martes, 16 de noviembre de 2021

El amor secreto del duque de Alba (Lola Artacho)

 Muy entretenido....

Vamos a situarnos: "Mediaba el siglo XIX y España asistía en vilo a una calma tensa. Derogada la ley sálisca, por medio de la Programática Sanción de 1830, Isabel II de Borbón regía con cetro y corona una vez sofocados los incendios carlistas..."

Nuestros protagonistas son Jacobo Fitz-James Stuart (33 años) y Josefina Perrier y Calderón de la Barca (18 años) que, al parecer, protagonizaron uno de los más sonados romances de la época.

La niña vive en Sevilla, de padre francés y aspira a salir de allí y casarse con su primo Maurice Girau. A mí me encanta eso de que quería liberarse de la "rígida moral sevillana"... ¡qué bonito suena!

Ella es mona y él debía de ser también guaperas y un poco viva-la-virgen (eso lo digo yo), así que era el cocktail perfecto... Y, además, lo que le faltaba: "La Casa de Alba había entroncado con la Corona francesa cuando María Francisca Palafox Portocarreta y Kirkpatrick, Francisca de Montijo (hermana de la emperatriz Eugenia) contrajo matrimonio con el decimoquinto duque de Alba de Tormes, Jacobo Fitz-James Stuart Ventimiglia"

Es una novela entretenida en la que la autora mezcla el romance, con la política y nos describe un poco cómo era la vida en la época... está bien.

Y me ha hecho gracia un momento en el que Jacobo escribe a Josefina y le cuenta que no puede ir a verla porque está pendiente de asuntos en Madrid y de sus hijos (los tres que tuvo con Francisca de Montijo): "Se encuentran en la casa de Carabanchel de su abuela, en el campo, y yo me desplazo a verlos desde Madrid con bastante frecuencia...". ¡En Carabanchel... en el campo! Es curiosísimo cómo ha crecido Madrid y cómo antes los barrios de ahora eran municipios independiente e incluso alejados de la capital.

Esto es todo... se deja leer, aunque he de reconocer que a mí se me ha hecho un pelín largo, pero eso son cosas mías.

O retrato (Agatha Christie)

 Una nuevla más de las que nos dejó nuestra profe de portugués para que fuéramos practicando. 

Y otra de las escritas por Agatha Christie con el pseudónimo de Mary Westmacott. Al parecer fue la segunda de las seis que escribió con este nombre.

Según parece, siempre se ha pensado que es una novela semi-autobiográfica, que es algo que me llama la atención. Si es autobiográfica, bien; si no lo es, bien también. Pero... "semi"... no sé, es como estar un poco embarazada... Puede que en la novela se reflejen hechos que le sucedieron a la autora pero lo de "semi autobiográfica", no lo veo.

Nuestra prota es Célia que, tras perder a su marido, su madre y su hija, está pasando un momento muy mal (¡qué sorpresón!) y está barajando la posibilidad del suicidio. Tiene la opción de rehacer su vida con una nueva pareja, pero no lo ve claro.

Y conoce a Larraby, un pintor y le cuenta toda su historia.

Hasta ahí se puede contar. No es ni parecida a las novelas de misterio de la autora pero se deja leer. Y tiene unas muy buenas descripciones de los personajes y de la época victoriana. La abuela es memorable.

No hay que esperar una aventura trepidante, pero creo que merece la pena leerlo.

lunes, 15 de noviembre de 2021

A talent for murder (Andrew Wilson)

 El invierno de 1926, con 35 años, Agatha Christie desapareció... y ella nunca habló de lo que había pasado durane los 10 días en que estuvo desaparecida. 

El autor, en esta novela, nos da una posible opción que incluye chataje y asesinatos.

Es curioso porque la quieren obligar a cometer ella misma un asesinato con la amenaza de hacer público que su marido tenía una amante.... ¡pero, pero, pero...! Pues que se sepa, ¿no? No sé, quizá era la moral de los años 20, pero me cuesta creerlo...

La historia es muy interesante, la verdad , y lo he pasado muy bien leyéndola. Es como una novela de Agatha Christie en la que Agatha Christie es el principal personaje... muy bien traido.

No sé muy bien si el retrato que se hace del que fue su marido (lo era en ese momento) es muy acorde con la realidad pero no me ha caído muy bien y la nena, Rosalind (que tení el nombre de la muñeca favorita de la reina del crimen) aparece como una niña repelente: "I know Daddy likes me and would like to be with me. It's you he doesn't like"

El malo-muy-malo es un personaje estupendo y aparecen otros que también merecen mucho la pena.

Y me hace gracia porque siempre achacan cualquier cosa a que la pobre mujer sufría de los nervios... por eso había desaparecido. Supongo que ahora diríamos que está sometida a mucho estrés o que está pasando por una depresión (aunque no se supiera a ciencia cierta... solo por hablar). Pero los de "sufrir de los nervios" era muy recurrente hace unos años.

De estas novelas no se puede contar mucho para no destrozarlas, pero se deja leer muy bien.

Cierro con una reflexión que puede ser muy interesante: "The heart of a woman who loves will forgive many blows".

El guardián de la marea (Mayte Uceda)

 Me ha resultado una novela entretenida y, sinceramente, no sé cómo no se ha hecho aún un guion para una película (a lo mejor está y yo no lo sé, que sería lo más lógico)

Vamos a ponernos en situación: "Las Palmas, 1918 - Marcela Riverol y su familia tratan de sobrevivir al hambre mientras se suceden los combates entre británicos y alemanes en aguas del archipiélago canrio, bloqueado por los submarinos germanos"

Nuestra protagonista, como es de esperar es Marcela. Pero tenemos también a Hans Berger, teniente de la Marina alemana y a toda la familia de Marcela que son, sinceramente, a cual peor. Ya es mala suerte tener una familia así....

A la pobre el padre la mandó al convento donde las monjas se encargaban de las niñas porque su madre murió cuando nació ella. Las hermanas, unas brujas, el primo, sin comentarios... Menos mal que la familia que tenía en Cuba era de otra forma, pero tuvieron que pasar años hasta que pudo llegar allí.

Un personaje estupendo es sor Felipa, una mujer maravillosa. Y también es genial Mili, amiga de marcela del convento y Herminia Maldiciones, un personaje de los que luego nos sorprenden, que dice cosas como: "Demonios, de haber querido Dios que nos bañáramos, habría creado la lluvia templadita, a la temperatura del cuerpo"

En definitiva, es la historia de Marcela, que se cruza con la de Hans y vamos a vivir con ellos todo lo que tienen que ir pasando para luchar por estar juntos. Todo aderezado con la Primera Guerra Mundial y la mal llamada gripe española. Bien es verdad que hay cosas un poco inverosímiles, por eso me parece que podría ser el guion de una peli, pero se va dejando leer.

Marcela está bien... pero me gusta más Hans, un hombre con principios, serio y muy agradable, que nos va dejando algunas perlas: "Hasta para tener miedo hay que ser valiente"

Un pequeño drama con final feliz (no desvelo nada porque era de esperar) que está bien para pasar un ratillo.

Y nos deja una frase de Robert Browning para cerrar tranquilamente: "Ama solo un día y el mundo habrá cambiado"

martes, 9 de noviembre de 2021

Sira (María Dueñas)

 He de confesar que abrí el libro con un poco de miedo. Me gustó mucho El tiempo entre costuras y no conseguí que me gustara de verdad ninguno de los otros libros de la autora... Este lo había regalado y mi madre me dijo que "bueno, venga, vaya... a ver qué te parece a tí". Con esa primera impresión, la verdad, no estaba muy animada.

Así que, claro, cualquier cosita mejoraría lo que yo esperaba. Y así fue... no lo pongo al nivel del primero, pero no me resultó tan pesado como los otros que había leído. Que no es que no estuvieran bien, no, es que (para mí, y solo para mí) les sobraban unas cuantas páginas.

"Sira Bonnard - antes Arish Agoriuq, antes Sira Quiroga - ya no es la inocente costurera que nos deslumbró entre patrone y mensajes clandestinos, pero su atractivo permanece intacto"

"Concluidas sus funciones como colaboradora de los Servicios Secretos británicos, Sira afronta el futuro con ansias de serenidad"

Obviamente, no lo consigue porque entonces la novela sería muy aburrida. Y se va a enfrentar a la pérdida de su marido y a tener que criar ella a su hijo sola (o casi sola) y en circunstancias complicadas, moviéndose de Jerusalén a Londres, a Madrid, a Tánger...

Sí que es cierto que hay personajes muy agradables y atractivos, que cumplen la función que quiere la autora en cada momento. Y entremezcla maravillosamente bien hechos históricos tras finalizar la Segunda Guerra Mundial con las aventuras de Sira y su familia.

Ah, y he aprendido algo que me ha parecido curioso: "Hay constancia clínica de que la señora (Eva Perón) afirmaba ser la reencarnación del faraón Tutankamón". La visita de Eva Perón a España es un episodio muy divertido del libro, la verdad.

Bueno, que se puede leer, es cierto, pero no espere nadie el mismo impacto que supuso El tiempo entre costuras.

Y cierro con una reflexión que es una gran verdad: "Me dormí esa noche dando vueltas a la absurda capacidad que tenemos los humanos para complicarnos la vida innecesariamente".



Todos buscan a Nora Roy (Lorena Franco)

 Muy curioso el libro, la verdad...

Vamos a ponernos en situación: "Nadie sabe lo que impulsó a Nora Roy, una paciente del centro psiquiátrico Vera de la Cruz, a asesinar a su psiquiatra y a una de las enfermeras"

Nos encontramos unos personajes muy interesantes pero, el que más me gusta es la abuela de Eva, que ya ha fallecido cuando comienza el libro. Esta mujer, viuda desde los 35 años, crió a Eva porque su madre se había ido a una comuna hippie (cositas normales). Una de las frases de la abuela es de las que yo firmaría también: "La rutina nos mantiene cuerdos".

Ah, no he dicho que Eva es la gran protagonista de la novela, junto con Nora Roy y que sus caminos se cruzan sin que Eva se dé cuenta en un primer momento.

Y, es verdad, la autora nos hace fijarnos un poco más en la problemática de las enfermedades mentales, que es algo que afecta enormemente a nuestra sociedad actual y que debe tratarse con naturalidad y sin los tabús que suponía hace unos años.

No me voy a extender más. El libro está bien, hay que leerlo para saber qué pasa, claro y, bueno, se puede recomendar. No es el que más me ha gustado de los que he leído últimamente, pero se deja leer.

Y, claro, alguna cosa hay que dejar...

Por un lado, una reflexión que me parece de lo más acertada: "...el mundo está tan enfrascado en sus problemas, en las pantallas de sus móviles, tan atareados dando 'me gusta' a momentos de vidas que jamás conocerán, que no son capaces de levantar la mirada y no solo de mirar, sino de ver más allá".

Y, por otro lado, una frase de Pablo Neruda que me viene de maravilla para terminar: "Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo y esa, solo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"

El club de la lectura de Brodway (Raquel Villaamil)

 Me pareció curioso en un principio, se me hizo un poco pesado cuando fui avanzando y el resultado final es un "bueno, se deja leer".

Es una mezcla entre novela rosa y novela negra. No es la mejor rosa ni la mejor negra, pero se deja leer.

Marina es astrónoma y nunca fue popular en su clase (un clásico). Recibe una invitación para una reunión de su promoción y no tiene con quien ir (otro clásico). Y aquí llega el mejor personaje de la novela, Eric, pareja de Roger, hermano de Marina. Es quien le dice que entre en la web del Club de la lectura de Broadway, que es una tapadera de una empresa de acompañantes.

Así es como Marina conoce a Will, divino de la muerte, como no podía ser de otra manera. Va con ella a un par de eventos y... vaya, vaya, aparece con ella en una foto. 

A través de esa foto, la reconoce un desgraciado que trató de matarla cuando tenía 15 años, episodio del que ella no tiene recuerdos.

Y ahí se empieza a liar todo. Porque tienen que huir al pueblo de la América profunda del que viene Will y conocer a toda su familia.

La verdad es que tiene momentos divertidos y partes entretenidas. Pero tengo la sensación de que hay cosas que no terminan de encajar bien y quedan un poco forzadas.

En definitiva, es un libro de playa que leí en vacaciones y no terminó de cubrir las expectativas, la verdad. Y, sinceramente, no me atrevo del todo a recomendarlo.

Pero, eso sí, puedo dejar una frase muy interesante, de Miguel de Cervantes: "En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia".