresa era adicta al amor". Y es que, en realidad, todo se reduce a eso. Ya lo dijo también San Agustín (que tampoco era un "don nadie"): "Ama y haz lo que queras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos."

Me ha gustado mucho Annie Chapman... ¡vaya personaje! Es la "novia-pareja-no sé qué" de Percy y es sencillamente genial...

He descubierto muchas cosas de Santa Teresa y me ha nacido la inquietud de seguir averiguando más. Hace años leí Las moradas y Camino de perfección, gracias a mi padrino que me lo regaló para Reyes siendo aún una cría (con 16-17 años). Recuerdo que me gustó y me llamó la atención pero lo tengo un poco olvidado y creo que lo tengo que releer.

Y me ha gustado que vuelvan a decirnos que Santa Teresa era todo amor y todo alegría. "La religión vivida con alegría, la religión vivida con compañerismo, la religión vivida con cercanía, la religión vivida con espontaneidad, la religión vivida con cordialidad, la religión vivida como una fiesta". Es así como yo lo entiendo, aunque le llegue a la Santa a la altura del betún.

El libro está tan bien escrito que se lee volando y uno no puede dejar de sonreír, e incluso soltar la carcajada a veces. La descripción del relicario en el que se conserva el corazón de la Santa es para llorar de la risa, de verdad.

Y me ha hecho gracia, al final, que aparece Pecharromán. No tiene nada de divertido, claro, pero hace unos años tuvimos la oportunidad de conocerle en su casa-museo de Pasarón de la Vera y pasamos una mañana muy agradable con él. Mi hijo mayor es muy creativo y, con sus 11 años de entonces estuvo charlando con él sobre los cuadros que más le gustaban y por qué algunos no eran como el resto de los que pintaba Pecharromán. Recuerdo que le dijo que se comprara un bloc y unos lápices de colores y fuera pintando lo que le gustara y que le invitaba a llevarle lo que hubiera pintado para que le diera su opinión. Nunca lo haremos, pero lo cierto es que lleva varios años dando clase de dibujo y está mejorando un montón (y su madre está orgullosísima, claro...)

Termino ya, que me estoy alargando mucho (siempre digo lo mismo). Recomiendo encarecidamente la lectura de este libro. Es simplemente delicioso, por cursi que quede la frase: yo soy cursi y me sale así.

Mr. Hopewell, muchas gracias por este libro, por trabajar para el News Magazine y haber seguido los pasos de Santa Teresa.

Para acabar de verdad, una cita (de las muchas que hay por el libro) de Francisco Martín Martín, párroco de una aldea de Castilla: "- Padre, ¿qué es el infierno? - La incapacidad para amar y ser amado."

El dinero de Milady (Wilkie Collins)

Poco había leído yo de este autor. Que yo recuerde, solo La pìedra lunar que me tocó hace años en un concurso de la radio...

Y este libro me ha resultado muy entretenido. Un robo de quinientas libras a Milady... Una sospechosa que todos saben que es inocente, mucha tontería de la alta sociedad inglesa y un administrador devoto y enamorado que tiene que demostrar a toda costa que la chiquilla es y ha sido siempre inocente.

Muy agradable de leer, con unos personajes estupendos y con su cierto interés de fondo analizando las diferencias de clases y el afán de vivir sin trabajar de algunos.

Si en el libro anterior veíamos que no hay que vivir solo para el trabajo, en este aparece Félix, el sobrino de Milady, que es el prototipo de caradura que ha hecho de vivir del cuento su profesión.

Es otro libro de los que se pueden recomendar para leer en la playa porque no pide ningún esfuerzo, mantiene una cierta tensión y permite sonreír con mucha frecuencia. Es muy cortito y merece la pena.

Matemos todos a Constance (Ray Bradbury)

Me he propuesto esta mañana hacer reseñas muy breves para poder llegar hasta el libro que estoy leyendo ahora mismo. Con esta creo que me voy a superar....

No sé por qué elegí este libro. Quizá el título me llamó la atención... No sé.

Lo que sí sé es que no me he enterado de nada, pero absolutamente de nada. Es muy posible que, ya que me perdí al empezar, no haya querido esforzarme para entenderlo después, pero terminarlo ha sido un esfuerzo tremendo. Y solo lo he hecho porque nunca he dejado ningún libro sin acabar, ni siquiera Ulises de James Joyce, que ya es mucho decir...

Poco más, no me ha gustado nada pero no sé decir ni siquiera de qué va porque me he hecho un lío desde el principio...

Un regalo del cielo (Cecelia Ahern)

Otra novela de esta autora para "desengrasar" y separarnos un poco del mundo de los espías, que tanto me gusta.

Un libro muy interesante que nos hace ver un poco cómo funcionamos y qué podemos estar perdiéndonos por ir siempre corriendo.

Nos presenta a un ejecutivo agresivo, Lou, que conoce a Gabe, un vagabundo. Por circunstancias, le compra un café para que no pase tanto frío y todo les va llevando a que le ofrezca un trabajo, a que estén juntos en la empresa y a que Gabe le vaya haciendo ver que su familia sea quizá más importante que todos esos proyectos que tiene y que no le dejan ver más allá.

Con una buena historia alrededor, Gabe le ofrece unas pastillas que le permiten "desdoblarse", "bilocarse" o como queramos llamarlo. De esta forma puede estar cerrando negocios con dos clientes a la vez y puede estar en el trabajo y con la familia.

El final es muy interesante (no lo voy a contar) y nos da pie a una reflexión profunda... Muchas veces parecemos el conejo de Alicia, que va siempre mirando el reloj, diciendo que llega tarde a todas partes.

Yo me identifico plenamente con esa situación. Y no nos damos cuenta de todo lo que nos rodea que nos demanda un poco de tiempo, un poco de atención, una sonrisa "rapidita"... Pero no podemos, no tenemos tiempo. Y lo triste de todo es que es verdad: llenamos el día con tantas cosas que no encontramos momentos para cuidar lo que de verdad importa. Todos necesitamos trabajar para vivir pero muchas veces lo que hacemos es vivir para trabajar... y eso es un gran error.

Me ha gustado mucho, me ha hecho parar un poquito y pensar otro poquito, así que, lo recomiendo por si a alguien le puede pasar lo mismo que a mí.

¿Se lo decimos al presidente? (Jeffrey Archer)

Otra novela de espionaje... Pero esta me ha gustado menos, la verdad.

El autor sí me gusta y no puedo decir que el libro esté mal, pero se me ha hecho un poquillo pesado y me he perdido en algunos momentos.

Quiere ser más vibrante de lo que a mí me parece...

En definitiva se trata de un complot para asesinar a otro Kennedy que ha llegado a presidente de los Estados Unidos, que esta familia da mucho juego y persevera siempre.

Está orquestado desde el propio Congreso por no estar de acuerdo con algunas de las cosas que pretende aprobar en cuanto tome posesión del cargo.

Por supuesto, el FBI está por medio tratando de impedirlo pero todo queda en manos de un agente jovencito que se ve metido hasta las orejas casi sin querer.

No hay que preocuparse: acaba bien.

Aún así, es muy previsible y no me ha llenado demasiado. Esperaba un poco más.

El día del juicio (Jack Higgins)

¡Qué bien me lo he pasado! Tiene todo lo que me gusta en una novela de espías...

Cuenta la historia de un sacerdote en Berlín occidental que se dedica a sacar gente de Berlín oriental, sin darse coba, sin estridencias y sin publicidad de ningún tipo. La criatura, el padre Sean Conlin, es irlandés, que hay que ver el juego que dan los irlandeses...

La cuestión es que le atrapan y envían al más reputado "lavador de cerebros" para que le haga decir lo que ellos quieren. Con esto se pretende boicotear la visita de Kennedy a Berlín.

Todo resulta un poco complicado porque yo estoy tratando de hacer un resumen demasiado escueto. Cuando se lee es un gusto y se entiende todo perfectamente.

Da mucha importancia también a la fe tanto del padre Conlin, como el sacerdote que aparece por allí para desviar la atención de los movimientos para su rescate.

De verdad que lo tiene todo para pasar un rato agradable, para aprender bastantes cosas y para reflexionar un poquillo, que nunca viene mal.

También es cierto que siendo un libro de Jack Higgins, todo esto se presuponía y habría sido una sorpresa no encontrarlo....

Muerte en verano (Benjamin Black)

Sigo con mi colección de Quirke, y me sigue gustando mucho, la verdad.

Volvemos a encontrarnos con el forense Quirke y su amiguete el inspector Hackett. Y con su hija, claro, que la pobre está siempre metida en todos los ajos, sin saber por qué.

Aparece muerto un magnate de la prensa, al que todos llaman Diamante Dick. Puede parecer que es un suicidio pero Quirke y el inspector se dan cuenta enseguida de que ha sido un asesinato.

Esto nos lleva a investigar qué ha podido pasar y lleva a Quirke al mismo orfanato en el que él estuvo de niño, descubriendo cosas que no le habría gustado saber.

Como con todas las novelas de esta serie, me encanta porque conozco algunas de las zonas de Dublín de las que habla y me siento mucho más identificada con los personajes... ¡Yo soy así!

Es otra novela que recomendaría, siempre que guste la novela negra. Hay que reconocer que Benjamin Black es un verdadero experto.