viernes, 22 de julio de 2016

La felicidad es un té contigo (Mamen Sánchez)

Vamos a probar con qué soltura puedo escribir con la izquierda después de mi luxación de hombro derecho de ayer...

Como siempre, voy con retraso con las reseñas... Leí este libro ya hace unas semanas y me lo pasé muy bien. Me hizo disfrutar desde el principio hasta el final.

Me encontré una incongruencia porque empieza situando la acción en 2012. Me chocó porque el inspector Manchego enciende un cigarro en su despacho y en ese año ya estaba prohibido. Luego, por otros detalles más, me di cuenta que debía ser un error y es 2002.

Toda la trama  gira en torno a la revista LIBRARTE, una revista literaria del grupo Craftsman. Como parece que no va bien, Mr. Craftsman manda a su hijo para liquidar todo y cerrarla.

Y ahí empieza la aventura...

Las chicas de la revista son estupendas todas (porque solo son chicas...): Berta Quiñones, Soleá, María, Asunción y Gaby. Además, me ha hecho gracia porque Berta, la jefa, es de Ortigosa de Cameros, un pueblecito precioso de La Rioja, que tuve la suerte de conocer hace un par de años...

El inspector Manchego (Alonso Jandalillo) también es muy peculiar y de La Rioja. Es más de zurracapote que de licores, según sus amigos... (¡qué rico el zurracapote! además, el que yo tomé era casero...ummmmm)

Y la familia Craftsman es para nota... De hecho, Atticus y su madrer llevan siempre té Earl Grey por si no lo pueden encontrar donde van...

Además..."...había llegadoa ser tan sagrado para los Craftsman como la vieja costumbre familiar de poner a sus niños el nombre del protagonista de alguna novela de culto". El abuelo se llamaba Dorian (fácil; El retrato de Dorian Grey"), el padre, Marlowe (Philip Marlowe, de las novelas de Raymond Chandler), y los hijos, Atticus (Atticus Finch, Matar a un ruiseñor) y Holden (Holden Cauldfiels, El guardián entre el centeno). Todo esto lo digo yoporque son los que se me han ocurrido... A lo mejor son otros...

Me encanta Atticus por muchas cosas pero sobre todo porque: "...ya que el día menos pensado se le podía aparecer James Joyce furoiso con él por llevar media vida fingiendo que se había leído El Ulises de caboa rabo cuando en realidad solo había ojeado por encima la guía de lectura de Longman". No me extraña nada, con lo rollazo que es...

En fin, lo dejo ya pero tengo que comentar que el piso en que se aloja Atticus está en la calle del Alamillo y ahí hay un restaurante mejicano estupendísimo "La taquería del Alamillo". Hay que ir...



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