Una de las pocas cosas buenas que tienen las redes sociales es que puedes conocer gente que merece la pena. Sí, de acuerdo, no es que haya conocido "personalmente" al autor, pero sí he podido saber de él y conocer sus libros.
Y ha sido un descubrimiento. Me ha gustado muchísimo y me he convertido en una gran seguidora suya, que leeré otras cosas que ya ha escrito y seguiré leyendo lo que vaya escribiendo.
Vamos a entrar en materia. Carlos Lorenzo, 36 años, es un abogado de éxito, con miles de manías (lo que llamaríamos un TOC), tiene que irse a Mors, una localidad en Alicante cuando recibe la noticia del suicidio de su padre. Ahí comienza una aventura que se va complicando cada vez más y que tiene un final impredecible.
Conocemos también a Nicolás Valdés y a Alfonso Gutiérrez, que son nuevos inspectores, recién llegados a Alicante y que están en el momento justo en el sitio preciso para que les encarguen hacerse cargo del caso. Son grandes amigos y comparten piso y quieren labrarse un futuro en la policía. Son estupendos y seguro que protagonizan alguna otra novela del autor. De Nicolás se puede decir: "Y es que, según su amigo (Alfonso), este era su peor defecto, su humanidad".
Claro, he dicho que les asignan el caso... ¿qué caso, si es un suicidio? Lo cierto es que va muriendo gente del pueblo de forma que parece que se trata de un asesino en serie...
Hay otros personajes interesantes, como Gala, la socia-novieta de Carlos, una mujer muy inteligente que a mí, personalmente, me cae fatal. Y Alicia, la sobrina de la dueña del bar en el que paraba Fernando Lorenzo, el padre de Carlos.
¡Ah! Y la doctora Laura Vílchez, una psiquiatra que se ha encargado de tratar a Nicolás en un determinado momento en el que tuvo un problema... Me ha llamado la atención que decían de ella que llevaba "unos tacones de al menos 15 cm". Es un detalle muy tonto pero a mí me cuesta creerlo. Si fuera verdad, sería mi ídolo... Es complicadísimo caminar con esa altura de tacones... más de 11 cm es bastante incómodo para pasar mucho tiempo sobre los tacones.
De verdad que hay que leer esta novela. Está muy bien escrita, los personajes son muy interesantes y muy creíbles y la trama es trepidante.
Y cierro con una reflexión, como casi siempre: "Son nuestros actos los que decidirán, en un futuro, si podemos dormir cuando llegue la noche"
lunes, 30 de diciembre de 2019
domingo, 29 de diciembre de 2019
El enigma de las catedrales. Mitos y misterios de la arquitectura gótica (José Luis Corral)
Sí, sí, lo sé... hace nada que he hecho una reseña de un libro de este autor... pero es que me encanta... Y este, que no es novela, es igual de bueno, o mejor. Da gusto leer a alguien que conoce tan bien el tema y que lo cuenta de forma que el lector lo entienda y lo disfrute.
Muy, muy interesante. Las catedrales góticas son una maravilla, eso no hace falta que nos lo diga nadie. Pero si te ayudan a saber un poco más, te parecen mucho más maravillosas. "Una catedral gótica puede explicarse como un edificio compuesto por materiales de construcción organizados según unas determinadas técnicas y presentados con un determinado estilo; pero es también un texto semiótico que contiene un mensaje expresado a través de unas claves que es preciso conocer para poder entenderlo en su totalidad".
A lo largo de este libro vamos a conocer a los constructores, los maçons, que eran trabajadores libres o francos... francmaçons o freemasons... ¿a qué suena?
También vemos cómo se va pasando del románico al gótico, a la luz..."... los nuevos templos en los que se adoraba a Cristo deberían reflejar esa luz vivificadora que el fundador del cristianismo encarnada, es decir, el nuevo mensaje del Nuevo Testamento".
Y hay que decir que cualquiera que entre en una catedral gótica, sea o no creyente, siente un algo especial que hace que algo se remueva en nuestro interior. No creo que a nadie le pueda dejar indiferente. "...fueron construidas para asombrar y porque su presencia sigue despertando sensaciones prodigiosas y emociones apasionantes"
Hay una frase en el libro en la que indica lo que dijeron de la catedral de París: "Si este monumento se acabara algún día, ningún otro podrá ser comparado con él". Yo debo decir que no es la catedral que más me gusta de las que conozco, pero es cierto que es una maravilla. Y, ahora, después de que se ha incendiado, es verdad que resulta mucho más impactante leer este libro y ver lo que supuso su construcción... ¡una pena tremenda!
Eso sí, he leído una frasecita de Bernado de Morlaas, que es para hacerle de todo. Yo no sabía quién era, así que lo he buscado y parece que es un monje benedictino de mitad del siglo XII, que era poeta satírico y autor de himnos y libros. Y, además, el muchacho decía cositas como: "La mujer es un ser innoble, pérfido, fétido, infecto y ruin, que mancilla lo que es puro, rumia impiedad y echa a perder todo acto". Vale, en aquella época la mujer no era lo que es ahora, lo admito. Y entiendo que las cosas hay que verlas en la perspectiva del momento histórico pero... vaya... yo creo que el amigo Bernardo se excedió un poquillo, ¿no?
Más cosas interesantes del libro: las reliquias... Es algo que me llama poderosamente la atención siempre que lo veo... La Sainte Chapelle en París es un auténtico relicario... se construyó para albergar las reliquias de la pasión. Pero luego están reliquias como la camisa o túnica que llevaba puesta la Virgen María el día que dio a luz a Jesús, o los restos de los Reyes Magos, que están en la catedral de Colonia... ummmmmm, hay algunas que me llaman mucho la atención... Nunca he sabido muy bien qué pensar.
Ah, y nos habla también del número de Dios, que está muy cerca del número áureo... y que fue descubierto por Leonardo de Pisa, el amigo Fibonacci.
Y luego, todo lo esotérico que gira en torno a las catedrales: "Para los amantes de lo esotérico, la catedral de Chartres actuaría como un gigantesco acumulador de energías y un catalizador de poderosas corrientes telúricas, cuya fuerza benéfica sería descargada sobre los peregrinos transmitiéndoles sensaciones regeneradoras y vitalizadoras"; "Una leyenda sostiene que el lugar donde se alza la catedral de Chartre es el más sagrado de la tierra, una especie de corazón palpitante en pleno centro del mundo".
Hay tantas cosas que para terminar no sé qué elegir. Pero he pensado que esta vez no va a ser una reflexión: "Una vieja tradición cuenta que el demonio había elegido París para desde allí iniciar la corrupción del mundo a fin de establecer en la tierra el reino del terror y de las tinieblas"... A lo mejor es por eso por lo que a mí no me gusta París... algo me decía a mí que no era una ciudad de fiar...
Muy, muy interesante. Las catedrales góticas son una maravilla, eso no hace falta que nos lo diga nadie. Pero si te ayudan a saber un poco más, te parecen mucho más maravillosas. "Una catedral gótica puede explicarse como un edificio compuesto por materiales de construcción organizados según unas determinadas técnicas y presentados con un determinado estilo; pero es también un texto semiótico que contiene un mensaje expresado a través de unas claves que es preciso conocer para poder entenderlo en su totalidad".
A lo largo de este libro vamos a conocer a los constructores, los maçons, que eran trabajadores libres o francos... francmaçons o freemasons... ¿a qué suena?
También vemos cómo se va pasando del románico al gótico, a la luz..."... los nuevos templos en los que se adoraba a Cristo deberían reflejar esa luz vivificadora que el fundador del cristianismo encarnada, es decir, el nuevo mensaje del Nuevo Testamento".
Y hay que decir que cualquiera que entre en una catedral gótica, sea o no creyente, siente un algo especial que hace que algo se remueva en nuestro interior. No creo que a nadie le pueda dejar indiferente. "...fueron construidas para asombrar y porque su presencia sigue despertando sensaciones prodigiosas y emociones apasionantes"
Hay una frase en el libro en la que indica lo que dijeron de la catedral de París: "Si este monumento se acabara algún día, ningún otro podrá ser comparado con él". Yo debo decir que no es la catedral que más me gusta de las que conozco, pero es cierto que es una maravilla. Y, ahora, después de que se ha incendiado, es verdad que resulta mucho más impactante leer este libro y ver lo que supuso su construcción... ¡una pena tremenda!
Eso sí, he leído una frasecita de Bernado de Morlaas, que es para hacerle de todo. Yo no sabía quién era, así que lo he buscado y parece que es un monje benedictino de mitad del siglo XII, que era poeta satírico y autor de himnos y libros. Y, además, el muchacho decía cositas como: "La mujer es un ser innoble, pérfido, fétido, infecto y ruin, que mancilla lo que es puro, rumia impiedad y echa a perder todo acto". Vale, en aquella época la mujer no era lo que es ahora, lo admito. Y entiendo que las cosas hay que verlas en la perspectiva del momento histórico pero... vaya... yo creo que el amigo Bernardo se excedió un poquillo, ¿no?
Más cosas interesantes del libro: las reliquias... Es algo que me llama poderosamente la atención siempre que lo veo... La Sainte Chapelle en París es un auténtico relicario... se construyó para albergar las reliquias de la pasión. Pero luego están reliquias como la camisa o túnica que llevaba puesta la Virgen María el día que dio a luz a Jesús, o los restos de los Reyes Magos, que están en la catedral de Colonia... ummmmmm, hay algunas que me llaman mucho la atención... Nunca he sabido muy bien qué pensar.
Ah, y nos habla también del número de Dios, que está muy cerca del número áureo... y que fue descubierto por Leonardo de Pisa, el amigo Fibonacci.
Y luego, todo lo esotérico que gira en torno a las catedrales: "Para los amantes de lo esotérico, la catedral de Chartres actuaría como un gigantesco acumulador de energías y un catalizador de poderosas corrientes telúricas, cuya fuerza benéfica sería descargada sobre los peregrinos transmitiéndoles sensaciones regeneradoras y vitalizadoras"; "Una leyenda sostiene que el lugar donde se alza la catedral de Chartre es el más sagrado de la tierra, una especie de corazón palpitante en pleno centro del mundo".
Hay tantas cosas que para terminar no sé qué elegir. Pero he pensado que esta vez no va a ser una reflexión: "Una vieja tradición cuenta que el demonio había elegido París para desde allí iniciar la corrupción del mundo a fin de establecer en la tierra el reino del terror y de las tinieblas"... A lo mejor es por eso por lo que a mí no me gusta París... algo me decía a mí que no era una ciudad de fiar...
Todo lo peor (César Pérez Gellida)
En cuanto supe que César Pérez Gellida sacaba nuevo libro, no me quedó más remedio que hacerme con él... Y ya, siendo una "continuación" de Todo lo mejor... era una obligación.
Es increíble cómo se puede captar la atención del lector desde la página uno y hacer que uno quiera acabar cuanto antes para saber el desenlace y, por otra parte, no querer que acabe nunca el libro... Y me pasa con todos los de este autor. Creo que ya dije en algún momento que le he conocido hace poco pero soy una admiradora para siempre. Simplemente, me encanta.
Claro, el prota de la novela es Carapocha, que es un personaje espectacular. Y hay varias frases suyas que son para enmarcar. De momento, la que abre la novela: "Cuando la vida quiere ser cruel, no hay mayor crueldad que vivir" y otra que ya conocemos todos sus seguidores: "Todo lo peor es lo mejor cuando a uno deja de importarle de qué lado está".
Me entretengo, me entretengo... En esta novela aparecen unos cuantos cadáveres de homosexuales mutilados en Berlín Este. Pero no quieren considerarlos como una serie de crímenes para que no se considere que en la RDA también hay asesinos en serie. Pero, de repente, aparece muerto Johannes Allendorf, del Departamento Central para comunicaciones Seguras y Protección Personal, que no solo es un hombre que maneja información delicada, sino que es amigo personal del ministro.
Y ahí empieza todo. Hay que buscar al asesino... ¡y vaya asesino!. Como no desvelo nada, es Asa, nombre de un personaje bíblico (quinto rey de la casa de David, bisnieto de Salomón) que hacía "limpiezas". Y el amigo utilizaba la Pera de la Angustia, un "cacharro" en forma de pera, con cuatro pétalos que se abrían desde fuera hasta alcanzar hasta 3 veces su tamaño original y que fue "ideada por las privilegiadas mentes de la Santa Inquisición". La cosita esa se introducía "en la boca si al reo se le acusaba de herejía, en la vagina si se trataba de una sospechosa de brujería y en el ano en el caso de ser la sodomía el cargo que se le imputaba".
Nos vamos a encontrar también a Erika Eisemberg, a Otto Bauer y a su medio hermana Birgit. Y, por supuesto, Viktor Lavrov (Lopategui), nuestro amigo Carapocha.
No se puede contar nada de lo que pasa por varias razones: la primera, que no vamos a desvelar lo que pasa porque el libro hay que leerlo y lo segundo, porque hay varias tramas diferentes que no se pueden resumir en unas pocas líneas... imposible.
Pero lo que sí queda claro es que en aquel momento, 1981, Berlín Este era un batiburrillo de servicios de inteligencia de todos los países habidos y por haber. Debía ser aquello una "fiesta"... con todo lo duro que tuvo que ser vivir en Berlín Este en aquel momento, algunos ratos me daba la sensación de que era un poco como cuando Gila llamaba por teléfono: "¿Es el enemigo? Que se ponga".
Otra cosa muy interesante es la faceta de Carapocha de psicólogo. Experto en psicología criminalística, "disciplina que se centra en analizar los motivos que llevan a una persona a delinquir con el propósito de entender cómo actúa, poder prever sus movimientos y anticiparnos". Una cosa que me ha llamado la atención es que, cuando va a la prisión a ver al asesino Peter Sutcliffe, se da cuenta de que el alcaide de la prisión "calificaba a los presos allí recluidos como "lo peor de la sociedad". ¿Cómo hacerle entender que aquellas personas eran producto de esa sociedad". A mí me ha resultado duro de aceptar, pero creo que es una gran verdad.
Hoy, comiendo con un amigo, ha surgido una cuestión que nos ha llevado a comentar lo que nos dice aquí Carapocha: "Andrópov me dijo que el KGB era un gran pez que no sabe nadar en aguas tranquilas, por eso, si no están turbulentas, mueve la cola para enturbiarlas". Es un poco triste pensarlo, pero es posible que sea esto mismo lo que hacen muchos otros organismos-gobiernos... hacer que las cosas que complique, puede que para ser ellos las que las solucionen... Habrá que darle una vueltecita.
Hay mucchísimas cosas interesantes en este libro, pero no voy a tener la opción de reseñarlas todas, claro... Así que, voy a dejar solo dos. Eso sí, el libro hay que leerlo, no hay excusa.
"Si uno tiene varios frentes abiertos y pretende ganar la guerra, es necesario asumir que lo lógico es caer derrotado en alguno de ellos y que, por tanto, lo único que importa de verdad es poder elegir cuál"
"...los problemas que no tienen solución dejan de ser problemas y por lo tanto no hay que preocuparse por ellos, hay que ocuparse de afrontar la nueva situación y aprender a convivir con ella"
Es increíble cómo se puede captar la atención del lector desde la página uno y hacer que uno quiera acabar cuanto antes para saber el desenlace y, por otra parte, no querer que acabe nunca el libro... Y me pasa con todos los de este autor. Creo que ya dije en algún momento que le he conocido hace poco pero soy una admiradora para siempre. Simplemente, me encanta.
Claro, el prota de la novela es Carapocha, que es un personaje espectacular. Y hay varias frases suyas que son para enmarcar. De momento, la que abre la novela: "Cuando la vida quiere ser cruel, no hay mayor crueldad que vivir" y otra que ya conocemos todos sus seguidores: "Todo lo peor es lo mejor cuando a uno deja de importarle de qué lado está".
Me entretengo, me entretengo... En esta novela aparecen unos cuantos cadáveres de homosexuales mutilados en Berlín Este. Pero no quieren considerarlos como una serie de crímenes para que no se considere que en la RDA también hay asesinos en serie. Pero, de repente, aparece muerto Johannes Allendorf, del Departamento Central para comunicaciones Seguras y Protección Personal, que no solo es un hombre que maneja información delicada, sino que es amigo personal del ministro.
Y ahí empieza todo. Hay que buscar al asesino... ¡y vaya asesino!. Como no desvelo nada, es Asa, nombre de un personaje bíblico (quinto rey de la casa de David, bisnieto de Salomón) que hacía "limpiezas". Y el amigo utilizaba la Pera de la Angustia, un "cacharro" en forma de pera, con cuatro pétalos que se abrían desde fuera hasta alcanzar hasta 3 veces su tamaño original y que fue "ideada por las privilegiadas mentes de la Santa Inquisición". La cosita esa se introducía "en la boca si al reo se le acusaba de herejía, en la vagina si se trataba de una sospechosa de brujería y en el ano en el caso de ser la sodomía el cargo que se le imputaba".
Nos vamos a encontrar también a Erika Eisemberg, a Otto Bauer y a su medio hermana Birgit. Y, por supuesto, Viktor Lavrov (Lopategui), nuestro amigo Carapocha.
No se puede contar nada de lo que pasa por varias razones: la primera, que no vamos a desvelar lo que pasa porque el libro hay que leerlo y lo segundo, porque hay varias tramas diferentes que no se pueden resumir en unas pocas líneas... imposible.
Pero lo que sí queda claro es que en aquel momento, 1981, Berlín Este era un batiburrillo de servicios de inteligencia de todos los países habidos y por haber. Debía ser aquello una "fiesta"... con todo lo duro que tuvo que ser vivir en Berlín Este en aquel momento, algunos ratos me daba la sensación de que era un poco como cuando Gila llamaba por teléfono: "¿Es el enemigo? Que se ponga".
Otra cosa muy interesante es la faceta de Carapocha de psicólogo. Experto en psicología criminalística, "disciplina que se centra en analizar los motivos que llevan a una persona a delinquir con el propósito de entender cómo actúa, poder prever sus movimientos y anticiparnos". Una cosa que me ha llamado la atención es que, cuando va a la prisión a ver al asesino Peter Sutcliffe, se da cuenta de que el alcaide de la prisión "calificaba a los presos allí recluidos como "lo peor de la sociedad". ¿Cómo hacerle entender que aquellas personas eran producto de esa sociedad". A mí me ha resultado duro de aceptar, pero creo que es una gran verdad.
Hoy, comiendo con un amigo, ha surgido una cuestión que nos ha llevado a comentar lo que nos dice aquí Carapocha: "Andrópov me dijo que el KGB era un gran pez que no sabe nadar en aguas tranquilas, por eso, si no están turbulentas, mueve la cola para enturbiarlas". Es un poco triste pensarlo, pero es posible que sea esto mismo lo que hacen muchos otros organismos-gobiernos... hacer que las cosas que complique, puede que para ser ellos las que las solucionen... Habrá que darle una vueltecita.
Hay mucchísimas cosas interesantes en este libro, pero no voy a tener la opción de reseñarlas todas, claro... Así que, voy a dejar solo dos. Eso sí, el libro hay que leerlo, no hay excusa.
"Si uno tiene varios frentes abiertos y pretende ganar la guerra, es necesario asumir que lo lógico es caer derrotado en alguno de ellos y que, por tanto, lo único que importa de verdad es poder elegir cuál"
"...los problemas que no tienen solución dejan de ser problemas y por lo tanto no hay que preocuparse por ellos, hay que ocuparse de afrontar la nueva situación y aprender a convivir con ella"
viernes, 27 de diciembre de 2019
Los Austrias. El dueño del mundo (José Luis Corral)
Como era de esperar, tratándose de un libro de José Luis Corral, es una maravilla. Eso sí, como soy un poco tontorrona, este es el tercer libro de la trilogía de los Austrias. Tengo que leer El vuelo del águila y El mundo en sus manos. Tranquilidad: ya los tengo y están en la lista...
En esta entrega, se narran los 20 últimos años de Carlos I de España y V de Alemania, desde 1539 a 1558, y vamos conociendo a todos los personajes que tuvieron un cierto peso en su vida, así como a la familia Losantos, que es ficticia pero que acompaña de maravilla.
Por supuesto, conocemos a Felipe, el príncipe: "De cabello rubio como su madre, ojos de párpados caídos y de natural tristes, frente despejada, nariz recta y gesto noble..." y nos enteramos de que era un hombre muy culto y que su padre quería que se educara en condiciones (era una de sus principales preocupaciones). Una de las cosas que más me ha llamado la atención es que sabía hebreo y arameo... que no debía de ser nada fácil.
Muy interesante conocer a todos los hermanos y hermanas del emperador Carlos, el valor de ser una familia: "...recibían una y otra vez la enseñanza de que su linaje se mantendría en el poder si permanecían unidos, si entregaban toda su vida a la causa de la familia, a la defensa de sus intereses de sangre". Todo por la familia y por mantener el poder...
Curioso también que las mujeres, aun pudiendo ser reinas, no podían tener tanto poder como los hombres: "La reina de Hungría era la más inteligente y sagaz de todos los miembros de la familia Habsburgo. Si hubiera nacido hombre...".
Más cosas interesantes: la situación de la reina madre, la reina Juana... Recluida, ignorada y considerada loca por todos... ¿estaría loca de verdad o les vendría bien a todos que se pensara que lo estaba? Iban a verla de vez en cuando, pasaban por allí, y otra vez encerrada... ¡qué vida tan triste!
Hay tantísimas cosas interesantes que no sé ni cómo empezar. La Historia es increíble y, contada por un autor como José Luis Corral, adquiere tintes impresionantes...
Me ha gustado el lema que hizo suyo el príncipe Felipe: "El mundo no es suficiente"... Ja, ya sabemos de dónde sacó James Bond su peli...
Curioso que en un momento dado se dice: "Las guerras ya no son como antes". Si los pobres levantaran la cabeza, se mueren otra vez...
De todos es sabido que el emperador Carlos tenía muchos problemas de gota... porque no se cuidaba nada y comía y bebía un poco más de lo conveniente. Y leemos: "Han traído una par de barriles de la abadía de Gimbergen de una variedad nueva de color blanquecino". Y desde entonces, todos tomamos Grimbergen...
No voy a contar más cosas, que me alargo mucho, pero este libro sí que hay que leerlo. Merece muchísmo la pena. Y cierro con un consejo que le dieron al príncipe Felipe: "Rodéate de los mejores, dispón espías en todas partes, que te mantengan informado de cuanto pasa hasta en el más alejado rincón de tus reinos. Nunca te relajes, nunca dejes para mañana lo que puedas resolver hoy. Sé constante y paciente, prudente pero firme."
En esta entrega, se narran los 20 últimos años de Carlos I de España y V de Alemania, desde 1539 a 1558, y vamos conociendo a todos los personajes que tuvieron un cierto peso en su vida, así como a la familia Losantos, que es ficticia pero que acompaña de maravilla.
Por supuesto, conocemos a Felipe, el príncipe: "De cabello rubio como su madre, ojos de párpados caídos y de natural tristes, frente despejada, nariz recta y gesto noble..." y nos enteramos de que era un hombre muy culto y que su padre quería que se educara en condiciones (era una de sus principales preocupaciones). Una de las cosas que más me ha llamado la atención es que sabía hebreo y arameo... que no debía de ser nada fácil.
Muy interesante conocer a todos los hermanos y hermanas del emperador Carlos, el valor de ser una familia: "...recibían una y otra vez la enseñanza de que su linaje se mantendría en el poder si permanecían unidos, si entregaban toda su vida a la causa de la familia, a la defensa de sus intereses de sangre". Todo por la familia y por mantener el poder...
Curioso también que las mujeres, aun pudiendo ser reinas, no podían tener tanto poder como los hombres: "La reina de Hungría era la más inteligente y sagaz de todos los miembros de la familia Habsburgo. Si hubiera nacido hombre...".
Más cosas interesantes: la situación de la reina madre, la reina Juana... Recluida, ignorada y considerada loca por todos... ¿estaría loca de verdad o les vendría bien a todos que se pensara que lo estaba? Iban a verla de vez en cuando, pasaban por allí, y otra vez encerrada... ¡qué vida tan triste!
Hay tantísimas cosas interesantes que no sé ni cómo empezar. La Historia es increíble y, contada por un autor como José Luis Corral, adquiere tintes impresionantes...
Me ha gustado el lema que hizo suyo el príncipe Felipe: "El mundo no es suficiente"... Ja, ya sabemos de dónde sacó James Bond su peli...
Curioso que en un momento dado se dice: "Las guerras ya no son como antes". Si los pobres levantaran la cabeza, se mueren otra vez...
De todos es sabido que el emperador Carlos tenía muchos problemas de gota... porque no se cuidaba nada y comía y bebía un poco más de lo conveniente. Y leemos: "Han traído una par de barriles de la abadía de Gimbergen de una variedad nueva de color blanquecino". Y desde entonces, todos tomamos Grimbergen...
No voy a contar más cosas, que me alargo mucho, pero este libro sí que hay que leerlo. Merece muchísmo la pena. Y cierro con un consejo que le dieron al príncipe Felipe: "Rodéate de los mejores, dispón espías en todas partes, que te mantengan informado de cuanto pasa hasta en el más alejado rincón de tus reinos. Nunca te relajes, nunca dejes para mañana lo que puedas resolver hoy. Sé constante y paciente, prudente pero firme."
El chocolate no hace preguntas (Yolanda Quiralte)
Vamos a ver, ya el título prometía que no iba a ser una novela filosófica para pensar y dar un vuelco a la vida... Y así ha sido, pero ha habido ratos en los que me he reído.
Me gustó porque el prota, Bruno García, ha montado una librería "con tintes neoyorquinos" (que no sé muy bien qué es eso) y es un enamorado de los libros.
La chica, porque aquí tenía que haber "una chica" es Sara Bueno, de 33 años, que es neurocirujana. Curiosamente, estaba presente en un accidente de tráfico en el que falleció Mario Bueno, el padre de Bruno. Por supuesto, ella eso no lo sabía en aquel momento... En fin, luego se entera, no quiere que Bruno lo sepa, pero luego se lo quiere contar...
Es una novela romántica de enredo, divertida, con personajes muy curiosos. Algunos, hasta estupendos.
La mejor de todos es Maika, la dependienta de la tienda de Bruno: "Le encantaba estudiar y tenía una memoria prodigiosa para recordar datos y cifras, y mucho más si estos tenían relación con los libros, la auténtica pasión de su vida desde que tenía uso de razón". Es una muchacha con síndrome de Asperger, que ha tenido una infancia un poco complicada por un padre "difícil". Y a mí me cae muy bien. Sobre todo, cuando dice eso de: "...y, además, has doblado la esquina de varias páginas, ¡¡¡ME MUERO DEL PARRAQUE!!!". Eso mismo me pasa a mí, me identifico plenamente...
Aparecen otros personajes muy divertidos, como Aurora, la amiga de la infancia de Sara; o Greta, otra amiga; y Chuso, otro amigo más que se vuelve loco cuando encuentra en la librería el libro Si la lentejuela te falla, el glamour te estalla".
La novela no da para más... pero he pasado un rato entretenido... Y cierro con la frase de Bruno cuando está deprimido y se pone ciego de chocolate: "¡El chocolate no hace preguntas!"
Me gustó porque el prota, Bruno García, ha montado una librería "con tintes neoyorquinos" (que no sé muy bien qué es eso) y es un enamorado de los libros.
La chica, porque aquí tenía que haber "una chica" es Sara Bueno, de 33 años, que es neurocirujana. Curiosamente, estaba presente en un accidente de tráfico en el que falleció Mario Bueno, el padre de Bruno. Por supuesto, ella eso no lo sabía en aquel momento... En fin, luego se entera, no quiere que Bruno lo sepa, pero luego se lo quiere contar...
Es una novela romántica de enredo, divertida, con personajes muy curiosos. Algunos, hasta estupendos.
La mejor de todos es Maika, la dependienta de la tienda de Bruno: "Le encantaba estudiar y tenía una memoria prodigiosa para recordar datos y cifras, y mucho más si estos tenían relación con los libros, la auténtica pasión de su vida desde que tenía uso de razón". Es una muchacha con síndrome de Asperger, que ha tenido una infancia un poco complicada por un padre "difícil". Y a mí me cae muy bien. Sobre todo, cuando dice eso de: "...y, además, has doblado la esquina de varias páginas, ¡¡¡ME MUERO DEL PARRAQUE!!!". Eso mismo me pasa a mí, me identifico plenamente...
Aparecen otros personajes muy divertidos, como Aurora, la amiga de la infancia de Sara; o Greta, otra amiga; y Chuso, otro amigo más que se vuelve loco cuando encuentra en la librería el libro Si la lentejuela te falla, el glamour te estalla".
La novela no da para más... pero he pasado un rato entretenido... Y cierro con la frase de Bruno cuando está deprimido y se pone ciego de chocolate: "¡El chocolate no hace preguntas!"
miércoles, 25 de diciembre de 2019
La Casa Alemana (Annette Hess)
Llevaba tiempo viendo este libro en todas las listas y en todos los escaparates así que, cuando tuve la oportunidad, decidí leerlo.
He de decir que no me ha gustado mucho... No sé muy bien por qué pero me ha resultado lento, largo y un poco "cogido por los pelos"... Siento decirlo pero no es una de mis recomendaciones del año.
Nos situamos en 1964: La Casa Alemana es un restaurante regentado por la familia Bruhns: el matrimonio Ludwig y Edith, con sus hijas Annegret y Eva y el pequeño Stefan. Nuestra protagonista es Eva, la hija más joven que trabaja para una agencia de traducción y, por circunstancias acaba trabajando como traductora en el primer juicio de Auschwitz.
Eva va descubriendo qué es lo que pasó en realidad en los campos de concentración que era algo que se decía pero que ella nunca había pensado que pudiera haber sido real. Y descubre también cosas de su familia que hacen que se desmoronen todos sus esquemas.
No ayuda nada su novio, la verdad, Jürgen Schoorman. Es un ex estudiante de Teología que deja la carrera para trabajar en la empresa de su padre cuando este cae enfermo. Es la primera empresa de venta por catálogo y funciona de maravilla. Pero Jürgen es desagradable (o a mí me lo parece) desde que aparece por primera vez en el libro.
Por otro lado, a mí me parece que las reacciones de Eva ante cualquier circunstancia son exageradas. Cierto es que hay que verse en la situación para ver cómo reaccionaría uno... pero a mí ella me parece que sobreactúa. Vaya, que la autora hace que sobreactúe, por supuesto.
Ya he dicho más de una vez que este tema no me gusta especialmente porque ya se ha tratado de tantas maneras que algunas ya cansas (dejando claro, por supuesto, que es algo que debemos tener siempre presente para que JAMÁS vuelva a repetirse). Así que, esta novela no he dejado buen sabor de boca y creo que habiendo tanto que leer y tanto dónde elegir, no ha sido una buena opción.
Eso sí, dejo una reflexión final de Walther Schoormann, el padre de Jürgen, que es un hombre interesante: "Ser persona es difícil"
He de decir que no me ha gustado mucho... No sé muy bien por qué pero me ha resultado lento, largo y un poco "cogido por los pelos"... Siento decirlo pero no es una de mis recomendaciones del año.
Nos situamos en 1964: La Casa Alemana es un restaurante regentado por la familia Bruhns: el matrimonio Ludwig y Edith, con sus hijas Annegret y Eva y el pequeño Stefan. Nuestra protagonista es Eva, la hija más joven que trabaja para una agencia de traducción y, por circunstancias acaba trabajando como traductora en el primer juicio de Auschwitz.
Eva va descubriendo qué es lo que pasó en realidad en los campos de concentración que era algo que se decía pero que ella nunca había pensado que pudiera haber sido real. Y descubre también cosas de su familia que hacen que se desmoronen todos sus esquemas.
No ayuda nada su novio, la verdad, Jürgen Schoorman. Es un ex estudiante de Teología que deja la carrera para trabajar en la empresa de su padre cuando este cae enfermo. Es la primera empresa de venta por catálogo y funciona de maravilla. Pero Jürgen es desagradable (o a mí me lo parece) desde que aparece por primera vez en el libro.
Por otro lado, a mí me parece que las reacciones de Eva ante cualquier circunstancia son exageradas. Cierto es que hay que verse en la situación para ver cómo reaccionaría uno... pero a mí ella me parece que sobreactúa. Vaya, que la autora hace que sobreactúe, por supuesto.
Ya he dicho más de una vez que este tema no me gusta especialmente porque ya se ha tratado de tantas maneras que algunas ya cansas (dejando claro, por supuesto, que es algo que debemos tener siempre presente para que JAMÁS vuelva a repetirse). Así que, esta novela no he dejado buen sabor de boca y creo que habiendo tanto que leer y tanto dónde elegir, no ha sido una buena opción.
Eso sí, dejo una reflexión final de Walther Schoormann, el padre de Jürgen, que es un hombre interesante: "Ser persona es difícil"
El heredero (Jo Nesbo)
Esta es la primera novela que leo de este autor, pero estoy segura de que no va a ser la última... Me ha gustado mucho, la verdad.
Tiene unos personajes muy interesantes, una trama que engancha de principio a fin y un final más que sorprendente. Total, que lo tiene todo.
Nos encontramos con una trama de prisiones, policías corruptos, problemas de salud,... y sentimientos muy profundos que se trasladan al lector como si fuera él mismo el que los estuviera experimentando.
Nuestro prota es Sonny, un muchacho que está en la cárcel, con el estigma de ser el hijo de un policía corrupto, Ab Lofthus. Eso le lleva a atravesar una serie de situaciones muy complejas y termina en la cárcel siendo una especie de "chamán-mesías" (llámese como sea) que escucha a todos los presos "en confesión".
Ahí descubre que ciertas cosas que le han contado no son ciertas y decide escapar de la cárcel. Y es ahí donde empieza la aventura.
Vamos a conocer a Simon Kefas, el policía "prota", que es ex-adicto al juego, aunque sabe que su problema está ahí agazapado para volver a aparecer en cualquier momento. Y a Else, su mujer, que padece una enfermedad ocular que está haciendo que vaya a quedarse ciega... Un problema que podría solucionarse con dinero (¡qué pena!)...
También conoceremos a Kari Adel, nueva en homicidios, que va a tener que ser la compañera de Simon, sin que a ninguno de los dos les convenza mucho esta circunstancia.
Hay un personaje curioso, Arild Franck, el director adjunto de la cárcel, al que: "...a veces incluso le indignaba que la policía fuera incapaz de atraprlo a él, un corrupto dirigente de un centro penitenciario"
Y también está Martha, la muchacha responsable de un "centro" de acogida muy peculiar, al que acuden fundamentalmente drogadictos y donde acaba Sonny, aunque con un nombre falso (como casi todos los que aterrizan allí). Una muchacha entregada y luchadora con un novio intransigente y posesivo (no le soporto...) que descubre en Sonny algo de los que siempre había buscado.
Bueno, y no puedo dejar de nombrar a Pelle Granerud, el taxista... un personaje secundario pero realmente maravilloso. Explica a Sonny cómo saber si alguien te quiere: "Es la suma de todas esas pequeñas cosas que no puedes señalar con el dedo"
Es una trama compleja pero muy bien armada que te hace no poder dejar el libro y enfadarte cuando al final lo consigues terminar.
Cierro con una reflexión, como siempre. Y me parece muy interesante: "La responsabilidad de los hijos no es ser como sus padres, sino ser mejores que ellos".
Tiene unos personajes muy interesantes, una trama que engancha de principio a fin y un final más que sorprendente. Total, que lo tiene todo.
Nos encontramos con una trama de prisiones, policías corruptos, problemas de salud,... y sentimientos muy profundos que se trasladan al lector como si fuera él mismo el que los estuviera experimentando.
Nuestro prota es Sonny, un muchacho que está en la cárcel, con el estigma de ser el hijo de un policía corrupto, Ab Lofthus. Eso le lleva a atravesar una serie de situaciones muy complejas y termina en la cárcel siendo una especie de "chamán-mesías" (llámese como sea) que escucha a todos los presos "en confesión".
Ahí descubre que ciertas cosas que le han contado no son ciertas y decide escapar de la cárcel. Y es ahí donde empieza la aventura.
Vamos a conocer a Simon Kefas, el policía "prota", que es ex-adicto al juego, aunque sabe que su problema está ahí agazapado para volver a aparecer en cualquier momento. Y a Else, su mujer, que padece una enfermedad ocular que está haciendo que vaya a quedarse ciega... Un problema que podría solucionarse con dinero (¡qué pena!)...
También conoceremos a Kari Adel, nueva en homicidios, que va a tener que ser la compañera de Simon, sin que a ninguno de los dos les convenza mucho esta circunstancia.
Hay un personaje curioso, Arild Franck, el director adjunto de la cárcel, al que: "...a veces incluso le indignaba que la policía fuera incapaz de atraprlo a él, un corrupto dirigente de un centro penitenciario"
Y también está Martha, la muchacha responsable de un "centro" de acogida muy peculiar, al que acuden fundamentalmente drogadictos y donde acaba Sonny, aunque con un nombre falso (como casi todos los que aterrizan allí). Una muchacha entregada y luchadora con un novio intransigente y posesivo (no le soporto...) que descubre en Sonny algo de los que siempre había buscado.
Bueno, y no puedo dejar de nombrar a Pelle Granerud, el taxista... un personaje secundario pero realmente maravilloso. Explica a Sonny cómo saber si alguien te quiere: "Es la suma de todas esas pequeñas cosas que no puedes señalar con el dedo"
Es una trama compleja pero muy bien armada que te hace no poder dejar el libro y enfadarte cuando al final lo consigues terminar.
Cierro con una reflexión, como siempre. Y me parece muy interesante: "La responsabilidad de los hijos no es ser como sus padres, sino ser mejores que ellos".
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