domingo, 10 de noviembre de 2013

El héroe discreto (Mario Vargas Llosa)

En realidad, hace ya varios días que acabé de leer este libro pero últimamente, no me da la vida para mucho y no he podido sentarme a escribir la reseña hasta hoy....¡Cosas que pasan!

En el propio libro encontramos al principio un breve resumen da la trama: El héroe discreto narra la historia paralela de dos personajes, Felícito Yanaqué, un pequeño empresario de Piura, que es extorsionado, y de Ismael Carrera, un exitoso hombre de negocios, dueño de una aseguradora en Lima, quien urde una sorpresiva venganza contra sus hijos holgazanes que quisieron verle muerto.

Ya está, eso es todo... Eso es todo como trama, claro, pero el libro es estupendo.

Hay que decir que, para mí, D. Mario escribe bien todo. Vaya, que si me dejan las primeras caligrafías que escribió en Perú cuando era pequeñajo, yo ya diría que se merecían el Nobel (que se lo dieron muy tarde, a mi modesto entender).

Tiene una forma de escribir que me fascina de verdad. Y su manera de presentar sus personajes, cada uno con una forma de ver de la vida... es estupenda.

En este libro, aunque la sinopsis del principio es real y no se le puede poner ninguna pega, hay muchísimo más.

Felícito Yanaqué (que ya tiene bastante la criatura con el nombre que le pusieron) es un personaje realmente entrañable: casado (pero mal) con Gertrudis porque la dejó embarazada; con dos hijos, Miguel y Tiburcio (venganza por el nombre que le pusieron a él, digo yo); dueño de una empresa de transportes que funciona bien y le permite vivir holgadamente, lo suficiente para tenerle puesto un piso a su amante, Mabel. Claro que Mabel, aprovechando que tiene piso, no solo le "entretine" a él... Pero el lo sabe y lo soporta porque está enamorado. Es un hombre íntegro, trabajador, con princpios, que no se deja pisar por nadie porque fue lo que le dijo su padre en el lecho de muerte. Un padre al que admira (más que quiere) por haberse dejado la vida para que él pudiera ser alguien.

Ismael Carrera es completamente diferente, aunque también es genial. Viudo, con dos hijos (Miki y Escobita, gemelos, a los que llaman "las hienas"), dueño de una empresa de seguros, rico y ya con unos años a sus espaldas (más de 80). Muy hábil para los negocios y consciente de que tiene dos hijos que son dos ceporros y que, además, son amlos. Decide casarse con Armida, la criada que ha tenido durante años en su casa y que es muchos años más joven que él.

Un personaje muy interesante es también Rigoberto, mano derecha de Ismael, que hace de testigo en su boda y que es el que siempre ha ido arreglando las cosas en la empresa y con los encantadores hijos de su jefe, a los que define como "ociosos, jaranista, abusivos, dos parásitos que deshonraban el apellidode su padre y su abuelo".

Rigoberto es un hombre culto, que adora la literatura y la música. Viudo, con un hijo y casado de nuevo con Lucrecia. Él se define como: "No soy ateo, un ateo es también un creyente. Cree que Dios no existe ¿no es cierto?. Soy un agnóstico, más bien, si es que soy algo. Alguien que se declara perplejo, incapaz de creer que Dios existe o que Dios no existe."

Es un libro fantástico, para pasar un rato genial leyendo a alguien que sabe utilizar el lenguaje maravillosamente bien, con expresiones curiosas que nos llaman la atención a este lado del charco como "Josefita era una hembra de la pitri mitri" o "me tiene ne pindingas" (en ascuas)... Con unos personajes geniales con los que parece que podríamos mantener nuestra propia conversación.

¡Ah! Y un detalle que me ha llamado muchísimo la atención: "En el pasado reciente había incluso en Piura unas muejres tenebrosas, las despenadoras, a las que ciertas familias llamaban a las casas para que ayudaran a morir a los agonizantes, algo que ellas hací, cortándoles la yugular con una larguísima uña que se dejaban crecer en el dedo índice para ese propósito." ¡Se pone carne de gallina solo de pensarlo!...

Reconozco que, como decía antes, no soy muy objetiva con la obra de D. Mario Vargas Llosa pero, de cualquier forma, este libro hay que leerlo.

domingo, 27 de octubre de 2013

El diario secreto de Adrian Mole (Sue Townsend)

Este es el primer libro que leo este año porque lo tienen que leer mis hijos... pero seguro que no será el último.

Cuando dijeron que era el diario de Adrian Mole, me pareció muy bien porque creo que yo he debido de leer alguno en inglés pero... me ha resultado un perfecta castaña, lo siento.

Lo primero, solo de pensar que mis hijos pudieran escribir algo así... se me caen los palos del sobrajo. Y, lo segundo, tampoco creo que sea un adolescente estándar. Vamos que no todos los niños tienen unos padres borrachos, una madre que se enrolla con el vecino y se larga con él, un padre que no trabaja... Y el niño esconde las facturas y les cortan la luz y el teléfono cada dos por tres.

Vamos, que el libro estará muy bien pero a mí no me ha gustado nada de nada. Además, creo que no está muy bien traducido. No creo que fish & chips deba traducirse por "pescado y patatas frias". Creo que debería dejarlo en inglés y explicarlo en una nota: es un tema cultural lo suficientemente arraigado como para no tener que hacer la traducción al español. Es como si en un libro en inglés ponen cocido y lo traducen como "chick peas stew with carrots, potatos, cabbage and leek to which people add hen, han stones, blackpudding, bacon and stuffed saudage with paprika"... ¡Eso no es un cocido!. Pues igual: fish & chuips no es "pescado con patatas fritas" ni pork pie es "empanada de carne cocida de cerdo"...

El niño no es malo del todo y, eso sí, es increíble las cosas que lee... Claro, no tenía entonces ni Play, ni Wii ni móvil (lo escribe en 1981...) y solo le quedaba leer... Pero el pobre, tiene una circunstancias familiares que... vaya, vaya.

Lo único que me ha gustado es que cuenta cómo se celebró en el barrio la boda de Lady Di y el Príncipe Carlos. Y me ha hech gracia porque, aquel 29 de julio de 1981 yo estaba en Inglaterra, en Falmouth y allí pasó lo mismo que en la calle de Adrian: se cortó el tráfico, se adornó la calle con farolillos y lazos rojos, azules y blancos, y la gente preparó de todo para colocarlo en mesas inmensas y celebrar juntos la boda.

A mí me pasó lo que a esta criatura, que vi la boda mil veces por la tele y le vestido de Lady Di me pareció más feo cada vez (no sé si en eso coincido con Adrian, la verdad).

No sé, me gustaría saber qué le ha pasado después: Adrian tendrá ahora 46 años, uno menos que yo, que cumplí los 14 en 1980... Me gustaría saber qué piensan ahora sus hijos y compararlos un poco con los míos... Probablemente, me darían los 20 males...

En fin, lo he leído, lo he asimilado y si mi hijo me cuenta una milonga cuando tenga que hacer el resumen, se lo podrá rebatir pero... ¡ya está! No me ha gustado nada... Será que estoy mayor.

viernes, 25 de octubre de 2013

Calor desnudo (Richard Castle)

Ya comenté hace un par de reseñas que me habían prestado otro libro de Richard Castle y que tenía intención de leerlo en breve. Así que... aquí estoy...

Me lo he pasado fenomenal. Este es un poco más largo y un poco más elaborado que el anterior pero se un poco más de lo mismo. Si uno no quiere sufrir, quiere pasar un rato divertido, emocionante e interesantes... ¡este es el producto!

Por supuesto, es novela de ficción pero destapa un poco las más bajas pasiones de la gente. Parece mentira lo que algunos son capaces de hacer... y no solo lo que son capaces, sino lo que tienen posibilidad de hacer...

Además, esta novela comienza con el asesinato de una periodista que tiene uan columan en la que revela todos los secretos y los escándalos de los famosos. A mí, personalmente, la vida de los famosos me da igual (por no decirlo de una forma mucho más fea) pero es verdad que hay montones de programas y montones de revistas diferentes que se dedican única y exclusivamente a ello. Y eso es porque hay mucha gente que sigue los programas y compra las revistas, claro.

Y un periodista hábil, que tenga reputación de decir la verdad, que destape un escándalo... ¡tiene mucho peligro! Pero, por otra parte... ¿hay gente capaz de matar por ello?.

Según esta novela, sí,por supuesto... Ahí empieza todo que se complica conforme avanza la trama, pero que se resuleve estupendamente, sin que queden espacios en blanco y cosas inconexas, lo que ya es mucho decir en una novela de este tipo.

De los personajes no me queda nada que decir. El prota me encanta, no lo puedo evitar. El ella, Nikki Heat, aunque no me gusta tanto, también está muy bien. Son los dos súper listos, soportan todo lo que haya que soportar, trabajan 25 horas al día y encima, están muy entretenidos manteniendo (mejor dicho, comenzando o intentando comenzar) una relación personal.

Para pasar un rato estupendo y que dé pena terminal la novela. Por supuesto, sin pretensiones literarias...

domingo, 20 de octubre de 2013

Intemperie (Jesús Carrasco)

Tengo que decir que este libro me ha sorprendido mucho.

Me da un poco de vergüenza decir por qué elegimos este como compra del bimestre en El Círculo de Lectores... Pero, vamos, la elección no se debió a una reflexión sesuda y profunda. Digamos que fue porque sí.

Poco después, me enteré de que era una de las novelas más descargadas y pensé que, como no tenía ni la menor idea de la trama de la novela, a lo mejor habíamos acertado en la elección.

Después de leerla mi marido y decirme que le había gustado, la he leído yo. Y no sé qué decir, la verdad.

No puedo decir que no me haya gustado pero tampoco puedo decir que sí. Lo que es innegable es que está maravillosamente bien escrita. Utiliza un vocabulario riquísimo con palabras fantásticas que muchas veces se echan de menos en cualquier novela... Pasa por el diccionario utuilizando las cosas más variopintas y utilizándolas estupendamente bien.

Es una novela atemporal. En ningún momento de la novela podemos situarnos en un momento concreto de la historia. Entiendo que es uno de los objetivos del autor para plantear algo al margen de toda circunstancia histórica.

Tampoco conocemos los nombres de los personajes principales... En ningún momento nos resulta necesario.

Pero es una novela muy dura, mucho. No creo que pueda dejar indiferente a nadie que la lea. En mi caso, no creo haberla leído en el mejor momento de mi semana, con lo que me ha resultado quizá más difícil. Pero hay momentos en los que uno cierra los ojos para no seguir leyendo y se estremece en el vagón del metro. (De todas formas, yo creo que debo de ser un espectáculo en el metro: unas veces me río, otras suspiro, otras se me saltan las lágrimas...)

Hay una frase que me ha llamado la atención y que creo que nos puede dar una idea de cómo es esta novela: "... el hambre venció al dolor, como habría de ser ya para siempre."

Dos protagonistas fundamentales: el niño y el cabrero. Un niño que sufre pero que no inspira ternura, aunque sí pena; y un cabrero extraño, que lee cada uno de los momentos de la historia y que parece que forma parte del paisaje. Nadie sabe de dónde viene ni adónde va.

Y, sobre todo, la llanura. Es el centro de la novela. El autor nos la hace ver tan inmensa, tan seca, tan inhóspita y dura que cualquier cosa que no es llanura es casi un refugio.

Aparecen en un momento dado los olivos. Son unos árboles que me parecen estupendos: dan mucho y piden poco. El autor los define de una forma, a mi modo de ver, sublime: "Hatajo de soldados de vuelta del frente. Heridos, pero en marcha. En una marcha que duraba ya tatno que  dar fe del avance. No eran testigos del paso del tiempo, sino que era el tiempo quien els debía a ellos su naturaleza."

Ayer, cuando me quedaban escasas 10 páginas para acabar el libro, leí que era uno de los más leídos estos últimos días y que ya ha sido traducido a no sé cuántos idiomas. Y, la verdad, me sorprende. No porque el libro no lo merezca, para nada, sino porque no me parece un libro fácil y cómodo de leer que sea la elección habitual.

Es un libro que a mí, personalmente, me ha resultado inquietante. Muy fácil de leer en el sentido de que es muy rápido y muy cómodo de seguir pero que no es nada fácil de asimilar y deja una sensación de desasosiego que te hace sentir incómodo.

Desde luego, no es un libro "de playa". Y quizá tenga que volver a leerlo en otro momento en el que esté más tranquila y lo pueda saborear mejor.

Ola de calor (Richard Castle)

Richard Castle es una de las series que me gusta ver. Un tío estupendo, culto, simpático, medio torpe algunas veces pero súper inteligente otras... En fin, un encanto con todas las letras.

No sigo casi nada en la tele porque no me da tiempo ni me aporta nada pero esta serie la he visto (no entera) y me lo he pasado bien.

Richard Castle es escritor y, se supone, ha escrito libros basados en la prota de la serie, Kate Beckett. Ella es la inspectora intrépida y estupenda que, además, es guapísima, por supuesto.

Total, que aprovechando el tirón de la serie, se han publicado los libros que escribió Castle mientras trabajaba con Beckett.

Y este es uno de ellos.

El libro es muy entretenido, de verdad. Es una novela policíaca (cosa que a mí, personalmente, me encanta) rápida, con personajes interesantes pero sin pretensiones y que se lee de maravilla de principio a fin.

No se sufre ni se padece. Se pasa bien. La prota, Nikki Heat es ideal de la muerte y el prota, Rook, es lo que cabía esperar. Se supone que Castle está poniendo en papel lo que está viviendo o lo que quisiera vivir, así que el prota, que es aquí periodista es estupendo e igual de "prepotente" que Castle.

Pero está genial y merece la pena dedicar un par de días a leer esta novela.

Me ha dejado mi mami también la siguiente y la voy a leer en breve.

miércoles, 16 de octubre de 2013

El elefante de marfil (Nerea Riesco)

Un libro no muy conocido de una autora que tampoco es muy conocida. Corresponde a una de las colecciones de El Círculo de Lectores que hago de vez en cuando.

Lo curioso es que yo pensaba que no lo había leído y, en cuanto lo empecé, me di cuenta de que sí, ya había pasado por mis manos. Como estaba en el metro y este libro es en papel, solo tenía dos opciones: seguir y acabarlo o pasarme todo el camino mirando la cara de la gente que iba conmigo en el vagón. Todo el que viaje en metro por las mañanas sabe que la segunda opción es un horror, así que, opté por la primera.

Y es un libro estupendo. Se pasa un tiempo muy agradable leyéndolo y se aprenden muchas cosas (lo que no se puede decir de todos, la verdad)

Eso sí, me avergüenza un poco confesar que no sé jugar al ajedrez. Sé cómo mueven las fichas pero no tengo idea de las aperturas, las estrategias... Y por supuesto, no sería capaz de ver una partida en mi cabeza y pensar en los movimientos que he hecho y que me quedan por hacer. Quiero pensar que es porque no lo he intentado nunca...

En fin, que el libro gira en torno a una partida de ajedrez entre "moros y cristianos" que se disputaban ni más ni menos que la Giralda. Pero la trama está envuelta en la historia de una familia sevillana, comenzando en 1755, justo el día de los Santos, cuando se produjo el terremoto de Lisboa.

Los protagonistas principales, León de Montenegro y Julia Gil de la Sierpe son realmente fantásticos pero el mejor de los mejores, como personaje es M. Verdoux, erudito, sibarita, preceptor, hombro en que llorar y la mayor sorpresa del final del libro.

Como decía antes, se aprenden muchas cosas como que "Jaque mate viene de la expresión árabe shah-mat que quiere decir "rey vencido". También, relacionado con el ajedrez nos enteramos de que "nuestro alfil actual, que ahora es una especie de obispo, antes era un elefante. Por eso se llama alfil, que significa "elefante" en persa.

Otra cosa muy interesante y que nos demuestra que la historia se repite y que no somos tan originales como nos gustaría ser es que por aquellas fechas los toros se prohibieron "porque un grupo de filósofos consideraba las corridas de toros una salvajada alegando que regocijarse viendo sufrir hasta la muerte a un ser vivo significaba que las personas seguían manteniendo los mismos instintos que las guiaban en la época de las cavernas". Eso sí, cinco años después, las corridas de toros se volvieron a permitir y la Maestranza de Sevilla se volvió a llenar de gente.

Cada capítulo comienza con una cita interesante relativa al ajedrez. Muchas son muy curiosas pero quiero dejar aquí la de Luis Ignacio Helguera: "El ajedrez nos recuersda que el mundo es un conjunto de posibilidades casi infinitas y que hay que decidirse por una".

Verdaderamente merece la pena dedicar unos días a esta novela. Yo he tardado una semana en leerla y no me ha importado haberla leído hace unos 3 años (me entretuve en localizar cuándo la había leído por primera vez - para algo tiene que servir llevar apuntando las fechas de los libros desde hace 30 años...)

Para acabar, quiero dejar un pensamiento de Guiomar, la hija de Abel de Montenegro (y por tanto, nieta de León de Montenegro). Es una muchacha muy curiosa que a mí me ha encantado. Supongo que parte del interés que me despierta se debe a que su nombre me gusta muchísimo. En fin, que me alargo demasiado: "Los seres humanos no son lo que son; son lo que les enseñan a ser."

martes, 8 de octubre de 2013

El gran Gatsby (Francis Scott Fitzgerald)

Este libro lo leí hace muchísimos años y, no sé muy bien por qué, he pensado que no sería malo releerlo.

Lo cierto es que, cuando lo leís por primera vez, me gustó pero no me "encandiló" y ahora me ha pasado lo mismo.

Reconozco, no sin cierta vergüenza, que muchas veces no soy capaz de entresacar todo lo que un libro de da sí porque quizá algunos libros no me tocan la fibra sensible...

En realidad está bien: es la historia de Jay Gatsby narrada por Nick Carraway, un vecino suyo que es, a su vez, primo de Daisy Buchanan, la muchacha de la que Gatsby se enamoró antes de irse a la guerra y a la que, después de volver, quiere reconquistar en el verano de 1922. Solo hay un pequeño problemilla: Daisy ya está casada y se ha reproducido. Además, Gatsby es un hombre de gran éxito y muy rico pero nadie sabe de dónde procede ttodo ese dinero ni quién es él en realidad.

Según dice el propio Nick, "a sus fiestas acude el mundo entero y su manate", porque siempre tiene la casa llena de gente. Pero es un mundio absolutamente superficial y sin fundamento. Los invitados "se comportabna según las normas de conducta propias de los parques de atracciones".

Es curioso porque todo el mundo se escandaliza que Gatsby quiera conquistar a Daisy porque ya está casada pero parece que no pasa nada porque Tomo, el marido de Daisy, tan casado como ella, tenag auna aventura con la mujer del encargado del taller-gasolinera (que además, a mí me parece una ordinaria). Y el primer escandalizado es el propio Tom, que pasa por su aventura como si fuera lo más normal del mundo.

El mejor personaje, para mí, es el narrador de la historia, Nick que dice algunas frases inteligentes e interesantes, como: "Todo el mundo se cree poseedor de por lo menos una de las virtudes cardinales. La mía es esta: soy una de las pocas personas honradas que he conocido en mi vida".

El epílogo del libro es de Justo Navarro y voy a dejar una reflexión para acabar porque resume un poco lo que el libro quiere ser y que creo que yo no ha sabido ver: "Gatsby es un emblema del ciudadano: esencialmente será la idea que los demás se hacen de él, asesino o príncipe, héroes o antihéroe, ser extraordinario que brilla en sus fiestas magníficas, misterioso y sospechoso. Mister Nobody from Nowhere".

La verdad es que el epílogo es una gran explicación de una novela que es interesante, entretenida y agradable de leer pero a la que yo no he sabido sacarle tanto jugo.