lunes, 7 de agosto de 2023

La hija del capitán (Aleksandr Pushkin)

 Mi marido decidió descargarse el libro y leerlo y, ya que lo teníamos, pensé que sería bueno leerlo, ya que no había leído nunca nada de Pushkin.

Y, la verdad, no sé muy bien qué decir. Supongo que desconozco la historia de Rusia y no puedo comprender completamente lo que hay alrededor de la historia.

A mí los autores rusos me gustan, y mucho. Y esta novela está bien, pero no he captado todo lo que debería, seguro.

Es casi como un cuento de hadas.. el soldado que se va a la guerra y deja a su enamorada, que luego consigue la emperatriz le salve. Vamos a acompañar a los protagonistas en sus peripecias y en los sinsabores que les va a ofreciendo la vida hasta llegar a un final feliz.

No tengo mucho más que contar... sólo dejar un proverbio ruso que me parece muy reseñable: "Cuida la ropa cuando esté nueva y el honor desde joven".

La dama y la muerte (Greta Alonso)

 Escuché a la autora (que firma con seudónimo) en Tiempo de Juego. Paco González la entrevistó porque el protagonista del libro es un futbolista. Me pareció que era encantadora y decidí que tenía que leer el libro. Y no me ha decepcionado.

El futbolista que aparece muerto en Santander es Lucas Cué, Pero, en realidad, el futbolista es un personaje circunstancial.

Para mí, el protagonista es Dama, un pintor/a a quien nadie ha visto y cuyas obras se cotizan muchísimo en las subastas y que firma Dama fuit ic. Y, lo curioso es que nadie ha visto las obras. Se subastan sin verlas y sólo las ve quien las compra cuando llega a su casa y retira el papel de estraza con el que llegan cubiertas.

Mateo Valtierra, de 37 años, será quien se encargue de la investigación, junto con su compañero Chuchi. Me llama la atención el nombre de su madre, Valvanuz, que tiene un restaurante. Y tiene también un hermano, Samu.

Cuando Mateo llega a casa de Lucas, avisado por Rebeca (con quien había tenido una relación) encuentra a Bianca de Arbide inconsciente y desnuda en la ducha... y ahí empieza el laberinto... una madeja tremendamente difícil de desentrañar.

Aparece también Jorge del Cerro, de 44 años, juez de la Audiencia Nacional y su hermana Judit. Y Mario Cayón, amigo de Jorge, con quien llevaba 23 años sin hablarse  y que aparece ahorcado.

Las cosas se van complicando más y más... hasta que se hace la luz, claro, pero no se puede contar.

Voy a dejar dos reflexiones para terminar, no sin antes recomendar la lectura de esta novela. Parece un poco complicada pero se aprende mucho y es muy interesante.

"El mundo no es así por los que matan, el mundo es así por los que callan"

"Lo que Juan dice de Pedro dice más de Pedro que de Juan"



Historia de mujeres casadas (Cristina Campos)

 Ha sido el finalista del Planeta de este año y había que leerlo. No soy yo muy partidaria de los premios Planeta, la verdad... me he llevado unas cuantas desilusiones, pero ya había leído Pan de limón con semillas de amapola, que me encantó... así que había que probar.

Y me ha gustado. De hecho, más que el ganador del premio... aunque de ése aún no he hecho la reseña.

Podríamos decir que es la historia de cuatro mujeres. Iba a decir que son cuatro mujeres normales, pero tampoco sería cierto. No tienen una vida que podamos llevar las demás, pero sí se enfrentan a situaciones con las que se enfrentan muchas mujeres que están a nuestro alrededor.

Por un lado está Eugenia, de 65  años, directora de la revista La Femme, para la que trabajan las otras tres. Está a las puertas de la jubilación y quiere volver a reencontrarse con Emmanuel, el médico francés que es el amor de su vida.

Por otra parte, tenemos a Gabriela, periodista de 45 años, casada desde hace 20 años con Germán, ingeniero, con el que tiene un peque de 3 años. Pero tiene una relación con Pablo, escritor de 55 años, que es, a su vez, padre de dos hijas.

Silvia, la fotógrafa, me encanta... Es un cielo. Está casada con Salva y tiene dos hijos, de 3 y 10 años.

Y luego está la diseñadora, sobrina de Eugenia, Cósima de Sentmenat y Alós, de 27 años. Y se casa con Bosco de la Loma Osorio... Sólo nos queda decir, como Tamara: "o sssssssea, te lo juro".

Es muy agradable de leer, de verdad, lo he pasado estupendamente. 

Y hay una frase de Gabriela con la que me identifico completamente: "Empoderamiento. Poder. ¿No había una palabra más bonita para hablar de nosotras? Para hablar de la igualdad que anhelamos. Poder es sinónimo de dominio". A mí me parece horroroso lo del empoderamiento... llevamos años luchando poco a poco, desde dentro, para que nos reconozcan que somos iguales... Yo no quiero estar empoderada.

Hay una frases de Goebbels que ya conocía pero que tengo que repetir aquí: "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad". Ahora, en la época de la posverdad y de las cosas repetidas hasta la saciedad en las redes sociales, es importante tenerlo en cuenta.

Y cierro con otra reflexión que, no por conocida y repetida, deja de ser cierta: "Cómo nos complicamos la vida los seres humanos"


Siete libros para Eva (Roberto Martínez Guzmán)

 Nos volvemos a encontrar con Eva Santiago, pero en este caso es antes de que sea policía,  cuando es secuestrada y cómo esto le marca para el resto de su vida y, por supuesto, de su carrera. Esta es "...la novela en la que narro qué fue lo que motivó que se hiciese policía en el año 1999".

Nos cuenta la historia de su familia... Un padre político (no es insulto, es realidad), una madre dominada por el padre y sin poder hacer nada por sí misma y una hermana que ha conseguido salir de casa y labrarse un futuro. Y ella, Eva, nacida el 14 de septiembre de 1977.

Lo de los políticos en la novela es para nota y ahora, después de unas elecciones en mayo y otras en julio, nos hace ver la realidad mucho más claramente: "...la política es el arte de conseguir que la gente vote lo que nosotros queremos creyendo que eligen libremente".

Nos vamos enterando de cómo el padre, Manuel Rodríguez Vázquez, es constructor y ha entrado en política porque puede conseguir más obras y más dinero. Es infiel a Lina, como no cabía duda desde que le conocemos. Pero luego nos enteramos de que no quiere saber nada de Eva porque no es hija suya.... pero no podía admitir algo así y, de cara a la galería, hacía ver que sí lo era.

Vamos a vivir el secuestro desde dos puntos de vista: el de Eva y su secuestrador (que a mí me cae genial) y el de la gente que está fuera buscándola.

Desde dentro nos encontramos con un secuestrador que no pretende hacerle ningún mal a Eva y que le va trayendo libros para que pase el tiempo más agradable. Y eso es ser un secuestrador majete... "¿No sabes que un libro e la mayor arma de insumisión del mundo?"; "...piensa que el tiempo que dedicas a leer un libro nunca es tiempo perdido. Y que mucho menos es infeliz".

Hay otro personaje que me encanta: el padre biológico de Eva. Lina aún tiene relación con él y es un hombre verdaderamente encantador.

Otra chiquita muy majilla es Sonia, la asistenta en casa de Lina y Manuel, que es capaz de ver lo que de verdad sufre Lina y trata de estar a su lado. Y Lina la quiere de verdad. En un momento dado, le dice algo que merece la pena recordar de vez en cuando: ·...intenta cometer pocos errores en la vida y nunca, nunca, tapes uno con otro. Porque los errores no se eliminan sino que se van sumando y acumulando en el cuerpo"

Me he llamado la atención a mí misma porque he subrayado muchísimas reflexiones que no voy a poder incluir aquí... sería demasiado... pero sí hay algunas que me parecen muy importantes:

"...en este mundo, quien vive sin risas, no vive, sólo existe"

"...pero piensa que cuando alguien tiene más amigos que dedos en las manos, en realidad no tiene ninguno"

"No vive más feliz la persona que menos problemas tiene, sino la  que antes y mejor los afronta y soluciona".

"... lo malo del ser humano es que cuando uno tiene un mal día siempre se encuentra con otro dispuesto a convertírselo en peor".

Hay muchísimas más y el libro me ha gustado muchísimo. Pensé que sería una precuela de la serie de Eva Santiago pero no, es realmente bueno.

Y cierro con la última reflexión, que me encanta: "De vuelta a casa, todos los caminos parecen más cortos"

La torre Tesla (Rubén Azorín Antón)

 Tengo la sensación de que debería volver a leer esta novela. Estuve un poco despistada mientras la leía y, aun siendo Tesla un personaje que me parece fascinante, no me enganchó todo lo que yo suponía.

Nuestro protagonista es Philippe Hawk, Halcón, ya que él prefiere la traducción al español. "Soy un amante del cine negro. Del antiguo y verdadero cine negro. Quizá por eso me hice detective privado cuando me expulsaron del cuerpo de policía y me uní a los ciudadanos de ninguna parte". 

No lo he dicho: la novela es de ciencia ficción, lo que ayudaría aún más a que me encantara...

Toda la novela gira en torno al Rayo de la Muerta, arma de la que dijo el propio Tesla: "Mi arma marcará el principio y el fin de las guerras tal y como se conocen hasta ahora"

Tesla era  un hombre curioso. Era de etnia serbia, nación en la actual Croacia y se nacionalizó estadounidense... un buen lío, la verdad. Murió empobrecido, desprestigiado y solo en una habitación de hotel. Y estaba obsesionado con la idea de generar energía.

En cuanto al Rayo de la Muerte, "...fue un descubrimiento orientado hacia la paz pero, al igual que la energía nuclear, puede desviarse a lo contrario".

El libro es muy curioso porque aparecen poemas en serbio, cosas en sánscrito... y he aprendido que "el sánscrito es la lengua del yoga y se dice que es yoga en forma lingüística porque es energía divina en una estructura de sonido que nos conecta con el absoluto" (Ahí queda eso...)

Es una novela muy curiosa pero es culpa mía no haber sabido conectar...tendrá que ser para otra vez.

Cierro con una afirmación muy real: "Cuanto más sepas, más sufrirás", que es el equivalente a mi frase de "Vivo feliz en la ignorancia". La mía es mucho menos literaria pero la esencia es la misma.

Café y cigarrillos Ya para un funeral (Roberto Martínez Guzmán)

 Parece mentira que haga tanto tiempo que no hago ninguna reseña... y no he dejado de leer... es que no me da tiempo. Bueno, o que siempre encuentro otras cosas que hacer, que todo puede ser.

Lo que voy a hacer hasta que me ponga al día es ir haciendo reseñas aunque no sea en el orden en el que he ido leyendo... es la mejor manera de avanzar.

Al lío... esta novela me llamó la atención... La primera pregunta que te hacen: "¿Qué sentirías si supieras el momento exacto de tu muerte?". Es una pregunta difícil... me atrevería a decir que capciosa. A ver qué responderíamos cada uno.

Para situarnos: "...el doctor Delfín Sánchez lleva un año recibiendo unas cartas anónimas, mes a mes, anunciando su muerte en su 50 cumpleaños". El Dr. Sánchez, a la sazón, es traumatólogo.

Al principio, se lo toma un poco a broma y no quiere pensar que pueda ser verdad, pero conforme va pasando el tiempo, al final decide ir a la policía y es cuando aparece Eva Santiago, de 39 años, a quien ya conocemos y a quien vamos a seguir conociendo. Porque, ya lo dicen en el propio libro: "Toda espera tiene el curioso don de volverse insoportable con el paso del tiempo"

Esto ya lo he leído en muchos más sitios, pero no me puedo resistir a volver a incluirlo aquí: "...hay muchas razones por las cuales una persona  puede querer asesinar a otra, pero en el fondo todas se pueden agrupar en tres básicas: por amor, por odio o por interés". A  mí siempre se me escapan aquí los asesinos esos que eligen un poco por azar, pero será que se pueden incluir en los casos de interés, claro.

No se puede contar nada porque me cargo la trama, pero es realmente interesante porque parten de la nada y están mucho tiempo sin tener nada,... todo parece increíble y sorprendente hasta que se va materializando poco a poco.

Lo he pasado muy bien y me ha gustado mucho... lo recomiendo para pasar un rato muy entretenido.

Y cierro con dos pensamientos muy interesantes.

Por un lado, una verdad como un templo: "Hay muchos idiotas sueltos, y nunca infravalores la capacidad de empeño y dedicación de un idiota"

Y por otro lado, una metáfora que me ha hecho pensar: "La vida es como un sueño. Nadie te pregunta si quieres tenerlo, ni si es ese el que quieres tener, pero después deseas que nunca suene el despertador".

domingo, 28 de mayo de 2023

Muerte sin resurrección (Roberto Martínez Guzmán)

 No es la primera novela que leo de este autor y siempre me ha gustado mucho, así que, era de esperar que esta no fuera menos...

"Roberto nos presenta una trama maravillosamente ambientada en dos ciudades muy poco comunes en obras literarias, Vigo y Ourense, y en una época del año tan conocida por todos como es la Semana Santa. (...) Conocerás a Emma, la mano ejecutora, una joven que mata a una serie de personas y que deja su sello en cada cadáver, una pelota de golf."

Me encanta porque el autor sigue fielmente el principio de Agatha Christie: "La mejor receta para la novela policíaca: el detective no debe saber nunca más que el lector".

Eva Santiago, de cabellera roja muy llamativa, es la responsable de resolver el caso, con la ayuda del subinspector Antón Cruz y el comisario Míguez. La propia Eva dice algo muy similar a lo que aparecía en una de las novelas de Néstor Salazar: "...nuestra misión no es obtener culpables, sino proteger inocentes. Y las dos cosas no siempre coinciden".

La novela comienza con Emma yendo a confesar lo que va a ir haciendo... Conoceremos a su madre, Aurora, que se suicida y la historia de Salva y Borja, marido e hijo de Emma. "¿Puede el pasado justificar acciones atroces del presente? Quizá no siempre, pero a veces conseguir la paz del espíritu lo compensa todo" (Natalia Navarro Díaz)

Me ha hecho gracia lo que dice Eva en un determinado momento... está muy elaborado pero creo que tiene toda la razón: "A tus años ya deberías saber que los hombres, cuando tenéis que hacerle sitio al alcohol en el cerebro, toda vuestra materia gris huye despavorida y en estampida a refugiarse en la entrepierna".

Es una novela muy interesante, los personajes son muy especiales y merece mucho la pena dedicarle un ratito... sin duda ninguna.

Cierro con una reflexión interesante: "...lo que debemos hacer siempre tiene prioridad sobre aquello que queremos hacer. (...)... a veces, las decisiones que tomamos, aunque justificadas, no son las que más nos gustaría tener que tomar."