Hace unas semanas salí a dar un paseo a la hora de la comida, harta ya de tanto correo electrónico y tanto agobio de trabajo. Me acerqué a un Vips que tengo cerquita y, claro, libros en oferta 2x1... tuve que comprar 2: uno para mi marido y otro para mí... Y este era el mío (el otro caerá en breve...)
Es un libro curioso, la verdad. Un poco largo a mi modo de ver pero interesante.
Lo que sí es verdad es que no he resaltado ninguna cita... ¡qué cosas! Cuando leo un libro en papel llevo siempre un post-it en el que voy marcando páginas y citas, nombre de personajes que quiero recordar especialmente... En fin, mis cositas para luego tener claro l oque me ha parecido y lo que quiero contar. Pero en este caso ha sido muy poco lo que he dejado escrito y no sé muy bien por qué.
La trama debería ser bastante trepidante pero no es el caso. Yo creo que es el propio autor el que lo ralentiza porque sus preliminares son aún más largos de lo que serían los míos, con lo pesada que soy yo cuando voy a contar algo.
En definitiva, se trata de una historia en la que aparecen unos documentos que pueden ser cruciales para la historia de la humanidad.Son documentos que datan de la época de Cristo y terminan siendo un "testamento" de Barrabás que explica qué sucedió en realidad con Jesús.
Es llamativo que quiere "deshacer" todo sobre lo que se asienta el cristianismo pero no ataca lo primero que a mí se me ocurriría: Cristo no era quien decía ser... Sería lo más fácil pero eso casi lo da por hecho.
Trata de explicar que Jesús no resucitó y hay que decir en su favor, que la historia es buena y está muy bien explicada. Eso sí, lo que hace Jesús es avisar a Barrabás de que le van a capturar, con lo que le salva y hace que se sienta en deuda con él
La mujer de Pilatos tiene un papel muy importante en el desenlace. Yo ya había leído en otras ocasiones que era "partidaria" de Jesús, con muchas comillas. Supongo que el fundamento histórico es el mismo que el de la araña picando a Spiderman, pero queda muy lucido en cualquier novela que se precie. Es verdad que suena muy bien.
Es una novela aderezada con una historia de amor, una historia de narcotraficantes (increíble pero cierto) y una intervención de un sacerdote pederasta (yo lo echaba de manos hasta que apareció) y un Cardenal perteneciente a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que es lo que le da brillo al libro
Para mi gusto, la primera parte es un poco violenta, con una violencia gratuita, por eso me ha sorprendido el resto, que sí me ha parecido que se deja leer.
Lo leí antes de Semana Santa pero me he tenido que parar de nuevo en ello ahora, justo en los primeros días de Pascua y creo, de verdad, que me ha venido bien. A lo mejor, hasta tengo que darle las gracias a Francisco Galván.
sábado, 11 de abril de 2015
El alquimista impaciente (Lorenzo Silva)
Cierto, estoy un poco pesada con el sargento Bevilacqua, lo sé... Y más que voy a estar porque y me he leído toda la serie. Como no me da tiempo a escribir las reseñas y llevo mucho retraso con esto...
Ya desde el principio se nos dice que esta es "... una novela de corte policíaco que es mucho más que un relato de intriga y en la que descubrir a la víctima es casi más importante que descubrir a su asesino".
Es una novela muy interesante, como todas las de esta serie., En este caso aparece asesinado un trabajador de una central nuclear. Me ha gustado porque trata el tema de las nucleares con bastante objetividad. Yo, que soy absolutamente PRO energía nuclear, me he alegrado mucho de que explicara que esas "enormes chimeneas" no son tales, sino torres de refrigeración que lanzan a la atmósfera vapor de agua.
Si lo leyera mi marido, que no creo que lo haga, porque tiene muchos más por delante en su lista de "¿qué leo cuando acabe lo que estoy leyendo?" le encantaría el capítulo 6, llamado "El maquinista de la General". Por increíble que pueda parece (a mí me lo parece), es su película favorita... A mí el cine no me gusta mucho, la verdad, pero esta peli... se me hizo muuuuuy larga.
Me ha hecho gracia una de las cosas que cuenta Vila en relación a cómo afrontar algunos de los trabajos que nos depara el día a día: "La fe con que encaraba la labor no era mayor que la que tenía, pongamos, en la resurrección de la madre de Dumbo. Eso quiere decir que era poca, pero no que careciera de ella por completo. Nunca me he resignado del todo a que no acabe llegando el día en que la elefanta vuelva con su hijito".
Y hay otra cosa en la que esto completamente de acuerdo con Vila: "Salvo por razones profesionales, como las que tiene el bajista de los Iron Maiden o cualquier actor que interprete a Jesucristo o a Sansón, mi sentido de la higiene desaprueba la melena varonil". Se me puede tachar de retrógrada y lo aceptaré de buen grado pero me parece una afirmación sensata y muy cierta. He dicho...
En todos estos libros se aprenden muchas cosas. Unas sirven para más y otras para menos, pero algunas son curiosas: "Según leí en alguna parte, los antiguos hebreos siempre enseñaban a sus hijos un oficio, incluso si aspiraban a que cultivaran su intelecto, o sobre todo en ese caso, porque creían (no sin perspectiva) que todo hombre instruido que no supiera trabajar con las manos acabaría convirtiéndose en un bribón".
Es un libro que merece la pena leer, como toda la serie, de verdad. Y, como casi siempre, quiero acabar con una reflexión que es muy válida y que es bueno tener presente: "Como bien señaló alguien, ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil".
Ya desde el principio se nos dice que esta es "... una novela de corte policíaco que es mucho más que un relato de intriga y en la que descubrir a la víctima es casi más importante que descubrir a su asesino".
Es una novela muy interesante, como todas las de esta serie., En este caso aparece asesinado un trabajador de una central nuclear. Me ha gustado porque trata el tema de las nucleares con bastante objetividad. Yo, que soy absolutamente PRO energía nuclear, me he alegrado mucho de que explicara que esas "enormes chimeneas" no son tales, sino torres de refrigeración que lanzan a la atmósfera vapor de agua.
Si lo leyera mi marido, que no creo que lo haga, porque tiene muchos más por delante en su lista de "¿qué leo cuando acabe lo que estoy leyendo?" le encantaría el capítulo 6, llamado "El maquinista de la General". Por increíble que pueda parece (a mí me lo parece), es su película favorita... A mí el cine no me gusta mucho, la verdad, pero esta peli... se me hizo muuuuuy larga.
Me ha hecho gracia una de las cosas que cuenta Vila en relación a cómo afrontar algunos de los trabajos que nos depara el día a día: "La fe con que encaraba la labor no era mayor que la que tenía, pongamos, en la resurrección de la madre de Dumbo. Eso quiere decir que era poca, pero no que careciera de ella por completo. Nunca me he resignado del todo a que no acabe llegando el día en que la elefanta vuelva con su hijito".
Y hay otra cosa en la que esto completamente de acuerdo con Vila: "Salvo por razones profesionales, como las que tiene el bajista de los Iron Maiden o cualquier actor que interprete a Jesucristo o a Sansón, mi sentido de la higiene desaprueba la melena varonil". Se me puede tachar de retrógrada y lo aceptaré de buen grado pero me parece una afirmación sensata y muy cierta. He dicho...
En todos estos libros se aprenden muchas cosas. Unas sirven para más y otras para menos, pero algunas son curiosas: "Según leí en alguna parte, los antiguos hebreos siempre enseñaban a sus hijos un oficio, incluso si aspiraban a que cultivaran su intelecto, o sobre todo en ese caso, porque creían (no sin perspectiva) que todo hombre instruido que no supiera trabajar con las manos acabaría convirtiéndose en un bribón".
Es un libro que merece la pena leer, como toda la serie, de verdad. Y, como casi siempre, quiero acabar con una reflexión que es muy válida y que es bueno tener presente: "Como bien señaló alguien, ninguna cadena es más fuerte que su eslabón más débil".
Un lugar llamado aquí (Cecelia Ahern)
Vuelvo a algo tranquilo y sin agobios para pasar un rato agradable antes y después de los días estresantes de trabajo (mala época para relajarse en la oficina...)
Sabiendo que el libro es de Cecelia Ahern, sabemos que lo vamos a pasar bien, que puede que se nos salte alguna lagrimilla y que no vamos a tener que agobiarnos mientras leemos. Y en esa confianza elegí el libro y en esa certeza estoy después de haberlo leído.
La historia gira en torno a un lugar llamado "Aquí" (parece razonable visto el título de la novela) en el que se juntan todas las cosas y las personas desaparecidas.
Por un lado, me tranquiliza saber dónde están todas las chaquetas y jerseys del uniforme de mis hijos que nunca volvieron a casa y jamás pasaron por "objetos perdidos". Por otro lado, es una pena que en "Aquí" todos vayan a ir vestidos de la misma forma. También estoy segura de que nunca les van a faltar bolis, lápices, gomas, sacapuntas y demás accesorios de papelería....
Es un libro muy curioso. Sandy Shortt es una muchacha muy especialita que se dedica a buscar personas desaparecidas. En un determinado momento, cuando era una cría, una de sus vecinas desaparece y eso le marca para siempre. Además, ella siempre ha estado obsesionada con encontrar las cosas que "desaparecían"
Tratando de ayudar a Jack a buscar a su hermano Donal, es ella misma la que llega a Aquí. Descubre muchas cosas interesantes: hay personas a las que ella ha estado buscando durante años, encuentra a Jenny May Butler, su vecina desaparecida, encuentra algunas de las cosas que nunca encontró...
Allí conoce a Helena, que desapareció con unos amigos durante un campamento. Es una mujer maravillosa que le da algunas lecciones interesantes: "A veces las personas pierden algo más que simples calcetines, Sandy. Puede ocurrir que olvides dónde los pusiste. Las cosas olvidadas no son más que partes de tu memoria desaparecidas."
Como Sandy ha buscado a muchas de las personas a las que conoce en Aquí, aprovecha y les transmite información de sus familias y amigos. Les cuenta cómo están, cómo llevan su ausencia y cómo no les han olvidado.
Hay un momento muy sensible, cuando Bobby, un chaval encantador al que su madre no deja de buscar, reconoce su risa en Aquí. Se da cuenta entonces de que su madre ya no la podrá recordar jamás y eso le produce una sensación tremenda.
Es un libro fácil de leer, entretenido, cómodo y de vez en cuando, permite reflexionar un poco. A mí me ha hecho pensar mucho en las personas a las que he ido perdiendo la pista a lo largo de los años. Si bien es cierto que algunas no me preocupan en absoluto, otras sí que dejaron algo interesante conmigo y no me gustaría olvidarlo.
Por eso, quiero dejar una cita del libro que me ha gustado mucho: "A veces, las personas desaparecen delante de nuestros propios ojos. A veces las personas desaparecen de repente, aunque te hayan estado mirando todo el tiempo. A veces, nos perdemos de vista a nosotros mismos cuando no prestamos suficiente atención."
Sabiendo que el libro es de Cecelia Ahern, sabemos que lo vamos a pasar bien, que puede que se nos salte alguna lagrimilla y que no vamos a tener que agobiarnos mientras leemos. Y en esa confianza elegí el libro y en esa certeza estoy después de haberlo leído.
La historia gira en torno a un lugar llamado "Aquí" (parece razonable visto el título de la novela) en el que se juntan todas las cosas y las personas desaparecidas.
Por un lado, me tranquiliza saber dónde están todas las chaquetas y jerseys del uniforme de mis hijos que nunca volvieron a casa y jamás pasaron por "objetos perdidos". Por otro lado, es una pena que en "Aquí" todos vayan a ir vestidos de la misma forma. También estoy segura de que nunca les van a faltar bolis, lápices, gomas, sacapuntas y demás accesorios de papelería....
Es un libro muy curioso. Sandy Shortt es una muchacha muy especialita que se dedica a buscar personas desaparecidas. En un determinado momento, cuando era una cría, una de sus vecinas desaparece y eso le marca para siempre. Además, ella siempre ha estado obsesionada con encontrar las cosas que "desaparecían"
Tratando de ayudar a Jack a buscar a su hermano Donal, es ella misma la que llega a Aquí. Descubre muchas cosas interesantes: hay personas a las que ella ha estado buscando durante años, encuentra a Jenny May Butler, su vecina desaparecida, encuentra algunas de las cosas que nunca encontró...
Allí conoce a Helena, que desapareció con unos amigos durante un campamento. Es una mujer maravillosa que le da algunas lecciones interesantes: "A veces las personas pierden algo más que simples calcetines, Sandy. Puede ocurrir que olvides dónde los pusiste. Las cosas olvidadas no son más que partes de tu memoria desaparecidas."
Como Sandy ha buscado a muchas de las personas a las que conoce en Aquí, aprovecha y les transmite información de sus familias y amigos. Les cuenta cómo están, cómo llevan su ausencia y cómo no les han olvidado.
Hay un momento muy sensible, cuando Bobby, un chaval encantador al que su madre no deja de buscar, reconoce su risa en Aquí. Se da cuenta entonces de que su madre ya no la podrá recordar jamás y eso le produce una sensación tremenda.
Es un libro fácil de leer, entretenido, cómodo y de vez en cuando, permite reflexionar un poco. A mí me ha hecho pensar mucho en las personas a las que he ido perdiendo la pista a lo largo de los años. Si bien es cierto que algunas no me preocupan en absoluto, otras sí que dejaron algo interesante conmigo y no me gustaría olvidarlo.
Por eso, quiero dejar una cita del libro que me ha gustado mucho: "A veces, las personas desaparecen delante de nuestros propios ojos. A veces las personas desaparecen de repente, aunque te hayan estado mirando todo el tiempo. A veces, nos perdemos de vista a nosotros mismos cuando no prestamos suficiente atención."
jueves, 9 de abril de 2015
Joyita (Patrick Modiano)
No había leído nunca nada de Patrick Modiano y, ya que le habían concedido el Nobel el año pasado, pensé que ya iba siendo hora...
Joyita es una novela muy cortita. Iba a decir que se hace muy larga pero se me iba a malinterpretar. Lo que ocurre es que la novela es muy lenta, es como si la estuviéramos viendo ralentizada...
Joyita, que se llama Thérèse en realidad. Nunca concoció a su padre, su madre, artista con unos cuantos pájaros en la cabeza, la abandonó para marcharse a Marruecos y todo el mundo le dijo que había muerto.
Pero ella, de repente, cree verla en el metro... Y trata de seguirla y localizarla con la fijación del abrigo amarillo...
Es una novela lánguida, con una protagonista que no sabe muy bien dónde está ni qué busca...
A mí me ha generado un sentimiento de pena, de soledad, me he visto como rodeada de una cierta neblina mientras la leía. Eso no quiere decir que no me haya gustado porque el lenguaje es muy fluido y muy cómodo de leer. Lo he leído en castellano, no en versión original en francés pero puede que lo pruebe en algún momento a ver si tengo la misma sensación.
Lo que me sí me ha parecido curioso es que el "amigo" de Joyita vive en el Boulevard Jourdan, enfrente de la Ciudad Universitaria. No es curioso en sí para nada pero es que yo vivía en el Boulevard Jourdan, enfrente de este chico, seguro, porque yo vivía en la Ciudad Universitaria... Ellos bajan en la parada de metro Porte d'Orléans y yo, también aunque cuando yo vivía allí (y ya hace unos cuantos años) ya funcionaba el RER y lo usaba desde Cité Universitaire para ir a trabajar... ¡qué tiempos aquellos!
Joyita es una novela muy cortita. Iba a decir que se hace muy larga pero se me iba a malinterpretar. Lo que ocurre es que la novela es muy lenta, es como si la estuviéramos viendo ralentizada...
Joyita, que se llama Thérèse en realidad. Nunca concoció a su padre, su madre, artista con unos cuantos pájaros en la cabeza, la abandonó para marcharse a Marruecos y todo el mundo le dijo que había muerto.
Pero ella, de repente, cree verla en el metro... Y trata de seguirla y localizarla con la fijación del abrigo amarillo...
Es una novela lánguida, con una protagonista que no sabe muy bien dónde está ni qué busca...
A mí me ha generado un sentimiento de pena, de soledad, me he visto como rodeada de una cierta neblina mientras la leía. Eso no quiere decir que no me haya gustado porque el lenguaje es muy fluido y muy cómodo de leer. Lo he leído en castellano, no en versión original en francés pero puede que lo pruebe en algún momento a ver si tengo la misma sensación.
Lo que me sí me ha parecido curioso es que el "amigo" de Joyita vive en el Boulevard Jourdan, enfrente de la Ciudad Universitaria. No es curioso en sí para nada pero es que yo vivía en el Boulevard Jourdan, enfrente de este chico, seguro, porque yo vivía en la Ciudad Universitaria... Ellos bajan en la parada de metro Porte d'Orléans y yo, también aunque cuando yo vivía allí (y ya hace unos cuantos años) ya funcionaba el RER y lo usaba desde Cité Universitaire para ir a trabajar... ¡qué tiempos aquellos!
La niebla y la doncella (Lorenzo Silva)
Parece mentira que haga más de un mes que no escribo ninguna reseña, y no es porque no haya leído, no... Tengo el ordenador de casa siempre ocupado y, cuando está libre, siempre tengo otras cosas que hacer...
Pero bueno, vamos a pasar al libro que he leído hace ya un montón.
Por supuesto, este no es el primero que leo del sargento Bevilacqua y Chamorro. Ya he comentado alguno más. Pero es que de verdad, me encantan. Él me parece un hombre verdaderamente fascinante. No es superman, desde luego, pero tiene algo muy especial.. Quizá sea el cinismo, por lo menos el fingido porque es un hombre realista, honrado, bueno, sensato.. en fin que tiene un poco de todo...
En este caso se desplazan a Canarias y he descubierto que La isla bonita de Madona, es la isla de La Palma. Por lo visto, estuvo allí y le encantó... Tendré que ir... Es cierto que todo el mundo dice que es la más bonita de las islas.
Esta novela es muy curiosa porque implica mucho personalmente a los personajes, tanto a los de siempre como a los que aparecen para ayudarles. No puedo contar qué pasa, pero sí que los personajes se involucran mucho.
En definitiva, se trata de saber qué pasó con un chavalito de la isla que era reconocido como guaperas, malcriado y de buena posición. Esto le lleva a relacionarse con droga y con gente poco recomendable pero aparece muerto, se inculpa al padre de una novieta y, sin muchas pruebas, se da por zanjado el tema con el hombre en la cárcel.
Por supuesto, aquí llegan nuestros chicos para ver qué ha pasado de verdad. Y eso nos lleva a muchas cosas más...
Una de las cosas que me gustan de Vila es su afición. Hay que reconocer que el autor ha elegido algo realmente interesante: "Cada uno enfrenta como puede sus fantasmas. Yo hago soldados de plomo de ejércitos derrotados. Me relaja, porque exige atención y destreza manual, lo que ayuda a desconectar las zonas nocivas del cerebro." Estoy segura de que por eso mismo coloreo yo mandalas cuando tengo un poco de tiempo (lo que no es muy habitual, la verdad). Es una forma como otra cualquiera de desconectar...
Vila estudió Psicología, cosa que yo respeto profundamente (él, a veces, parece que no...). Pero es verdad que es una de esas profesiones que da lugar a mucho charlatán. El propio Vila dice en un momento dado: "Para eso sirve la jerga precisamente. Para que le pagues al psicólogo cuando te cuenta sus patrañas. Si lo entendieras, no creerías que hay necesidad de pagarle. Dirías: eso ya se me ocurre a mí". ¡Qué gran verdad! Todos, en mayor o menos medida somos capaces de emplear nuestra jerga profesional para impresionar al vecino y hacerle creer que lo que contamos es mucho más interesante e importante de lo que es en realidad.
El sargento está separado y tiene un hijo. Trata de estar con su hijo todo lo que puede y hacer de él un chaval sensato y con criterio. "El caso es que todos los padres creen que hacen lo mejor y todos acaban culpándose de los contratiempos que tengan los hijos. No se puede evitar". Iba a decir que sobre esto se puede escribir un libro pero estoy segura de que ya se ha escrito, y seguro que no solo uno... Todos los que tenemos hijos habremos sonreído al leerlo porque nos ha pasado todas las veces que los chicos tienen cualquier problemilla, desde la primera tos cuando tienen un mes, hasta cualquier suspenso cuando pasan a secundaria (y no pongo más ejemplos porque mis hijos aún están en secundaria, claro...). Y, además, cuando no se tienen hijos, todo el mundo opina sobre lo que hay que hacer... Cómo cambia todo en cuanto nacen...
Este libro, más que la historia, que es muy entretenida y me ha encantado, me ha aportado muchas cosas interesantes para reflexionar. Podría escribir una reseña larguísima pero no quiero alargarme mucho más, así que voy a cerrar con un parrafillo que nos puede dar que pensar: "No tengo muchas certezas, pero hay algo que mientras me alcancen las fuerzas trataré de honrar siempre: la lealtad a quien soporta contigo, codo con codo, el barro y el polvo de la misma trinchera. Aunque uno no termina de saber si es justa o verdadera la causa por la que lucha, lo que está fuera de cuestión es la indignidad de quien da la espalda al que tiene a su lado."
Pero bueno, vamos a pasar al libro que he leído hace ya un montón.
Por supuesto, este no es el primero que leo del sargento Bevilacqua y Chamorro. Ya he comentado alguno más. Pero es que de verdad, me encantan. Él me parece un hombre verdaderamente fascinante. No es superman, desde luego, pero tiene algo muy especial.. Quizá sea el cinismo, por lo menos el fingido porque es un hombre realista, honrado, bueno, sensato.. en fin que tiene un poco de todo...
En este caso se desplazan a Canarias y he descubierto que La isla bonita de Madona, es la isla de La Palma. Por lo visto, estuvo allí y le encantó... Tendré que ir... Es cierto que todo el mundo dice que es la más bonita de las islas.
Esta novela es muy curiosa porque implica mucho personalmente a los personajes, tanto a los de siempre como a los que aparecen para ayudarles. No puedo contar qué pasa, pero sí que los personajes se involucran mucho.
En definitiva, se trata de saber qué pasó con un chavalito de la isla que era reconocido como guaperas, malcriado y de buena posición. Esto le lleva a relacionarse con droga y con gente poco recomendable pero aparece muerto, se inculpa al padre de una novieta y, sin muchas pruebas, se da por zanjado el tema con el hombre en la cárcel.
Por supuesto, aquí llegan nuestros chicos para ver qué ha pasado de verdad. Y eso nos lleva a muchas cosas más...
Una de las cosas que me gustan de Vila es su afición. Hay que reconocer que el autor ha elegido algo realmente interesante: "Cada uno enfrenta como puede sus fantasmas. Yo hago soldados de plomo de ejércitos derrotados. Me relaja, porque exige atención y destreza manual, lo que ayuda a desconectar las zonas nocivas del cerebro." Estoy segura de que por eso mismo coloreo yo mandalas cuando tengo un poco de tiempo (lo que no es muy habitual, la verdad). Es una forma como otra cualquiera de desconectar...
Vila estudió Psicología, cosa que yo respeto profundamente (él, a veces, parece que no...). Pero es verdad que es una de esas profesiones que da lugar a mucho charlatán. El propio Vila dice en un momento dado: "Para eso sirve la jerga precisamente. Para que le pagues al psicólogo cuando te cuenta sus patrañas. Si lo entendieras, no creerías que hay necesidad de pagarle. Dirías: eso ya se me ocurre a mí". ¡Qué gran verdad! Todos, en mayor o menos medida somos capaces de emplear nuestra jerga profesional para impresionar al vecino y hacerle creer que lo que contamos es mucho más interesante e importante de lo que es en realidad.
El sargento está separado y tiene un hijo. Trata de estar con su hijo todo lo que puede y hacer de él un chaval sensato y con criterio. "El caso es que todos los padres creen que hacen lo mejor y todos acaban culpándose de los contratiempos que tengan los hijos. No se puede evitar". Iba a decir que sobre esto se puede escribir un libro pero estoy segura de que ya se ha escrito, y seguro que no solo uno... Todos los que tenemos hijos habremos sonreído al leerlo porque nos ha pasado todas las veces que los chicos tienen cualquier problemilla, desde la primera tos cuando tienen un mes, hasta cualquier suspenso cuando pasan a secundaria (y no pongo más ejemplos porque mis hijos aún están en secundaria, claro...). Y, además, cuando no se tienen hijos, todo el mundo opina sobre lo que hay que hacer... Cómo cambia todo en cuanto nacen...
Este libro, más que la historia, que es muy entretenida y me ha encantado, me ha aportado muchas cosas interesantes para reflexionar. Podría escribir una reseña larguísima pero no quiero alargarme mucho más, así que voy a cerrar con un parrafillo que nos puede dar que pensar: "No tengo muchas certezas, pero hay algo que mientras me alcancen las fuerzas trataré de honrar siempre: la lealtad a quien soporta contigo, codo con codo, el barro y el polvo de la misma trinchera. Aunque uno no termina de saber si es justa o verdadera la causa por la que lucha, lo que está fuera de cuestión es la indignidad de quien da la espalda al que tiene a su lado."
miércoles, 25 de febrero de 2015
Bajo la misma estrella (John Greene)
Ya había leído Ciudades de papel, de este mismo autor y me propuse leer este, que me había recomendado mi amiga Sofía, que tiene 16 años y un estupendo criterio para los libros.
Además, este libro se lo trajeron los Reyes a mis hijos y quería saber qué se iban a encontrar si algún día se deciden a leerlo (que tengo mis dudas...)
Tengo que decir que no es que no haya leído nada desde la última reseña, es que no me ha dado tiempo a escribir más... He seguido el ritmillo de siempre pero he estado más ocupada que otras veces...
Pasando al libro, hay que decir que es muy interesante. No desvelo nada si cuento que la historia gira en torno a dos adolescentes, Hazel y Augustus (Gus) que padecen cáncer. Por supuesto, esto marca su vida...
Nos presenta cómo tienen una forma diferente de ver la vida, mucho más irónica en unos casos y mucho más centrada en la mayoría.
Se conocen en un grupo de apoyo que se reúne en una iglesia y deciden luchar para conocer a Peter van Houten, el escritor favorito de Hazel. Eso les lleva hasta Amsterdam donde viven unos días maravillosos.A pesar de que el autor es bastante impresentable, por muy escritor que sea.
Curioso lo que les cuentan en el restaurante: les sirven (sorprendentemente, ya que son menores) unas copas de champán y les dicen lo que dijo Dom Pérignon cuando inventó el champán: "Gritó a sus compañeros monjes . "Venid corriendo. Estoy degustando las estrellas". Por eso me gusta tanto a mí...
La verdad es que el libro, que es un poco lacrimógeno en algunos momentos, es muy llamativo porque nos hace darnos cuenta de muchas cosas que nos pasan inadvertidas cuando tenemos salud y nos preocupamos por banalidades.
Importantísimas las figuras de los padres: cómo afrentan la enfermedad, cómo tratan a los hijos, cómo se abandonan a sí mismos por conseguir una vida de mejor calidad para sus hijos... Parece que están en un ladito, quietecitos, pero me parece que su papel es crucial.
Creo que mis hijos no lo van a leer (porque no hay manera de hacerles coger un libro) y supongo que si lo leen, no les va a enganchar al principio. Pero, seguro que algún poso les dejaría...
Y quiero acabar con la Oración de la serenidad de Patrick, el monitor del grupo de apoyo. Es para estos chicos, pero nos la podemos aplicar cualquiera en cualquier momento de nuestra vida: "Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo cambiar y sabiduría para entender la diferencia".
Además, este libro se lo trajeron los Reyes a mis hijos y quería saber qué se iban a encontrar si algún día se deciden a leerlo (que tengo mis dudas...)
Tengo que decir que no es que no haya leído nada desde la última reseña, es que no me ha dado tiempo a escribir más... He seguido el ritmillo de siempre pero he estado más ocupada que otras veces...
Pasando al libro, hay que decir que es muy interesante. No desvelo nada si cuento que la historia gira en torno a dos adolescentes, Hazel y Augustus (Gus) que padecen cáncer. Por supuesto, esto marca su vida...
Nos presenta cómo tienen una forma diferente de ver la vida, mucho más irónica en unos casos y mucho más centrada en la mayoría.
Se conocen en un grupo de apoyo que se reúne en una iglesia y deciden luchar para conocer a Peter van Houten, el escritor favorito de Hazel. Eso les lleva hasta Amsterdam donde viven unos días maravillosos.A pesar de que el autor es bastante impresentable, por muy escritor que sea.
Curioso lo que les cuentan en el restaurante: les sirven (sorprendentemente, ya que son menores) unas copas de champán y les dicen lo que dijo Dom Pérignon cuando inventó el champán: "Gritó a sus compañeros monjes . "Venid corriendo. Estoy degustando las estrellas". Por eso me gusta tanto a mí...
La verdad es que el libro, que es un poco lacrimógeno en algunos momentos, es muy llamativo porque nos hace darnos cuenta de muchas cosas que nos pasan inadvertidas cuando tenemos salud y nos preocupamos por banalidades.
Importantísimas las figuras de los padres: cómo afrentan la enfermedad, cómo tratan a los hijos, cómo se abandonan a sí mismos por conseguir una vida de mejor calidad para sus hijos... Parece que están en un ladito, quietecitos, pero me parece que su papel es crucial.
Creo que mis hijos no lo van a leer (porque no hay manera de hacerles coger un libro) y supongo que si lo leen, no les va a enganchar al principio. Pero, seguro que algún poso les dejaría...
Y quiero acabar con la Oración de la serenidad de Patrick, el monitor del grupo de apoyo. Es para estos chicos, pero nos la podemos aplicar cualquiera en cualquier momento de nuestra vida: "Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo cambiar y sabiduría para entender la diferencia".
sábado, 31 de enero de 2015
Mi color favorito es verte (Pilar Eyre)
El cuarto y último libro que nos han traído los Reyes a mi marido y a mí... Y este ha sido un poco decepcionante, la verdad.
La cosa es que ya se sabe que si el Premio Planeta no suele ser para lanzar cohetes, el finalista... pues un poco peor ¿no? Pero, claro, este año el ganador no ha estado mal y el título de este prometía bastante.
Cuando aún llevaba las dos terceras partes del libro ya comenté en casa que era un poco "estridente" si se me permite la expresión. Desde un principio, la autora comenta que el libro es autobiográfico y que va acontar la historia de un amor maravilloso que duró tres días. La idea no es mala, aunque no creo que yo quisiera describir mi relación de la manera que la describe ella, pero yo lo veo tan exagerado que me va generando rechazo y termina por no gustarme nada.
Vaya, que estaba casi deseando que se acabara el libro para pasar a otra cosa...
En conjunto se trata de eso, de la historia de amor de la autora con un misterioso Sébastien Pagès que, de repente desaparece porque se marcha, supuestamente a Siria a trabajar. A partir de ahí, entramos en un bucle en el que la prota se agobia, se emborracha más de lo que lo había hecho antes, que no era poco, deja de vivir una vida normal, si es que su vida anterior lo era... En fin, que se queda destrozada y no hace más que contar su historia a todo el que quiere escucharla y a todo el que no.
Después de mucho tiempo, aparece un mínimo contacto a través de la supuesta secretaria de Sébastien y volvemos a entrar en bucle con las conversaciones entre Aurélie y Pilar que a todos nos parecen falsas pero que ella, aparentemente, se cree a pies juntillas.
Después empieza una búsqueda más profunda hasta que consigue encontrarle y el misterio queda desvelado.
Fin de la historia.
El libro se deja leer pero, la verdad, yo no lo recomiendo. Eso sí, la edición es buena: se abre muy bien, el papel es muy agradable de acariciar y las páginas pasan estupendamente. Pero, no dan ganas de abrazarlo cuando se acaba y eso no es buena señal.
Lo mejor del libro, Fender, el perro de Pilar.
Siempre se puede sacar algo y voy a dejar una frase que sí me ha gustado: "¡Qué cosa tan singular es el tiempo! Si está repleto de sucesos, pasa rápido aunque luego en el recuerdo se nos antoje largo y dilatado, si estamos inmersos en la monótona rutina, el día a día transcurre lentamente, pero en la memoria ocupa un instante tan corto con la vida de una flor"
La cosa es que ya se sabe que si el Premio Planeta no suele ser para lanzar cohetes, el finalista... pues un poco peor ¿no? Pero, claro, este año el ganador no ha estado mal y el título de este prometía bastante.
Cuando aún llevaba las dos terceras partes del libro ya comenté en casa que era un poco "estridente" si se me permite la expresión. Desde un principio, la autora comenta que el libro es autobiográfico y que va acontar la historia de un amor maravilloso que duró tres días. La idea no es mala, aunque no creo que yo quisiera describir mi relación de la manera que la describe ella, pero yo lo veo tan exagerado que me va generando rechazo y termina por no gustarme nada.
Vaya, que estaba casi deseando que se acabara el libro para pasar a otra cosa...
En conjunto se trata de eso, de la historia de amor de la autora con un misterioso Sébastien Pagès que, de repente desaparece porque se marcha, supuestamente a Siria a trabajar. A partir de ahí, entramos en un bucle en el que la prota se agobia, se emborracha más de lo que lo había hecho antes, que no era poco, deja de vivir una vida normal, si es que su vida anterior lo era... En fin, que se queda destrozada y no hace más que contar su historia a todo el que quiere escucharla y a todo el que no.
Después de mucho tiempo, aparece un mínimo contacto a través de la supuesta secretaria de Sébastien y volvemos a entrar en bucle con las conversaciones entre Aurélie y Pilar que a todos nos parecen falsas pero que ella, aparentemente, se cree a pies juntillas.
Después empieza una búsqueda más profunda hasta que consigue encontrarle y el misterio queda desvelado.
Fin de la historia.
El libro se deja leer pero, la verdad, yo no lo recomiendo. Eso sí, la edición es buena: se abre muy bien, el papel es muy agradable de acariciar y las páginas pasan estupendamente. Pero, no dan ganas de abrazarlo cuando se acaba y eso no es buena señal.
Lo mejor del libro, Fender, el perro de Pilar.
Siempre se puede sacar algo y voy a dejar una frase que sí me ha gustado: "¡Qué cosa tan singular es el tiempo! Si está repleto de sucesos, pasa rápido aunque luego en el recuerdo se nos antoje largo y dilatado, si estamos inmersos en la monótona rutina, el día a día transcurre lentamente, pero en la memoria ocupa un instante tan corto con la vida de una flor"
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