jueves, 31 de diciembre de 2020

A la sombra de Einstein (Marie Benedict)

Una novela realmente interesante que nos narra la vida de Mileva (Mitza) Marić, la esposa y compañera de estudios de Albert Einstein.

"A la sombra de Einstein quiere contar la historia de una mujer brillante cuya luz se perdió en la alargada sombra de Albert: la historia de Mileva Marić".

Mileva llegó a Zuric en 1896 para estudiar Física: "El Politécnico era un nuevo tipo de colegio dedicado a formar maestros y profesores para varias disciplinas científicas o matemáticas".; "...una de las pocas universidades de europa que concedían grados a las mujeres".

Allí su mundo cambia y su visión de la vida, también. Conoce a sus amigas en la pensión de la Sra. Engelbrecht donde se aloja y se da cuenta de que "los amigos sí importaban", cosa que ella no sabía. Había estado centrada en estudiar y en tratar de esconder su cojera porque "...en Serbia, si una mujer es coja, no es apta para el matrimonio".

Nos va a ir contando su historia con Albert Einstein aunque, por supuesto, es novelada y no sabemos si verdaderamente ocurrió así.

Vemos cómo él va cambiando de actitud hacia ella conforme va creciendo su fama. Toman conjuntamente la decisión de que ella se encargará de la casa aunque siga colaborando con él en sus investigaciones pero luego no recibe ningún reconocimiento.

"No se conoce la contribución precisa de Mileva a las teorías de 1905 atribuidas a Albert, aunque nadie puede discutir que, como mínimo, fue el apoyo emocional e intelectual de su esposo durante esa etapa crítica".

"¿Era Mileva simplemente una caja de resonancia de la lluvia de ideas de Albert, como muchos científicos sostenían? ¿Le ayudó únicamente con algunos cálculos complicados de matemáticas, como decían otros? ¿O había tenido un papel mucho más decisivo, como pocos físicos creían?"

A mí me da un poco igual, la verdad. Lo que sí es cierto es que es una mujer que luchó por hacerse un lugar en un mundo de hombres y que tenía una mente suficientemente capacitada para que la aceptaran a pesar del momento. ¿Era, de verdad, "la física fallida a la que robaba ideas cuando quería y la esposa que se doblegaba a su capricho"? Pues no lo sabremos nunca...

Aparece también madame Curie, a quien tiene la posibilidad de conocer: "...era mi heroína desde hacía tiempo y admiraba la relación de compañero que ella y su difunto esposo habían tenido". Esto es fácil... también es mi heroína y yo no tengo la mente de Mileva.

Hay un episodio muy duro... su hija Liserl. Una niña concebida fuera del matrimonio, algo impensable en el momento. Según la novela, Mileva vuelve a Serbia a tener la niña y la deja allí hasta poder llevársela con ellos. Pero, un brote de escarlatina se lleva a la pequeña, con lo que eso supone para Mileva... En realidad, no se sabe si esto fue así o la dieron en adopción, pero lo cierto es que para Mileva fue algo imborrable (por supuesto).

Voy a cerrar con algo que ha sido y es muy importante para la Física: "El tiempo es relativo al espacio. El tiempo no es absoluto. No cuando hay movimiento"

El viaje de la libélula (Marta García Pons)

 Voy a hacer algo que no he hecho nunca hasta ahora en el blog... No me da la vida para terminar de reseñar lo que he leído este año (me quedan "solo" 11 libros y hoy es 31 de diciembre), así que voy a incluir los títulos y los autores y haré las reseñas en cuanto pueda, que espero sea muy pronto...


Ya puedo empezar a hacer las cosas en condiciones... No me ha gustado nada dejar las reseñas vacías pero no tenía otra opción.

Vamos con esta, que es una novela entretenida. Me ha gustado bastante y se pasa un ratillo entretenido, la verdad.

Nos situamos en la Barcelona de 1940, en la posguerra, con todo lo que ello conlleva y con la Segunda Guerra Mundial en marcha por ahí fuera. Conocemos a la familia Amat, en concreto a Blanca, de 26 años y a su madre, Emilia. Y las acompañaremos en su afán de reabrir la joyería Amat.

Blanca es la heredera de la joyería Amat, un establecimiento muy reconocido en su momento, regentado por los hermanos Miquel (padre de Blanca) y Alfred, padre de Elsa. Y aquí tenemos la otra parte de la historia, ya que Elsa es una muchacha con una enorme imaginación, que quería llevar a las joyas todas las imágenes que tenía en su mente: hadas, libélulas... Claro que se encontró con la oposición de su padre que era mucho más conservador a la hora de diseñar.

La novela nos muestra en paralelo la historia de las dos primas y nos lleva a una aventura de joyas y diamantes que es muy agradable de leer.

Conoceremos también a Adela, la dependienta de la joyería y a Roberto, su hijo. Y a Mauricio, el amante de Emilia, un hombre casado y muy bien "relacionado" con el régimen. Y al Sr. Dumont, su esposa Lina y el padre de esta, Karl Bauer. También nos encontramos con el joyero Nathaniel Levi, uno de los personajes que más me han gustado.

En la novela aparecen los almacenes SEPU, "en los que se vendía de todo". No es en la primera que me lo encuentro, pero siempre me hace sonreír porque había unos en Quintana, muy cerca de mi casa y he entrado miles de veces a comprar cosas de todo tipo.

Parte de la historia de Elsa se sitúa en Bélgica, en Amberes y nos hablan de "numerosas friteries donde las freían (las patatasa) con grasa de buey". Yo me enteré de eso hace unos años en Bruselas, cuando nos dijeron que eso hacía que las patatas fritas belgas fueran mucho mejores que las francesas, que se fríen con aceite vegetal. He de decir que no como habitualmente patatas fritas, pero en Bruselas las he comido con mejillones (como mandan los cánones) y no me parece el mejor plato del mundo. No está mal, pero hay cosas mejores...

He aprendido también que Eureka fue "el primer diamante que se encontró en Sudáfrica, en 1866, cerca del río Orange. Se abrió la mina Kimberley y llegó el colonizador británico Cecil Rhodes para explotarla". Además de ser un dato curioso, Cecil Rhodes aparece en algunas de las novelas de Wilbur Smith, que fueron casi las primeras que yo leí en inglés (hace ya mucho tiempo...). Y recuerdo que tuve que aprender mucho vocabulario relacionado con la minería y los diamantes.

También aparece en la novela el joyero Lalique. He de decir que yo no sabía que se dedicaba al vidrio hasta hace unos años, cuando me lo dijo mi amiga Susana, que traía cosas suyas para la decoración de interiores en hoteles. Y aquí nos lo presentan justo en el momento que decide reinventarse (palabra de moda donde las haya) y dejar los diseños de joyería de fantasía para pasarse al vidrio.

También nos encontramos a Gaudí... un genio maravilloso. De él nos dice el propio Alfred Amat: "...era un hombre genuinamente fantasioso, místico, que decoraba sus fachadas con simbología propia de los cuentos de hadas". Este verano hemos tenido la oportunidad de ver el Museo Gaudí en Reus, su ciudad natal, y es una verdadera maravilla.

Cierro ya, que me entretengo, como siempre. Con una pregunta que deberíamos hacernos todos de vez en cuando: "¿No te has dado cuenta de que todo lo que merece la pena lleva tiempo?". A ver si así se nos pasan las prisas...

Creer (Javier de Frutos)

 Tercera entrega de la saga Que Dios nos coja confesados. Como ya decía con los otros dos, es muy complicado de reseñar... 

Pero no puedes dejar de leer...

Nos vamos a encontrar de nuevo con Daniel, con Clara, con las sobrinas... y con Shania Roy y el tío Ben... en fin, muchos viejos conocidos.

Hay algo que nos cuenta el autor al final, en el epílogo, que me ha gustado mucho: "Creer que eres quien maneja los hilos del mundo puede darte una extraña sensación de seguridad. Un sentimiento de superioridad que le lleva a pensar que estás por encima del bien y del mal". Y es que nos vamos a enfrentar a una amenaza externa y nos encontramos con los gobiernos de las principales potencias, que no saben a qué atenerse... un lío...

Como en los otros dos, he aprendido muchas cosas, como que el Punto Nemo es el lugar del océano más alejado posible de tierra firme. También he conocido Monkey Island, y eso me ha gustado mucho menos: "Una isla poblada por decenas de chimpancés adultos afectados por terribles enfermedades tras ser utilizados para investigación médica".

Uy, y he vuelto a encontrarme con el quimerismo, que conocí en El bosque de los cuatro vientos...

Por otro lado, también me encanta el test del pato: "Si parece un pato, nada como un pato y grazna como un pato, entonces, probablemente sea un pato"

Muy interesante también el advocatus diaboli (abogado del diablo) de la Congregación para las Causas de los Santos que era quien tenía que "evitar que nadie indigno de ser alzado a los altares llegara a ellos". No sabía yo de dónde venía lo de "abogado del diablo"...

En fin, que es una novela muy interesante, algunas veces un poco dura y se pasa un poco mal, pero recomendable. Mezclando realidad con ficción de tal manera que cuesta bastante separarlo, todo hay que decirlo

Cierro con una frase que me ha gustado muchísimo y que puede servir para la vida de cualquiera: "Si eres un ratón y no sabes si cerca puede haber algún gato, mejor mantente callado y no hagas ruido"

Rey blanco (Juan Gómez Jurado)

Poco se puede decir que no se haya dicho ya... Como me encanta el autor y había leído Reina Roja y Loba negra, no tenía más opción que seguir con Rey blanco. Y, como era de esperar, no decepciona para nada. No podía parar de leer y me ha encantado.

Eso sí, tengo deberes: tengo que leerlos todos del tirón una segunda vez. Estoy segura de que he perdido detalles que me encantarán en una segunda lectura.

Nos vamos a encontrar, por supuesto, con Antonia Scott y Jon Gutiérrez, que ya sabemos que no es que esté gordo. Y con Mentor, Carla Ortiz, la abuela Scott (mi superfavorita), Sir Peter Scott, Jorge Losada Scott, la dra. Aguado, Raúl Covas (el antiguo escudero de Antonia)...

Comenzamos la novela con Jon secuestrado... Y claro: "Lo que a Jon Gutiérrez más le jode de los secuestros es que le secuestren a él".

No quiero contar nada porque hay que leerlo, pero el caso es que están haciendo desaparecer a las Reinas Rojas... Jon aparece pero con una sorpresita bajo la piel... Y tienen que ver qué está pasando. Como diría Mayra Gómez Kemp... "hasta aquí puedo leer".

Pero, claro, hay momentos y reflexiones más que geniales. Por lo pronto, he aprendido una palabra (que no seré capaz de reproducir verbalmente) que me representa: åselichibå, al parecer, en oromo significa "el lago de aburrimiento que produce la estupidez ajena". Me he acordado inmediatamente de mi amiga María y nuestra frase favorita: "estamos rodeadas".

También hemos conocido una buena escala de mentirosos: de cero a Presidente del Gobierno. Y el principio básico de cualquier programador: "lo que el usuario no sabe, al usuario no le hace daño". Y Mentor piensa que es también el principio básico de los gobiernos.

Como Jon es absolutamente maravilloso, tiene cosas esstupendas: "La noche anterior, Jon no vio pasar su propia vida ante sus ojos. A Dios gracias, piensa, que bastante malo es morirse, como encima hacerlo viendo cine español"

Y ya le conocemos: "Jon lleva el orgullo como los baños de los noventa. Alicatado hasta el techo, y con flores de colores"..."Que hay cosas que son como son y no son de otra manera, hostias"

Seguiría hasta el infinito y más allá, de verdad. Es una novela estupenda porque mantiene permanentemente la tensión, está muy bien escrita, con muchos momentos para sonreir e incluso soltar la carcajada, incluso en los momentos más complicados. Y eso se agradece muchísimo.

Además en esta novela, incluso más que en las otras, se resalta el valor de la fidelidad, del trabajo en equipo, de mejorar al lado de los demás...

Confío en el autor para que Antonia y Jon sigan con nosotros, ya se les echa de menos...

Y voy a cerrar con dos reflexiones muy interesantes. Por un lado: "No hay favor más barato que el que puedes resarcir con dinero"... es una verdad como un templo...

Y, por otro lado una que creo que es una estupenda reflexión para un día 31 de diciembre como hoy: "Siempre nos decimos que mañana será otro día, que tendremos tiempo para arreglar las cosas. Hasta que no"


domingo, 27 de diciembre de 2020

Las alas de Sophie (Alice Kellen)

 Vamos a ver, el título es bonito... ya está, por eso lo elegí. Y, ¿el resto, aparte del título? Bueno, vaya, se deja leer.

"Cuando Sophie se enamoró de Simon, supo que juntos tejerían una inolvidable historia lleba de vivencias y canciones, pero todo acabó una noche de ebero y sus sueños se quedaron congelados en aquel invierno eterno, el más largo y frío que nunca pudo imaginar"

No destripo nada si cuento que una noche, a Simon le dio un infarto y se murió. Así, sin más, con 29-30 años...

Y Sophie nos cuenta un poco la historia de su vida y vamos viendo cómo se enfrenta a esa situación.

No se parece en nada, solo en que está ubicada en Holanda, pero me ha recordado mucho a Una mujer va al médico. [Solo por el título no se sabe muy bien qué va a pasar, pero si tienes en la mano la segunda parte, El viudo, ya no tiene pérdida...]. La verdad es que no sé por qué me lo ha recordado... pero no me lo podía quitar de la cabeza.

Las alas de Sophie es el título de una canción del grupo de Simon cuando estaban en la universidad que luego resulta que no la compuso Simon... en fin... 

El personaje que mejor me ha caído es la Sra. Ferguson, la vecina de Sophie y de Simon cuando compartían piso con otros compañeros, que dice cosas como: "Si es una mala persona lo será para siempre. Si es buena, puede equivocarse pero cuando pida perdón lo hará de verdad"

Me ha hecho gracia porque en un momento dado dice: "Y termino pareciendo una almazuela de colores y telas distintas" Premio para la traducción... es la primera vez que me encuentro una almazuela en un libro. Las conocimos en La Rioja y, de hecho, tenemos una colgada en la pared y otra hace de funda de mis gafas de sol, pero nunca me lo había encontrado... y me ha hecho ilusión

En fin, que el libro no da para más. No me ha disgustado pero no es una maravilla.

Pero, como en casi todos, hay alguna cosa aprovechable: "...apenas existen cosas por las que realmente valga la pena estar enfadados con quellas personas que son importantes y queremos"


La vida desnuda (Mónica Carrillo)

 No sé muy bien por qué elegí este libro, la verdad (¡qué raro!) pero no lo he pasado mal leyéndolo. Está entretenido, hay momentos divertidos y tiene reflexiones que pueden valer para pensar un poco.

Nuestra prota es Gala, a la que acaban de llamar para decirle que su abuela Rosario está muriéndose y que sería conveniente que fuera a casa cuanto antes si quiere despedirse.

Ella no está pasando por su mejor momento, porque hace 117 días que ha dejado su relación con Hernán que pensaba que era el hombre de su vida y el reencuentro con sus padres, su tía Julia y su hermano Mauro va a hacer que dé una vuelta a qué es su familia y qué siente cada un de ellos: "...a pesar de las apariencias, o precisamente por ellas, todos tienen una vida púbica que muestran al mundo, una vida privada reservada para unos pocos y una vida secreta que permanece oculta para todos".

El hermano de Gala es Mauro, médico, casado y con una niña que es el tesoro de la familia. Cuando he leído el nombre del hermano por primera vez no he levantado una ceja porque no sé, pero vamos... Menos mal que la propia prota nos dice "Hay que reconocerles a mis padres la petulancia a la hora de elegir nuestros nombres". Por un momento, había pensado que era cosa de la autora...

Hay un personaje curioso, Chris, a quien Gala conoce en el tren. Se cuentan su vida y descubrimos que ha roto con su pareja porque vivían por y para las redes sociales: "Yo no quiero tener una vida de mentira llena de filtros y ángulos favorecedores". Me ha dado que pensar, la verdad, porque puede que haya muchas parejas que estén en la misma situacíón, viviendo de "likes"...

La abuela Rosario, aunque la conocemos ya a punto de morirse, debía de ser una mujer estupenda. Lo digo por las cosas que cuenta Gala, como por ejemplo: "El dinero no es importante salvo cuando tienes que pensar en él" . Y me he acordado de mi abuela porque la abuela Rosario decía "pamplinas", que es el equivalente al "tontunas" de mi abuela... me parece estar oyéndola decirlo.

Otro personaje interesante es la tía Julia: "Nuestra felicidad solo depende de una persona, eso es cierto. Pero esa persona somos nosotros. Y si después encuentras a alguien que te hace feliz, afortunada tú".

Gala es un personaje con el que no he llegado a conectar del todo, la verdad. No me disguta, no, pero no es de estos personajes en los que he conseguido entrar y casi poder pensar como ellos. Ahora bien, ha habido un momento en el que he tenido que empatizar con ella: "...intentando contrarrestar las sacudidas de un cólico nefrítico agudo que ninguna postura ni ningún fármaco podían aliviar..." Angelito mío... (es que mi vida últimamente, gira en torno a un riñón, qué le vamos a hacer)

Es una novela con muchos pensamientos que nos pueden ayudar en la vida, de verdad. Y nos hace darnos cuenta de que nadie es perfecto, de que la gente, incluso aquellas personas a las que creemos conocer muy bien, nos muestra solo la cara que quiere que veamos.

He pasado un rato muy agradable leyéndolo aunque, al comenzar, pensé que no me iba a gustar mucho.

Y cierro con un pensamiento que es una gran verdad: "Hacerte mayor es darte cuenta de que no le vas a gustar a todo el mundo. Y madurar es que te dé lo mismo"

Ver (Javier de Frutos)

 Vamos con la segunda parte de la serie Que Dios nos coja confesados... Al igual que con la primera, es realmente complicado hacer una reseña porque nos movemos en épocas y escenarios diferentes, todos ellos relacionados entre sí y con los de la primera novela.

Aquí nos vamos a encontrar de nuevo a Clara y a Daniel. Pero es que vamos a conocer al doctor Allan Beickmann que colaboró en la búsqueda de Céline, la hermana de Daniel... porque trabaja en el sueño lúcido dirigido.... una cosa que a mí me parece muy complicada, la verdad.

En fin, que el hombre fracasó y ahora quieren captarle de nuevo para que trabaje en una institución Per Aspera ad Astra (a través del esfuerzo, el trinfo)... Un sitio, para mí, un poco siniestro.

También conocemos a la agente Shania que vuelve a su ciudad natal en Canadá como analista de investigación criminal, recién salida de Quantico...

¿Qué? ¿A que parece un lío? Pues lo es, pero luego se va aclarando un poco... aunque no del todo porque hay una tercera entrega (y más que aún no se han escrito)

Lo cierto es que he aprendido muchas cosas... Y me ha llamado la atención lo de la V de victoria. Al parecer fue un emblema propuesto por Loveleye a la resistencia belga durante la Segunda Guerra Mundial para minar la moral de las tropas alemanas cada vez que lo vieran. Pero, por otra parte, dicen que Alestair Crowley, ocultista autoproclamado la Gran Bestia 666, entregó la V como protección mágica contra la esvástica nazi. ¡Ahí lo dejo!

Y ya sé que la latrofobia es la fobia a los médicos. Y que la escopaestesia es un supuesto fenómeno que afirma que los seres humanos somos capaces de detectar de forma extrasensorial si alguien nos está mirando.

Me ha hecho mucha gracia una cosa que dice Clara: "En los pueblos pequeños, los cotillas deben de ser como las farmacis, por ley debe haber siempre uno de guardia, ¡las veinticuatro horas del día!"

Y luego hay otra reflexión de Clara que siempre me ha hecho pensar: "Todos tenemos un precio, (...) y quien cree que no lo tiene, es que todavía no sabe cuál es". Yo siempre he tenido una lucha con esto, porque estoy convencida de que hay gente que no tiene un precio (no digo que no lo tenga yo, no, digo que hay gente que no lo tiene) y mi padre dice que eso no es verdad y que todo el mundo tiene un precio. Es una discusión que hemos tenido miles de veces y nunca llegamos a un acuerdo. Y es que a mí me gusta vivir en mi mundo feliz...

Voy a ir cerrando ya, que me alargo, como siempre. Y cierro con algo que también es bueno que tengamos presente, sobre todo los que siempre vamos corriendo, como una servidora: "La rapidez es una virtud, pero la precipitación, un error"