Este libro fue un capricho después de escuchar al autor. Yo sabía que Peridis ya había escrito otra novela (que aún no he leído) y hace poco le escuché en la radio (mientras hacía la cena... ¡qué poco literario!) hablando de La maldición de la reina Leonor. Y no me quedó otra solución que leer el libro... No tenía otra opción.
Y he de decir que me ha gustado mucho. Solo he tenido un problema y es que he tardado demasiado en terminarlo. He estado tres semanas con él y eso es muchísimo. No ha sido por el libro, para nada: son las circunstancias... Entre salir tarde de trabajar, ir a la oficina andando, algún día que me han recogido en coche y leer poco en fin de semana por los exámenes de mis hijos... ¡ha sido un horror!
Pero... lo he conseguido, lo he pasado muy bien y he aprendido muchas cosas. Si yo tuviera buena memoria (que no es el caso) sabría muchísimo... La de cosas que se aprenden en los libros, especialmente en novelas históricas como esta.
La acción se desarrolla a finales del siglo XII - principios del XIII. Y, la de líos que tienen los unos con los otros y los otros con los unos. Nuestro foco principal está en el rey Alfonso VIII de Castilla y la reina Leonor de Plantagenet, hija de Leonor de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León (todo eso para situarnos un poco). Me ha gustado lo que dice Leonor de Aquitania sobre su hijo Ricardo: "Para tu hermano, la vida es un juego y juega a jugarse la vida"
Todo comienza porque la reina cree que no puede tener un heredero porque el rey tiene una amante, la judía Raquel. Y, nada, va a la reina y la envenena... ¡ya está! A partir de ahí... cualquier cosa
Pero en realidad la reina es una mujer muy interesante, con las ideas bastante claras. Y Alfonso VIII tampoco está mal.
Eso sí, tenían un jaleo tremendo. Por un lado, las relaciones con los otros reinos europeos, imprescindibles para mantener territorios. Por otro lado, la reconquista (la que liaron y lo que hemos tenido que estudiar todos después) que aún la tenían a medias. Y también los de casa, que por muy primos/tíos/vecinos, se tiraban los trastos a la cabeza y te vendían por un plato de lentejas, como Jacob y Esaú... ¡Vaya pandi!
Me he dejado los matrimonios concertados... ¡eso sí que es un jardín! Ahora caso a mi hija con tu hijo para que sea reina de tu reino pero tu hijo se muere y me la traigo. Si no se muere, dejo por escrito que te mato si la mata a ella para quedarse con mis tierras.... ¡Dios mío...! ¡Qué agobiante! Y las pobres criaturas, casadas para parir "como conejas" a ver si algún hijo no se moría y podían tener un heredero...
Pero, ahora llega la Iglesia que no permite matrimonios consanguíneos ("Si nos hay mas reyes locos es a causa de los bastardos") y cuando ya llevas casado no sé cuánto tiempo y has parido un equipo de baloncesto... ¡zas! te anula el matrimonio. Claro, la que se va al convento es ella porque él sigue a sus cosas y se casa con otra. Según decía el papa Celestino III, la Iglesia lo que hacía era "Esperar prudentemente, amenazar pacientemente y actuar contundentemente"
Pero el matrimonio de Leonor y Alfonso no salió del todo mal, gracias a muchas cosas, entre otras a algo que ella pensaba y que debemos poner en práctica todos: "Sabía que lo que se calla se encona como las heridas que se cierran en falso y lo que se dice se ventila y se seca como la ropa que se tiende al sol"
Hay muchas más cosas en el libro que lo hacen muy interesante. Según el propio autor: "Para mí, hacer una novela es como construir una casa para que en ella se sienta a gusto el lector, porque el que la construye se ha esmerado en organizarla adecuadamente..." Algo sabrá Peridos, que para eso es arquitecto... Y yo me he sentido así, casi dentro de los palacios o en las tiendas en la guerra, sobre todo en las Navas de Tolosa, en el año 1212 (de las pocas fechas que soy capaz de recordar...)
Voy a acabar con una reflexión de Leonor de Aquitania que me ha parecido ser un buen cierre para la reseña de un buen libro: "El odio y el rencor son un castigo para quien lo padece, en cambio el perdón y el amor sofocan la ira y ensanchan el alma. La vida está llena de traiciones y de perdones."
domingo, 2 de abril de 2017
sábado, 1 de abril de 2017
La maniobra de la tortuga (Benito Olmo)
Como casi siempre, mis razones para leer un libro son de lo más variopintas... En este caso, me gustó el título porque siempre me ha llamado la atención la maniobra de la tortuga de las legiones romanas...
Curioso porque, leyendo el prólogo, resulta que es nada más y nada menos que de César Pérez Gellida... ¡no podía ser una casualidad!
El libro me ha gustado mucho, sí, mucho.
Se trata de buscar al asesino de Clara Vidal, una chiquilla colombiana de 16 años en Cádiz. Así de simple y así de complicado, claro... Con adolescentes de por medio, con gente que cree que el dinero compra cualquier cosa y a cualquier persona, con gente que cree que cualquiera se puede tomar la justicia por su mano... Muchos ingredientes para hacer un buen guiso cuando se cocinan despacio y con cariño.
El prota, prota de la novela es el inspector Manuel Bianquetti que, con sus más de dos metros de altura no es de los que va pasando desapercibido por la vida, claro...
Mientras busca al asesino, poco a poco, vamos conociendo un poco más de su vida. Conocemos a su hija Sol y a su ex mujer, Patricia. No es hasta pasado mucho tiempo cuando nos enteramos de qué es lo qué paso para que llegara la separación, pero eso no lo voy a contar aquí, por supuesto...
Es un hombre que me ha parecido encantador (¿por qué me gustan tanto los personajes de los libros que leo...?). Y, muchas veces, tan sabio.... "...mientras se preguntaba si aquel chico había nacido ya así de tonto o se había vuelto más lerdo con el paso de los años".
Hay otro personaje interesante, Cristina, una enfermera de 37 años, con una historia de violencia de género que es la que marca la novela de principio a fin.
Quizá sea por eso por lo que se ha hecho diferente de cualquier otra novela de este tipo. El libro me habría gustado de cualquier forma, porque debo de ser adicta a la novela negra, pero este enfoque le da un valor adicional que hace que suba un escaloncito más en mi apreciación.
No me voy a alargar más porque cualquier cosa que cuente va a desvelar lo que pasa y no quiero para nada dar ninguna pista. Simplemente, hay que leerla y ya está..
Pero dejo otro pensamiento de Manuel, no de gran profundidad pero que sí me ha hecho sonreír: "No se puede fumar ne los bares y no se puede beber en la calle. Los vicios de uno en uno, por favor".
Curioso porque, leyendo el prólogo, resulta que es nada más y nada menos que de César Pérez Gellida... ¡no podía ser una casualidad!
El libro me ha gustado mucho, sí, mucho.
Se trata de buscar al asesino de Clara Vidal, una chiquilla colombiana de 16 años en Cádiz. Así de simple y así de complicado, claro... Con adolescentes de por medio, con gente que cree que el dinero compra cualquier cosa y a cualquier persona, con gente que cree que cualquiera se puede tomar la justicia por su mano... Muchos ingredientes para hacer un buen guiso cuando se cocinan despacio y con cariño.
El prota, prota de la novela es el inspector Manuel Bianquetti que, con sus más de dos metros de altura no es de los que va pasando desapercibido por la vida, claro...
Mientras busca al asesino, poco a poco, vamos conociendo un poco más de su vida. Conocemos a su hija Sol y a su ex mujer, Patricia. No es hasta pasado mucho tiempo cuando nos enteramos de qué es lo qué paso para que llegara la separación, pero eso no lo voy a contar aquí, por supuesto...
Es un hombre que me ha parecido encantador (¿por qué me gustan tanto los personajes de los libros que leo...?). Y, muchas veces, tan sabio.... "...mientras se preguntaba si aquel chico había nacido ya así de tonto o se había vuelto más lerdo con el paso de los años".
Hay otro personaje interesante, Cristina, una enfermera de 37 años, con una historia de violencia de género que es la que marca la novela de principio a fin.
Quizá sea por eso por lo que se ha hecho diferente de cualquier otra novela de este tipo. El libro me habría gustado de cualquier forma, porque debo de ser adicta a la novela negra, pero este enfoque le da un valor adicional que hace que suba un escaloncito más en mi apreciación.
No me voy a alargar más porque cualquier cosa que cuente va a desvelar lo que pasa y no quiero para nada dar ninguna pista. Simplemente, hay que leerla y ya está..
Pero dejo otro pensamiento de Manuel, no de gran profundidad pero que sí me ha hecho sonreír: "No se puede fumar ne los bares y no se puede beber en la calle. Los vicios de uno en uno, por favor".
El cazador de la oscuridad (Donato Carrisi)
Este es uno de tantos libros que leo por casualidad porque siempre llego tarde a hacer mi pedido de Círculo de Lectores. Tengo loco a mi pobre agente porque siempre se lo pido tarde y elijo, casi, casi el primero que veo...
Y con este acerté...
Se trata de un "thriller eclesiástico" (denominación que creo que me he inventado yo) y a mí eso me encanta...
Nuestro prota es Marcus, un penitenciario, acompañado por Clemente, Sandra Vega y... Battista Erriaga.
En realidad, la trama se desarrolla en Roma donde hay que resolver una serie de crímenes que comete un asesino en serie. Hasta ahí ya sería muy interesante porque no es nada sencillo pero, por detrás, hay una lucha entre el bien y el mal que sobrevuela toda la novela que es, o ha sido para mí, fascinante. "El mal no es una idea abstracta. El mal es una dimensión"
¿Por qué he dicho que Marcus es un penitenciario? Porque a mí me sorprendió y luego nos lo explica el autor en la novela: "Existen algunas categorías de crímenes que llaman la atención de la Iglesia. Se diferencian porque contienen una anomalía. Durante siglos, esa anomalía ha recibido diversas definiciones: mal absoluto, pecado mortal, diablo. Pero no son más que tentativas imperfectas de denominar algo que es inexplicable: la recóndita maldad de la naturaleza humana. Desde siempre, la Iglesia busca los crímenes con esta característica, lo analiza, los clasifica. Para hacerlo, se sirve de una categoría especial de sacerdotes: los penitenciarios, loa cazadores de la oscuridad"
Y ahí entra Marcus, un sacerdote con un pasado "peculiar" y un presente lleno de dudas, con una fe profunda y una capacidad de ver un poco más allá. Y todo eso le hace un personaje maravilloso (al menos para mí, por supuesto)
Clemente, su "supervisor" es otro personaje interesante que deja muchas perlas a lo largo de la historia... "Bien y mal nunca son categorías definidas. A menudo es necesario decidir qué es lo uno y qué es lo otro. El juicio depende de nosotros".
No pienso contar nada de la novela porque es sorprendente, pero sí que cuenta cosas muy curiosas sobre Roma y en especial, las leyendas del Coliseo, que dicen que podría ser un templo diabólico donde se reunían sectas satánicas y se llamaría así por "Colis eum?" (¿lo adoras?)... Se pone la carne de gallina.
Otra de las cosas que me han hecho abrir los ojos hasta que casi se me salían de las órbitas es el Instituto Hamelin, donde llevan a niños que han cometido crímenes... Escalofriante. Hay que leerlo pero hay tres niños, los "niños de viento" que arrojaban piedras desde un puente a los coches que circulaban por debajo. Me ha hecho sentir fatal porque una profesora mía de Geografía de 2ª BUP (ya ha llovido...), la señorita Laura, vio como fallecía así su hermano, su cuñada y creo recordar que uno de sus sobrinos... Recuerdo cuando nos enteramos, siendo unas crías, que no podíamos pensar que nadie hiciera eso por hacerlo, por diversión... Han pasado unos 35 años desde entonces, y aún sigo sin poder comprenderlo...
No me quiero alargar más, pero la novela merece la pena y mucho. Se pasa un rato fantástico y da para muchas reflexiones posteriores. No se puede dejar de prestar atención a la charla, casi al final, con Sandra, en relación con la necesidad de que siga habiendo parte de maldad en el mundo...Intreresante.
Y cierro con una frase que apunté en grande mientras lo leía... Ayer vi que una buena amiga, Maribel, ha cambiado su foto de Whatsapp y ahora pone "La vida debería ser amarilla: AMAR-Y-YA" (a ella le va como anillo al dedo, porque su color es el amarillo y porque derrocha amor allá por donde va...). Y me ha venido ahora a la mente cuando iba a escribir la frase...
"La manera de capturar a una persona mala es saber cómo ama"
Y con este acerté...
Se trata de un "thriller eclesiástico" (denominación que creo que me he inventado yo) y a mí eso me encanta...
Nuestro prota es Marcus, un penitenciario, acompañado por Clemente, Sandra Vega y... Battista Erriaga.
En realidad, la trama se desarrolla en Roma donde hay que resolver una serie de crímenes que comete un asesino en serie. Hasta ahí ya sería muy interesante porque no es nada sencillo pero, por detrás, hay una lucha entre el bien y el mal que sobrevuela toda la novela que es, o ha sido para mí, fascinante. "El mal no es una idea abstracta. El mal es una dimensión"
¿Por qué he dicho que Marcus es un penitenciario? Porque a mí me sorprendió y luego nos lo explica el autor en la novela: "Existen algunas categorías de crímenes que llaman la atención de la Iglesia. Se diferencian porque contienen una anomalía. Durante siglos, esa anomalía ha recibido diversas definiciones: mal absoluto, pecado mortal, diablo. Pero no son más que tentativas imperfectas de denominar algo que es inexplicable: la recóndita maldad de la naturaleza humana. Desde siempre, la Iglesia busca los crímenes con esta característica, lo analiza, los clasifica. Para hacerlo, se sirve de una categoría especial de sacerdotes: los penitenciarios, loa cazadores de la oscuridad"
Y ahí entra Marcus, un sacerdote con un pasado "peculiar" y un presente lleno de dudas, con una fe profunda y una capacidad de ver un poco más allá. Y todo eso le hace un personaje maravilloso (al menos para mí, por supuesto)
Clemente, su "supervisor" es otro personaje interesante que deja muchas perlas a lo largo de la historia... "Bien y mal nunca son categorías definidas. A menudo es necesario decidir qué es lo uno y qué es lo otro. El juicio depende de nosotros".
No pienso contar nada de la novela porque es sorprendente, pero sí que cuenta cosas muy curiosas sobre Roma y en especial, las leyendas del Coliseo, que dicen que podría ser un templo diabólico donde se reunían sectas satánicas y se llamaría así por "Colis eum?" (¿lo adoras?)... Se pone la carne de gallina.
Otra de las cosas que me han hecho abrir los ojos hasta que casi se me salían de las órbitas es el Instituto Hamelin, donde llevan a niños que han cometido crímenes... Escalofriante. Hay que leerlo pero hay tres niños, los "niños de viento" que arrojaban piedras desde un puente a los coches que circulaban por debajo. Me ha hecho sentir fatal porque una profesora mía de Geografía de 2ª BUP (ya ha llovido...), la señorita Laura, vio como fallecía así su hermano, su cuñada y creo recordar que uno de sus sobrinos... Recuerdo cuando nos enteramos, siendo unas crías, que no podíamos pensar que nadie hiciera eso por hacerlo, por diversión... Han pasado unos 35 años desde entonces, y aún sigo sin poder comprenderlo...
No me quiero alargar más, pero la novela merece la pena y mucho. Se pasa un rato fantástico y da para muchas reflexiones posteriores. No se puede dejar de prestar atención a la charla, casi al final, con Sandra, en relación con la necesidad de que siga habiendo parte de maldad en el mundo...Intreresante.
Y cierro con una frase que apunté en grande mientras lo leía... Ayer vi que una buena amiga, Maribel, ha cambiado su foto de Whatsapp y ahora pone "La vida debería ser amarilla: AMAR-Y-YA" (a ella le va como anillo al dedo, porque su color es el amarillo y porque derrocha amor allá por donde va...). Y me ha venido ahora a la mente cuando iba a escribir la frase...
"La manera de capturar a una persona mala es saber cómo ama"
domingo, 26 de marzo de 2017
Khïmera (César Pérez Gellida)
Aunque aún o he leído mucho de este autor, soy ya una fan incondicional.. Así que, cuando me encontré con este libro, no lo pude dejar pasar....
En el prólogo, de Norberto López Amado, ya se nos dice que "Khimera es una advertencia no velada". A partir de ahí, uno lee el libro con otra visión y da un poco de miedo, de verdad, que sea una advertencia velada...
Lo primero, no quiero desvelar nada de nada porque esto hay que leerlo y no perdérselo. Y no es fácil porque cuando uno trata de hacer una reseña (aunque sea sin pretensiones, como las mías) es muy complicado que no se nos escape nada...
La acción nos sitúa en 2054. Sí el futuro pero,,, no tan lejano... Acaba de termina la Guerra de Devastación Total y la situación del mundo ha cambiado radicalmente. Fueron "treinta y ocho meses de devastación en lo que el ser humano dejó de ser humano y estuvo muy cerca de dejar de ser".
Todo el poder está en manos de la Asamblea y las corporaciones, pero Khimera se les escapa de su control.
Y flota sobre todo el libro la leyenda del bogatyr... "Alude a los caballeros medievales que protagonizaban las bylinas, poemas épicos, cuentos de la mitología tradicional de los pueblos eslavos. Hombres vigorosos de espíritu indomable y fuerza descomunal, dotados con capacidades extraordinarias como la magia o la nigromancia y movidos por grandes valores morales."
La novela está muy bien organizada. Al principio nos presenta el autor a todos los personajes distribuidos como si de una orquesta se tratara. Posteriormente la trama se desarrolla en cuatro movimientos...
Vamos pasando de un escenario a otro, de un momento a otro... Todo de una forma muy dinámica y muy clara, sin dejar cabos sueltos.
Y lo más interesante es que todos sabemos que es una novela pero... ¿podría ser realidad? Es todo tan verosímil que uno no puede evitar plantearse que podría ser cierto... Y eso, a mí por lo menos, me pone la carne de gallina...
Un sociedad creada en torno a un material puntero, el grafeno (que no es ficticio), una sociedad en la que se separan los habitantes en ciudadanos, pobladores, moradores y duendes, dependiendo de su estatus, una sociedad en la que se "cultivan" cerebros para poder trasplantarlos... Uffffffffff, ¡qué frío me está entrando....!
En el caso de los pobladores o "abejas", que vivían en las colmenas, "el primer día de mes se celebraba un sorteo en el que se elegían las mujeres habilitadas para quedarse embarazadas"....
El trabajo de documentación del autor es espectacular porque, a pesar de lo que se puede pensar en algún momento, en la novela no lagunas. Y hay muchas cosas interesantes que aprender.
Por ejemplo, he conocido a la geosmina, que es la sustancia que hace que huela a tierra mojada... Tengo que investigar un poco más porque cuando hay tormenta el olor a tierra mojada lo produce el ozono... Pero en fin, he tenido que echar un vistazo a ver qué era la geosmina.
Y he conocido a la Acmella oleracea, la flor de Sichuan. Al parecer, en la concentración apropiada y con un poco de toxina de fugu produce la parálisis total del sistema nervioso sin pérdida de conciencia. Y es lo que usaban los médicos chinos para anestesiar a los pacientes durante las intervenciones quirúrgicas.
Hay muchos personajes muy interesantes, mucho... Pero hay uno que no me cae especialmente bien pero que tiene unas reflexiones maravillosas. Se trata de Kai-Xi Chengwu, el Señor de Asia. Su organización se llama Tião, que significa ganzúa, porque ninguna puerta está cerrrada para ellos, Esto es para que nos pongamos en situación y nos demos cuenta de que es un hombre "peculiar". Pero tiene cosas que me han hecho pensar: "Larga es la noche para el que yace despierto; larga es la distancia para el que camina exhausto".
Voy a cerrar ya porque me estoy alargando muchísimo. Pero es que el libro da juego para esto y para mucho más. La lástima es que no soy capaz de transmitirlo mejor. Recomiendo que se lea con calma y sin prejuicios. Y sin miedo, por supuesto. El miedo viene después...
Termino con otra reflexión de Kai-Xi: "Una piedra arrojada a un estanque provoca ondas en el agua, independientemente de cuál sea su tamaño, y cada uno es responsable de las que tira a su propio estanque."
En el prólogo, de Norberto López Amado, ya se nos dice que "Khimera es una advertencia no velada". A partir de ahí, uno lee el libro con otra visión y da un poco de miedo, de verdad, que sea una advertencia velada...
Lo primero, no quiero desvelar nada de nada porque esto hay que leerlo y no perdérselo. Y no es fácil porque cuando uno trata de hacer una reseña (aunque sea sin pretensiones, como las mías) es muy complicado que no se nos escape nada...
La acción nos sitúa en 2054. Sí el futuro pero,,, no tan lejano... Acaba de termina la Guerra de Devastación Total y la situación del mundo ha cambiado radicalmente. Fueron "treinta y ocho meses de devastación en lo que el ser humano dejó de ser humano y estuvo muy cerca de dejar de ser".
Todo el poder está en manos de la Asamblea y las corporaciones, pero Khimera se les escapa de su control.
Y flota sobre todo el libro la leyenda del bogatyr... "Alude a los caballeros medievales que protagonizaban las bylinas, poemas épicos, cuentos de la mitología tradicional de los pueblos eslavos. Hombres vigorosos de espíritu indomable y fuerza descomunal, dotados con capacidades extraordinarias como la magia o la nigromancia y movidos por grandes valores morales."
La novela está muy bien organizada. Al principio nos presenta el autor a todos los personajes distribuidos como si de una orquesta se tratara. Posteriormente la trama se desarrolla en cuatro movimientos...
Vamos pasando de un escenario a otro, de un momento a otro... Todo de una forma muy dinámica y muy clara, sin dejar cabos sueltos.
Y lo más interesante es que todos sabemos que es una novela pero... ¿podría ser realidad? Es todo tan verosímil que uno no puede evitar plantearse que podría ser cierto... Y eso, a mí por lo menos, me pone la carne de gallina...
Un sociedad creada en torno a un material puntero, el grafeno (que no es ficticio), una sociedad en la que se separan los habitantes en ciudadanos, pobladores, moradores y duendes, dependiendo de su estatus, una sociedad en la que se "cultivan" cerebros para poder trasplantarlos... Uffffffffff, ¡qué frío me está entrando....!
En el caso de los pobladores o "abejas", que vivían en las colmenas, "el primer día de mes se celebraba un sorteo en el que se elegían las mujeres habilitadas para quedarse embarazadas"....
El trabajo de documentación del autor es espectacular porque, a pesar de lo que se puede pensar en algún momento, en la novela no lagunas. Y hay muchas cosas interesantes que aprender.
Por ejemplo, he conocido a la geosmina, que es la sustancia que hace que huela a tierra mojada... Tengo que investigar un poco más porque cuando hay tormenta el olor a tierra mojada lo produce el ozono... Pero en fin, he tenido que echar un vistazo a ver qué era la geosmina.
Y he conocido a la Acmella oleracea, la flor de Sichuan. Al parecer, en la concentración apropiada y con un poco de toxina de fugu produce la parálisis total del sistema nervioso sin pérdida de conciencia. Y es lo que usaban los médicos chinos para anestesiar a los pacientes durante las intervenciones quirúrgicas.
Hay muchos personajes muy interesantes, mucho... Pero hay uno que no me cae especialmente bien pero que tiene unas reflexiones maravillosas. Se trata de Kai-Xi Chengwu, el Señor de Asia. Su organización se llama Tião, que significa ganzúa, porque ninguna puerta está cerrrada para ellos, Esto es para que nos pongamos en situación y nos demos cuenta de que es un hombre "peculiar". Pero tiene cosas que me han hecho pensar: "Larga es la noche para el que yace despierto; larga es la distancia para el que camina exhausto".
Voy a cerrar ya porque me estoy alargando muchísimo. Pero es que el libro da juego para esto y para mucho más. La lástima es que no soy capaz de transmitirlo mejor. Recomiendo que se lea con calma y sin prejuicios. Y sin miedo, por supuesto. El miedo viene después...
Termino con otra reflexión de Kai-Xi: "Una piedra arrojada a un estanque provoca ondas en el agua, independientemente de cuál sea su tamaño, y cada uno es responsable de las que tira a su propio estanque."
sábado, 11 de febrero de 2017
Una detective inesperada (Kerry Greenwood)
Después de saborear el libro anterior, quería algo muy ligerito y, por el título, me pareció que este era una buena opción.
Y... no estuvo mal.
Lo cierto es que me he entretenido leyéndolo pero no puedo decir que haya dejado en mí un recuerdo imborrable, la verdad.
Nos situamos en los años 20 del siglo XX... que ya nos estamos acercando a los del siglo XXI.. ¡cómo pasa el tiempo!
Nuestra prota es Phryne Fisher, una chiquilla de la alta sociedad londinense que había nacido y vivido en Australia cuando era una cría, con muchos menos medios de los que tiene ahora.
Lo de su nombre es para dejarlo aquí por escrito: "Su padre había elegido para ella el nombre de Psique. Por desgracia, en el momento del bautizo no estaba en sus cabales por culpa de la larga noche que había pasado en el club. Cuando le preguntaron el nombre de la niña se puso a rebuscar entre los restos de su educación clásica y se le vino a la cabeza Friné. Así que en vez de la ninfa Psique, Phryne fue Friné. la cortesana griega".
En definitiva a nuestra prota la mandan a Melbourne a investigar qué pasa con Lydia Andrews, hija de un coronel con el que coincide en una fiesta.
Está entretenido, habla de maltrato, de drogadicción, de explotación... Todo bien tratado con mucho humor e ironía alrededor, lo que le quita mucho hierro (y no me parece nada mal)
La prota es pija que se cae... "fumaba cigarrillos negros rusos con la boquilla dorada. No sabían muy bien, pero la elegancia exige sacrificio".... Y así funciona para todo. Con decir que sus tarjetas de visita eran de color nata para montar"... Sobran más palabras.
Hay mucho enredo por todas partes y muchos personajes, unos mejores y otros peores. Pero, si me tengo que quedar con uno es con la Sra. MacMillan. Es la más comprometida de todos y trabaja sin parar en un hospital de mujeres. Es curioso porque en un principio no dejaban ejercer a las mujeres como médicos. No podían pasar de enfermeras o comadronas... No es que eso sea malo, por supuestísimo, pero... ¡qué haría la medicina de hoy sin las mujeres!
No me queda mucho más que decir... Lo he leído cómodamente pero no va a ser el libro que más recomiende...
Por no encontrar, ni he encontrado citas para reflexionar pero dejo algo que nos hace ver un poco más claro cóno es nuestra prota y cómo se desarrolla la novela: "Se habría ruborizado si hubiera tenido la costumbre, pero como no la tenía no se ruborizó."
Y... no estuvo mal.
Lo cierto es que me he entretenido leyéndolo pero no puedo decir que haya dejado en mí un recuerdo imborrable, la verdad.
Nos situamos en los años 20 del siglo XX... que ya nos estamos acercando a los del siglo XXI.. ¡cómo pasa el tiempo!
Nuestra prota es Phryne Fisher, una chiquilla de la alta sociedad londinense que había nacido y vivido en Australia cuando era una cría, con muchos menos medios de los que tiene ahora.
Lo de su nombre es para dejarlo aquí por escrito: "Su padre había elegido para ella el nombre de Psique. Por desgracia, en el momento del bautizo no estaba en sus cabales por culpa de la larga noche que había pasado en el club. Cuando le preguntaron el nombre de la niña se puso a rebuscar entre los restos de su educación clásica y se le vino a la cabeza Friné. Así que en vez de la ninfa Psique, Phryne fue Friné. la cortesana griega".
En definitiva a nuestra prota la mandan a Melbourne a investigar qué pasa con Lydia Andrews, hija de un coronel con el que coincide en una fiesta.
Está entretenido, habla de maltrato, de drogadicción, de explotación... Todo bien tratado con mucho humor e ironía alrededor, lo que le quita mucho hierro (y no me parece nada mal)
La prota es pija que se cae... "fumaba cigarrillos negros rusos con la boquilla dorada. No sabían muy bien, pero la elegancia exige sacrificio".... Y así funciona para todo. Con decir que sus tarjetas de visita eran de color nata para montar"... Sobran más palabras.
Hay mucho enredo por todas partes y muchos personajes, unos mejores y otros peores. Pero, si me tengo que quedar con uno es con la Sra. MacMillan. Es la más comprometida de todos y trabaja sin parar en un hospital de mujeres. Es curioso porque en un principio no dejaban ejercer a las mujeres como médicos. No podían pasar de enfermeras o comadronas... No es que eso sea malo, por supuestísimo, pero... ¡qué haría la medicina de hoy sin las mujeres!
No me queda mucho más que decir... Lo he leído cómodamente pero no va a ser el libro que más recomiende...
Por no encontrar, ni he encontrado citas para reflexionar pero dejo algo que nos hace ver un poco más claro cóno es nuestra prota y cómo se desarrolla la novela: "Se habría ruborizado si hubiera tenido la costumbre, pero como no la tenía no se ruborizó."
jueves, 9 de febrero de 2017
El asesinato de Sócrates (Marcos Chicot)
Otro libro que nos trajeron los Reyes... ¡qué bien nos debimos portar el año pasado!...
Al igual que no me fío de los premios Planeta, mucho menos me fío de los finalistas pero... yo ya había leído otro libro de este autor, El asesinato de Sócrates y me gustó muchísimo. Eso sí, hay que ver este chico, qué fijación tiene con los asesinatos...
Vayamos al grano: me ha encantado. Y me ha encantado mucho rato porque es muy, muy largo... Pero no se hace pesado, para nada.
Se aprenden muchísimas cosas. Al final el autor dice algo en la "Carta a mis lectores", con lo que estoy muy de acuerdo: "Como lector me gusta que los libros no desaparezcan de mi cabeza cuando cierro la última página, quiero que me sirvan para aprender algo además de entretenerme." A mí me pasa exactamente igual y con este se han cubierto mis expectativas.
Hay muchísimos personajes, históricos y ficticios y, sobre todo, muchas guerras... Hay que ver... ¡qué afición por pegarse! Y todo el libro diciendo que van a alcanzar la paz y nada, que no hay manera...
Por supuesto, Perseo, Eurímaco, Casandra, Deyanira, Eurípides, Calícrates... Todos estos (y muchos otros), me han caído muy bien. Y Aristón me ha caído muy mal, como supongo que quería el autor.
Pero nuestro gran protagonista es Sócrates, por supuestísimo. A mí siempre me ha llamdo la atención este filósofo. Lo cierto es que solo he estudiado Filosofía en COU. Lo poquito más que sé es de lo que he ido leyendo aunque sí es algo que podría estudiar por capricho porque me llama la atención.
Y Sócrates es algo especial. Claro que el libro este tiene truco porque pasa como cuando uno ve o lee Titanic: vamos a ver, a quién queremos engañar... el final nos lo sabemos todos... El Titanic se hundió tras colisionar con un iceberg y Sócrates fue condenado a morir ingiriendo cicuta. Es así y listo.
Por eso el título me resultó tan llamativo...
Claro que lo mejor del libro es ir "enamorándose" de Sócrates poquito a poco. He entrecomillado "enamorándose" porque cada vez me ha ido gustando más y cada vez me he ido dando más cuenta de que necesitaríamos muchos hombres como Sócratres dando la lata por aquí. Si volviera a nacer se moriría de un infarto... ¡pobre!
Por un lado "se consideraba a sí mismo un filósofo, alguien que quiere saber, y no un sabio, alguien que ya posee el conocimiento".
De acuerdo con la Enciclopedia Universal, citada por el propio autor en el libro: "De este modo, la ironía socrática servía para demostrar la ignorancia de quienes pretendían ser sabios, y la mayéutica servía para que quienes se considerabaa ignorantes alcanzaran el conocimiento mediante conclusiones propias."
Casandra es la hija de Eurípides, que en un momento dado nos cuenta una historia estupenda: "Había un hombre que dirigía ditirambos, llamado Tespis, al que Pisístrato llamó para que viniera a Atenas. Un día, mientras los espectadores contemplaban el coro cantando y bailando como es habitual en los ditirambos, Tespis los sorprendió con una novedad extraordinaria: se pudo una máscara y comenzó a hablar con el coro. En ese preciso momento, con ese diálogo entre el coro y Tespis comop primer actor de la historia, nació el teatro."
Y, claro, aparece otro personaje maravilloso, aunque aparece ya muy avanzada la historia pero todos sabemos el peso que va a tener: "Es cierto que se llama Aristocles, pero debido a su ancha espalda su profesor de gimnasia le puso un apodo por el que todo el mundo le conoce ahora". ¿Y cuál era ese apodo? Platón...
Podría seguir y seguir... Hay muchísimas cosas que me han hecho reflexioanr. Y sí, ya sé que la historia de la novela va contando otras cosas, sé que no he contado nada de Perseo, de Casandra y su boda con Ificles, de la peste... Pero es que Sócrates me ha obnubilado...
Tengo que dejar otra cosa por escrito, algo que deberíamos publicar en el B.O.E. a ver si alguno nos dábamos cuenta...: "Muchos atenienses habían escuchado a Sócrates decir en público que la experiencia y la capacidad son los criterios por los que escogemos a un médico para que nos sane o a un general para ponerlo al mando del ejército, y que del mismo modo deberíamos elegir para el gobierno a los hombres más capaces de gobernar". Yo lo dejo caer... a mí me parece que esto no lo estamos haciendo así pero...
Y termino ya, que si no me alargo tremendamente. Pero acabo con una reflexión de Sócrates (¡claro!) cerca ya de su final: "Todo hombre debe ocupar con valor el puesto que le ha correspondido. Además los hombres pertenecemos a nuestros creadores, por lo que quitarnos la vida sería disponer de algo que no nos pertenece. Actuar contra la vida propia es atentar de un modo inadmisible contra los sagrados lazos que nos unen con los dioses, con los demás hombres y con nosotros mismo"
Al igual que no me fío de los premios Planeta, mucho menos me fío de los finalistas pero... yo ya había leído otro libro de este autor, El asesinato de Sócrates y me gustó muchísimo. Eso sí, hay que ver este chico, qué fijación tiene con los asesinatos...
Vayamos al grano: me ha encantado. Y me ha encantado mucho rato porque es muy, muy largo... Pero no se hace pesado, para nada.
Se aprenden muchísimas cosas. Al final el autor dice algo en la "Carta a mis lectores", con lo que estoy muy de acuerdo: "Como lector me gusta que los libros no desaparezcan de mi cabeza cuando cierro la última página, quiero que me sirvan para aprender algo además de entretenerme." A mí me pasa exactamente igual y con este se han cubierto mis expectativas.
Hay muchísimos personajes, históricos y ficticios y, sobre todo, muchas guerras... Hay que ver... ¡qué afición por pegarse! Y todo el libro diciendo que van a alcanzar la paz y nada, que no hay manera...
Por supuesto, Perseo, Eurímaco, Casandra, Deyanira, Eurípides, Calícrates... Todos estos (y muchos otros), me han caído muy bien. Y Aristón me ha caído muy mal, como supongo que quería el autor.
Pero nuestro gran protagonista es Sócrates, por supuestísimo. A mí siempre me ha llamdo la atención este filósofo. Lo cierto es que solo he estudiado Filosofía en COU. Lo poquito más que sé es de lo que he ido leyendo aunque sí es algo que podría estudiar por capricho porque me llama la atención.
Y Sócrates es algo especial. Claro que el libro este tiene truco porque pasa como cuando uno ve o lee Titanic: vamos a ver, a quién queremos engañar... el final nos lo sabemos todos... El Titanic se hundió tras colisionar con un iceberg y Sócrates fue condenado a morir ingiriendo cicuta. Es así y listo.
Por eso el título me resultó tan llamativo...
Claro que lo mejor del libro es ir "enamorándose" de Sócrates poquito a poco. He entrecomillado "enamorándose" porque cada vez me ha ido gustando más y cada vez me he ido dando más cuenta de que necesitaríamos muchos hombres como Sócratres dando la lata por aquí. Si volviera a nacer se moriría de un infarto... ¡pobre!
Por un lado "se consideraba a sí mismo un filósofo, alguien que quiere saber, y no un sabio, alguien que ya posee el conocimiento".
De acuerdo con la Enciclopedia Universal, citada por el propio autor en el libro: "De este modo, la ironía socrática servía para demostrar la ignorancia de quienes pretendían ser sabios, y la mayéutica servía para que quienes se considerabaa ignorantes alcanzaran el conocimiento mediante conclusiones propias."
Casandra es la hija de Eurípides, que en un momento dado nos cuenta una historia estupenda: "Había un hombre que dirigía ditirambos, llamado Tespis, al que Pisístrato llamó para que viniera a Atenas. Un día, mientras los espectadores contemplaban el coro cantando y bailando como es habitual en los ditirambos, Tespis los sorprendió con una novedad extraordinaria: se pudo una máscara y comenzó a hablar con el coro. En ese preciso momento, con ese diálogo entre el coro y Tespis comop primer actor de la historia, nació el teatro."
Y, claro, aparece otro personaje maravilloso, aunque aparece ya muy avanzada la historia pero todos sabemos el peso que va a tener: "Es cierto que se llama Aristocles, pero debido a su ancha espalda su profesor de gimnasia le puso un apodo por el que todo el mundo le conoce ahora". ¿Y cuál era ese apodo? Platón...
Podría seguir y seguir... Hay muchísimas cosas que me han hecho reflexioanr. Y sí, ya sé que la historia de la novela va contando otras cosas, sé que no he contado nada de Perseo, de Casandra y su boda con Ificles, de la peste... Pero es que Sócrates me ha obnubilado...
Tengo que dejar otra cosa por escrito, algo que deberíamos publicar en el B.O.E. a ver si alguno nos dábamos cuenta...: "Muchos atenienses habían escuchado a Sócrates decir en público que la experiencia y la capacidad son los criterios por los que escogemos a un médico para que nos sane o a un general para ponerlo al mando del ejército, y que del mismo modo deberíamos elegir para el gobierno a los hombres más capaces de gobernar". Yo lo dejo caer... a mí me parece que esto no lo estamos haciendo así pero...
Y termino ya, que si no me alargo tremendamente. Pero acabo con una reflexión de Sócrates (¡claro!) cerca ya de su final: "Todo hombre debe ocupar con valor el puesto que le ha correspondido. Además los hombres pertenecemos a nuestros creadores, por lo que quitarnos la vida sería disponer de algo que no nos pertenece. Actuar contra la vida propia es atentar de un modo inadmisible contra los sagrados lazos que nos unen con los dioses, con los demás hombres y con nosotros mismo"
domingo, 22 de enero de 2017
Falcó (Arturo Pérez-Reverte)
Este libro también lo pedimos a los Reyes. En este caso fue mi marido pero, como él aún no lo podía leer porque está leyendo otra cosa por el momento, no lo íbamos a dejar ahí, el pobre, en la librería, cerrado... así que he tenido que leerlo yo...
Iba predispuesta a que me gustara, por supuesto, pero me ha sorprendido, la verdad.
Nos sitúa al poco de empezar la Guerra Civil española, cuan aún algunos confiaban en que fuera durar muy poco (ambos bandos creían que lo tenían hecho, como quien dice) y nos encontramos con Lorenzo Falcó, nuestro prota.
Y, como era de esperar, el personaje me ha encantado... Es un espía, donjuan de libro, sin creencias de ningún tipo, con sus propios principios...
Y la novela nos lleva a conocer un poco cómo iban funcionando las cosas por entonces: quién estaba con quién, las lealtades falsas que iban apareciendo, los objetivos futuros... Y también nos deja ver un poco cómo vivía la gente "corriente" que sufría una guerra con su vecino de lado o lo que es peor, con su propio hermano o su propio primo.
Lo cierto es que el tema está ya un poco manido. Se ha escrito de la Guerra Civil del derecho y del revés. Los que escriben sobre un bando, por increíble que parezca, aún se quedan sin los lectores cuyas familias pertenecieron al otro. Y al revés... Y eso es algo que yo no puedo entender.
Pero en esta novela, está tratado desde otro ángulo, desde el punto de vista de Falcó... Y es una visión diferente. (O eso me ha parecido a mí, claro...)
Ya he dicho que Falcó me encanta. Le conocemos con 37 años: "...rasurado impecable a navaja, patillas recortadas en el punto exacto, los ojos grises que se contemplaban a sí mismos, como al resto del mundo, con tranquila e irónica melancolía. Una mujer los había definido en una ocasión (...) como ojos de buen chico al que le habían ido mal las cosas en el colegio."
Su jefe, el Almirante es otro personaje a tener muy en cuenta. Pertenecen al SNIO, Servicio Nacional de Información y Operaciones. En concreto al grupo Lucero, "un reducido equipo de élite, hombre y mujeres, que enjerga de los servicios secretos locales, era conocido como Grupo de Asuntos Sucios".
Les encargan librerar a José Antonio de la cárcel de Alicante. Falcó tiene desplazarse allí, conocer a los que le pueden echar un cable y coordinar la operación. [Ojo, que la historia es la historia y todos sabíamos si la operación iba a tener éxito o no...]
Y allí conoce a los hermanos Ginés y Cari y a Eva, otro personaje muy interesante.
No puedo dar muchos más datos porque el espionaje no permite que se cuente mucho puesto que corremos el riesgo de desvelar demasiado... Pero sí puedo explicar alguna de las máximas de Falcó, que no son ninguna tontería.
Por un lado, le marca el "código del escorpión" de su instructor rumano Niko: "Mira despacio, pica rápido y vete más rápido todavía"
Y un principio militar interesante: "Prepárate para la hipótesis más probable, pero adopta la seguridad según la hipótesis más peligrosa". Esto se puede utilizar en cualquier momento, la verdad.
Y luego, aparece Eva para dejarle muy claro algo que él conoce un poco vagamente: Turpe est in re militari dicere non putaram" (en asuntos de guerra es vergonzoso decir: no lo había pensado). La frase es muy interesante pero lo mejor es que es de Escipión... ¡uno de mis personajes favoritos!
Hay otro párrafo en el libro que he remarcado porque creo que sigue siendo verdad a pesar de la igualdad entre hombres y mujeres que es cada día más real y que no tiene nada que ver con la situación de la época en la que se desarrolla la novela: "Eran los viejos instintos lo que siempre, por encima de toda razón, acababan interfiriendo de modo peligroso. Daba igual que el móvil fuese la vanidad, el impulso dominador o protector o incluso sentimientos más nobles, como el afecto, la humanidad o el amor. Puestos en situaciones extremas junto a mujeres, la mayor parte de los hombres no era capaz de sustraerse al impulso básico de protegerlas. Y esos los volvía descuidados. Vulnerables."
Cierro ya, que me estoy alargando muchísimo. Y termino con una frase de Falcó, por supuesto, que me he hecho pensar: "Solo dispongo de una vida, dijo. Un breve momento entre dos noches. Y el mundo es una aventura formidable que no estoy dispuesto a perderme." Interesante filosofía.
Iba predispuesta a que me gustara, por supuesto, pero me ha sorprendido, la verdad.
Nos sitúa al poco de empezar la Guerra Civil española, cuan aún algunos confiaban en que fuera durar muy poco (ambos bandos creían que lo tenían hecho, como quien dice) y nos encontramos con Lorenzo Falcó, nuestro prota.
Y, como era de esperar, el personaje me ha encantado... Es un espía, donjuan de libro, sin creencias de ningún tipo, con sus propios principios...
Y la novela nos lleva a conocer un poco cómo iban funcionando las cosas por entonces: quién estaba con quién, las lealtades falsas que iban apareciendo, los objetivos futuros... Y también nos deja ver un poco cómo vivía la gente "corriente" que sufría una guerra con su vecino de lado o lo que es peor, con su propio hermano o su propio primo.
Lo cierto es que el tema está ya un poco manido. Se ha escrito de la Guerra Civil del derecho y del revés. Los que escriben sobre un bando, por increíble que parezca, aún se quedan sin los lectores cuyas familias pertenecieron al otro. Y al revés... Y eso es algo que yo no puedo entender.
Pero en esta novela, está tratado desde otro ángulo, desde el punto de vista de Falcó... Y es una visión diferente. (O eso me ha parecido a mí, claro...)
Ya he dicho que Falcó me encanta. Le conocemos con 37 años: "...rasurado impecable a navaja, patillas recortadas en el punto exacto, los ojos grises que se contemplaban a sí mismos, como al resto del mundo, con tranquila e irónica melancolía. Una mujer los había definido en una ocasión (...) como ojos de buen chico al que le habían ido mal las cosas en el colegio."
Su jefe, el Almirante es otro personaje a tener muy en cuenta. Pertenecen al SNIO, Servicio Nacional de Información y Operaciones. En concreto al grupo Lucero, "un reducido equipo de élite, hombre y mujeres, que enjerga de los servicios secretos locales, era conocido como Grupo de Asuntos Sucios".
Les encargan librerar a José Antonio de la cárcel de Alicante. Falcó tiene desplazarse allí, conocer a los que le pueden echar un cable y coordinar la operación. [Ojo, que la historia es la historia y todos sabíamos si la operación iba a tener éxito o no...]
Y allí conoce a los hermanos Ginés y Cari y a Eva, otro personaje muy interesante.
No puedo dar muchos más datos porque el espionaje no permite que se cuente mucho puesto que corremos el riesgo de desvelar demasiado... Pero sí puedo explicar alguna de las máximas de Falcó, que no son ninguna tontería.
Por un lado, le marca el "código del escorpión" de su instructor rumano Niko: "Mira despacio, pica rápido y vete más rápido todavía"
Y un principio militar interesante: "Prepárate para la hipótesis más probable, pero adopta la seguridad según la hipótesis más peligrosa". Esto se puede utilizar en cualquier momento, la verdad.
Y luego, aparece Eva para dejarle muy claro algo que él conoce un poco vagamente: Turpe est in re militari dicere non putaram" (en asuntos de guerra es vergonzoso decir: no lo había pensado). La frase es muy interesante pero lo mejor es que es de Escipión... ¡uno de mis personajes favoritos!
Hay otro párrafo en el libro que he remarcado porque creo que sigue siendo verdad a pesar de la igualdad entre hombres y mujeres que es cada día más real y que no tiene nada que ver con la situación de la época en la que se desarrolla la novela: "Eran los viejos instintos lo que siempre, por encima de toda razón, acababan interfiriendo de modo peligroso. Daba igual que el móvil fuese la vanidad, el impulso dominador o protector o incluso sentimientos más nobles, como el afecto, la humanidad o el amor. Puestos en situaciones extremas junto a mujeres, la mayor parte de los hombres no era capaz de sustraerse al impulso básico de protegerlas. Y esos los volvía descuidados. Vulnerables."
Cierro ya, que me estoy alargando muchísimo. Y termino con una frase de Falcó, por supuesto, que me he hecho pensar: "Solo dispongo de una vida, dijo. Un breve momento entre dos noches. Y el mundo es una aventura formidable que no estoy dispuesto a perderme." Interesante filosofía.
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