miércoles, 9 de septiembre de 2015

Tristezas de Bay City (Raymond Chandler)

¡Cómo me gusta la novela negra! No sé muy bien por qué... Es un género que me encanta.

Así que, he optado por esta novela para el verano, que creo que ha sido una buena elección: te permite pasar un rato agradable, interesante y divertido y no te hace sufrir (que empieza a ser uno de mis principales objetivos...)

Johnny Dalmas, el detective, es lo que se puede esperar  de estos tipos: un poco chuleras, fuma como un carretero, le da igual estar medio borracho cuando está trabajando... Típico, típico...

La trama es lo de menos, la verdad. Aparece una mujer muerta por monóxido de carbono. Parece estar muy calro pero el detective de la brigada de homicidios, Violets M'Gee, no está muy convencido y pide ayuda a Dalmas que, por supuesto, era policía y le ha echado del cuerpo (por buen comportamiento, claro)

No hay mucho que contar pero me lo he pasado de maravilla y no va a ser el último que lea del autor, que no es nuevo para mí, claro, pero que escribe novelas que se pueden releer todas las veces que se quiera porque son cortitas y no hay problema en saber cuál es el desenlace cuando se está releyendo.

El amante japonés (Isabel Allende)

Me regalaron este libro por mi santo (vale, por mi onomástica, que queda mucho mejor...) y me hizo mucha ilusión porque Isabel Allende me gusta siempre.

Sé que hay quien adora lo que escribe y quien no soporta ninguno de sus libros, pero yo pertenezco al primer grupo... Y este libro no me ha defraudado nada de nada.

Toda la acción se desarrolla en torno a Lark House una especie de residencia de mayores en la que hay "apartamentos" para quienes están mejor y son menos dependientes y habitaciones para las personas que necesitan que se les preste más atención tanto médica como psicológica.

Los personajes, como todos los de esta autora, son muy peculiares, pero son realmente estupendos.

Alma Mendel (Alma Belasco tras casarse) es una de las habitantes de un apartamento, que siempre ha pintado en tela y ha vendido sus diseños y que sigue haciéndolo siempre que puede. Cuando aparece Irina Bazili como nueva empleada en la residencia, descubren que tienen una cierta afinidad especial que se afianza cuando Seth, el nieto de Alma, se enamora de Irina.

Los dos jóvenes quieren escribir la historia de Alma, que ellos presumen apasionante, y eso nos lleva a que nos la cuenten a nosotros, pobres lectores que estamos en el metro con el libro en la mano.

Es toda una historia de amor, de lucha por la vida, de amistad... Y una lección para entender la edad, la vejez, la ancianidad, como queramos llamarlo, y comprender que envejecer es la única manera de vivir muchos años, así como que las personas de una cierta edad tienen mucho que contar y muchísimo que enseñar (y, los que tenemos menos años... muchísimo que aprender)

"Hay diferencia entre vejez y ancianidad. No es cosa de edad, sino de estado de salud físico y mental. Los viejos pueden mantener su independencia, pero los ancianos necesitan asistencia y vigilancia hasta que llega un momento en que son como niños". Esta es una afirmación de Cathy, que está en silla de ruedas desde que estuvo a punto de morir en una montaña cuando realizaba escalada...

Y una de las empleadas, Lupita Farías, dice también: "La edad, por sí sola, no hace a nadie mejor ni más sabio, solo acentúa lo que cada uno ha sido siempre". Y yo creo que eso es algo que todos hemos visto alguna vez, en las personas mayores de nuestra familia a las que hemos ido viendo envejecer...

El libro merece que se le dedique un poquito de tiempo, de verdad. Es muy interesante y muy agradable de leer y deja muchas perlas muy interesantes.

Por ejemplo, Alma le dice a Irina (que tiene una historia fascinante, que no me da tiempo a incluir aquí): "Hay mucha gente buena, Irina, pero es discreta. Los malos, en cambio, hacen mucho ruido, por eso se notan más".

Y hay otra frase para reflexionar. Una frase de Nathaniel, el marido de Alma: "Hay omisiones y mentiras necesarias, como hay verdades que más vale callar". Esto es para masticarlo despacito antes de poder opinar al respecto...

No he hecho mención a Ichimei Fukuda, el otro gran personaje de la novela porque lo dejo para que lo descubra quien lea la novela. Pero sí voy a dejar una expresión en japonés que quisiera aprenderme para utilizarla, porque hay muchas veces en que es lo único que se puede decir...

"Shikata ga nai" (¡Qué le vamos a hacer!)

El misterio de la cripta embrujada (Eduardo Mendoza)

Llevo mucho tiempo sin hacer reseñas... Me está empezando a preocupar el tema porque me está pasando con demasiada frecuencia... Entre en tengo poco tiempo y que mis hijos tiene secuestrado el ordenador, la cosa está empezando a escapárseme de las manos...

Pero, en fin, lo importante es que vaya escribiéndolas aunque sea tarde...

Este libro ya lo había leído hace mucho tiempo. Y he de decir que me gustó mucho entonces y me ha vuelto a gustar mucho ahora. Eduardo Mendoza es uno de los autores contemporáneos que más me gustan, la verdad.

¿Por qué lo he vuelto a leer? Porque el cole se lo ha recomendado a mis hijos para el verano y lo he buscado en la biblioteca. Por supuesto, mis hijos no lo han leído, claro. Si lo hubieran hecho, tendría que haber pasado por el centro de salud a ver qué les estaba pasando...

Es una novela divertidísima, con unos personajes espectaculares. Porque lo llamativo del libro no es la trama, que está bien, sino lo esperpéntico de sus personajes. El comisario Flores, el Dr. Sugrañes (director del psiquiátrico)... Y sobre todo, el prota-prota (bueno... y su hermana, que no se me puede olvidar)

No puedo decir cómo se llama porque nadie lo sabe. De hecho hay otras tres novelas en las que aparece y en ninguna se da el verdadero nombre así que...

"Cuando yo nací, mi madre, que otras ligerezas por temor a mi padre no se permitía, incurría, como todas las madres de ella contemporáneas, en la liviandad de amar perdida e inútilmente, por cierto, a Clark Gable. El día de mi bautizo, e ignorante como era, se empeñó a media ceremonia en que tenía yo que llamarme Loqueelvientosellevó, sugerencia esta que indignó, no sin causa, al párraco que oficiabe los ritos."

"...mi verdadero y completo nombre solo consta en los infalibles archivos de la DGS, siendo yo en la vida diaria más comúnmente apodado 'chorizo', 'rata', 'mierda', 'cagallón de tu padre' y otros epítetos cuya variedad y abundancia demuestran la inconmensurabilidad de la inventiva humana y el tesoro inagotable de nuestra lengua"

El prota es un paciente que está recluido en un psiquiátrico y el comisario le permite salir para ayudarle en un caso.

Soy, en efecto, o fui, más bien, y no de forma alternativa, sino cumulativamente, un loco, un malvado, un delincuente y una persona de instrucción y cultura deficiente, pues no tuve otra escuela que la calle ni otro maestro que las malas compañías de que supe rodearme, pero nunca tuve, ni tengo, un pelo de tonto".

De verdad que merece la pena leerlo. Como decía, los personajes no tienen desperdicio, la historia es divertida y el lenguaje que utiliza es una auténtica maravilla.

Y claro, después tendré que releer alguno más porque El laberinto de las aceitunas me está llamando a gritos desde la estantería (aunque aún no lo he encontrado...)

martes, 28 de julio de 2015

Las lágrimas de Hemingway (Reyes Calderón Cuadrado)

Este es otro de esos libros que no sé por qué empiezo a leer... Y este me ha encantado, pero de verdad.

Dado el título, yo deduje hábilmente que tendría algo que ver con Pamplona y San Fermín... ¡premio para mí! No he estado nunca Pamplona (cosa de la que no me siento para nada orgullosa) pero me ha dado la sensación de que ahora la conozco bastante bien. Y las fiestas, también. Y he descubierto que antes de los encierros "hasta los ateos se santiguan, por si acaso"

He descubierto también de dónde vienen los colores de la fiesta: "rojo por la sangre del santo moreno; blanco como signo de paz". Lo de la sangre, digo yo, será porque le decapitaron...

El libro nos cuenta la historia de Alejandro Mocciaro, que muere empitonado por un toro en uno de los encierros. Lo que parecía un accidente en un primer momento, resulta ser un asesinato que nos lleva a entrar en la historia de sus amigos y su familia, así como en los entresijos de la universidad, en puesto que es catedrático de Derecho Penal en la universidad de Valladolid.

Era un hombre peculiar, que se rodeaba de lo mejor y de lo peor de la sociedad, que había probado todo tipo de drogas y que era capaz de ir a correr los toros vestido de Ermenegildo Zegna con un Rolex de acero y oro en la muñeca.

Conocemos a su hermana Clara, que es para echarle de comer aparte. "Pero Clara era así: siempre había sido así. Era muy probable que muriera así, coqueteando con el enterrador". Es la banalidad y la superficialidad hecha mujer, aunque quizá sea una víctima del desencanto... No sé, me cae muy mal pero a ratillos me da un poco de pena...

Eso sí, hay una cosa suya que me encanta: "Clara decía que un café descafeinado - especialmente el de sobre - era como un amante a distancia: algo completamente inútil."

Al padre de ambos, Niccola, le conocemos cuando ya había fallecido, pero es uno de los motores de la historia y enamorado de Pamplona.

Tenemos a Jaime Garoche y Lola MacHor. Ella desciende de irlandeses, que hay qué ver la lata que dan, que están por todas partes... Son un matrimonio estupendo, médico él, profesora de Derecho Penal y aspirante a cátedra, ella. Muy amigos del profesor Niccola y con una relativamente buena relación con su hijo. Me encanta que Lola, que debe de estar siempre a régimen, como una servidora esté harta de comer césped aliñado"

Pero el personaje que más me gusta de toda la historia es sor Rosario, 92 años, ¡olé! Una mujer de las que van poquito a poquito luchando por lo que es justo, confiando plenamente en Dios convencida de que está aún en el mundo porque le quedan cosas que hacer. Es el personaje que le da sosiego a la historia. A mí me pasa eso con algunos personajes de los libros, que me tranquilizan... Y me ha encantado su frase: "Y recuerde que Dios no pierde batallas". A veces se nos olvida y ahí es donde nos perdemos...

Otro personaje interesante es el inspector Iturri. Claro, comparado con Miguel Ruiz, Miguelón para Clara, es más que maravilloso. Pero sin comparar con nadie también es alguien a quien recordar. Otro adalid de la justicia, minucioso y sin pretensiones. Solo pensar que sus subordinados le defienden a muerta ya dice mucho en su favor.

No quiero contar qué pasa en el libro porque hay que leerlo, si no, no tiene gracia pero de verdad que es un libro muy interesante, con una trama muy entretenida y con unos personajes profundos y coherentes. Es muy recomendable.

Voy a acabar con una reflexión de Lola que me ha dado que pensar: "La felicidad completa no existe, pero la que está a nuestro alcance se halla tejida de pequeños hechos deliciosos."


El sello de Eolo (Manuel Alfonseca)

Este es otro de los libros que regalé a mis hijos y que me está costando un triunfo que terminen de leer. Lo compramos para el pequeño, que dice que es aburrido y que no le gusta nada. Así que, pensé que había que leerlo para poder rebatirle sus opiniones (y eso que sobre gustos no hay nada escrito - hasta que me ponga yo un día, que ya va siendo hora...)

A mí el libro me ha gustado un montón. He pasado un rato muy agradable y he aprendido muchas cosas.

El prota es un muchachito, Flavio, que entra a formar parte de las legiones romanas. A mí el imperio romano me fascina, así que empezábamos muy bien. He aprendido que los que entraban a formar parte de la legión no se podían casar hasta que pasaban unos pocos años,... 25 ni más ni menos...

Este chiquillo tiene que ir buscando el anillo que le dejó su padre porque se lo quitan en la primera batalla en la que participa. Eso le da la oportunidad de conocer una buena parte de los territorios del imperio y a mucha gente de todo tipo. Por supuesto, también conoce a una chiquita, Zenobia, con la que quiere casarse.

No he comentado que había nacido en Cesaraugusta... Ja, no saben los romanos lo cabezotas que son los maños... ¡por supuesto que consiguió casarse!

Hay muchas cosas interesantes, entre ellas una frase de Marco Aurelio: "Si otros te vituperan, penetra en su interior y mira quiénes son. Verás que no deben angustiarte por lo que ellos piensen y digan de ti."

Y me ha gustado mucho un pensamiento de Marcio cuando le da la enhorabuena a Flavio por su ascenso a decurión: "El hombre es una extraña mezcla de egoísmo y altruismo. Siempre que hacemos algo bueno, basta mirar atentamente en nuestro interior para descubrir motivos grandes y motivos rastreros. Es imposible separarlos."

Y termino con una cosa que he aprendido. La historia se desarrolla entre los años 914 y 919 a.u.c. ¿Dónde está lo interesante? Para mí, en haber descubierto lo que es "a.u.c." que no sabía lo que era. El autor nos explica al final del libro que es ab urbe condita que significa desde la fundación de la ciudad (de Roma). Lo que no nos cuenta el autor explícitamente, pero no he podido resistirme a buscar, es cuál es ese año... Roma fue fundada en el año 753 a.C. Es posible que todo el mundo lo sepa pero... yo no lo sabía. Seguro que lo estudié en algún momento, pero no me acordaba para nada.

Rocinante vuelve al camino (John Dos Passos)

Tengo que confesar que nunca había leído nada de este autor. No porque no quisiera, que no lo sé muy bien, sino porque nunca me había topado con uno de sus libros y no he tenido tampoco nunca una curiosidad especial.

En este momento apareció este libro en mi libro electrónico y... ¿por qué no? Además, después de tener tan reciente a Don Quijote, no podía dejarlo pasar.

He de decir que no me lo he pasado demasiado bien. Vaya, que no lo he disfrutado (hay veces que un libro hace sufrir pero uno disfruta alguna parte...). Me ha parecido demasiado denso para lo que mi cerebro estaba dispuesto a aceptar en este momento.

Aunque está disfrazado de novela, John Dos Passos hace un estudio de la forma de ser de España y de los españoles durante un viaje que realizó por nuestro país.

En defensa del autor, debo decir que creo que está muy bien escrito (y eso que es una traducción, con lo que no se sabe realmente cómo ha escrito el autor...). Y también creo que acierta en muchas de las cosas que dice sobre España. "Y en el espíritu ibérico predomina la idea de que la vida es sueño. Solo lo individual o aquella parte de la vida que depende directamente de lo individual tienen realidad. La suprema expresión de la cual radica en dos grandes figuras que simbolizan España eternamente: Don Quijote y Sancho Panza."

Pero me ha resultado muy cansado de leer. El protagonista, Telémaco, va buscando "el gesto de Castilla" porque está convencido que en un momento dado aparecerá...

Eso sí, tiene mucha suerte porque conoce a Valle-Inclán y tiene la oportunidad de escuchar una conferencia impartida por él. También asiste al entierro de Pérez Galdós, asiste a una corrida de Belmonte y a una actuación de Pastora Imperio. En fin, se mueve el hombre, pero sin terminar de encontrar el gesto.

Para defenderle un poco más, hay que decir también que se ha estudiado a fondo a muchos escritores españoles y nos da una lección de cómo entenderlos: Baroja, Blasco Ibáñez, Antonio Machado ...

Poco más puedo decir, aparte de que no es un libro de playa. Es muy probable que yo esperara alguna otra cosa y que, si lo leo en algún otro momento (cosa que ahora no veo muy probable) me parezca mucho más interesante. Ya se sabe que un libro es diferente cada vez que se lee...

Eso sí, hay muchas cosas que se podrían dejar como citas interesantes, como que "...en América no se hace más que trabajar y descansar para poder trabajar otra vez." Parece una perogrullada pero no lo es. Según el autor esto pasa en América pero está pasando en todas partes. Este mismo fin de semana lo comentaba yo con mi hermana: eso es todo lo que hacemos, trabajar y trabajar en cosas que no nos vuelven locos y desear que llegue el fin de semana para descansar y empezar el lunes con más fuerzas.

Lo mejor es lo que le cuenta un paisano a Telémaco explicándole cómo somos de verdad: "Sabe usté, en España tos hacemos lo que nos da la gana; aluego, si somos de los que vamos a la iglesia, nos arrepentimos y nos las componemos con Dios."

¡Ahí queda eso!

domingo, 19 de julio de 2015

Un poco de emoción (Joanne Rock)

Normalmente me gusta dar una razón por la que leo cada libro. En este caso es más que fácil: estaba en el libro electrónico y mis hijos tenían "copado" el ordenador, con lo que no fue posible buscar otro. Ya está... no hay más.

Ni sabía quién era Joanne Rock (ahora ya sé que es una de las más prolíficas escritoras de novela romántica) ni sabía, como es habitual, cuál era la trama de la novela.

He de decir que es un libro de los clasificados "de playa" y que he pasado un rato muy entretenido. Pasará por mí sin pena ni gloria, no me va a cambiar la vida, pero sí me ha hecho más agradables los viajes en metro de los dos o tres días que he tardado en terminarlo.

Es una mezcla de novela policíaca, con el hampa y la moda de por medio, y novela romántica. Pesa más la segunda parte porque el poli, Duke Rawlins, es espectacular, claro.

La muchacha (porque tiene que haber una muchacha...) es Amanda Matthews, hija de un diseñador famoso y futura diseñadora ella también.

La criaturita grana un víedo sexy para su "novio" que es un sinvergüenza de libro, Victor Gallagher, pero las cosas se complican y la peli en cuestión cae en manos del policía.

No se puede decir que sea una novela con un fondo psicológico interesante pero es para pasar un buen rato. Sin más (pero sin menos...)