jueves, 31 de diciembre de 2020

La granja (Joanne Ramos)

 Vamos a ponernos al día con 2020... la siguiente reseña será ya del primer libro que he leído en 2021.

Este es un libro muy curioso: "La granja presenta una situación completamente plausible sobre el futuro de los embarazos en un mundo en el que la desigualdad es cada vez mayor"

Debo decir que no tengo una opinión clara sobre la maternidad surrogada. Unas veces me parece bien y otras me parece mal... tengo que pensarlo un poco más, pero claro, desde luego, no lo tengo.

Y entonces aparece un libro como este en el que nos encontramos una empresa que ha montado la Granja Golden Oaks en la que viven "portadoras" que están gestando bebés para parejas que no pueden o no quieren que la madre sea la gestante. Y las "portadoras" reciben un interesante beneficio económico por gestar a los bebés, claro

Las portadoras están perfectamente atendidas con el fin de que los bebés sean maravillosos y sean el producto idóneo para las parejas que serán sus padres.

El problema es que las portadoras tienen también una vida fuera de la granja y esa vida marca sus decisiones y su comportamiento.

Nuestra prota en la granja es Jane, una chiquita filipina que ha recalado en Estados Unidos, tiene una hija, Amalia, y está separada del padre de la niña. Después de trabajar en diferentes sitios, su prima Evelyn le comenta que existe la posibilidad de Golden Oaks... y ahí empieza su historia.

Allí conoceremos a otras portadoras como Reagan o Lisa, y a Mae, la directora, un personaje muy interesante.

Según nos dice la autora: "El libro se propone más bien explorar - para mí misma y espero que también para los lectores - qué somos, qué valoramos y cómo vemos a los que son diferentes a nosotros". No sé si es lo que he visto yo en el libro, pero es un buen intento.

Hay que reconocerle que hace pensar y dar una vuelta a la posibilidad de que ese tipo de granjas puedan existir. Y vemos cómo en todas partes se crean diferentes grupos con diferentes afinidades...

Voy a cerrar ya y no sé si recomiendo o no leer este libro. Teniendo otras opciones, no sería el primero que recomendaría, desde luego, pero se deja leer.

Cierro con un consejo de la madre de Mae que me ha parecido que puede ser muy útil: "Si no prestas atención, ni te importa nada, no harás nada que importe".

Mil besos prohibidos (Sonsoles Ónega)

Una novela curiosa, la verdad.

No se puede decir que sea divertida... es un poco trágica y con mucho sufrimiento flotando en el ambiente, pero está muy bien escrita y me ha gustado la forma de describir los sentimientos.

Nuestra prota es Constanza Mendiola, abogada, que lleva 11 meses separada de JL y que perdió a su hija Valeria 7 años antes de la histora.

El otro protagonista es Mauro, de 40 años, primer amor de Constanza, que es ahora sacerdote y ha vuelto a Madrid después de haber estado varios años en Roma.

Constanza tiene una carrera prometedora, pero carga con un secreto relacionado con su madre que marca su vida desde hace años. Unido a la pérdida de su hija, Constanza no es ya la persona que era y vuelve a pensar en Mauro, cuando descubre que ha vuelto a Madrid.

Me ha gustado una frase que aparece: "A veces las casualidades se hacen cómplices de los deseos"

Vamos a conocer la historia de los dos, cómo estuvieron juntos y cómo llegaron a separarse. Por qué llegaron al punto en el que se encuentran y qué piensan cuando se vuelven a encontrar... 

La acción se va a desarrollar en Madrid, pero vamos a conocer también Lezzeno, a orillas del lago Como, de donde era doña Rosalinda, la madre de Constanza (que debe de ser un sitio muy bonito, la verdad)

Hay reflexiones muy interesantes a lo largo de todo el libro, pero hay una que me ha llamado la atención porque yo lo he pensado también muchas veces: "Las parejas ya no se prometen envejecer. El mandamiento de la modernidad es uno: mientras dure". A mí me da mucha pena, pero es cierto que, en la mayoría de los casos, es así.

No me voy a entretener más. Se deja leer bien y hace pensar un poquito, que no está nada mal. A mí me cae mejor Mauro que Constanza, qué le voy a hacer...

Voy a cerrar con otro pensamiento curioso, que no se me habría ocurrido, pero que no deja de ser cierto: "La vida solo es eso. Asumir que pagarás un precio por vivirla".

La hija fugitiva (Johanna Rees)

 Bueno, tengo mala suerte porque esta novela tampoco me ha gustado mucho...

Vamos a situarnos: "Londres, 1926. Anna Darton está huyendo de un terrible crimen que se vio forzada a cometer. Sola y aterrorizada, su salvación aparece de la mano de Nacy, una bailrina sin complejos del Zip. un club nocturno de mala reputación".

Cierto que es una novela, pero es todo tan inverosímil que no he conseguido entrar en la historia. Anna lleag a Londres con una suerte increíble y todo lo que le va pasando es absolutemente increíble... Por eso no he podido identificarme con ella.

Cambia de nombre para que su familia no la encuentre. Ella cree que ha matado a su hermano Clement pero solo lo cree porque le dejó muy malherido pero no muerto. Y es icreíble también que sea solo su hermano quien quiera buscarla y al resto no le importe mucho...

En fin, que no está mal para ver un poco cómo se vivía en "los felices años 20" pero nada más. Se me hizo largo y pesado de leer.

Y el único personaje que me gustó fue Percy, el encargdo de hacer los trajes para el Zip y para otros clubes nocturnos, que es entrañable y encantador.

Mujeres que no perdonan (Camila Läckberg)

 En general, me gusta mucho esta autora. Sin embargo, he de decir que este libro no me ha convencido.

La idea no es mala, pero no sé por qué, no he llegado a interesarme del todo.

Para situarnos, se trata de la historia de 3 mujeres maltratadas, cada una de una manera, cada una con su historia... que contactan con una "organización" para cometer el crimen perfecto, Cada una matará al maltratador de la otra sin saber nada del asunto, de manera que no sea posible seguirle los pasos.

A mí me ha recoradado Extraños en un tren sin que la trama tenga nada que ver pero es lo que ha hecho que no me pareciera nada original.

Y, la verdad, no he conseguido ni sacar una reflexión para terminar...

Me da un poco de pena, pero no me atrevo a recomendarlo.

El mensaje de Pandora (Javier Sierra)

 Como con cualquier otro libro de este autor, cuando aparece, tengo que leerlo... es ya una obligación desde que leí, hace años La dama azul.

Este, concretamente, es muy cortito y se lee muy bien. Además, se aprenden muchas cosas (como casi siempre con Javier Sierra)

La novela comienza cuando Arys, de 18 años, recibe una extraña carta desde Atenas que tiene que leer de inmediato. Y en ella, su tía rememora el último viaje que hicieron juntas.

Hay que ir leyendo poco a poco y recibiendo el mensaje de esperanza. Se centra en la situación que vivimos actualmente, claro y nos va contando cosas muy interesantes.

Por un lado he aprendido que la palabra "quarentena" se utilizó por primera vez en Venecia: "...sus autoridades, desesperadas por el avance de la peste, se inspiraron en la lucha que Jesús libró contra el diablo durante cuarenta días y cuarenta noches". 

También he aprendido que los italianos llamaban "influenze" a las pandemias porque pensaban que era por influencia de las estrellas. Y los ingleses llaman flu (influenza) a la gripe, así que algo de eso qued aún...

Después de la epidemia de gripe española (qué rabia el nombrecito...) se mejoraron muchas cosas relacionadas con la higiene de la población en general y se empezaron a dar cuenta de que la enfermedad no era un castigo de Dios por haber pecado (que ya les vale, ya...)

Hay muchas cosas de "rabiosa actualidad": "...las falsas noticias, los bulos, desatan miedos que son capaces de debilitar naciones enteras. Son tan antiguas como las plagas y compañeros inseparables de todas ellas". Eso sí, no sé si es bueno que alguien quiera explicarnos y controlar qué es lo que nos tenemos que creer y qué es lo que es falso.

Tengo que dejar una reflexión que me ha gustado mucho, sobre todo porque me ha hecho pensar en lo que ha pasado con nuestros mayores durante la pandemia: "El anciano y el pasado no son sinónimos de ignorancia, atraso y torpeza. Al contrario. Ellos se enfrentaron antes que nosotros a los mismos problemas, ensayaron sus soluciones... Y a menudo, incluso acertaron". Y no solo eso, nos han llevado a ser lo que somos...

Bueno, voy a contar otra cosita que he aprendido y ya cierro. Es en relación con la Kaaba: "Lo que dicen los musulmanes de Hayar al Aswad, es que se trata de una piedra que estuvo en el paraíso y que se remonta a los tiempos de Adán y Eva".

Y ahora sí que cierro ya... con otra reflexión para tener en cuenta: "En el fondo, el acceso al conocimiento es un camino lleno de errores y aciertos. Lo importante es esforzarse por llegar a él y no renunciar nunca a asomarse al interior de las cajas de Pandora que te saldrán al paso".

La biblioteca de los sueños imposibles (Lin Rina)

 Una novela para pasar un ratillo... se deja leer, pero nada más.

Nos encontramos en 1890 y Animant Crumb de 19 años es una muchacha que adora leer y no quiere que su madre le busque un marido.

Así que la mandan a Londres como asistente del bibliotecario de la biblioteca de la universidad, el Sr. Tobias Reed.

Ya está... es todo lo que hay... conocemos a su hermano Henry, a sus tíos que viven el Londres... Y vemos cuáles eran las costumbres del momento, pero hay muy poco más

Curioso es que hubiera ya una universidad pequeña para que estudiaran las  mujeres pero no podían ir a la biblioteca a scar libros...¡cositas de la época!

A mí, el bibliotecario me cae bien (a todo el mundo le cae mal...) y me gusta porque le pasa lo que a mí: "Lo he empezado y soy incapaz de dejar los libros sin terminarlos".

La noche de plata (Elia Barceló)

 Algo había leído ya de Elia Barceló pero creo que esta es su primera "novela negra". Y me ha gustado mucho, por muchas razones: está muy bien escrita, los personajes son estupendos, está muy bien ambientada... mil cosas... Muy recomendable.

Nuestra prota es Carola Rey Rojo, de 63 años, (que parece sacado de Reina Roja...) y es especialista en secuestros y homicidios infantiles. Es madre de Alma, una niña desaparecida 27 años atrás, en 1993 cuando tenía tan solo 8 años.

La novea se ambienta en la Viena de 2020 cuando "la policía encuentra un esqueleto infantil en el jardín de una casa de las afueras. Es el comienzo de algo peor".

Carola es hija de padre español y madre alemana, pero como su abuelo materno era colombiano, sus apellidos son españoles. Todo esto para contar que habla alemán... y nos la encontramos en Viena para desmantelar y catalogar la maravillosa biblioteca de Jesús Jacobo Valdetoro (alias Chuy) que ha fallecido en Tailandia. Su hermano Javier Julio César Valdetoro (¡me encanta el nombre!) la contrata ahora que ella está en excedencia.

Vamos a conocer al comisario Wolf Altman, un hombre maravilloso, mi personaje favorito. Dice cosas como: "Siempre he pensado que cuando uno necesita un título para ser alguien, es que realmente no e nadie, ni con título ni sin él". Es quien lleva el caso de los esqueletos que van apareciendo.

Carola se ha quedado viuda 3 años atrás de Agustín Uribe, Tino, con quien tuvo un hijo que está de Erasmus en Londres. Al hijo también le vamos a conocer pero me cae mal, así que no le voy a nombrar más.

Pero sí que aparece Juanma, Juan Manuel Araque, su primer marido, padre de Alma, que es un escritor famoso. Y Eva, su mujer... un poco bruja, la verdad, pero muy pija y muy trepa (¿Se nota que no me gusta?)

No quiero contar nada de la trama, solo que es dura, la verdad y bastante sorprendente. Todo lo que tiene que ver con secuestros y maltratos a niños me toca mucho la fibra sensible (como a casi todo el mundo) pero aquí vamos a conocer a algunos personajes que producen verdaderas náuseas.

Como siempre, hay cosas que me llaman la atención, como el Premio Darwin: "un premio anual que se concedía a las personas que contribuyen a mejorar la genética humana al eliminar sus genes del acervo común, muriendo del modo más ridículo posible, sin dejar descendencia".

En un determinado momento, he leído: "...le ofrece una copa de Gwürz Traminer...". Yo no entiendo de vinos, solo sé cuando me gusta y cuando, no. Pero hace años, tuvimos la posibilidad de visitar, por casualidad, una bodega en El Bierzo. Estábamos solos nosotros cuatro con el chico de la bodega, que fue maravilloso explicándonos todo lo que quisimos saber. Por supuesto, compramos vino (era a lo que íbamos, en realidad) y el blanco era de uva Gewúrz Traminer, la primera vez que nos la encontrábamos. Resultó ser un vino exquisito, a un precio fantástico.

Voy a cerrar ya, pero recomendando mucho que se lea esta novela... merece la pena. Y cierro con una frase interesante: "Nadie lo hacía mejor ni peor, cada uno era quien era o quien quería parecer"