martes, 4 de agosto de 2020

Poirot investiga (Agatha Christie)

Seguimos con ello... ahora con Poirot... ¡me encanta!

Va siempre tan peripuesto y se gusta tanto a sí mismo, que hay que sonreír... "¡Cuando uno es único, lo sabe!

Y luego está el capitán Hastings, que es fantástico pero no da una, el pobre y está deseando que algún día se equivoque Poirot en algo para restregárselo: "¡Cielo Santo, Poirot! Daría un buen montón de dinero por verle hacer el ridículo... siquiera una vez! ¡Es usted tan tremendamente orgulloso!"

Me encanta cuando ya tiene todo resuelto y solo sabe él lo que pasa... Reúne a todo el mundo y lo cuenta como si fuera lo más sencillo del mundo.

Yo veo muy poca televisión. Y series, pocas no, poquísimas. Pero hay una, Crimen en el paraíso que me encanta porque es muy tranquila, con unos paisajes maravillosos. Y los inspectores son como Poirot... van hilando las cositas hasta que algo hace "click" y todo encaja. Y reúnen a todo el mundo para explicárselo, por supuesto.

En fin, que lo he pasado estupendamente leyendo esta novela. Y cierro con un pensamiento de Poirot que es una gran verdad: "Todos nosotros poseemos células grises y qué pocos sabemos utilizarlas"

La sinagoga del agua (Pablo de Aguilar González)

El título suena de maravilla, así que era necesario leerlo. Pero, me ha dejado un poco fría... 

Son dos historias relacionadas. Una se desarrolla en 2007 y otra viene del siglo XV. La primera me parece un poco flojita pero la otra sí que me ha llamado la atención.

Sobre todo porque es una historia de la lucha entre judíos y cristianos en aquella España nuestra tan tolerante... Cierto es también que siempre a los cristianos se les tacha de animales, incultos y descerebrados y a los judíos de moderados y serenos. Y digo yo que habría un poco de todo.

Pero la expulsión de los judíos fue un error y. como decía en alguna otra reseña en relación con las cruzadas, vuelve a ser una cuestión de poder y dinero y un tema religioso muy de refilón. Nunca he entendido ni entenderé las luchas de religión. ¿Por qué no se puede creer en quien se quiera, siempre y cuando permitas que tu vecino haga lo mismo y no hagas daño a nadie?

¿Cómo es posible que la religión, tanto la judía como la cristiana, que se supone que promulgan el amor, pudiera generar un odio tan tremendo?

Y es una historia muy bonita, con unos personajes maravillosos. Hasta el padre Tomás, inquisidor él (y conspirador...) se pregunta ya al final de su vida: "...se pregunta si tanto odio y tanta incomprensión habrán servido para algo"

Hay algún episodio de interrogatorios de la Inquisición que me ponen la carne de gallina... Me cuesta mucho leerlos... Pero, pero... ¿cómo no iban a confesar? Decían lo que querían de dijeran, por Dios...

La historia de 2007 es menos interesante. Tratan de buscar una sinagoga que debería estar en Los Cerros y contratan a Mara y a Dante que son estudiantes de Historia. Y allí conocen a Ermelindo y a Ladislao, así como a Elena.

Elena sí me cae bien, sí.... "Elena siempre lo entregaba todo. La vida para ella era eso: aprovechar cada instante al máximo". Pero Mara me cae fatal y Dante, más bien regular...

Poco más que contar... si se lee, por la narración del siglo XV... con seguridad.

Dejo una frase de Dante que me parece que es una gran verdad: "No hagas preguntas cuyas respuestas no te vayan a gustar"


Tres ratones ciegos (Agatha Christie)

Otro más... ya dije antes que he empezado a leer unos cuantos...

Lo que no sabía es que Agatha Christie "según datos de la ONU solo es superada por la Biblia y Shakespeare"

Este libro son varias historias que, por supuesto, no voy a contar. Pero, como decía en mi reseña anterior, no defraudan nunca, por muy cortitas que sean. Siempre se pasa un rato estupendísimo.

Y nos dejan siempre algo con lo que terminar, aunque sea una reseña tan breve como esta: "No debe juzgar siempre a las personas por su apariencia"

El tren de las 4:50 (Agatha Christie)

Hace unas semanas estaba puesta la televisión en casa. De esas veces en que la tele es un ruido de fondo porque no la está viendo nadie, y al mirar me fijé en que era una peli antigua de Poirot y pensé: Tengo que recuperar a Agatha Christie... y eso hice. Así que me he puesto a leer unos cuantos.

Este, concretamente, está protagonizado por Miss Marple (Miss Jane Marple...)

Muy entretenido, como siempre. Nunca defrauda. 

Una amiga de Miss Marple cree ver "¡Que un hombre ha estrangulado a una mujer!" en un vagón de un tren. Ella está en el otro tren que está en la estación... Y ahí empieza todo. Me encanta porque la amiga se llama Elspeth MacGillicuddy... ¡es un nombre maravilloso!

Y, bueno, personajes estupendos, una trama genial y un final muy interesante.

¿La frase final? "Después de todo, tú y yo fuimos educadas para el cumplimiento de nuestro deber" 

El mal de Corcira (Lorenzo Silva)

Nueva entrega de Bevilacqua y Chamorro... Esto sí que había que leerlo cuanto antes. Y, como siempre, una auténtica delicia, no solo por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta (que tan difícil es una cosa como la otra.

Me llega esta novela en el momento en que Bevilacqua tiene la misma edad que yo, 54 añazos (o añitos, según se mire) con una vida mil veces más trabajada que yo y con muchas más cosas que contar.

En esta novela lo que nos encontramos es: "Un varón de mediana edad aparece desnudo y brutalmente asesinado en una solitaria playa de Formentera" y resulta que es un ciudadano vasco que en su momento fue condenado por colaboración con ETA.

A raíz de esto, tenemos dos tramas paralelas: por un lado, la búsqueda del asesino del hombre que aparece muerto y por otro, los primeros años de Vila en el País Vasco en el cuartel de Intxaurrondo.

Los personajes son casi todos conocidos para los que somos seguidores de Vila y Chamorro: el cabo Arnau, la brigada Virginia Chamorro, , la guardia Lucía, la cabo primero Inés Salgado y, por supuesto, el teniente general del mando de operaciones, Pereira, con quine sirvió Vila en su época de lucha contra ETA.

Entre otras muchas cosas, aquí vamos a descubrir a Tucídides de quien yo no he leído nada (aunque puede que me lo plantee). Él es el primero que habla de la guerra civil de Corcira (que hoy es Corfú): "La muerte se presentó en todas sus formas y no hubo exceso que no se cometiera". Y también da las tres razones por las que se declaran las guerras: honor (que se podría sustituir por orgullo), miedo e interés. "Lo que importa es entender que tanto el interés como el miedo y el orgullo pueden hacer un asesino y un guerrero de cualquiera, si concurren en la medida suficiente",

No quiero contar nada de la novela pero hay que leerla porque tiene tantas cosas que hacen reflexionar...

En un momento dado habla del padre de Chamorro, militar retirado: "...pertenecía a una generación que no tenía entre sus hábitos el de buscar excusas para esquivar el sacrificio". Yo no sé si a la mía le pasa eso o ya no tanto. Me gustaría pensar que sí... pero a la de mis hijos... uffffffffffff.... ¿Sacrificio? ¡Qué curiosa palabreja!

Otra reflexión muy interesante: "En el país sonde vivo la pena de muerte está felizmente desterrada, y nadie, por dura y amarga que sea su suerte, tiene derecho a aplicársela a otro".

Ah, y me ha encantado su idea de los gatos. Chamorro habla en un momento de comprar un gato y Vila le dice: "No se dice comprar, sino adoptar: él a ti". Nosotros adoptamos una gatita hace dos meses y, efectivamente, ya nos ha adoptado ella a los cuatro.

Vuelve a aparecer Sun Tzu en este libro... El arte de la guerra... hay que ver la de citas que habrá proporcionado este libro. Pero esta es buena, buena de verdad: "Haz por conocer al enemigo mejor que él a ti"

Como siempre, podría decir muchas más cosas, pero voy a cerrar ya, con una frase que me ha gustado mucho y que luego he visto que se incluye en muchas de las críticas del libro: "¿En qué medida nos conforma aquello contra lo que luchamos?"

Un día en la vida de un virus (Miguel Pita)

Este libro es perfectamente acorde con el momento que estamos viviendo... Me gusta mucho el autor, siempre es el que tiene las noticias de ciencia en Tiempo de Juego y me gusta mucho cómo explica las cosas. Lo explica para que la gente lo entienda (que no es muy habitual). Así que, cuando comentó que lo había escrito no me quedó más remedio que comprarlo.

Empiezo por decir que los virus son unas "cosas" tirando a odiosas. Sé que es un concepto poco científico pero es lo que me sale del alma.

Y eso, antes de que apareciera este que pulula ahora por encima de nuestras cabezas. ¿Cuántas veces hemos ido al médico (o hemos llevado a los peques) y nos hemos marchado a casa con la típica respuesta "eso es un virus"? Y te lo comes con patatas, que es la forma coloquial de "resignarse, beber agua y esperar".

De momento, yo he dicho que son unas "cosas" porque realmente no se sabe muy bien lo que son: "Necesitan entrar en una célula para poder replicarse, por eso se discute si están vivos o si son solamente una molécula química con la habilidad biológica de autocopiarse. En cualquier caso, disponen de lo más importante para tener actividad, su ADN (o ARN), el director general, que en el caso de los virus es casi más un estafador que anda suelto buscando una empresa a la que saquear". ¿A que sí parecen asquerosos?

En fin, en el libro nos cuenta el autor un poco de por qué se está produciendo la situación actual, fuera de teorías conspiranoicas o catastrofistas. Y nos dice cosas muy interesantes: "En una sociedad corta de memoria y con sensación de inmortalidad como la nuestra, cuesta convencerse de la importancia de pequeños gestos como lavarse las manos con frecuencia". Lo que más me llama la atención es los de la "sensación de inmortalidad"... es muy cierto: nos vemos seres tan superiores a todo que pensamos que somos inmortales y ha tenido que llegar esta "cosa" (léase "cosa" en el tono más despectivo posible) para que nos demos cuanta de que somos muy vulnerables.

Hay otra cosa que nos dice el autos que me ha llamado la atención: "La humanidad podrá haber aprendido a ser más solidaria porque los problemas graves son problemas globales, así como a diseñar una forma de vida más sensata". Me encantaría que pudiera ser así, pero estoy absolutamente segura de que no lo será. No vamos a salir más fuertes, ni vamos a cambiar la forma de ver la vida, ni vamos a modificar en nada nuestras costumbres... Desengañémonos... somos como somos y volveremos a nuestra vida anterior en cuanto nos dejen. Seremos un poco más solidarios durante un tiempo y... ¡se acabó! Y no soy escéptica, soy realista.

Es un librito muy pequeñito, pero muy interesante, que recomiendo que se lea (se lee enseguida). Y me deja una frase perfecta para cerrar esta reseña: "Pensar más allá de lo que nos ofrecen los sentidos es posible, pero no intuitivo, y no viene de serie, requiere la voluntad de ponerse a ello".

Templarios (Canal Historia)

Me encontré con este libro un día, por casualidad, en un Centro Comercial, sin ir buscando nada en concreto. Y, claro, siendo Templarios, pues lo tuve que comprar... no me quedó otra opción...

Estoy segura de que ya he dicho en alguna ocasión que yo habría sido templario de haber nacido en el momento adecuado y hombre... Que no es machismo, es que las cosas en aquella época eran así y no se podía hacer más.

Vivir por aquel entonces era toda una aventura. Ahora nos quejamos mucho pero: "Su vida solía ser muy corta (se estima que la esperanza de vida en torno al año 1000 tan solo llegaba a los 22 años) y alrededor de la quinta parte de los niños que nacían vivos no llegaba a superar el año".

No sé muy bien por qué me fascina tanto la Orden del Temple (los Pobres Caballeros de Cristo). Pero siempre me ha atraído muchísimo. A lo mejor es porque soy un poco "caballeresca": "Quizá el rasgo más característico de la mentalidad caballeresca fue la importancia vital que concedían al sentido del honor". Cosa que ahora... vamos, lo del sentido del honor da risa a la mayoría de la gente y a mí me sigue pareciendo primordial.

"La Orden del Temple fue la primera de las órdenes militares de la historia. Quienes se sumaban a ella abrazaban una dura vida cuyo sentido último era el propio sacrificio en nombre de Dios". A lo mejor voy un poco por ahí... sacrificio, fe,... 

Y me llama la atención su desaparición. Sí, sí... a pesar de la leyenda en torno a ello, yo siempre he pensado que era por dinero y por poder (razones por las que se cometen las mayores tropelías, sin duda ninguna) pero aun así... "La supresión de la Orden del Temple es uno de esos acontecimientos que han hecho correr verdaderos ríos de tinta entre historiadores y aficionados a la historia medieval. Lo inesperado del proceso seguido contra la hermandad, su dureza y su fulminante resultado continúan siendo hoy fuente de especulación y reflexión a partes iguales".

Otra cosa que siempre me ha llamado la atención son las cruzadas... Yo es que eso de la "guerra santa" lo llevo mal, qué le vamos a hacer... Porque soy muy pragmática y creo que lo que hacían era abrir caminos para el comercio. La gente que iba a luchar luchaba con fe, por supuesto y estoy más que segura de que daban su vida por Cristo... pero las mentes pensantes iban por otro lado, dejémonos de tonterías. Eso sí, me vale para la guerra santa de los cristianos y para la de los musulmanes... el que muere, muere por Alá, pero el que lo manda a la guerra tiene otras motivaciones.

Y después, lo podemos adornar como queramos: "Tres eran los principios fundamentales que definían la guerra santa: la causa justa, es decir, la existencia de un motivo (por lo general, una agresión) que convirtiere el recurso a las armas en un acto moralmente aceptable e inevitable; la autoridad legítima, pues solo a ella quedaba reservado el derecho de proclamarlo; y la recta intención, ya que el objetivo de una guerra santa no podía ser otro que el de reparar una injusticia que de otro modo no podría ser corregida".

He aprendido muchas cosas, la verdad, entre ellas que el lema de la Orden del Temple, es un versículo del salmo 115: "¡No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria!". Y lo que les decían a los nuevos caballeros: "¡Id, Dios os hará mejor!". Me ha recordado mucho a esa frase que me gusta tanto "Dios no elige a los capaces: capacita a los elegidos" (que a mí me ayuda mucho porque como me quiera para algo, o me capacita o... no sé hasta dónde voy a poder llegar...)

En cuanto al juicio de los templarios y lo que dijeron las pobres criaturas... qué se puede decir... eran unos juicios "taaaaan justos"... : "Las acusaciones de herejía obviamente reflejaban la mentalidad propia del siglo XII y precisamente por ello eran de gran utilidad cuando se quería acabar con algún enemigo político!.

No me quiero entretener más porque es un tema que me da para mucho... pero sí quiero cerrar con un dicho anónimo francés relacionado con estas "confesiones" en los "juicios": "¿Qué tiene de extraño que digan lo quieren sus torturadores si la verdad mata y las mentiras los liberan de la muerte?"